¿Qué es el capitalismo?

¿Qué es el capitalismo?

 

 

Raúl Prada Alcoreza

 

 

Qué es el capitalismo

 

 

 

 

Se puede decir que desde el siglo XVII se habla de economía como del referente primordial, que caracteriza a la realidad social. Los historiadores de la modernidad, también, de manera, mas bien, circunscrita, los historiadores del capitalismo, así como cierta temática de estudios, que podemos identificar como de una sociología del capitalismo, encuentran en este periodo, si no es un poco antes o un poco después, lo que se viene en llamar la autonomización de la economía; si se quiere, en un lenguaje, posterior, de la sociología más contemporánea, la conformación del campo económico. Esto es importante, pues la economía se vuelve una realidad, incluso determinante, para algunas teorías.  Otras teorías van más lejos, llegan a concebirlo incluso como la realidad misma, no tanto por los primeros economistas, que le otorgaban un carácter natural, sino por considerarla la gran reguladora, por excelencia; primero, como mercado; después, como competencia.

 

Aunque las corrientes económicas, es decir, de las teorías económicas, se lleguen a confrontar, todas se refieren al referente de la economía, como campo, como realidad, como estructura determinante, como reguladora, como racionalidad. Entonces, para todos ellos, la economía existe como campo, como autonomía, casi absoluta, si no lo es ya, como referente primordial. A partir de esta consideración o premisa, se concibe un mundo jerarquizado, donde la economía es la base o, en su caso, es la red o tejido que cohesiona a la sociedad. Puede, como interpreta Michel Foucault, que los teóricos neoliberales, de la escuela austriaca y alemana, conciban una vinculación indisociable institucional entre el derecho y la economía[1]; sin embargo, aunque sea así, aunque se tenga una concepción institucional del capitalismo o de los capitalismos, dependiendo si se trata de la teoría de la acumulación o de la teoría de la competencia, de todas maneras, esta concepción de economía compuesta con lo jurídico, viene a ser también una dimensión jerárquica en un mundo estratificado. Se puede decir que el debate más importante, que se desata en las ciencias sociales, es éste, sobre la economía. No solo sobre sus condiciones, sus características, su estructura, su funcionamiento, sino también sobre sus interpretaciones teóricas, así como después, sobre el gobierno apropiado para desarrollar la economía.

 

En relación a la última temática, el debate más conocido se da entre socialistas y liberales, esquematizando al extremo la discusión, sobre cuál es el gobierno más adecuado para desarrollar la economía en beneficio de la sociedad. Siguiendo con la reducción, los socialistas, saltando sus diferencias, de posiciones y corrientes, proponen formas de gobierno que corrijan o enmenden las destrucciones que ocasiona la economía capitalista en la sociedad. En tanto que los liberales, proponen límites al Estado, de tal manera, que, en lo que respecta al mercado, deje hacer y deje pasar, no se meta. Más tarde, los neoliberales, mas bien, proponen un Estado regulador, incluso, se puede decir, un Estado interventor, que intervenga, no en la economía, que es regulada por la competencia, sino intervención en las condiciones de posibilidad sociales para garantizan la competencia.

 

Aunque no es  correcto decirlo, diremos bloques teóricos enfrentados, estos bloques opuestos, pues son corrientes teóricas y políticas, que incluso, a veces, algunas de ellas, se cruzan y mezclan, comparten el referente, el de la economía, se lo nombre como capitalismo o capitalismos. Ahora, no nos interesa abordar sus diferentes explicaciones conceptuales; lo hicimos antes[2]. Nos interesa constatar que estos bloques opuestos, antagónicos, comparten el referente, que, para ellos, es prácticamente la realidad, con todas las diferentes cosmovisiones que puedan tener. Se puede decir, entonces, que construyen su concepción del mundo a partir de la realidad económica, por más diferentes maneras que conciban a la economía, incluso en el caso de que deje de ser base, estructura, o tejido primordial, incluso en el caso que se relativice su incidencia en la realidad social. Lo cierto, para ellos, los bloques encontrados, es que las claves interpretativas de la realidad social se encuentran en la economía, aunque en algunas pocas versiones, la economía deje de ser determinante, en sentido determinista.

 

Esto es lo que queríamos anotar. Ambos bloques antagónicos comparten el referente; es más, se disputan el referente, la explicación del referente, la intervención o incidencia en el referente. Estamos no solo ante una episteme moderna, a la que pertenecen estos bloques, sino ante una formación epistemológica que tiene su substrato en la economía o cree tenerlo. Si bien, estos bloques, se enfrentan teóricamente, “ideológicamente, políticamente, además, con formas de gobierno opuestas, lo que no se puede obviar es que forman parte de una formación de pensamiento, cuya enunciación fundamental nace en visualización de la economía. Si disputan es porque comparten algo, el referente primordial; incluso podríamos decir, porque disputan el excedente. Para distribuirlo de una determinada manera, de acuerdo a su enfoque, ya sea para ahondar la competencia, que viene a ser como el motor de la economía, o para igualar las condiciones desiguales de la sociedad, corrigiendo y enmendando las destrucciones que provoca la economía capitalista.

 

Se trata de una formación de pensamiento que reduce la vida social a la economía, es decir, si se quiere, a la producción, distribución y consumo, para no decir al mercado, a la competencia, al equivalente general. Ahora, que ingresamos a la episteme compleja[3], relativa al pensamiento de la complejidad, esta formación de pensamiento economicista nos resulta harto reductiva. Desde la perspectiva de la complejidad no se puede concebir campos autónomos o autonomizados; estas son abstracciones metodológicas. La realidad, sinónimo de complejidad, conforma tejidos espacio-temporales-territoriales-sociales. Estos espacios-tiempos comprenden entrelazamientos abigarrados en constante movimiento. Se trata de comprender las dinámicas integrales de estos tejidos espacio-temporales, la sinfonía de estas cuerdas materiales[4].

 

En Crítica de la economía política generalizada, concebimos la dinámica simultánea e integral de múltiples planos y espesores de intensidad entrelazados. No hay pues un plano de intensidad económica aislado, autonomizado, que pueda explicarse por sí mismo. Sino que este plano de intensidad económica es, a su vez, la intersección articulada de múltiples planos y espesores de intensidad del espacio-tiempo-social. Por eso, dijimos que posiblemente, de manera apropiada, no se podría hablar de capitalismo, pues resulta este concepto reductivo, correspondiente el pensamiento economicista; en todo caso, tendríamos que recurrir a la configuración de un concepto complejo, que configure las estructuras de poder generalizantes de distintas y plurales economías políticas, que disocian lo concreto de lo abstracto, en sus distintas singularidades, en el marco de los esquematismos duales, valorizando lo abstracto y desvalorizando lo concreto. Se habría instaurado en los imaginarios sociales institucionalizados la fetichización generalizada de estas economías políticas. Por lo tanto, asistimos a una “ideologización” expansiva y generalizante en las sociedades modernas, con clave heterogénea, desvalorizando, imaginaria e institucionalmente, desde distintos campos, niveles, planos, construidos artificialmente, de manera abstracta, por la razón fantasma, la vida.

 

 

[1] Ver de Michel Foucault Nacimiento de la bio-política. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires 2007.

[2] Ver de Raúl Prada Alcoreza Crítica de la economía política generalizada. Dinámicas moleculares. La Paz 2013-15.  http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/critica-de-la-economia-politica-generalizada/.

[3] Ver de Raúl Prada Alcoreza Episteme compleja. Dinámicas moleculares. La Paz 2013-15.  https://pradaraul.wordpress.com/2015/02/13/episteme-compleja/.

[4]  Ver de Raúl Prada Alcoreza Alteridad y nomadismo. Dinámicas moleculares. La Paz 2013-15.  http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/alteridad-y-nomadismo/.

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