Eterno retorno

Eterno retorno

Eterno retorno

Eterno retorno

 

Sebastiano Monada

 

 

Eterno retorno

 

Dedicado a mi nieta o nieto que ya viene al mundo, creación de amor de Blanca y Marcelo.

 

Índice:

Prefacio                                                  

Mirada retrospectiva                                      

Víspera de los combates                         

Cruzando la cordillera                             

Volver a los 16                                        

Retorno                                                   

Pachacuti                                                

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prefacio

 

Eterno retorno es un poemario compilado del Poemario del retorno, primer poemario publicado. Se hizo una selección de poemas, estrictamente dedicados al retorno, poemas que dieron el nombre a ese poemario citado. Ahora presentamos dichos poemas, en segunda versión. Como dijimos en Alboradas crepusculares, los poemas de segunda versión, incorporan la musicalidad gitana de Federico García Lorca, a la heredada metáfora serrana de Cesar Vallejo; también tendríamos que citar la influencia de las figuras abismales de Vicente Huidobro.

 

El poema Mirada retrospectiva se coloca en un presente mutante, desde el cual recupera el tiempo perdido en memoria poética. Víspera de los combates, dibuja y colorea al guerrero en la ceremonia ritual antes de las batallas. Cruzando la cordillera, es la remembranza de la odisea de dos adolescentes que cruzan las cadenas colosales de los Andes para llegar al puerto, donde les espera un barco imaginario que los llevará a la isla utópica. Volver a los 16, es un poema nostálgico que recuerda a la adolescencia rebelde, transgresora y contestataria. Retorno, canta en versos el retorno del poeta en ciernes a la patria, espesor barroco de culturas, de paisajes complementarios y pasiones desbocadas. Por último, Pachacuti, es el poema al ciclo largo cosmológico que anuncia el retorno volcánico de Tunupa.

 

 

 

 

 

 

 

 

Mirada retrospectiva

 

 

 

 

 

 

Contemplar desde el paraje

Donde me emplazo

Este contemporáneo añejo

Epigrama de uno mismo

No es más sino una quimera

De nostalgias irrenunciables

Excéntricamente selectivas

Te ofrendan iconografías

De acuerdo a inquietudes de intervalo

Propicio en manifestación fluyente

 

Se ha vivido es cierto

Pero también se han dejado evadirse

Otros desenlaces asistentes en concurrencia

De estación en espera del tren

Otras peregrinaciones verosímiles

Otros amores impetuosos

 

Mirar retrospectivamente

Con ojos escrutadores

Acaecimientos vegetados en geología

Del cuerpo

Desaparecidos actualmente

Partículas viajeras de la memoria

Rostros fijados para siempre

Retratos imborrables

Lémures invencibles del espacio-tiempo

 

Descifrar desde el ahora

Inquiriendo sobre simbolizadas biografías

Conjugadas en vicisitudes olvidadas

Hallando relatividad diseminada

Fugacidad de corporeidad en momento indeterminado

Miscelánea despejada de constelaciones colosales

Significados, sentidos, sensaciones, imágenes

Tejidos de hilos y colores propios

Composiciones únicas en universo evocado

 

 

No hay pues constitución coagulada

Soporte arborescente

Como esqueleto sosteniendo trama

Todo es fluir, convulsión perseverante

Plasticidad creativa de la vida

En el juego de contexturas múltiples

Como enjambres de abejas

Disyuntivas de azar y necesidad

Desembolsamos narrativa heredada

Entre muchas encubiertas y desveladas

Creyéndola única

Cuando el fecundo alterativo

Está en nuestras manos

 

Mirar lo vivido

Explorando emanaciones alegóricas

Arribando a nosotros remembranzas melancólicas

Interrogando nuestro presente alargado

Sin embargo, vigoroso, enmarañado

Abundante en deslizamiento

 

¿Acaso quieren volver a ser?

¿Acaso envidian la exuberante presencia

Irrefutable, palpable?

¿Acaso quieren llevarme a ese pasado nebuloso?

 

Reminiscencias tan mías como esta piel mía

Resonancias evidentes según su talante

Espectros enardecidos en perpetuidad serpenteante

Vienen a mí recorriendo trayecto inconmensurable

Inapelable

Señalando horizonte inverosímil

Fábula de alguna vez ocurrió

Cuando lo acaecido fue estallido enigmático

Sin silueta propia dibujada

Si no deflagración frenética

Dando lugar al magma incandescente

Adquiriendo perfil taxativo en enfriamiento

 

Así lo vivido se fija cuando se serena

Cuando ya no está

Ya no es vida

Tampoco muerte

Sino el eterno retorno al mundo de las añoranzas

 

Al contemplar con ojos curtidos

Lo vivido

La mirada se tiñe de tonalidades vespertinas

Asombrándose los iris encendidos

Pronunciación de habitantes virtuales

Voces inextinguibles

Agudas como luz

Cincelando roca de reposar vigente

 

Tengo resguardo en calma

Simulación de erudición

Templado

De alguna manera complacido

Por haberme rebelado

Manteniendo el amotinamiento

En la perduración del tiempo y del espacio

 

Llego a la conclusión

Nada se resuelve

Todo queda abierto

El pasado no abandona

El presente se aferra como barcaza en naufragio

Acometiendo regir pujanzas arronjadas

Hostigando raigambre

Viaje intrépido

A la utopía

 

El presente es este cuerpo vivo

Perceptivo

Contemporáneo de acometimientos desbocados

Obsequio de donaciones

Actualidad de amor

Muchedumbre heroica

Desafiando desvanecimiento del tiempo

 

Al contemplar retrospectivamente

Descubro

Soy travesía de itinerarios rutilantes

Huella indeleble

Inscripción en cuerpo veterano

Evocación de episodios deslumbrantes

Y divagantes

 

Importa entonces asumir

Contingencia

Constancia de interpelación contendiente

Interrogando a las instituciones crepitantes

Intimando su señorial arrogancia

Destrozando sus apariencias simuladas

 

Importa comprender

La realidad es artesanía de interpretaciones

Es producción subversiva de multitudes

Es alba cuando despiertan los y las jóvenes

Heterodoxos, iconoclastas

Destructores de imperios

Forjadores de nuevas exhortaciones

De nuevas insurrecciones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Víspera de los combates

 

 

Guerrero 5

 

 

Fuego

Ritmo ondulante del desierto

Pulsaciones sostenidas por corazón inquieto

Sol y viento depositándose en piel conmovida

Mirada desafiando al horizonte errabundo

Vida y muerte sosteniendo cruenta batalla

Interminable

 

Impulso vital

Brotando, empujando, creando

Inventando mundos a su paso apresurado

Energía de ciclos turbulentos

Órbitas distintas saltando en graderías

Todo se aleja a pesar de retornos

Todo se aproxima a pesar de alejamientos

No se es el mismo tampoco algo distinto

Siempre en tránsito provisorio

Viajando a no se sabe dónde

Viniendo del terruño de nostalgias

 

Dispuesto

Como pegaso de guerra prolongada

Cuando los dioses desgarran el cosmos

En batallas atroces y destructivas

Entregando el cuerpo a su propio derroche

A experiencia intensa de explosión volcánica

Constelaciones de sensaciones densas y perspicaces

Buscando comprender si es posible armonía

En vorágine voluptuosa de diseminaciones

 

No hay sentido

Solo danza seductora de cuerpos mutantes

Ritmos curvos y melodiosos

Lanzando redes invisibles

A dioses desaparecidos

Hace mucho tiempo

Tan lejano

Quedando enterrados en olvido astronómico

 

Hermoso gesto

Danza y cantos humanos prodigiosos

Atrapando en remolino a propia algarabía

Seduciendo a concavidad infinita del universo

Inventando sentidos brotados de alientos embriagantes

Significaciones emergentes de corta vida

Congregando y desapareciendo en la nada

Alegrías momentáneas profusas fluidas como agua

Importante

Detener el instante en compulsión eterna

De pasión desatada

Nómada sin fronteras ni normas

 

Acoplamiento sintiendo roce en piel tersa

Secretos guardados en cueva de átomos excitados

Roce de verbos materiales y ciclos de elementos extasiados

Brisa viajera

Prisa del agua

Clima acogedor

Presencia sólida

Entornos acompañantes

De seres con quienes compartimos

Esta congregación y diseminación de materia porosa

Penetrada por energía oscura intangible

Inagotable

 

Afectivo espesor tejiendo entrelazamientos

De existencias diversas como constelaciones barrocas

Habitantes de efluvios deseantes hechiceros

Organismos sorprendidos en creador torbellino

Apresurados por colmar ansiedad hambrienta

Voracidad de cuerpos soñadores

 

Remontando extensión dibujada en desnudez despojada

Percepción habitando la memoria acumulada

Compartiendo excepcional ocasión

Del viaje

Un afuera y un adentro gemelos

Atravesados, la una y el otro

Por propias irradiaciones somáticas destiladas

Erotismo desenvuelto, sutil insinuación no descifrada

 

Germinador de ensueños

Camino

Bailando al ritmo de sinfonía emanada

De piel salada y cuerpos compulsivos

Corteza rugosa de árboles somnolientos

Superficie cristalina naciente de ríos turbulentos

Energía brotada de encuentros inesperados

Bucles migrantes como vida esparcida en fuga

Estrepitosa

Atmósfera calurosa de enlazamientos anudados

Ciclos de vida y muerte

 

Las humanidades se preguntan por el sentido

No creen no puede haber el mismo

Todo tiene significado como sello indeleble

Cada ente puesto en extensión peregrina

Cada ente desaparecido en transcurso dilatado

Cada ente por aparecer de repente

No saben

El sentido no mueve la vida

La vida se hace a sí misma

En todas sus formas proliferantes

Desde partículas ínfimas agitadas

Hasta constelaciones inmensas agotadas

Desde pulsión por labrarse

Hasta innumerables facsímiles versátiles

La vida no es concepto

Es creación

 

Voy a la batalla

Armado de arpegios

Producidos por combatientes muertos

Armado de canciones convocantes

Brotadas en corazones soñadores

Armado por gramática somática de multitudes

Huella inscrita por lecturas sediciosas

Armado de convicciones afincadas

Compartidas con los y las compañeras

De fuego

Curtidas por tenaz obstinación de luchas retomadas

Armado de amor y tropel de afectos

Por vulnerable condición humana

Por exuberante tierra imaginada

Hogar entrañable de nómadas itinerantes

 

 

 

 

 

Cruzando la cordillera

 

 

 

 

 

 

 

No olvidaré las cumbres nevadas relegando su nacimiento enardecido

Ni la planicie nocturna alumbrada por ternura selenita

Acariciando rostros quemados por el frío

La fogata de tolas desprendiendo sensibilidades de invierno

Tampoco la compañía del grupo nómada

Dos jóvenes quechuas y un mestizo

Otro como yo, barroco, artefacto de arcilla

Cocida al calor dramático apasionado de fantasmas

 

Recuerdo la macurca persistente en músculos adoloridos

Exigidos en la aventura del viaje a la frontera

Sudor de tiempo resbalando por superficies sorprendidas

Memoria joven abriéndose a inscripción deshabitada

Sequedad granulosa de voz reflexiva

Como recitación antigua de versos escritos en piedra

Acallada por pasos de escultores vientos

 

No olvidaré tampoco sus inmensas trenzas negras

Tejido de achachilas y de pétreos deseos no cumplidos

Su traje negro resguardando su cuerpo como coraza

Defendiendo inocencia de ataque intrépido de los sueños

Se quedó sola en la soledad inmensa de la puna

Habitada apenas por perfil orgulloso de las llamas

Y la lucha tenaz de los arbustos de tola

 

No olvidaré la luz esparcida del rebaño perdido como huida

De constelaciones precipitándose hacia la nada

Acompañadas por canción de cuna cantada por luna desnuda

Haciéndome recuerdo a tus pómulos sobresalientes

Y luminosos debido a residencia estelar en huesos de la cara

No olvidare tus senos bebidos por recién nacidos

Ocultos a la vista de forasteros curiosos

 

No olvidaré la miel saboreada por lengua gustativa

De valles tibios y esmerados

Fulgor verdoso de vahos embriagantes

Trepados para meditación profunda de volcanes apagados

Tampoco cuando escuchamos en fragor oscuro

El crepitar de aguas descolgadas desde las alturas

Río agitado, intrépido, desafiando madurez osificada y rocosa

 

Al bajar montañas

Bebimos agua fría de manos tenues

De la serpiente alada

Diluida en pronunciación incomprensible

Narrando el mito del eterno comienzo

 

 

 

 

 

 

Volver a los 16

 

 

 

 

 

 

Volver a los 16, ¿Quién pudiera?

Cruzando los huecos del espacio-tiempo

Cuando solo lo hacemos soñando

Despiertos como el principio esperanza

 

Éramos dos muchachos intrépidos

Como cachorros de lobo merodeando sin miedo

Alrededores del bosque atiborrado de enigmas

Sin instinto de conservación en cuerpo entusiastamado

Cruzamos la cordillera para encontrar el puerto

Donde imaginación febril supone barco esperado

Para llevarnos a la isla de la utopía vislumbrada

Para aprender y combatir en montes tupidos

Del país despojado y desposeído por imperio renovado

Queríamos ser guerrilleros insomnes

Imagen romántica de aquel entonces

 

Adolescencia rebelde

En sus gestos, en sus palabras, en sus sueños

Entregándose a la aventura

Como quien se entrega a la trama

De novelas y poemas anunciando alboradas

Entregando cuerpo y alma

Sin miramiento ninguno

 

Volver a sentir profundo

Como canta Violeta Parra

Entregándolo todo en respiración honda

Arrojándose al instante eterno

Vivido intensamente por sensaciones galopantes

Intrépidamente como felinos al asalto

Gasto heroico definido por Georges Bataille

En sus escritos pos-hegelianos

Sin calcular consecuencias

Creer en cada minuto inquieto

Se juega el destino humano

En cada gesto, en cada paso, en cada palabra

Como induciendo el camino de porvenir esperado

 

Buscar en cada escrito leído

Claves secretas como símbolos rotos

De rebeliones desatadas

Contra dominaciones ateridas

En violencias sistemáticas

Insurgentes levantamientos sociales

Buscan detener el tiempo

Apedreando a los relojes

 

Sea novela o teoría

Sea poesía o historia

Creer, todas son catalogadas señales

A descifrar en sus huellas

Umbrales enmohecidos que cruzaremos confiados

Los libros son incendiarios

Prendiendo fuego con escrituras hendidas

En huesos blancos que guardan

Textos tejidos en awayos

 

Volver a fraternidad convocada

Afectuosa, descubriendo amor inmenso

A pueblos de larga historia

Otredad, alteridad humana

Multitudes prolíficas en dramas

En sus vestimentas raídas

En sus cabelleras despeinadas

En sus miradas risueñas

En sus mesas casi vacías

Enfrentando contingencias

Con alegría esparcida

En pobrezas reconocidas

Ricas en esperanzas añoradas

Ricas en valores renovados

Ricas en afectos desbordantes

Pobres en la pobreza preservada

Sosteniendo la riqueza mutilante

 

Volver a cruzar cordilleras

Encontrando en cumbres nevadas

Las palabras congeladas

De sabidurías olvidadas

 

Cruzar inexistentes fronteras

Burlando barreras burocráticas

Y estatales vigilancias

Cruzar acompañado con dos jóvenes quechuas

Campesinos de las apachetas

 

Volver a sentir el viento helado en noche del altiplano

Acompañados por murmullo colectivo

Como largo río embravecido

De muchedumbre agolpada en camión espolvoreado

Volver a la frontera donde cuartel desvencijado

Rumia su antigua guerra perdida

Allí caímos presos rodeados por los conscriptos

Por enseñar a un soldado

El libro rojo de Mao

 

Volver a caminar en noche interminable

Por explanada inmensa de puna andina

Teniendo en el horizonte al majestuoso Sajama

Volver a encontrar al amanecer naranja

Aglomeraciones de chinchillas

Tomando señoronamente primeros rayos de sol

 

Volver a develar en experiencia lozana

Hay más tierras y montañas

Llanas extensiones curvadas

Y monumentales explosiones congeladas

Menos ciudades y poblados

Aglomeraciones metropolitanas edificadas

Y constelaciones de pueblos mezclados

Rodeados de comunidades dispersas

Como lunares en la explanada

Cara desnuda del planeta de virgen martirizada

 

Volver a la sed del nómada errante

Al sudor del caminante

A pesar del frio helado

La macurca aposentada en músculos atosigados

En plena ondulante peregrina travesía

 

Volver a amar al país penetrante

En esos pueblos de adobe

En esos caminos de tierra

En esas solitarias escuelas alejadas

En los corregidores de gruesos ponchos

Y ajados sombreros alados

Últimos hombres del Estado

 

Volver a hablar imitando a oradores convocantes

En concentraciones agolpadas

Por masas apasionadas

Conformando resistencias

 

Volver a congregaciones de estudiantes inquietos

Interpelando a gobiernos de bayonetas caladas

Y veteranos fusiles en manos bronceadas

Oliendo a rosas de pólvora negra

Estalladas hace un tiempo en el aire asustado

 

Adolescencia impetuosa

Atrevida y desafiante

Como mirada de vicuña espigada

Volver a discusiones conspirativas

A reuniones clandestinas

A amores en la fogosidad combativa

 

Veo en jóvenes libertarios

Osadías resurgidas desde memorias de luchas

Cuando vuelven a movilizarse

Miro nostálgicamente

Aquélla arronjada mocedad

Circulación del dar en derroche

Sin pedir nada a cambio

Salvo el trastrocamiento buscado

 

El alba es la repetida invención del día

Forjada a luz y colores

Son estos jóvenes rebeldes

Los encargados de prender fuego todas las mañanas

De cada nuevo periodo

Las nuevas generaciones no sólo toman la posta

Sino inventan nuevas subversiones

Nuevas generaciones de luchas

Y nuevas formas de transgresores despliegues

 

Volver a los 16

Quién pudiera

Si solo supiera

Esta edad se repite en la memoria

De cada acto indómito cuando osamos desafiar

Hábitos y costumbres consagradas

No nos damos por vencidos

Intentando en cada gesto indomable

Retomar el recorrido nómada

De heterodoxias iconoclastas

Bárbaros destructores de imperios

 

 

 

Retorno

 

 

 

 

 

 

 

Retorné cuando supe

Por noticias voladoras como halcones migrantes

Llegando rápidamente a difundirse en ciudades lejanas

Como muchedumbres de ratones urbanos

 

Mataban a los cultivadores del choclo

Dejando viudas a maceradoras de chicha

 

Supe

La poesía se hace en rebelión de las calles

En suspensión de caminos apenados

Bloqueados por piedras y cuerpos congregados

Dignidades recobradas humanas

 

Poesía

Metamorfosis de órganos indignados

Convertidos en figuras mutantes de escrituras forjadas

Hechuras de cuerpos plenos entregados al combate

 

Crucé el océano

Inmenso como como recuerdos ahogados en el agua

Distancia infranqueable por ninguna nave

Tiempo atormentado por oleajes de dilemas

No resueltos

Por despiadados comercios de esclavos

Distancia tan larga como olvido de tiempos remotos

Recordados todavía

Por corrientes de plantón y de peces dorados

Océano recorrido por fantasmagóricas

Carabelas conquistadoras y barcos piratas

 

Al volver

Como quien vuelve a tierras bárbaras

Idea peregrina

De península pretensiosa al creerse civilización mundana

Tierras continentales de Abya Yala

Aunque son barrocas anudando mundos

Épocas y culturas variadas en expresiones combinadas

Barroco y renacimiento perdido por Europa enajenada

 

Amé sensualidad mestiza de muchachas bronceadas

Piel morena y ojos encendidos

Como innumerables preguntas del firmamento

Desconsolado por alejamiento irremediable

Preguntas sin respuestas como acertijos indescifrables

Cadenciosas bachilleres en viaje de promoción

Dulces fragancias como mojada caña

Y bulliciosas como luz juguetona de la mañana

 

El vetusto tren luchando en asenso esforzado

Desde tierras bajas a altas montañas

Y al altiplano inmenso definido en geometría plana

 

Las declaraciones de amor, amistades provisorias

Bullen como notas embriagantes en viaje crujiente

Imágenes inscritas en materia transparente

De suave brisa acariciante

Y clara como nostalgia de luna plateada

Voluptuosidad exorbitante de nocturnas complicidades

 

Supe

Al retornar

No podía el camino desandar

Los terruños me seducían con canciones de cobre

Y sueños fundidos de estaño

 

Descubrí socavones donde la razón moría

Más acá del tiempo y de la luz

Más allá de las ideologías y las palabras

Mineral sin memoria, crueldad indiferente

Como administraciones de cementerios y de cárceles

 

Amé allí en montañas desnudas

Como exhibición femenina después del baño

Rebelión exuberante de mujeres quechuas

Apoteósicas heroínas, epicúreas contestatarias transitando

Periplos profusos en abundante artesanía colmada

De abigarradas estéticas inventadas

Deslumbrantes como rutas de la seda

O circuitos insólitos de la coca

Tráficos entre mundos mezclados no encontrados

En intercambios sin rumbo

 

Supe

La intensidad emerge de piel transpirada

Sudor de tiempo exhalado como destilado de choclo

Y suave lengua erótica acariciando labios carnosos

Piel protectora del cuerpo ante un afuera supuesto

Conectando compulsiva carne humana

Con carne volátil diseminada

Del cosmos melancólico

 

Había viajado antes al frío de la noche

En camiones polvorientos cargados de pueblos

Dormí en camas de piedra y colchones de piel de oveja

Frazadas tiernas de coloridos awayos

Cobijado por comunidades eternas

Herederas del fuego, de la caza, la recolección

Y la agricultura primera

Cobijado por corregidores caciques

Intermediarios silenciosos de mundos incomunicados

 

Supe

En cordillera se guarecen minas clausuradas

Guerrilleros fugitivos y profesores olvidados

Cordiales jóvenes pastoras de llamas

Hermosas como pasado golpeando puertas talladas

Mientras enseñan maestras y docentes abandonados

En escuelas perdidas de la reforma

 

Supe

Me quedaría

Quedándome en la inquietud ruda de los labradores

En la memoria excavadora de los mitayos

En la intrepidez sin límites de los estudiantes

En los ojos encendidos de la noche cóncava

De las miradas sin tiempo ni culpas

De las mujeres nativas

 

Supe

Del eterno retorno a la tierra

A sus grietas insondables

A su olor mojado y ceniza esparcida

A su miel gustosa como bondad paradisiaca

Y jubilosa como rítmica bailarina de ballet

A sus troncos colosales de árboles amazónicos

Donadores de sombras refrescantes

En promiscuas selvas orientales

 

Memorias del fuego viajero y del sol insistente

Guardadas en escrituras vitales de madera macerada

Registros de luz ondeante

Y velocidades incomprensibles

De pasiones intensas estelares

 

Supe

De los míos

De su persistente rubrica carnal

Perfil de ancestros y de códigos corporales

De cariñosas incomprensiones y copiosas tolerancias

Cuando la horda misma se extendía

Tejiendo genealogías en recorridos sensuales

 

Supe

No se hace otra cosa sino retornar siempre

Por distintos caminos a diferentes lugares

Al mismo sitio de metamorfosis reiterada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pachacuti

 

 

 

 

 

 

 

Llegué la noche de San Juan

A la ciudad de la fiesta

Libre de culpas multiplicaba sus hogueras

A la ciudad cobijada por brazos robustos de la cordillera

Cuando las lumbres carbonizaban nostalgias metropolitanas

Ciudad de paz y concordia

Después de haber sido sede de batallas interminables

Villa colonial morada de espectros divagantes

 

Como siempre

Cada año

En la noche más fría

El fuego devoraba enseres tradicionales

 

Chucutas reunidos en las nocturnas fogatas

Congregados en guerra civil de fantasmas inmortales

Contemplaban asombrados anagrama candente

Del eterno retorno a lo mismo

A la escisión y al desgarro constitutivos

Fugaz embrujo de conflagración primordial

 

La flota terrestre me depositó en la Churubamba

Dos plazas cunas de Nuestra Señora de La Paz

Polleras de pacha-mama sideral

Hogar de labradores de piedra

Y de aventureros de metal

Plaza de indios y plaza de ibéricos

Dos plazas del pacto traicionado por los federales

Que ganaron la guerra pero perdieron el nombre

Y la reñida condición federal

Los derrotados transmitieron condición unitaria

Y dieron nombre a la continuidad colonial

 

Dos plazas

Dos orbes, dualidad irresuelta

Como perpetua disyunción apremiante

Oculta por volcanes acallados

Achachilas taciturnos meditando

Ciclo eterno del retorno

Lava guarnecida esperando la señal

Para el renacer de Tunupa

 

El tiempo no transcurre

Permanece agazapado como leopardo

Tiempo-felino cazado en emboscada

Perpetrada por montañas envolventes

Tiempo circular

Remolino inicial

Bucle de nacimientos y muertes

Turbulencia de comienzos y desenlaces

No hay pasado ni futuro

Solo espesor

Tejido por cuerdas vibradoras

Energía inagotable

Eternidad presente

Presencia cambiante

Repetida como anhelo tenaz

 

Chuqui-apu

Donde repite la conquista interminable

Apocalipsis montado como huella indeleble

Simétricamente

Sitio de la serpiente luminosa

Como rebelión permanente

Conquista y plaza de armas

Dragón mordiéndose la cola

Imperecederas ambas constelaciones

Pléyades y Llama

Mirando desde gigantescos ojos navegantes

Lágrimas de miel oscura

Agujeros negros donde desaparece materia

Luz y tiempo

Desvanecidos en la nada

Insinuaciones vírgenes

Danza de amazonas

 

Cuando recuerdo en la llegada

A la ciudad incendiada

Al amigo incondicional de antaño

Con quien cruzamos la cordillera

Adhesión intrépida

Hecho de capturas fugaces

Y episodios extravagantes

Así lo he querido

En su fraternidad cómplice

 

Una travesía nos ensambla

Un itinerario de emanaciones fragantes

Un éxodo de románticas peregrinaciones

Una evasión curvada por gravitación apasionada

Un millón de trancos dados en la explanada

Inventando vespertinos alejamientos

Un millón de pisadas hendidas

En suelos adormecidos por legua helada

Deshilvanando órbitas coreadas

Usanzas habituales memorizadas

Un millón de callos endurecidos

Desflorando planicie inacabable

Meditación del cóndor desvelado

Aldeas desoladas sin moradores agitados

Chacras terracotas sin surcos arados

Testimonios melancólicos

De la pérdida irreparable

Y de la condena del destierro

 

¿Cuándo volverán a morar las voces de bronce?

Las semillas de papa

Los arados de madera

Las chontas arcaicas

Los afectos cocidos

Cerámica ancestral atesorada

 

¿Cuándo volveré a dormir apacible

En colchón de piedra cubriéndome de awayos?

¿Cuándo Chuqui-apu se encontrará de nuevo en dos plazas?

Chakana de culturas y civilizaciones antiguas

Puente cruzando firmamentos soñados

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/products/eterno-retorno/

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