Crisis del orden mundial

Crisis del orden mundial

Sistema-mundo político, orden mundial y hegemonía en el ciclo del capitalismo

 

Raúl Prada Alcoreza

 

Sistema mundo, orden y hegemonia.pdf

 

 

 

 

 

 

 

 

Dos preguntas son necesarias; una es: ¿Cuándo se puede hablar de del sistema-mundo político ya conformado y consolidado? La segunda es: ¿Cuándo se puede hablar del orden mundial ya conformado y consolidado? Las dos preguntas no son iguales; la primera, se refiere a la complejidad del tejido de los flujos de fuerza en concurrencia, entrelazados, enfrentados. La segunda, se refiere a la malla institucional mundial, que funciona como orden internacional, orden opuesto a lo que considera caos, que corresponde al sistema-mundo político, que, ciertamente, no lo nombra así el discurso institucional del orden mundial. La pregunta de mayor alcance es la primera, pues se refiere como a la integralidad de los planos de intensidad políticos, entrelazados, articulados, en el plano de intensidad político mundial. Se trata de planos de intensidad políticos articulados de los flujos de las fuerzas concurrentes. En cambio, la segunda pregunta, en comparación, tiene no solamente un menor alcance, sino corto, pues se refiere a la tenue red de mallas institucionales, que buscan capturar las fuerzas de la potencia social, lográndolo solo con una parte, una parte que, en comparación con la complejidad del sistema-mundo político, es apenas un fragmento, aunque a los ojos, por así decirlo, del orden mundial, les parece enorme, incluso, que abarca la totalidad. Pero, esta es la representación autocomplaciente de la híper-burguesía mundial, de las mallas de la institucionalidad mundial.

 

Como hemos dicho, en el anterior ensayo[1], el orden mundial forma parte, la parte coagulada de las fuerzas del sistema-mundo político. En este sentido, no se puede sostener la autonomía o, si se quiere, la independencia, del orden mundial, respecto al sistema-mundo político. Al formar parte, no solo depende del acontecer del sistema-mundo, sino que es como su efecto institucional, solo que no en el sentido que lo sea como consecuencia del funcionamiento espontaneo del sistema-mundo, sino que es una construcción deliberada de las estructuras de poder, concretamente de los Estado-nación, sobre todo, en principio y como dominancia, de los Estado-nación vencedores de la segunda guerra mundial. En el discurso oficial, se dice que para evitar las guerras, en el peor caso una tercera guerra mundial. Sin embargo, podemos decir que, efectivamente, el orden mundial emerge del desenvolvimiento del sistema-mundo; empero, como respuesta estratégica, si se quiere, geopolítica, de la híper-burguesía mundial, que nacía, en el contexto de la posguerra. Cuando Estados Unidos de Norte América se convierte en una de las híper-potencias del orden mundial bipolar, siendo la segunda híper-potencia la Unión Soviética.

 

Se puede decir que el Tratado de Yalta es el que expresa la conformación del orden mundial bipolar. Las súper-potencias, una explícitamente capitalista, otra pretendidamente socialista, sin embargo, implícitamente capitalista, reproduciendo el mismo modo de producción capitalista, solo que, en una versión burocrática.  Ambas superpotencias ingresan a la llamada guerra fría, que para Immanuel Wallerstein se le antoja de montaje, que encubre un acuerdo, un reparto de zonas de influencia[2]. Ahora bien, como dijimos, el orden mundial, desde entonces, va a sufrir mutaciones, expansiones, debidas a sus propias ampliaciones e incorporaciones, que lo convierten en un sistema-mundo como tal, ya no parcial, como era al principio. También, como es de esperar, en algún momento entra en crisis, si se quiere de hegemonía. ¿Cuándo entra en crisis el orden mundial? Según Wallerstein, el orden mundial bipolar, que el denomina “sistema-mundo”, es interpelado por la revolución mundial, de carácter cultural, por las movilizaciones, las revueltas, los levantamientos, los desplazamientos provocados, de 1968, en el mundo. ¿Es cuándo se da la crisis del orden mundial? Recurriendo a la interpretación de Wallerstein, esta es como la crisis del orden mundial bipolar; sin embargo, que venía anunciándose en crisis menores, aunque virulentas, empero, localizadas, como es el caso de la Guerra de Corea. La guerra de Corea es como el acontecimiento bélico que cuestiona precisamente el orden-mundial bipolar. De la misma manera, la revolución china, por sus características singulares, tanto como guerra de liberación nacional, así como revolución socialista, cuestiona el orden mundial bipolar. No es bien vista con buenos ojos ni por la URSS ni por los Estados Unidos; la URSS trata de controlar y dirigir esta revolución; pero, no puede, el decurso propio de la revolución se escapa a su control, y realiza recorridos inesperados para la nomenclatura. Entonces, se puede decir que la crisis del orden mundial bipolar se da en 1968.

 

¿Hay crisis en el sistema-mundo político? Así como hay crisis en el sistema-mundo capitalista, que es la complejidad mayor, la complejidad de la integralidad de los planos y espesores de intensidad sistémica, que contiene al plano de intensidad del sistema-mundo político, también hay crisis en este último sistema-mundo. Sin embargo, hay que anotar, que, si bien, la economía-mundo capitalista, que es también el plano de intensidad económico, contenida en la complejidad del sistema-mundo capitalista, que, por lo tanto, también es afectado por crisis cíclicas, las crisis de la economía-mundo y la del sistema-mundo político no necesariamente coinciden. Mas bien, tienen ondulaciones diferentes. Las crisis de la economía-mundo capitalista son, además de cíclicas, medianas y largas, crisis estructurales de sobreproducción, que se convierten en crisis financieras. Antes de estas crisis estructurales, le anteceden crisis de crecimiento y de adecuación, en lo que respecta al mercado de la fuerza de trabajo, a sus resistencias, así como al control de las reservas de recursos naturales, también al monopolio de los mercados, al desarrollo tecnológico. En cambio, las crisis del sistema-mundo político son crisis del tejido mismo político, que se convierten en crisis de reproducción de las formas de poder, antecedidas por crisis de expansión. Las ondas de ambos sistema-mundo, como planos de intensidad de la complejidad del sistema-mundo capitalista, son distintas; por lo tanto, también lo son las ondas de las crisis que sufren, respectivamente, cada uno. En este sentido, hablar de la crisis del sistema-mundo capitalista es más complejo, pues, solo tomando en cuenta estos dos planos de intensidad, el económico y el político, la crisis, en este caso, comprende, conjunciona, ambas crisis, ambas frecuencias de ondas diferentes. Se acostumbra a hablar de crisis del sistema-mundo capitalista como si fueran solo las crisis de la economía-mundo, lo que no es correcto, pues es una reducción inapropiada de la compleja crisis del sistema-mundo capitalista.

 

Volviendo a la pregunta sobre la crisis del sistema-mundo político, ciertamente, que cuando se dan las crisis en el orden mundial, también hay que tomarlas como crisis del sistema-mundo político; empero, circunscritas a las mallas institucionales. La pregunta abarca a los entornos del orden mundial, que son, comparativamente, más extensos, más complejos y, sobre todo, son dinámicos, en contraste con la fijación del orden mundial. Las crisis también tendría que darse en el tejido de los flujos de fuerza.

 

El sistema-mundo político no es controlable, no es controlado, en su complejidad, salvo los recortes institucionales que logra controlar el orden mundial. Sin embargo, esto no quiere decir que el sistema-mundo político escapa a la reproducción del poder; lo hace, ocasiona la reproducción del poder, solo que no de manera institucional, sino de manera espontánea, indeterminada, hasta casual, aunque en el juego de azar y necesidad. El sistema-mundo político no es un sistema emancipador, por así decirlo; al contrario, al encontrarse configurado, conformado, por los flujos de fuerza en concurrencia, enfrentados, el tejido político reproduce, de todas maneras, campos de posibilidad de formas de poder. La diferencia, fuero de lo que dijimos, entre el orden mundial, que reproduce estructuras de poder, recurrentes y reiterativas, como círculos viciosos del poder, y el sistema-mundo político, que reproduce campos de posibilidad de formas de poder, es que la reproducción del orden mundial es cerrada, en tanto que la reproducción del sistema-mundo político es, mas bien, abierta.

 

Una anotación más, antes de responder a la pregunta. Si bien el orden mundial es bipolar, no lo fue el sistema-mundo político; pues el primero puede comenzar a instaurarse o, si se quiere, puede ratificarse, institucionalmente, legalmente, mediante un tratado, como orden institucional del mundo, el sistema-mundo político no funciona por tratados, no funciona institucionalmente, sino por dinámicas de flujos de fuerza. La crisis, en este caso, tendría que darse en los campos de fuerza, en las dinámicas mismas de los flujos de fuerza; la crisis tendría que entenderse como truncamiento, bloqueo, ruptura, de la reproducción de los campos de posibilidad de las formas de poder. No se puede decir que la revolución cultural mundial de 1968 ha logrado esta magnitud y alcance de la crisis en el sistema-mundo político. Tampoco las crisis anteriores, para dar ejemplos; la crisis de la guerra de Corea, después la crisis de la guerra del Vietnam, aunque hayan hecho temblar, incluso afectar notoriamente, al orden mundial, obligándolo a cambiar, pues la reproducción de los campos de formas de poder ha continuado. Sin embargo, estas crisis del orden mundial son síntomas de la crisis latente del sistema-mundo político, incluyendo a las crisis recientes del orden mundial, las relativas a las guerras del medio oriente, a las intervenciones del orden mundial en los países árabes. Sin embargo, parece mostrarse una peculiaridad en este último caso. Hay señales de vulnerabilidad, de debilitamiento, en el orden mundial, que ha dejado de ser bipolar, apareciendo, en principio, como orden mundial unipolar, que otros han creído ver un orden mundial multipolar, sin embargo, no era otra cosa que orden mundial sin hegemonía, aunque si con dominación a secas, en su capacidad de control institucional de los Estado-nación, incluso abriendo sus márgenes de maniobra. Precisamente cuando técnicamente es más poderoso el orden mundial, cuando tiene a su disposición armas de destrucción masiva, sin hablar de las armas nucleares, es cuando, paradójicamente, aparece más débil. ¿A qué se debe?

 

La hipótesis de interpretación que tenemos es la siguiente:

 

El sistema-mundo político se ha transformado, a consecuencia de sus propios desenvolvimientos y desplazamientos. Los flujos de fuerza han modificado el tejido político. Ante estos cambios, el pesado, burocrático, casi estático, orden mundial institucionalizado, no se ha podido adecuar, no ha podido responder a las modificaciones de su propio suelo, por así decirlo. Por más fuerza demoledora que emplee, por más tecnología que derroche, por más astucia que pretenda en sus estrategias, nada de esto sirve cuando su arquitectura institucional resulta inadecuada en el nuevo suelo del sistema-mundo político. La crisis es estructural en el orden mundial. Empero, esta crisis estructural del orden mundial es síntoma de la crisis latente del sistema-mundo político, crisis ya emergiendo a la superficie. Si los desplazamientos de los flujos de fuerza han cambiado el tejido político, esto implica que el sistema-mundo político mismo ha alcanzado un umbral en sus propias mutaciones y cambios; umbral, a partir del cual comienza a dejar de ser sistema-mundo político, para adquirir otra forma de mundo, que quizás ya no sea político, sino, mas bien, respondiendo a la complejidad del mundo efectivo en constante devenir, conforme una complejidad múltiple, no en un solo plano de intensidad, sino que se habrá a formas más completas y complejas de convocatoria y cohesión social.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


[1] Mecánicas y dinámicas del sistema-mundo político. Dinámicas moleculares; La Paz 2015.

[2] Ver de Immanuel Wallerstein Capitalismo histórico y movimientos anti-sistémicos. Un análisis del sistema-mundo. AKAL; Madrid 2004.

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/crisis-del-orden-mundial1/

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