El que mata no sabe lo que mata

El que mata no sabe lo que mata

 

Sebastiano Monada

 

 

El que mata no sabe lo que mata

 

 

 

 

 

El que mata no sabe lo que mata

No sabe de la tarde

Cuando el búho levanta vuelo

Alumbrando el crepúsculo

 

Mata la vida

Como se mata el aburrimiento

Desflorando margaritas

No sabe lo que es la vida

Ni le importa

 

Ya lo tiene de antemano resuelto

Cree es cualquier cosa

Puede ser mariposa

O tallo arrancado

Cualquier madero triste

Rompible al alcance

De sus manos inútiles

Como trenes varados

En estaciones olvidadas

 

Solo sirven para quebrar

Las ramas ondulando agraciadas

Hasta que las arrancan

Solo sirven amenazantes

Para impedir el paso galopante

De los sueños

Y matar

 

El que mata no sabe nada

No sabe de la materia oscura

De la energía oculta

En las abismales hendiduras

De las profundidades puras

No sabe mata su propia vida

Como si fuera castigo

O condena heredada

De pecados pasados

 

Al matar otra vida

Como venganza

Cree en una lucha

Por la supervivencia

Como si la vida en el mundo

Fuera frenética concurrencia

 

¿La de él?

¿A costa de otras vidas?

¿Cree su vida es posible

Sobre montañas de cadáveres?

 

El que mata no ha entendido

Nada de nada

No ha entendido la mirada humana

Ni el rostro narrando

Las tramas perdidas

De aventuras olvidadas

 

Muestra confusión depravada

Su miseria aterida

Su alma desgarrada

Su consciencia desdichada

Su soledad congelada

 

Acaso cree el universo

Se ha creado

Como escenario de sobresaltos

Para sus tristes deseos

Sus lamentables dominios

Sus riquezas numerarias

Se desaten como bandas

De murciélagos

Asustados

Vuelos alocados

No se salva de la muerte

 

Hombres consternados

Como ejemplo mostrados

Lecciones expuestas en pizarrón

Postulado modelo

De hombre

A seguir adelante

Si ese es el arquetipo

Triste es el resultado

De la creación

 

Los que matan son agonía

Como desangrado suicida

En tibia tina

Padecimiento

De mundo desolado

Algunos se consideran

Ángeles exterminadores

El castigo de Dios

No son sino piltrafas humanas

Desechos de urbes despiadadas

 

¿Quiénes inventan leyendas

De estos tristes personajes abandonados

A su suerte?

 

Los medios estridentes

No tienen nada que decirnos

Pero tienen la legua suelta

Para sensacionalismos dramáticos

Los ideólogos de la verdad

Quienes los juzgan o los enaltecen

Dependiendo del escandalo

Los monjes verdugos

Armados de látigos

Persiguiendo infieles

Los machos prepotentes

Como niños mimados

Esconden su miedo

Detrás de su máscara

De mármol pulimentado

Encubriendo su pavor

 

A la otredad

A la alteridad

A la mujer

Postergada

 

Estos impotentes

Humus sin semilla

Desahogan su drama

En quienes señalan como demonios

Cuando son ellos los destacados

En acciones homicidas

 

Los predispuestos al horror

Como vocación injertada

Para escapar de su terror

 

De los que matan hay de toda clase

Un abanico barroco

En manos de una doncella

Seductora de autoridades

Y de pasiones ajadas

 

Los que reclaman desesperados

Con las manos de ahogados

Ser reconocidos

Como nobles antiguos

Y héroes no recordados

De batallas cruciales

Por eso llaman la atención

Con sus atrocidades

Los que se presentan justicieros

Jueces implacables

Con los ojos vendados

 

Héroes de pacotilla

En sus riesgos de circo

Creen haber cumplido

Con mandato categórico

Después de haber bombardeado

Ciudades

Ruinas urbanas de guerras

Sin sentido

 

Los que obedecen órdenes

Como soldados ciegos

Entonces lo hacen

Y no les incumbe

Sino a sus jefes

 

Los que lo hacen por la causa

Como si fuera ella el perdón esperado

Motivo suficiente justificado

Por la historia

Por la humanidad

Deshabitada

 

Al dejar ríos de sangre

Muestran

Caminos de muerte

Para llegar a la utopía

Inalcanzable

Con tanto peso macabro

 

La lista es larga

Tienen en común

El desprecio a la vida

Para ellos solo vale la idea

O sufrimiento propio

Solo vale fin perseguido

Llegando por medio

De la muerte

 

¿Qué son?

¿Quiénes son?

¿Son ángeles acaso?

¿Tienen alas?

¿Son justicieros?

¿La justicia es castigar?

¿Dejar marcas en el cuerpo?

¿Dejar sin compañero a mujeres?

¿Dejar sin compañera a hombres?

¿Dejar sin padre o sin madre

A los hijos?

¿Son utopistas?

¿Utopía sembrada de cementerios?

 

¿Cómo aparecen? ¿Cómo se forman?

Quienes con tanta facilidad matan

U ordenan matar

 

Antes son profetas

O fieles seguidores

Antes son sombras grises

U opacos hombres

Antes son víctimas despreciadas

Por todo el mundo

Antes son culpables

De haber pecado

Antes se guardan resentimientos

Ateridos

Es sorpresiva aparición imprevista

Como vengadores apocalípticos

Crueldad celestial de ángeles

Caídos

Sin alas

 

¿Podrá vencer esta gente la vida?

La vida risueña y alegre

La vida inventora

La vida artista

La vida danzante

La vida crítica

La vida amate

La vida embriagante

 

No parece posible

Ni razonable

Que venza

Quien ignora la vida

Prescripción de astros embriagados

Reduciendo a la miseria

Al tamaño de su prejuicio

A la vida

 

Venza

Como si no pasara nada

Castrado como eunuco

Entregando sus órganos

Al poder

 

Venza

Quien hace

Y deshace

No sabe

Es la antelada muerte

 

Lo que pase

No depende de él

Del asesino

Ni de ellos

Los parecidos

Sino de nosotros

 

Si amamos la vida

Debemos parar el círculo vicioso

De matanzas y venganzas

 

No hay por qué castigarlos

En el patíbulo

O matarlos

Para quede constancia

Nadie puede rebelarse contra el poder

Ni la justicia

Lo mismo hacer

Al revés

 

Tenemos que tomarlos como víctimas

Aunque no quieran ver

Del frío como el hielo del poder

Máquina de acero

Para padecer

Tenemos que mostrarles

Lo que hace el Estado con ellos

Y con nosotros

Como si fuéramos arcilla moldeable

Inculcando sus odios

Sembrando sus prejuicios en nuestros cuerpos

Como si fuéramos tierra desechable

Despojándose de fertilidad heredada

Lo que hacen los fundamentalismos

Como si fuesen el origen o raíz de todo

Con los creyentes

Llevando a su gente a la guerra santa

Como guerra cósmica entre el bien y el mal

Cuando esa guerra se resume

A perseguir al demonio encarnado

Cuando son ellos los que construyen

El infierno

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/el-que-mata-no-sabe-lo-que-mata/

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s