Apuntes para una fenomenología compleja

Apuntes para una fenomenología compleja

Hipótesis prospectivas para una fenomenología compleja

 

Raúl Prada Alcoreza

 

 

Apuntes para una fenomenología compleja

 

 

 

 

 

 

A modo de presentación

 

El presente ensayo, Apuntes para una fenomenología compleja, es un boceto, quizás mejor dicho, son trazos hipotéticos. Recogiendo la herencia de la fenomenología trascendental de Edmund Husserl y la fenomenología corporal, la fenomenología perceptual, de Merleau Ponty. En la forma adecuada como se puede heredar estos instrumentos teóricos, analíticos y complejos; es decir, hacerlos presentes con el filtro de la actualidad.

 

Son considerados como vertientes, entre el grupo de vertientes, que anuncian el pensamiento complejo. Si Merleau Ponty transformó la fenomenología trascendental en fenomenología de la percepción, nosotros pretendemos encaminar una de las composiciones, articuladas e integradas, del pensamiento complejo, como fenomenología compleja. Entonces, el contenido de este ensayo es sugerir hipótesis prospectivas, que sirvan como andamiajes, en la conformación y configuración de la fenomenología compleja. Se trata de primeros pasos, titubeantes, tambaleantes, como las de un niño que aprende a caminar.

 

Creemos que es una buena tarea el ir sugiriendo piezas que puedan servir en el armado del pensamiento complejo. Que puedan servir depende de su pertinencia y su aporte; esto no se da de antemano. Depende de la sincronización del pensamiento complejo. Por lo tanto, puede que sirvan, puede que no sirvan. Sin embargo, es importante participar en la puesta en mesa de la construcción colectiva del pensamiento complejo.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fenomenología compleja

 

  1. La relación entre la imaginación y la percepción; la relación de la percepción, es decir, el cuerpo, con el mundo efectivo, es inmediata. No hay sucesión; por ejemplo, que al estar en el mundo y percibirlo, la percepción experimente una transformación, desde las primeras imágenes a las imágenes más complejas e integradas. El mundo efectivo no se retira para que, después de ser percibido, el cuerpo solitario pueda producir la transformación de las representaciones, hasta llegar a las esencias del mundo. El mundo efectivo jamás se retira; si esto ocurriera, hipotéticamente, el cuerpo perceptor se hundiría en el abismo, sin poder percibir

 

  1. No es posible separar nada, salvo analíticamente, al modo de las analíticas desarrolladas en la modernidad; es decir, imaginariamente. No es posible separar al cuerpo del mundo, al cual pertenece y en el cual participa. No es posible separar percepción de experiencia vital; se dan inmediatamente. La separación es abstracta, dada, por razones de método, en las ciencias modernas. Si se separaran, no habría ni percepción ni experiencia. No se puede separar percepción de imaginación; imaginación que, más bien, forma parte de la percepción, que integra sensación, imaginación y razón. Por lo tanto, no se puede separar imaginación de sensación; tampoco de la actividad de razonar. La imagen no es una mera figura, es una figura con significado, significado que es conformado por las sensaciones, que le otorgan cierto espesor, por así decirlo, sensitivo. Significado que es transferido culturalmente, por el entorno cultural. La sociedad participa en la transferencia de sentido. Todo esto se da inmediatamente, como integración de distintos planos y espesores de intensidad.

 

 

  1. Pero, qué o quién logra esta integración, también la experimenta, incluso independientemente de su voluntad. Diremos el cuerpo. Es el cuerpo el complejo sistema autopoiético – utilizando un concepto conocido, como metáfora -, el que actúa, abarcando los múltiples actos conjugados, logrando integrar las vivencias como si fueran una única vivencia.

 

  1. ¿Cómo ocurre esto? Todos los sistemas autopoiéticos son capaces de interpretar, además de captar información y decodificarla. Además de iniciar sus operaciones de clausura, de reproducirse, de constituir sus propias condiciones iniciales de ser. Todas estas capacidades son inherentes a los sistemas autopoiéticos.  Conllevan estas capacidades en sus genes, que son los programas inmanentes inscritos en los cuerpos de las especies. Este saber, el saber genético, esta composición informática del gen, es atributo propio de la vida. Es algo innato a la vida. No es, de ninguna manera, un a priori, sino una herencia. El saber genético solo se ha podido dar por acumulación de información, clasificación y organización de la información; además de la capacidad de retener la información; además de codificar la información.  Y con esta memoria e interpretación, actuar, programando y proyectando el programa genético.

 

 

  1. Lo hace creando y recreando cuerpos. Ahora bien, ¿cómo puede acontecer esto si prácticamente la memoria genética es virtual? Se puede aceptar que la memoria genética es virtual, hipotéticamente y provisionalmente; empero, esta virtualidad tiene que fijarse en algo. Este algo son composiciones macro-moleculares; es decir, una materialidad ínfima, que, a su vez, supone relaciones energéticas y químicas, además de asociaciones moleculares. Una dimensión de la materia, no visible en los cuerpos molares. En otras palabras, la materia molar, supone la materia molecular y la materia molecular supone la materia atómica; la materia atómica supone la materia de las partículas infinitesimales, que también se asocian y se relacionan energéticamente. En consecuencia, tampoco se puede separar virtualidad de materialidad, comprendiendo todas estas dimensiones. Como no se puede separar lo genético de los cuerpos, conforman no solamente tejidos complejos, sino también vínculos y relaciones complejas, en distintas escalas.

 

  1. No son pues a priori las condiciones de posibilidad mentadas, sino sincronía de la complejidad en su simultaneidad dinámica e integradora. Usando un concepto no adecuado, pero conocido en la lógica, las matemáticas, las ciencias y la filosofía, diremos que es la totalidad misma la que hace de condición de posibilidad. Totalidad múltiple y plural, en constante movimiento, composiciones, descomposiciones y recomposiciones múltiples, comprendiendo plurales singularidades, siendo la totalidad misma una singularidad compleja, integral y sincronizadora.

 

 

  1. Esto no quiere decir que todo se pierde en la totalidad, sino que la totalidad es posible por la dinámica de la multiplicidad de singularidades. A su vez las singularidades, cada singularidad, en distintas escalas, es posible por la sincronización de la totalidad.

 

  1. Volviendo al tema del sentido, la simbolización, la significación, la expresión, la representación y la conceptualización, no son posibles sino en la sincronía de la totalidad.

 

  1. Ahora bien, un cuerpo singular, único, inmerso en la totalidad, intuye el sentido inmanente de lo que absorbe la experiencia. Llamemos a esto que absorbe, recorte de realidad o, si se quiere, entorno. Intuye el sentido inmanente porque forma parte no solo del mundo, sino, concretamente, de este recorte de realidad, de este entorno. Lo vive.

 

 

  1. No se puede separar, entonces, usando las palabras de la fenomenología de Husserl, referente, objeto empírico, objeto percibido, objeto intencional, objeto representado, objeto concebido conceptualmente. Todos estos objetos forman parte de una totalidad objetiva, totalidad que integra el objeto empírico y el objeto representado, el objeto intencional y el objeto conceptual, el objeto de la percepción y el objeto representado. Usando los términos inadecuados del esquematismo dualista, por razones de exposición e ilustración, se podría decir que, tanto el objeto externo como el objeto interno, tanto el objeto, no solamente percibido sino también afectante, así como la sensación, imaginación, racionalización del objeto, vividos por el cuerpo, conforman una unidad dinámica, si se quiere paradójica.

 

  1. Solo así, se puede tener una explicación compleja de las representaciones. Que son singulares en cada quien, así como son compartidas socialmente por grupos, comunidades, colectivos, estratificaciones sociales. Representaciones efectivas y singulares en cada quien; empero, al ser compartidas socialmente, adquieren el carácter de acuerdos, incluso, hábitos, costumbres y habitus. ¿Son estas representaciones? ¿O, mas bien, las que hemos denominado representaciones singulares no lo son? Pues la representación como tal, es, mas bien, constructo social. ¿Qué sería entonces la denominada representación singular? ¿Vivencia propia, individual, asumida e interpretada, usando las representaciones sociales? Aquí se cruzarían indisolublemente lo individual y lo social.

 

 

  1. Esto implica que no se puede separar lo individual de lo social. Ambos se dan de manera inmediata y entrelazada, a pesar de que mantengan sus diferencias. En otras palabras, el individuo se asume como individuo El individuo es un constructo social, así como la sociedad es el efecto masivo de las dinámicas de las singularidades individualizadas.

 

  1. La sociedad es sociedad, la comunidad es comunidad, los colectivos son colectivos, los grupos son grupos, porque se comunican. Lo han hecho siempre, desde sus nacimientos.

 

 

  1. Toda comunicación supone símbolos, signos, alegorías simbólicas, armaduras culturales, representaciones, narrativas prácticas o discursivas.

 

  1. ¿Esto quiere decir que siempre hubo símbolos, signos, representaciones, mitos, narrativas? Daremos dos respuestas hipotéticas. Una, se puede decir que sí; lo que pasa es que los símbolos, signos, representaciones, mitos y narrativas, han venido cambiando, mutando, transformándose, debido a la ampliación y complejidad de la misma experiencia. Además de que se han configurado y conformado en variadas culturas. La segunda, se puede decir también que no; entonces, se puede suponer procesos formativos de los símbolos, los signos, las representaciones, los mitos y las narrativas. Esto querría decir que no había símbolos ni signos, sino en forma latente, como posibilidad. ¿En todos los cuerpos? Se puede conjeturar que sí, en los cuerpos biológicos. ¿Pero, qué pasa en los cuerpos no biológicos? En Más acá y más allá de la mirada humana nos atrevimos a proponer la hipótesis prospectiva que la materia es vida, solo que en distintas formas de vida. Para decirlo rápidamente, en las distintas formas de neguentropía y de entropía, la paradoja existencial. El argumento fue el siguiente: No hay nada en el ser humano que no se encuentre en el universo o pluriverso, en distintas escalas, aunque sea de manera implícita, inmanente, latente, como posibilidad.

 

  1. Sin abrirnos a la extensión-temporalidad, al tejido espacio-temporal, planos y espesores de intensidad, del pluriverso, comprendiendo todas sus dimensiones, las cuatro desplegadas y las siete plegadas; quedándonos con la vida, en sentido restringido, en sentido biológico; podemos decir que no hay nada en el genoma humano que no esté implícito en el genoma LUCALast Universal Common Ancestor, en inglés, Último Ancestro Universal Común, en castellano -, el responsable de las formas de vida en la Tierra.

 

  1. Desde la perspectiva de la complejidad, la fenomenología compleja radica ya no solamente en el cuerpo, que se relaciona con el mundo, como en la fenomenología de la percepción, sino en la ecología misma, en el entramado de los ecosistemas y nichos ecológicos.

 

  1. En esta fenomenología ecológica se interpretan las representaciones en los contextos enrevesados de las comunicaciones corporales, que codifican y decodifican; primero, químicamente, de acuerdo a la semiótica química molecular de los genomas; después, como memorias sensibles, que es la definición de la vida por parte de la biología contemporánea. No se puede descartar la comunicación por marcas, por señales, por visibilidades del paisaje, por gustos de los olores, sabores, climas. Esto implica una semiótica de huellas inscritas en el Oikos, así como en la memoria corporal. En el caso del ser humano, hablamos de una semiótica lingüística, que tiene como actividad transversal, como pragmática lingüística, a los usos del lenguaje. Emile Benveniste decía que el humano nace en el lenguaje y desde el lenguaje nombra el mundo.

 

  1. ¿Entonces, nacemos en sistemas de representaciones, para decirlo de esta manera, manteniendo perfiles de comparación? Lo que le daría razón a Husserl, solo que desde la perspectiva de la fenomenología ecológica, no desde el enfoque de la fenomenología trascendental.

 

  1. Sin embargo, no habría que apresurarse. Lo de Benveniste es dicho de manera ilustrativa, haciendo hincapié en el acontecimiento lingüístico. A Benveniste no se le ocurrió que el lenguaje es primero, después, el mundo nombrado, por medio de los señalamientos del humano. Sino que no deja de tener en cuenta la simultaneidad de mundo, del ser humano, del lenguaje. Entonces, tendríamos que decir, también figurativamente, que nacemos en la complejidad y desde la complejidad percibimos la complejidad, en sus distintas tonalidades, en sus distintas formas, en sus diferentes singularidades.

 

  1. En consecuencia, las representaciones aparecen como intersección singular de los planos y espesores de intensidad de la complejidad. Intersección singular que es vivida como fenomenología de la percepción, que intuye el sentido inmanente, que elabora, en el substrato de esta intuición, los símbolos, las significaciones, las expresiones, las representaciones. Con ellos despliega interpretaciones como tramas y narrativas.

 

  1. Esta singularidad representativa de la complejidad, no es, de ninguna manera, independiente de la complejidad integral de la totalidad, en este caso, ecológica, de la biodiversidad. Sino que supone y se sostiene en la sincronía integral de la simultaneidad dinámica.

 

  1. Este enfoque, desde la perspectiva de la complejidad, no disemina, de ninguna manera, las peculiaridades, así como las dinámicas propias, de la fenomenología de las representaciones. Al contrario, las considera en la singularidad fenomenológica de sus desenvolvimientos. A diferencia de la fenomenología trascendental, no separa analíticamente la articulación integral de su propia complejidad.

 

  1. Entonces, se trata de analizar, desde la complejidad integral, la fenomenología de las representaciones, comprendiendo sus dinámicas paradójicas y conectadas a la totalidad compleja de la simultaneidad dinámica.

 

  1. Se trata de una fenomenología compleja, que se desarrolla sincrónicamente, articulando e integrando, no separando; analizando los funcionamientos de las representaciones en el Oikos biodiverso, en el mundo efectivo, en el tejido espacio-temporal-territorial-social, donde anida el ser humano.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s