Notas sobre el Tratado de 1904

Notas sobre el Tratado de 1904

¿La guerra da derechos de conquistas territoriales? Se puede decir que no, si nos atenemos a la filosofía que tiene como referente la justicia o la idea de justicia. Podemos decir que si, si nos atenemos a la historia efectiva de las sociedades, de los países y de los estados. En este caso, se trata de comprobar que el derecho tiene como origen la violencia, la ley tiene como nacimiento la fuerza. ¿Se trata de justicia o se trata de fuerza? ¿Se trata de derechos? Una lectura jurídica, sobre todo desde el derecho internacional, puede aseverar que si, se trata de los derechos de los Estados. Este es el camino que ha tomado el gobierno popular boliviano; ha presentado a la Corte Internacional de La Haya la demanda marítima del Estado boliviano. El Estado de Chile, ha presentado el alegato diciendo que el Tribunal de La Haya no tiene competencia para tratar el tema, supuestamente resuelto con el Tratado de 1904, firmado entre el Estado boliviano y el Estado chileno.
Pero, volviendo a la pregunta: ¿La guerra, la victoria de la guerra, en este caso la guerra del Pacífico entre Bolivia y el Perú, por un lado y Chile, por otro lado, otorga el derecho territorial de conquista? ¿Si se dice que ha habido aceptación, por parte de Bolivia, de renuncia territorial al firmar el Tratado de 1904 y con el Perú al firmar el Tratado de 1929, estos tratados resuelven los problemas? Jurídicamente puede ser mientras no haya demanda, de un lado o de otro, mientras se cumplan los tratados. Si hay demanda obviamente no se ha resuelto el problema. Un Tratado sirve para ratificar al acuerdo que se ha llegado un momento dado, acuerdo jurídico; sin embargo, no es el fin de la historia; mientras queden pendientes problemas irresueltos, la historia está abierta a sus contingencias. ¿Por qué insistir, de manera testaruda, que un tratado culmina con una historia, la de la expansión territorial de parte de la geopolítica regional del Estado de Chile, concretamente de la burguesía que se cristaliza en el Estado?  Pueden darse tratados; sin embargo, en la medida que estos tratados no cubren el conjunto de la problemática, son provisionales, segados, inútiles para detener la marcha de la historia efectiva y sus contingencias.  Por otra parte, y esto es lo más importante, los pueblos de los países involucrados deben estar de acuerdo. Si los pueblos no fueron consultados, no hay ningún tratado legítimo, por más firmas que hayan inscrito en el papel sus gobiernos de turno.
Entonces, la respuesta a nuestra pregunta es, mas bien, política, en pleno sentido de la palabra, entendiendo la política como democracia plena. Son los pueblos los que deben resolver los problemas limítrofes, de heridas de guerra, de enclaustramiento, de desconocimiento de derechos de pueblos, como el desconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas del sur de Chile, sobre todo de los mapuches, a los que se les hizo la guerra, como antesala de la guerra del Pacífico.
Si el Tribunal de La Haya se declara competente, todavía hay camino por recorrer hasta que su competencia de un veredicto. ¿Cuándo lo haga será el final de la historia? Tampoco. Todo dependerá de la capacidad de los Estados, de los gobiernos, de resolver los problemas pendientes; empero, mientras no estén los pueblos, no tomen la palabra, no resuelvan democráticamente y consensuadamente, habrá más posibilidades de que los problemas no terminen de resolverse. Independientemente de cómo marcha lo de La Haya, es indispensables que los pueblos tomen la palabra.
Es evidente que si el Tribunal de La haya se declara competente, es una victoria para la diplomacia del gobierno popular boliviano. Algo que no habrían conseguido los gobiernos bolivianos anteriores, que siguieron, como el gobierno actual, en el marco del Tratado de 1904. ¿Es legítimo este Tratado firmado por gobiernos liberales de Bolivia y de Chile? En teoría un gobierno “revolucionario” debe desconocer el tratado firmado por gobiernos burgueses, que no consultaron a sus pueblos sobre temas estratégicos y fundamentales como la guerra, la culminación de la guerra y sus consecuencias. Sin embargo, un gobierno progresista, que se reclama de “revolucionario”, no lo ha hecho; ha continuado la ruta de la diplomacia boliviana liberal; ciertamente lo ha hecho mejor que los gobiernos anteriores.
Los pueblos de Abya Yala tienen la tarea de la integración continental, la tarea de la constitución e institución de la Patria Grande; los pueblos de Abya Yala no son enemigos, aunque lo sean sus estados, aunque lo sean sus gobiernos. La gubernamentalidad democrática radical pluralista de los pueblos de Abya Yala está orientada en el horizonte de la Confederación Plurinacional de Pueblos Autónomos de Abya Yala. En las transiciones a estas finalidades histórico-políticas, los pueblos pueden apoyar las mejores iniciativas para resolver problemas que han ocasionado los gobiernos liberales; gobiernos beligerantes, entrampados en la guerra civil del preludio trágico de la Patria Grande. Guerra del proyecto endógeno, independiente, soberano, democrático, de los interiores del continente, contra el proyecto exógeno, dependiente, subordinado, de democracia señorial, de los puertos, donde la burguesía liberal apostó por someterse a la geopolítica del sistema-mundo capitalista. En ese entonces, a la hegemonía del imperio Británico, vanguardia de la revolución industrial; por lo tanto, burguesías liberales entregadas a la división del mercado internacional.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s