AbyaYala continente rebelde

AbyaYala continente rebelde

 

 

Sebastiano Monada

 

Continente rebelde.pdf

 

 

 

 

Persistente y fecunda gestación rebelde

Quebrando cascarones para nacer nuevamente

Palpitación intrépida empujando a la acción

Como instinto guerrero contenido en la sangre

Desacuerdo surgido como desmesura alada

Biblioteca de enseñanzas de experiencia acumulada

Ímpetu desbordante como tropel de pegasos anhelantes

Unicornios azules imaginados por dulces niñas

O repentinas esbeltas aladas vicuñas

Diluvios de sueños rebalsando copiosos

Destrozan las represas e inundan las ciudades

Impulso desatado para demoler los muros

Las fortalezas y las torres de la dominación impuesta

Perfil amotinado de consecuente hombre o mujer

Mamíferos erguidos para liberar las manos

Convertirlas en geniales artistas pintoras

Y técnicas transformando las materias al tocarlas

Mamíferos hominizados en permanentes andanzas

Monos gramáticos registrando sus pasos

Situados vertiginosamente en la modernidad barroca

Perfil resplandeciente de muchacho o muchacha

Cachorros de manada comenzando sus peripecias

Ensayando derrochantes pioneras aventuras

Egregios rostros indígenas, mestizos y criollos

El abanico abierto de universo heterogéneo

Dibujados por siglos de rebelión trazada

Por intrépidas proyectadas proclamas sediciosas

Y convocatorias impetuosas a la nación oprimida

Por insurrecciones radiantes heroicamente realizadas

Con la elocuencia vibrante de las multitudes insomnes

 

Continente emplazado entre ambas aguas

Las trémulas del Atlántico y las inquietas del Pacífico

Se ha tallado en tu naturaleza arcillosa

Las memorias de pueblos que surcaron tu suelo

Temperamento terrenal amando los paisajes

Cobijando los sueños que nos cubren el cuerpo

Territorios espesos de sudor vaporoso

Protegidos por encadenamientos serpenteantes

De colosales volcánicas cordilleras

Moviéndose como lerdas olas disolventes del tiempo

Hondas travesías perpetradas por levantamientos

De abrumados empero tenaces pueblos sometidos

Inventando marcados recorridos enmarañados

En el tráfago exuberante de las mezclas

Intrincadas pululantes contexturas culturales

Como amarres voluptuosos de nichos vitales

Y barrocas configuraciones imaginarias

Se ha escrito en las memorias afanosas

Inéditas genealogías locales transmitidas

En los ritmos pululantes de las narraciones colectivas

Compartidas proferidas oralidades grupales y sociales

Como sinfonías de los pájaros de las apiñadas selvas

Narrando las tramas escondidas de pueblos insurrectos

Actualizando postergadas antiguas guerras inconclusas

Dejadas pendientes por las premuras de la historia

Como cuando se deja en el camino arsenales de armas

Y escondidos estratégicos depósitos de alimentos

Para volver a ellos cuando la guerra otra vez recomienza

Reinventando el pasado para mejor comprenderlo

Para ayudar con la memoria a un mejor entendimiento

Del agudo eterno presente fugaz

Arteramente dilatado en el tiempo

Dar firmeza a las intermitentes luchas

De los insomnes pueblos rebeldes

 

Hay la persistente pasión latiendo como corazón

De precoz platónico enamorado virtuoso

Como pulsación solar donando vida

A los brillantes planetas solitarios

Seducidos en la danza inalterable de sus órbitas

Se mira al mundo desde el continente que lo inventa

Se lo siente como su creación inesperada

Hechura de la emoción esférica de sus lágrimas

Rociando como juguetonas lluvias las tierras tropicales

Y las adormecidas inseparables cómplices montañas

Unidas por su memorable amistad geológica

Mojando benditamente los valles espumosos

Que sirven de espalda rasgada por los surcos

Al prodigio extraordinario de la horticultura

Y abultando los turbados ríos buscando el océano

Recorriendo frondosas regiones hasta llegar al mar

Hechura de tus innumerables brazos sacrificados

Poblaciones concentradas de labradores sin paga

Pongos de latifundios de avasalladores patrones señoriales

Predio tornado en solariega hacienda

Y surcada en prolijos periodos de siembra

Por desvencijados arados egipcios

Poblaciones proletarias excavando subsuelos

Sacando de las entrañas de la montaña mágica

El compulsivamente codiciado tesoro rastreado

El mineral que rige los agitados mercados

El mineral capaz de transmutarse en metal

Y objetos que sirven de utensilios preciosos

Herramientas extendiendo nuestros brazos y piernas

Artilugios que desatan las potencias del cuerpo

Hechura de culturas conglomeradas como ramos de flores

Donde cada flor no pierde su color ni su estirpe

Pero concierta un combinado cuadro ameno

Suministrando febril gracia a la obra

Heterogénea afluencia en el juego de aromas

Floreros cromáticos en sus gamas variadas

Esto pasa fastuosamente en el bosque

Con los incomparables misceláneos árboles

E innumerables plurales clamorosas plantas

Abrazándose alborotadas en la emoción verde

De su arqueológica memoria sensible

Reverberantes culturas ataviadas

Inventando transculturaciones alteradoras del mundo

Hechura de masivos levantamientos indígenas

De subversiones en la praxis constituyendo sujetos

Como remolinos sentimentales engullidos por pasiones

Agujeros negros que se tragan las sensaciones

Labrando estoicamente interioridades efusivas

Y vehementes hábitats sin concluir sus morfologías

Dejando despejada la amalgama de las ignotas

Hechura ruda de proletariados nómadas

Quienes arrancan el manto que oculta al capital

Masa ruidosa monetaria de flujos contables

Y stocks de depósitos resguardados celosamente

Acompasando quietos el movimiento circulante

De las melindrosas monedas de oro y de plata

Maquinaria industrial productora de abundancias

Saturando abrumadoramente al mercado

Sin cubrir las imperiosas necesidades de la gente

Esperando en vano se resuelvan sus problemas

Que horadan la vitalidad de sus cuerpos

Hábito de disgregación en la metáfora misma de su fruto

Bien destinado a la venta y al consumo

De disociación en la efigie misma de las instituciones

Artefactos que atrapan las energías de los pueblos

Separan su heredada ilusión tomada como real

De su soporte concreto desechado como inesencial

Separan el Estado quimera del dominio

De la sociedad constructora de símbolos y andamios

Insuflando dinámica a esta alegoría palaciega

Encarnada en la figura del cuerpo del déspota

Que sufre en carne propia la ficción del poder

 

 

Continente trasfigurado hasta el desconocimiento

En la contingencia proliferante de tus avatares

Y a la vez repetido en tus inquietas cavilaciones

Trocado por tus antiguas guerras inconclusas

Por tus temerarias independencias inacabadas

Constructoras de repúblicas vasallas

Debido a tus atronadoras revoluciones abandonadas

A la caída en opacas restauraciones recurrentes

En los talantes demagógicos de elocuencias arronjadas

Debido a encontrarse fondeadas en el embrión extractivo

De la redundante subordinada economía colonial

 

Continente abarcando afablemente al mundo

En tu profusa y destructiva diseminación

Así como en tu vigoroso ímpetu fogoso

De creativa eterna rebelión

Es este palpitante impulso vital

El que acopla a los múltiples pueblos

El que enlaza los tupidos territorios

La ondulación apacible de los climas circulantes

La impresión alucinante dejada de lado

Por los delirantes atiborrados imaginarios

El gusto sabroso de las ansias de mudar

La concavidad vibrante ocupada del nicho ecológico

Por enjambres de aspiraciones buscando transformar

En la coyuntura provisional del acontecimiento

Cuando por el contrario constantemente cambia

 

Continente rebelde como naciente de rio

Desbrozando las rocas como tallador fluvial

Estas en las miradas soñadoras que viajan

De las tiernas muchachas que interpelan al aire

Precursoras escrutan los extendidos paisajes

Donde escrupulosamente buscan los mensajes

Miran encendidas curiosamente a los cuerpos

Con evidenciado gusto de cándido asombro

Estas en las palabras sonoras como nocturna brisa

Que acaricia los cabellos sueltos como livianas ramas

De aposentados sabios sauces llorones

Contemplando el correr de las cristalinas aguas

Y el remanso del viento divagando en la sombra

Los enrollados pensamientos en bucles corolarios

Palabras pronunciadas llanamente atrevidas

Desafiando formalidades fijadas por las costumbres

Estas en las metáforas adoptadas en expresión estética

El sentido inmanente de tus cosmovisiones

Estas en las acciones desbordantes como tropel

De jinetes desvelados que arrasan la pradera

Palabras entonadas como si fuesen búhos

Que levantan el vuelo en el crepúsculo encendido

Sigilosos depredadores dueños de la noche

Atrapando sus presas en silenciosa acrobacia

Palabras que desatan asiduamente los jóvenes

Como si fuesen nudos gordianos postergados

También estas en las proverbiales fiestas de antaño

El perpetuo retorno del origen de todo

Así como en las primorosas canciones navegantes

Que tocan las guitarras rasgadas con pasiones

Y en las letras danzantes que dibujan poemas

Nostálgicos como celajes despidiéndose tristes

En el umbral impávido de la noche de luna llena

Y románticos ideales como dramas de amores

Narrados en las inaugurales novelas de antihéroes

Rumor de palabras como quejidos de viento

O murmullo tumultuoso de rio embravecido

Como rencor acuático emergiendo de lo profundo

También intérpretes de códigos olvidados

 

Abya Yala continente soñado por chamanes y brujas

Tú inventaste el mundo que hoy padecemos

Lo inventaste sin intención ninguna

Sin querer sea así el resultado imprevisto

Pues fue la ramificación de tu intempestiva conquista

Y tu diferida y pronunciada colonización

Fue la dilatada emanación de tu despojamiento

Arrancando tus vetas y tus yacimientos dormidos

Y el devastador desenlace de tu desposesión

Destruyendo tus lenguas y saberes remotos

Por haberte esclavizado en el comercio de cuerpos

Capturados por mortales mercaderes de vidas

Transportados por enmohecidos galeones

De las abanicadas monarquías absolutas

Y haberte subordinado como pájaro enjaulado

Por las aparatosas dominaciones instauradas

Por haberte proletarizado empujándote al trabajo obligado

Sin embargo, encontraste siempre tu potencia rebelde

En la animación corporal circulando como latencia

Del porvenir gestado en el propio presente

 

En tus manos está el liberar al mundo preso

De este condenado embrujo que enajena

Ocasionado incautamente en ese periodo aciago

De descomunales proliferantes violencias desmedidas

Descargando implacables sus látigos y sus normas

En los cuerpos nativos de bronceada piel

Y en cuerpos africanos de nocturna epidermis

Vendrán después los cuerpos mestizos

Heredando el bronceado nocturno en diurna corteza

Cuerpos apasionados en su vital concupiscencia

Del contiene escondido a los ojos de Europa

 

 

Continente rebelde hasta en tus gestos cotidianos

Como carácter indomable parapetado en los barrios

En las relaciones constantes del diario vivir

Y en tus hábitos locales evocando identidades

En tus conductas lugareñas actualizando tradiciones

 

Continente rebelde como raíz de queñua

Aferrada a la pronunciada rocosa montaña

Has tenido de todo en tus genealogías cambiantes

Pueblos nómadas en praderas inmensas

Como monótonas meditaciones interminables

Sociedades sedentarias constructoras de ciudades de piedra

Arquitectas de piramidales torres ceremoniales

Cuando se buscaba seducir a los dioses mediante sacrificios

Y envolventes majestuosas danzas rituales

Carabelas como nueces tragadas por el mar

Y conquistadores como quijotes convertidos en sanchos

Que confundieron el quinto continente con Asía

Dejándose llevar por las corrientes y los vientos

Orientados por el mapa rutilante de las estrellas

Acarreados de la mano al continente desconocido

Monjes católicos portadores de la escritura del desierto

Parroquias dosificadas en los territorios conquistados

Como ilustres aparatos eclesiásticos evangelizadores

Definiendo cartografías espirituales en territorios paganos

Virreyes nobles representando al rey lejano

Fantasma preso por el emperador francés

Creyente de la modernidad y del progreso

Naciente burguesía criolla en el espaciado comercio

Y en los estrechos agitados puertos

Revueltas indígenas y mestizas en la meseta andina

Y en la las exuberantes tierras de Nueva Granada

Guerras de independencia movilizando campesinos

Y citadinos convertidos en soldados

Llaneros lanceros precipitándose como estampida al combate

Guerra anticolonial dirigida por criollos

Repúblicas reducidas a la letra de la Constitución

Republicas jurídicas que ocultan despotismos

De castas herederas de la colonización

Revoluciones campesinas luchando por la tierra

Humus y espesor fértil para la alimentación

Convirtiendo la repúblicas jurídicas en republicas políticas

Conformando en el acuerdo de las fuerzas encontradas

La normada regularidad de la democracia institucional

Gobiernos nacionalistas constructores de soberanías

Recuperando las vetas y los yacimientos arrebatados

Como necesarias materias políticas del Estado

Después se aposentaron a nombre de la revolución nacional

Los que volvieron a entregar la soberanía y los recursos recuperados

Tuviste dictaduras militares obedientes al imperio

Verdugos implacables de los pueblos

Saqueadores de erarios y riquezas de la nación oprimida

Después aparecieron los técnicos dogmáticos creyentes

De que había que deshacerse de todo

Y entregarse cuerpo en entero a los vaivenes del mercado

 

Emergieron resistencias populares al invariable saqueo

Estallaron estruendosamente revueltas e insurrecciones

Movilizaciones multitudinarias como estallidos primaverales

De florestas multicolores alegrando el paisaje

Y constelaciones de mariposas soñadoras

Que expulsaron a estos técnicos del despojo

Abriendo un nuevo ciclo histórico de gobierno populares

Empero, como condena legendaria se repite lo mismo

Las revoluciones quedan irremediablemente inconclusas

Se prefiere las instituciones heredadas a crear nuevas

Regresando temerosos el corto recorrido liberador

Vuelven al comportamiento dominante de los amos

Entregando a medias los recursos

Salvando a medias las soberanías

 

Continente rebelde como vuelo de cóndores

Que desde las alturas de monumentales cumbres

Avizoran detalles delatando a sus presas

Inventando paisajes de movimientos combinados

Que el orgulloso ojo humano no ve

En tus manos está el empezar a liberar la potencia

Del mundo que inventaste sin haberlo querido

Es menester desandar el camino recorrido

Desarmando los engranajes de la maquina armada

Desmantelando las instituciones afincadas

En la yerta tierra desolada

Inscrita en la tersa piel de los humanos

Hendida en la carne del ántropos atormentado

Deconstruir los mitos del poder propagados

Liberarse de gobiernos y estados

Que en conjunto conforman la maquina imperial

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/abyayala-continente-rebelde/

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