Dramática política y desenlaces

Dramática política y desenlaces

La crítica del poder como crítica de la economía política generalizada

 

Raúl Prada Alcoreza

 

 

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A modo de conjeturas teóricas

 

Si quisiéramos sacar conclusiones de los análisis críticos que desplegamos, desde que decidimos, primero, hacer un balance crítico de las teorías críticas; usadas hasta la Asamblea Constituyente boliviana. Después, incursionar, abriendo senderos, hacia el pensamiento complejo, recogiendo sus incompletas arqueologías del saber; empero, ya mostrando sus grandes diferencias con las formas del pensamiento moderno. Sean formas irracionales tradicionales, formas racionales cautelosas o, en su caso, formas racionales críticas. El pensamiento complejo, que se va construyendo, se muestra como una síntesis dinámica de la complejidad misma, en movimiento permanente. Síntesis expresada, no solamente a partir de la estructura de juicios, de las estructuras categoriales, de la construcción de conceptos, sino, comprendiendo el devenir mismo de los cuerpos, de las fenomenologías de sus percepciones. Además de las sincronías integrales de la complejidad dinámica, como totalidad, en sus distintas escalas.

 

Si buscáramos figuras teóricas, que expresen lo que para nosotros -una corriente más, entre las corrientes de las teorías de la complejidad – es el pensamiento complejo, diríamos que el pensamiento complejo es  devenir de las cuerdas, compositoras del multiverso. Devenir de las partículas infinitesimales,  compositoras de los campos de fuerzas fundamentales del pluriverso, que, al asociarse, componen estructuras infinitesimales atómicas. Estos devenires de cuerdas, de partículas infinitesimales, de fuerzas fundamentales, de átomos, construyen, al asociarse, de plurales y proliferantes maneras, las moléculas y sus dinámicas, que dan lugar a conformaciones complejas molares. La energía, que contienen y desatan las cuerdas, al vibrar y al dar tonos, que hacen a los corpúsculos o partículas, se transforma en materia, en sus plurales estructuras, que combinan fuerzas fundamentales del universo. Se puede decir que ya, en las partículas infinitesimales, aparece la materia, en su tenue presencia. Haciéndose más compleja, en la medida que la presencia ya no es solamente asociaciones de partículas y composiciones de fuerzas fundamentales; sino que logra estructurar un nuclea-miento complejo. Combinando movimientos orbitales de electrones, alrededor de un núcleo de gravitación cuántica, de protones, neutrones y otras partículas cohesionadas. Cuando ocurre esto, parece que se da lugar el universo que conocemos, contenido en un incognoscible, por el momento, multiverso, inventando proliferantes desconocidos universos distintos.

El universo que conocemos, nuestro universo, adquiere sincronía integral; así como armoniza los desenvolvimientos de sus dinámicas, sus formas, sus configuraciones y topologías, que relacionan, de maneras que desconocemos, materia oscura y materia luminosa, energía oscura y energía luminosa. Todo esto acontece en las distintas escalas del universo, desde las escalas cuánticas hasta las escalas molares.

 

La vida, en sentido biológico, es un acontecimiento molecular de las macro-moléculas, que logran retener la energía, en forma de neguentropía. Moléculas que dan lugar, no solamente a esta retención de la energía; haciéndola, por así decirlo, circular, sino a lo que la biología molecular denomina la memoria sensible. Es decir, la capacidad de retener información, codificarla y decodificarla, interpretarla y actuar, en consecuencia. ¿Cómo ocurre esto? Pregunta que dejaremos pendiente, que la transferimos a los biólogos moleculares, a los físicos cuánticos y a los físicos relativistas.

 

En otros ensayos[1], sugerimos la hipótesis de que lo que llamamos pensamiento ya se encuentra en la memoria sensible, pues ésta ya interpreta, al decodificar. En esos escritos, incluso fuimos más lejos, al sugerir, no solo prospectivamente, sino especularmente, la hipótesis de que la materia es vida; vida, por cierto, no bilógica. Esta sugerencia especulativa nos lleva a sugerir también que el pensamiento, es decir, la memoria sensible, ya se encuentra en la materia no orgánica, por así decirlo; solo que de manera no biológica, sino en los plegamientos y des-plegamientos de la multiplicidad de formas existenciales no orgánicas.

 

Dada tamaña especulación, lo que sí cuenta, como hipótesis prospectiva, es que el pensamiento o devenir pensamiento forma parte de la sincronización integral de la complejidad dinámica del universo. No habría pensamiento si no funcionara sincrónicamente la complejidad integral del universo, en sus distintas escalas. En consecuencia, el pensamiento complejo es la apertura de sus hermenéuticas, por así decirlo, a la complejidad articulada e integrada de sus condiciones de posibilidades existenciales y vitales.

 

No pretendemos convencer sobre las bondades de esta interpretación, conformada por hipótesis de partida, si se quiere, premisas, hipótesis prospectivas e hipótesis especulativas; sino señalar que, en la medida que el pensamiento se abre a su propia complejidad, a la complejidad dinámica de sus condiciones de posibilidad, el pensamiento mismo se hace más abarcador e inclusivo, impulsado por fenomenologías corporales más completas y compuestas, en un mundo efectivo, que descubre que es, cada vez, más complejo.

 

Sobre esta exposición, correspondiente, a lo que llamamos episteme compleja, si se quiere, sugerencias o apuntes atrevidos para la episteme compleja, no iremos más allá. Nos quedamos aquí. Queríamos, tan solo,  mostrar los supuestos conceptuales de los que partimos, como conjeturas iniciales, definiendo los alances de la fenomenología del pensamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Enfoque de la singularidad del desenlace

 

Después de dicho lo de la exposición del cuadro, por así decirlo, de premisas,  retomamos lo expuesto en el anterior ensayo[2], sobre la formación territorial-social brasilera, a la luz de la problemática de la crisis múltiple del Estado-nación; enfoque de la crisis, a su vez, situado en el desenlace del juicio a la expresidenta Dilma Rousseff. Somos conscientes, de que lo que hacemos, es apenas el andar aventurero de pasos tambaleantes, en lo que respecta a los procurados aportes hacia la construcción social y colectiva del pensamiento complejo; esfuerzos que pueden resultar ciertamente infructuosos o no. Lo que importa, es llevar a cabo recorridos distintos, que se encaminen más allá de la episteme moderna, de sus paradigmas, conformados por esquematismo dualistas. Esta episteme, la moderna, ha dado ya lo que puede dar. No se puede insistir en extenderla, como jalando su propia elasticidad, más allá de lo que puede,  más allá de su cohesión interna, cuando quebrada ésta; hacer esto ya no es más que diseminación y fragmentación, en un caso, o encaracolamiento en su refugio íntimo, en otro caso. El de la tautología, la repetición recurrente, hasta ya no decir nada, sino mantenerse como “ideología” y esfuerzo celoso de intelectuales y academias, que se adhieren, de manera aterida, a una verdad sostenida por la formalidad institucional; por lo tanto, sostenida por las ceremonialidades del poder.

 

En este sentido, nos parece que los análisis políticos, y eso que nos referimos a los análisis críticos, dan vueltas alrededor de premisas y tesis que ya no hacen de núcleo estructurante, sino, más bien, de núcleo muerto. En vano el esfuerzo de orbitar alrededor de un núcleo muerto; esto no es más que duelo y nostalgia.

 

Los desafíos que tienen las sociedades y los pueblos son más grandes que los limitados alcances de las teorías y paradigmas, que heredaron. No se trata, de ninguna manera, de despreciar esta herencia, sino de valorarla, de la única manera efectiva, que se puede hacerla; seguir, por así decirlo, rutas de desplazamientos y rupturas epistemológica, que abren horizontes nómadas a la complejidad.

 

Interpretación de una destitución anunciada

 

Como en el anterior ensayo, vamos a volver a la metáfora, la figura y palabra, así como concepto narrativo, de desenlace. Diremos, entonces, metafóricamente, que el desenlace de la destitución ya se encontraba anunciado en la trama política de los tejidos institucionales del periodo en cuestión; la de la decadencia del PT, que coincide sintomáticamente con su llegada al poder y sus gestiones de gobierno.

 

Aclarando, con lo expuesto, no decimos que la fatalidad estaba inscrita como destino; tampoco que hay determinismo en los sucesos políticos o, si se quiere,  sobre-determinación.  Nada menos parecido a esta lógica causalista. Hay que recordar que esta parte de la exposición es ilustrativa, expone metafóricamente; por lo tanto, cuando habla de trama, cuando se refiere a la narrativa, no lo hace para aseverar que la política transcurre como una trama, sino que, a pesar que no sea así, que la política efectiva no sea una trama de una narrativa inscrita como fatalidad o determinismo causal, la metáfora sirve para ilustrar sobre la complejidad dinámica, que hace posible la experiencia social política singular.

 

Dicho esto, sugerimos un conjunto de hipótesis prospectivas, que ayuden a armar una interpretación, desde la perspectiva de la complejidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Interpretación de un desenlace político

 

1.   El desenlace metafórico de la destitución, se encuentra tanto en las formaciones discursivas y enunciativas; es decir, en los saberes en uso, así como en las “ideologías” compartidas. Estas son las perspectivas desde las que se conciben las descripciones, las interpretaciones, las explicaciones, que otorgan sentido y significaciones a lo que ocurre, a la experiencia social. Así como en los juegos de las correlaciones de los campos de fuerza intervinientes se da una resultante.

 

2.   Ahora bien, aunque sea de otra manera lo que acontece, las estructuras de los saberes heredados y sus paradigmas dan forma y sentido a la experiencia social asumida. Por otra parte, la correlación del juego de los campos de fuerza involucrados, condiciona los decursos, la realización efectiva de las posibilidades inherentes en el acontecimiento; lo hace de una manera plástica, por así decirlo, donde se conjugan el azar y la necesidad.

 

 

3.   En la medida que este juego de campos de fuerzas no es más complejo que los juegos de campos de fuerzas conocidos por la experiencia social, los saberes heredados, los paradigmas, ayudan a armar interpretaciones pertinentes. En cambio, en la medida que los juegos de los campos de fuerza son más complejos, que lo que pueden interpretar estos saberes usados y estos paradigmas, entonces, los saberes heredados, los paradigmas, terminan convirtiéndose en obstáculos epistemológicos. Clausuran y cierran posibilidades de interpretación de la realidad efectiva. Si se persiste en esto, en el uso terco de estos saberes, lo que se ocasiona es un peligroso desfase entre lo que se interpreta y lo que ocurre.

 

4.   La experiencia social en los contextos del capitalismo tardío, es distinta, no solo por efectos de acumulación, sino porque las sociedades asisten a un mundo en constante devenir, cuya percepción social es más compleja.

 

 

5.   Dicho de manera simple, el mundo ha cambiado, también los sujetos sociales, sus subjetividades,  así como el alcance de sus percepciones. En consecuencia, se abren horizontes de posibilidad, de decibilidad y de visibilidad, en el devenir de las interpretaciones.

6.   Entrando en materia, por así decirlo, el llamado desenlace, es decir, la metáfora de una figurada trama política de la destitución, es un suceso convergente singular, único. Toda analogía con otro sucesos dados, no la convierten en una generalidad, de ninguna manera. A diferencia de lo que pensaban Marx y Hegel, la historia no se repite, ni siquiera dos veces; una como tragedia, la otra como farsa. Cada hecho, dada suceso, cada evento, cada acontecimiento, es único; por lo tanto, singular.

 

7.   La figura del desenlace de la destitución  de Dilma Rousseff es singular, a pesar que también, Collor de Melo fue sometido a juicio y destituido. La diferencia no radica en que son personas diferentes, ni que han experimentado su destitución en dos momentos distintos, ni otras analogías parecidas, sino que la convergencia del juego de los campos de fuerza, en otras palabras, más sencillas, las estructuras de las condiciones de posibilidades, que dan lugar al supuesto desenlace, son distintas. No solo por la diferencia en los mapas de fuerzas en concurrencia, sino por la estructura de la correlación de fuerzas. Para no complicarnos, dando un ejemplo, es diferente el sentido del desenlace de destitución cuando se dio en el período neoliberal, comparándolo respecto al sentido que emerge en el periodo “progresista”. No nos referimos a que un desenlace afecta a un personaje político de “derecha”, en cambio el otro desenlace afecta a un personaje político de “izquierda”, sino a la composición de la estructura misma de las condiciones de posibilidad. Como se trata de ejemplo, no vamos a ser exhaustivos. El sentido de la estructura de las condiciones de posibilidad del desenlace cuando la destitución de Collor de Melo, no corresponde a la clausura de una era histórica-política, sino, quizás, haya sido el anuncio del cierre del ciclo neoliberal. En cambio, el sentido de la estructura de las condiciones de posibilidad del desenlace de la destitución de Dilma Rousseff, parece corresponder a la clausura, no de un periodo, relativo a los “gobiernos progresistas”, sino de una era o época; la del largo ciclo político de la modernidad, cuando la política ha sido separada de la ética, convirtiéndose en el ejercicio estatal de las dominaciones.

 

8.   Que la destitución de Rousseff forme parte de la clausura del ciclo de los “gobiernos progresistas”, como interpreta Salvador Shavelzon,  no excluye que coincida esta clausura de un periodo con la clausura del ciclo largo, correspondiente a una era política mundial. Lo decimos, no tanto porque pretendemos haber acertado, sino  porque los síntomas abrumadores de la decadencia se muestran en los hechos y perfiles del agotamiento civilizatorio.

9.   Retomando los escritos sobre el acontecimiento Brasil[3], volvemos al enunciado que concluye que las ciencias sociales, las teorías, la historia nacional, han ocultado, en el sentido que no ven, no hacen visible, a las sociedades alterativas del pueblo brasilero. Han descrito, interpretado, explicado y teorizado Brasil, desde una perspectiva estatalista. No pudieron acceder, aunque lo hayan hecho parcialmente, a las experiencias sociales del pueblo; tampoco accedieron a sus memorias sociales.  No han podido comprender los funcionamientos y dinámicas de la complejidad de la formación-territorial y social brasilera, pues, para estos saberes modernos, las historias políticas de los pueblos se reducen al imaginario estatal y sus narrativas.

 

10.       Por eso, el pesimismo reinante en estas teorías, que son aplicadas en las explicaciones de la historia reciente.

 

 

11.       La sociedad institucionalizada es la que sostiene al Estado-nación, al funcionamiento de sus mallas institucionales. La sociedad institucionalizada corresponde a la captura de parte de las fuerzas vitales de la sociedad alterativa. Es esta captura la que transfiere energía bio-social al Estado, para su reproducción. En consecuencia, la sociedad alterativa es la que contiene la potencia social, la energía social, en su forma desplegada, así como en su forma inmanente. Esto quiere decir que el Estado y la sociedad institucionalizada son nada sin las dinámicas abiertas, sin los flujos de fuga, de la sociedad alterativa.

 

12.       ¿Qué pasa entonces, si es tan potente la sociedad alterativa, respecto a la sociedad institucionalizada y el Estado, por qué parece subordinada y no libre? Por una parte, la herencia de los saberes y paradigmas modernos no ayudan a visibilizar a la sociedad alterativa, en sus despliegues inventivos y proliferantes. Por otra parte, las mallas institucionales del Estado, los diagramas de poder, las cartografías políticas, han incidido no solamente en la interpretación institucional compartida, sino que afectan a la praxis de la sociedad alterativa.  A tal punto, que la sociedad alterativa o parte de ella, no logra verse plenamente a través de sus propios ojos, rescatando la plenitud de su experiencia y memoria social, sino que se ve dificultosamente a sí misma, a través de sus propios ojos, pero, que todavía no logran la nitidez requerida.

 

 

13.       Hay que buscar a la sociedad alterativa no solamente cuando se desborda, sino cotidianamente, cuando no lo hace. La alteratibidad no está únicamente asociada al desborde social, sino también a la invención cotidiana. Uno de los ámbitos y espesores de la invención social es la música; espacio-tiempo vibrante y ondulante, armonizador de sonidos, notas y, podríamos decir, tramas musicales.

 

14.       La música popular de Brasil conjuga una diversidad de estilos, como la samba, la bossa-nova, el choro, el axé, la lambada, el forró, sertaneja; también son populares géneros mundializados como el Hip-Hop y el rock. De los estilos y géneros conocidos, se puede citar a la samba Aquarela do Brasil, también la bossa-nova Garota de Ipanema de Antonio Carlos Jobim. Entre los compositores más populares se puede aludir a Vinícius de Moraes, João Gilberto, Antonio Carlos Jobim, Caetano Veloso, Toquinho, Dorival Caymmi, Chico Buarque, Milton Nascimento, Elis Regina, Adriana Calcanhotto, Gilberto Gil, Cássia Eller, Rita Lee, Maria Bethânia, Gal Costa, Nara Leão, Maysa Matarazzo, Simone, Nana Caymmi, Jorge Ben Jor, Roberto Carlos, Ivete Sangalo, Marisa Monte, Daniela Mercury. Hay que considerar a los movimentos de vanguarda, representados principalmente por Cláudio Santoro. Algunos de los intérpretes eruditos más famosos son el pianista Nélson Freire, las sopranos Bidu Sayão y Guiomar Novaes y los maestros Eleazar de Carvalho e Isaac Karabtchevsky.

 

 

 

Vamos a tocar, de pasada, solo un acontecimiento musical reciente, la de la música popular brasilera. La música popular surgió cuando se dio la declinación de la bossa nova; género florecido en la segunda mitad de la década de 1950. La bossa nova es influenciada por el jazz norteamericano; a su vez, la bossa nova afecta al entorno musical, dando lozanas tonalidades a la samba. La composición que hace de hito del crepúsculo de la bossa nova, fue Arrastão, de Vinícius de Moraes y Edu Lobo. Destacando la paradoja de lo nuevo afincado en lo tradicional, como ocurre con Cartola. Surgieron nuevos compositores y cantautores,  que no dejan de ser herederos de la bossa nova, como Geraldo Vandré, Taiguara, Edu Lobo y Chico Buarque de Hollanda. Logros como Disparada, de Geraldo, y A Banda, de Chico Buarque, pueden ser apreciados como ejemplos de estos desplazamientos musicales de la bossa nova. Una variación de la música popular, fugaz, sin embargo, irradiante, fue la propuesta musical Tropicália[4].

 

15.       En la constelación de ámbitos y espesores estéticos, en los que se encuentra la galaxia musical, el tejido espacio-temporal-territorial se curva, por así decirlo, por la densidad afectiva y expresiva, que armonizan las composiciones musicales. Metafóricamente, hablaríamos como de campos gravitatorios afectivos y expresivos, armonizados sonoramente.  En el leguaje simbólico tradicional, se hablaba, señalando a la música, como expresión del alma del pueblo; en la modernidad del iluminismo, Hegel definía el espíritu del pueblo. En los lenguajes del pensamiento complejo, tendríamos que hablar de la articulación integrada de la complejidad dinámica de la simultaneidad cósmica, como síntesis sincrónica del tejido espacio-temporal. No es, sin embargo, el momento, para la discusión conceptual, sino se trata de apuntar que la potencia social, manifestada en la alteratibidad social, en sus capacidades creativas e inventivas, se despliega en estas constelaciones de ámbitos producentes; entre ellas, la constelación estética es de las más expresivas.

 

16.       Ahora bien, ¿en las otras constelaciones del despliegue de la potencia social, de los desenvolvimientos de la sociedad alterativa, cómo aparecen las creaciones de la potencia de la alteratibidad?  No vamos a ocuparnos aquí, de las constelaciones de ámbitos más evidentes y conocidos, como los relativos al desborde de la potencia social, como aquellos donde la rebelión social quiebra el orden institucional o lo pone en suspenso. Ámbitos que han sido tratados en la escritura crítica que difundimos, por lo menos, desde 1985, con sus distintas etapas[5]. Ahora, más bien, interesa proponer ámbitos, por así decirlo, relativos a la vida cotidiana. Desde esta perspectiva, vamos a referirnos a las invenciones sociales y técnicas dadas en los planos y espesores de intensidad de las formaciones sociales, que llamamos oikonomías campesinas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Oikonomías campesinas

 

En Horizontes de los mundos posibles, Oikonomía campesina, nos preguntamos:

 

¿Es posible un mundo tejido por la racionalidad campesina, racionalidad que juega combinatorias de estrategias, combinatorias útiles a la reproducción social basada en complementariedades? En otras palabras: ¿Es posible un mundo de acumulaciones complementarias, acumulaciones cualitativas que articulen armonías favorecedoras de los ciclos de la vida? Especificando aún más: ¿Es posible una praxis ecológica de las sociedades humanas? Estas no sólo son preguntas relativas a la proyección utópica de un mundo alternativo, sino son preguntas urgentes, existenciales, fuertemente vinculadas a la sobrevivencia humana[6].

 

 

Respondimos a la pregunta con la tesis campesinista y de las complementariedades ecológicas:

 

 

Tesis campesinista y de las complementariedades ecológicas

 

 

1.   La vía campesina no solamente debe ser posible si no que es necesaria.

 

2.   Es cuestión de vida lograr sociedades humanas articuladas armónicamente a las ecologías de las que forman parte.

 

 

3. Las eco-sociedades son posibles por la realización de complementariedades dinámicas, entre sociedades, entre comunidades, entre sociedades y comunidades con los nichos ecológicos y los ciclos de vida diversos.

 

4.   Para tal efecto se requiere de comunicaciones e interpretaciones diversas, no sólo entre sociedades y comunidades humanas, sino entre estas sociedades y estas comunidades humanas con las otras sociedades no-humanas.

 

 

5.   Para contar con esta oportunidad, la gran condición de posibilidad histórica, de cambiar el rumbo de la historia, desbocada en una carrera loca hacia el apocalipsis capitalista, es menester dar cabida a la oportunidad de hacerlo, mediante transiciones deconstructivas del capitalismo y del poder. Entre estas transiciones, quizás  una de las más importantes es la vía campesina. Es decir, la campesinización de la economía, en la perspectiva de la soberanía alimentaria, la campesinización de una parte importante de la población mundial; por lo tanto, la redistribución demográfica, territorial y social, buscando armonizaciones necesarias, en la perspectiva de garantizar los ciclos de vida de la biodiversidad.

 

6.   En este sentido, la reforma agraria a escala mundial, contemplando los diversos ecosistemas, las distintas situaciones, los diferentes contextos de “necesidades”, es una tarea política de prioridad.

 

 

7.   Como consecuencia tenemos el desmontaje de las grandes empresas trasnacionales de alimentos y de transgénicos, la expropiación de estos monopolios latifundistas del monocultivo depredador y de la producción de semillas “mulas”, destinadas al control capitalista de los ciclos productivos de alimentos.

 

8.   Con esto no se quiere decir que se está en contra de la ciencia y la biotecnología. De ninguna manera. Al contrario, se apuesta a la creatividad, invención, despliegue de la ciencia y biotecnología; creatividad e invención fortalecidas al liberarse de sus ataduras y capturas, hechas por parte de empresas que las someten a la lógica de la acumulación abstracta de la valorización dineraria. De lo que se trata es de, con la intervención de las ciencias y la biotecnología, potenciar los ciclos de la vida. A diferencia de lo que ocurre ahora, cuando los ciclos de la vida se encuentran amenazados por el modo de producción capitalista, por la acumulación extractivista, por despojamiento y desposesión de la acumulación de capital, que combina perversamente la reiterada y recurrente acumulación originaria de capital con la acumulación ampliada de capital.

 

 

9.   La dificultad se encuentra en la sustitución de los circuitos de distribución, dirigidos por los circuitos de los mercados y los circuitos comerciales, por circuitos y recorridos de complementariedades, que se operen de manera altamente eficiente y efectiva. Quizás el problema tenga que ver con la medida; es decir, con la conmensuración; entonces tiene que ver con la construcción del dato. En otras palabras, con la relación entre cualidad y cantidad en la composición del dato. Se trata de construir datos útiles a las lógicas y estrategias de las complementariedades, descartando el equivalente general monetario, que sólo sirve para medir la acumulación abstracta. Esta es una estadística al servicio del despojamiento, de la desposesión y de la explotación.

 

10.               La otra dificultad es lograr niveles de  productividad altos no-depredadores, no contaminantes, no destructivos de los ecosistemas. Las ciencias y las tecnologías, las investigaciones científicas, abiertas a la complejidad, deben resolver estos problemas planteados. Deben encontrar ciclos de armonización y de acumulación cualitativas equilibradas, de largo plazo y sostenibles.

 

 

11.               Las transformaciones económicas, tecnológicas, científicas, requieren de transformaciones institucionales, políticas, sociales y culturales. Por lo tanto, hablamos de transformaciones integrales, que logren reconexiones, rearticulaciones, reterritorializaciones armoniosas de las sociedades humanas con sus ecosistemas.

 

12.               Todo esto implica lograr conformar instituciones lo suficientemente flexibles y plásticas, de tal forma que viabilicen la democracia participativa, la transparencia efectiva, la construcción colectiva de la decisión política, la rotación abierta, amplia y complementaria de toda la sociedad.

 

 

13.               También implica extender las formas combinatorias de estrategias, de racionalidades, de estructuras operatorias, de interpretaciones múltiples, de formas sociales que hacen a las dinámicas de la alteridad social. No solo se postula un mundo abierto, sino la realización efectiva de mundos posibles, de juegos alternativos combinados, que, en definitiva, potencien los ciclos de la vida y la potencia social.

 

14.               Esto nos lleva a salir de la forma política estatal, de la forma de Estado. Se trata de asociaciones de comunidades, de asociaciones de productores, de asociaciones de consumidores, de asociaciones de usuarios de todo tipo, de asociaciones de inventores, científicos, tecnólogos, de investigadores y estudiosos; es decir, de asociaciones diversas, que se conectan, se integran, formando distintas composiciones, según los problemas y temas a tratar, resolver y administrar.

 

 

15.               El fluido juego de asociaciones, en distintas escalas, locales, micro-regionales, regionales, mundiales, responden de manera directa a las actividades y prácticas, a las dinámicas y ámbitos de relaciones. No se requiere de la representación institucionalizada, tampoco de la institucionalidad de la representación; tampoco de las mediaciones burocráticas. Se trata de la fluidez de acuerdos vitales, de la plasticidad de sus composiciones, así como del fortalecimiento de las asociaciones para operar, trabajar mancomunadamente, resolviendo problemas e inventando soluciones colectivas y consensuadas.

 

16.               Como se puede ver, se trata del ejercicio radical de las autonomías, de las autogestiones, de las cogestiones, de las autodeterminaciones, en todos los niveles y escalas. Se trata de la preponderancia de la creatividad asociativa, de las distintas conexiones que alguien pueda hacer simultáneamente o en desplazamientos sucesivos. Hablamos de la liberación de la potencia; de su realización múltiple, a través de las diversas composiciones.

 

 

17.               Empero, en el fondo, se trata de las dinámicas moleculares. De devolver el control a la potencia creativa de las dinámicas moleculares sociales, de devolver la orientación de lo molar a las iniciativas, capacidades y posibilidades moleculares. Esta actitud y desplazamiento implica abolir el fetichismo institucional, el imaginario molar que atribuye “vida” a las instituciones, como si la tuvieran, cuando son las instituciones aparatos de captura de la vida, de los flujos de vida, de la energía y de las fuerzas de las dinámicas moleculares.

 

17.       No se trata de descartar la dinámica molar, la dinámica de las instituciones, sino, si se quiere, poner las cosas en su sitio, las dinámicas moleculares no pueden ni deben ser sometidas a la rigidez, al control y dominio de las dinámicas molares

 

18.       . Mediante este procedimiento imaginario, relativo a al fetichismo institucional, acompañado por procedimientos materiales de captura, por procedimientos de vigilancia y castigo, de suplicio y disciplina, de control y simulación, se inhibe la potencia social, se limita las capacidades sociales, se somete las dinámicas moleculares a normas, a reglas, a prácticas reiterativas, repetitivas de un molde de comportamientos y conductas, que en definitiva se remiten a la constitución de un “sujeto” sujetado, de un “sujeto” dependiente de las instituciones. De un “sujeto” subordinado a las disposiciones estructurales de las dominaciones polimorfas, legitimadas por la institucionalidad.

 

 

19.               La reproducción social por la vía institucional, por la vía de la preponderancia y control molar, es la reproducción del fantasma, del fetichismo estatal. En este campo de diagramas de poder, las moléculas sociales son condenadas a entregar su energía, su fuerza, su potencia capturada,  a la reproducción política del campo institucional, del campo burocrático, del fantasma del Estado.  El biopoder succiona la vida de la biopolítica.

 

20.               Devolver el control del torrente de las prácticas, actividades, invenciones, composiciones diversas, a las dinámicas moleculares, implica convertir a las instituciones en herramientas provisorias y plásticas, al servicio de los requerimientos de las composiciones múltiples de las dinámicas moleculares. Este es el ejercicio radical de la democracia participativa, sin restricciones, expansiva y en constante profundización.

 

 

21.               Son los pueblos los que deben retomar el control de la construcción de la decisión política y de la gestión común, de la gestión comunitaria. Son las comunidades que componen los pueblos, comunidades ancestrales y comunidades en devenir, son las plurales asociaciones proliferantes que componen las sociedades, las que deben reasumir el control de la decisión política. Esto equivale a dinamizar las formas de las herramientas molares, de las herramientas institucionales, otorgándoles flexibilidad y  plasticidad. Esto equivale a ejercer plenamente la potencia social, dejando abierto los campos y los espesores de posibilidades.

 

22.               Esto implica conformar formas molares e institucionales mutantes, cambiantes, en constante devenir, aptas para adecuarse a las composiciones de las dinámicas moleculares, a los problemas que se enfrentan y a las soluciones elucidadas. Estas formas no son estatales, no corresponden al Estado, no responden a las capturas y su reproducción, sino a desplazamientos libres, a flujos creativos, al devenir permanente de la vida en sus múltiples e innovadoras formas.

 

 

23.               No hay necesidad de Estado; al contrario, esta macro-institución es un obstáculo y un peligro para la realización plena de la democracia participativa. Se requieren consensos, acuerdos, deliberaciones, en todos los terrenos, en todos los escenarios, usando mecanismos rápidos, no burocráticos, para efectos de su operacionalización.

 

24.               Con el desmoronamiento del fetichismo estatal, los pueblos pueden borrar las fronteras imaginarias de la geopolítica del sistema-mundo capitalista, están en condiciones de conformar una confederación de los pueblos del mundo, democrática participativa, que sea capaz de atender efectivamente los grandes problemas heredados de la humanidad. Heredados de la genealogía estatal, de la genealogía colonial y de la genealogía capitalista[7].

 

 

 

La tesis campesinista y de las complementariedades ecológicas responde no con un proyecto utópico, sino con el juego abierto de campos de posibilidades, inherentes a las formaciones sociales campesinas. La conjetura teórica de la interpretación concibe, en la descripción de las llamadas economías campesinas, el despliegue de estrategias de sobrevivencia comunitaria, en el desierto capitalista. Reconociendo la permanencia de siglos de las formaciones sociales campesinas, se concluye que se trata de estrategias comunitarias, que han no solo logrado resistir, hasta quizás las tres cuartas partes del siglo XX, en amplias regiones del planeta, sino que, de manera práctica, no discursiva ni teórica, además corroborada por los hechos, han sugerido estructuras de relaciones alternativas a las dominantes y hegemónicas en el sistema-mundo capitalista. La combinatoria estratégica campesina, conocida como vía campesina, propone el juego de intervenciones colectivas, en varios planos de intensidad del mismo modo de producción capitalista, de la misma formación social singular, de la que se trate, en el contexto del sistema-mundo capitalista. Intervenciones, que, en conjunto, de manera conectada y articulada, persiguen, en el fondo, la reproducción de la comunidad; no de la ganancia, no del valor abstracto. Precisamente en este punto, la ciencia económica se ha equivocado al no poder responder a una pregunta errada: ¿si las economías campesinas no logran la ganancia y, en muchos casos, ni cubrir sus costos de producción, por qué perviven y persisten? Para hacernos entender, recurriendo a figuras teleológicas, que no compartimos, es como si el fin o la finalidad fuera la reproducción y el potenciamiento de la comunidad; de ninguna manera, lo que creen los economistas, que el único fin posible, es la acumulación.

 

Por lo tanto, no se apunta a un proyecto utópico, sino a procesos realizados. Esto nos dice que es pues posible no solamente resistir al avance del modo de producción capitalista, sino que es posible superarlo. No es otro modo de producción el que lo supera, sino dinámicas sociales moleculares, que articulan distintos planos y espesores de intensidad en la perspectiva de la reproducción comunitaria. Nosotros añadiríamos que también se puede, extendiendo esta combinatoria estratégica diversa, armonizar la reproducción social con la reproducción de la vida, en sus proliferantes  ciclos vitales. Dos finalidades, por así decirlo, que el sistema-capitalista no puede cumplir; pues su desarrollo y acumulación se logran amenazando la reproducción social y la reproducción de la vida.

 

En relación al tema en cuestión, la crítica del poder como crítica de la economía política generalizada, teniendo como referencia al acontecimiento Brasil, es decir, a la formación territorial-social brasilera, la pregunta es: ¿el MST ha logrado proyectar esta inmanencia política-social-cultural de las oikonomías campesinas? No vamos a responder estas preguntas, atendiendo a los discursos institucionalizados por el MST y también por el PT, que, en el caso del MST expresan, con mayor evidencia, la influencia del paradigma marxista. Por más crítica e interpeladora que sea la formación discursiva y enunciativa marxista, sobre todo la del marxismo crítico, también del marxismo en acción, no del marxismo burocrático y dogmático, el enfoque materialista histórico no comprende la complejidad de las formaciones campesinas. Parte del mismo supuesto de la economía burguesa, el supuesto de la evolución histórica; en términos económicos, del desarrollo, concebido como industrialización,  y de modernización, en términos culturales. Para estos enfoques modernistas, las formaciones sociales campesinas son atrasadas o resabios.

 

La mirada linealista, apegada a la conjetura del paradigma del tiempo absoluto, no le permite ver al marxismo la complejidad del mundo efectivo, reducido, por su teoría, al mundo económico; incluso, en el caso del marxismo crítico, a un mundo moderno casi homogéneo, que arrastra todavía resabios del atraso. El paradigma marxista, en conjunto, sin atender, ahora, a sus diferentes corrientes y enfoques, no logra percibir la complejidad del mundo efectivo, de sus múltiples planos y espesores de intensidad, en constante juego de articulaciones y composiciones. No logra concebir la simultaneidad dinámica del tejido espacio-temporal-ecológico-social, que  sostiene y sustenta el devenir constante del mundo. No logra comprender que no hay linealidad evolutiva, ni de desarrollo, salvo en su cabeza moderna; ni siquiera linealidades plurales, reconociendo este avance del marxismo crítico; sino sincronía dinámica de la totalidad integral de la complejidad dinámica del mundo efectivo. No es sostenible, entonces, suponer que el sentido del mundo se encuentra en la finalidad inherente a la dialéctica de la historia, pues esta finalidad no existe, salvo como herencia religiosa de la providencia; convertida por el hegelianismo y el marxismo en astucia de la razón o en leyes de la dialéctica de la historia. Los sentidos, no el sentido, son productos de las fenomenologías de la percepción, la intuición, el pensamiento, la hermenéutica social y los conocimientos; no son estructuras materiales, aunque sean reales, en el sentido, que estas representaciones participan del devenir del mundo efectivo.

 

No vamos a seguir más con este tema; ya lo hicimos en otros ensayos[8]. Lo que nos interesa es evaluar a la vía campesina, concretamente, al MST de Brasil, que corresponde al movimiento social y político campesinista más grande en el mundo. Entonces, requerimos leer la gramática de las prácticas desplegadas por el MST.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Trayectoria y proyección política del MST

 

El Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra, Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), es un movimiento campesinista marxista. El MST se propone la reforma agraria, acompañada por la justicia social. El proyecto campesinista emerge en coyunturas difíciles, del periodo aciago   del régimen militar. La dictadura militar impone, en contraste, un proyecto agrario expansivo; prevaleciendo en este la colonización de espacios boscosos o ecosistemas, considerados vacíos; ignorando a las naciones y pueblos nativos, oriundos de las regiones boscosas. En contraste, el MST busca fundamentalmente la redistribución de las tierras improductivas. El MST aglutina a más de un millón y medio de campesinos sin tierra; distribuidos en más de una veintena estados de Brasil.

 

El MST nace y se consolida durante las décadas de los setenta y ochenta. Lucha contra la concentración de tierras, concentración monopólica que da lugar a los latifundios, de propiedad de la oligarquía “café con leche”. En este contexto histórico-político de resistencias se constituye  el MST a escala nacional. El MST nace en un congreso campesino, oficiado en enero de 1985, en la ciudad de Curitiba, Estado de Paraná; contando con la participación de alrededor 1500 delegados.

 

La estructura organizativa del MST está conformada por comisiones; Comisiones de Bases, en las comunidades rurales, Comisiones municipales, Comisiones Estatales, así como la Comisión Coordinadora Nacional. El MST no contempla las funciones de presidente, secretario y tesorero. El órgano máximo es el Congreso Nacional, celebrado cada quinquenio. Anualmente se convocan encuentros nacionales, así como por estados. Se cuenta con Comisiones ejecutivas nacionales, así como por estados. En el organigrama, se cuenta con una Secretaría nacional, estatal y gubernamental.

 

La Constitución establece, en el artículo 5, Sección XXIII, que toda propiedad debe desempeñar una función social. En el Capítulo III, De la política agrícola y territorial y de la reforma agraria, artículo 184, se dice que: Es competencia de la Unión expropiar por interés social, para fines de reforma agraria, el inmueble rural que no está cumpliendo su función social, mediante previa y justa indemnización. En este mismo sentido, en el artículo 185 se establece: No son susceptibles de expropiación para fines de reforma agraria: I la pequeña y media propiedad rural, así definida en ley, siempre que su propietario no posea otra; II la propiedad productiva. El artículo 186 de la Constitución instituye: La función social se cumple cuando la propiedad rural atiende, simultáneamente, según los criterios y los grados de exigencia establecidos en la ley, a los siguientes requisitos: I aprovechamiento racional y adecuado; II utilización adecuada de los recursos naturales disponibles y preservación del medio ambiente; III observación de las disposiciones que regulan las relaciones de trabajo; IV explotación que favorezca el bienestar de los propietarios y de los trabajadores. Cuando sea  consumada la ocupación de tierras, que no cumplen la función social,  el colectivo ocupante emprende un proceso legal, con el objeto de consolidar formalmente la expropiación; es decir, legalizar la ocupación, obteniendo el título de propiedad para familias campesinas sin tierra. Los propietarios afectados, reaccionan, por todos los medios posibles a su alcance. El MST, en algunos casos, delega la representación legal a consejos legales públicos; en otros, a abogados de la organización o, en su caso, a instituciones como Terra de Direitos[9]. Los conflictos generados y los pleitos legales ocasionados, tienen resultados variados; algunas veces, la corte dictamina la desocupación de las tierras; en cambio, en otras, dictamina la legalización e institucionalización de la ocupación.  Incluso, en este caso, el de la legalización de la ocupación, no termina la historia, pues todavía el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA) debe evaluar y  concluir técnicamente la condición de las tierras ocupadas; si eran o no improductivas, si cumplían o no la función social.

 

El MST ha desplegado toda una praxis singular, buscando la realización de la reforma agraria. La praxis de lucha consiste en combinación de tácticas complementarias; correspondientes a movilizaciones diversas; manifestaciones, concentraciones regionales, audiencias con gobernadores y ministros, huelgas de hambre, campamentos circunstanciales en las ciudades o en los perímetros de los latifundios, ocupaciones de instituciones como el INCRA, así como ocupación de tierras que no cumplen función social. El MST considera que, en el transcurso de la lucha, es indispensable resolver problemas relativos a las condiciones de vida, como el acceso a escuelas y servicios de salud. El MST presentó en 1987, conjuntamente con otras organizaciones sindicales, como la Confederación Nacional de los Trabajadores en la Agricultura (CONTAG) y Central Única de Trabajadores de Brasil (CUT), un proyecto de reforma agraria, que fue avalado por un millón doscientos mil ciudadanos. Sin embargo, el proyecto fue rechazado por el Congreso Nacional.

 

La ya larga lucha del MST cuenta, en su haber, con el costo social del sacrificio colectivo. Por ejemplo, se puede citar la Masacre de Eldorado dos Carajás, cuando murieron cerca de una veintena de campesinos del MST, ametrallados por la Policía Militar. Alrededor de mil quinientos  campesinos bloquearon la ruta PA-150, en protesta por la demora en los trámites de la expropiación de un espacio ocupado; la policía militar fue enviada a desalojarlos.

 

Cuando se ingresó al periodo del “gobierno progresista” del PT, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva se comprometió, durante su campaña electoral, en 2002, asentar a 400.000 familias campesinas, en su primera gestión de gobierno. Esta responsabilidad presidencial asumida se dilató en el tiempo, hasta casi perderse.  El balance del MST es el siguiente: sólo fueron asentadas 21.000 familias, desde que Lula asumió el cargo el 1 de enero de 2003.

 

El MST promueve la afiliación de los campesinos al Sindicato de Trabajadores Rurales; la organización sindical a escala municipal. A escala nacional, correspondiente a la central sindical, el MST coordina con la Central Única de los Trabajadores (CUT). Los movimientos vinculados a la teología de la liberación también tienen conexiones e influencia en el MST; el movimiento campesinista mantiene relaciones con la Comisión Pastoral de la Tierra y las pastorales rurales de las diócesis. Un ejemplo de esta alianza es la predisposición religiosa de parte del movimiento campesino; en 2008, unos 50.000 miembros del MST se integraron, en bloque, al movimiento Católico Comunión y Liberación. El MST sostiene relaciones con diversas organizaciones campesinas de América Latina, a través de Vía Campesina. Sin embargo, el MST no está afiliado a organismos sindicales internacionales, aunque cuenta con el apoyo de distintas organizaciones de trabajadores, también de ONGs de Europa y Canadá[10].

Inmanencia y trascendencia del MST

 

Expuesta esta breve historia del MST, que hace hincapié en ciertas características – que se conforman a partir de ciertas condiciones histórico-políticas y definidas condiciones de posibilidad organizativas y de acción, además de ciertos hitos de la memoria social; sin olvidar que la brevedad de esta descripción, de ninguna manera, puede completar los decursos y procesos inherentes a las trayectorias del MST -, podemos intentar sugerir hipótesis interpretativas, a partir de la distinción entre inmanencia y trascendencia. Condición teórica conjeturada, que puede ayudar a comprender lo que es el conjunto de campos de posibilidades y lo que es el mapa de lo ocurrido y alcanzado; también lo que ha quedado pendiente y lo que se ha logrado realizar.

 

Recordando que el MST es un movimiento de campesinos sin tierra; no aglutina al conjunto abigarrado de los estratos campesinos, ni a sus distintas condiciones y situaciones de sus luchas y reivindicaciones, a los distintos perfiles sociales y culturales; tampoco sin olvidar, que de las organizaciones campesinas, es la más clara, lucida y consciente, de lo que se propone. Además, en el transcurso de sus trayectorias de lucha, no solo ha logrado influenciar en las organizaciones campesinas, sino también atraer e incorporar a otros perfiles de la movilización social. Podemos sugerir hipótesis interpretativas, que, obviamente tienen que ser contrastadas por investigaciones; mejor si son participativas y activistas. Pues la ventaja del conocimiento activista es que es presente; en cambio, el conocimiento académico, por más elaborado que esté, es pasado. Por otra parte, el conocimiento activista, además de los saberes heredados, leídos, estudiados, aprende de la experiencia social de las luchas, aprende de la lectura de la gramática de las fuerzas; en cambio, la desventaja del conocimiento académico es que aprende de libros, que ciertamente no está mal, nadie dice eso, de las fuentes documentales, registros, testimonios, que, al final de cuentas, son datos muertos, no vivos, como los que ofrece la lucha social y política.

 

 

 

Caracterizaciones del movimiento campesinista

 

1.   Lo primero que se observa, es que el MST no ha desplegado toda la potencia social contenida, en el movimiento campesinista, que corresponde a los flujos de fuerza, que escapan de las capturas institucionales y de los imaginarios “ideológicos” estatales y de la sociedad institucionalizada.

 

2.   Esto no ha acontecido debido a limitaciones, que supuestamente puede cargar el MST, sino que lo que acontece efectivamente depende de correlaciones de fuerza. De cómo influyen las formas discursivas y enunciativas, los paradigmas en uso, la “ideología” activada, es, ciertamente, parte de la evaluación y ponderación de lo acontecido; empero, no se puede atribuir el mayor peso o determinación a estos obstáculos, por así decirlo, epistemológicos. Esto sería caer en los prejuicios de la culpabilidad; “ideología” religiosa contenida en la “ideología” política en uso. No hay culpables ni culpabilidad, salvo en el esquematismo dualista religioso, de fieles/infieles, de ángeles y demonios. Al contrario, lo que llama la atención y es ponderable, es la consecuencia del MST en una larga lucha difícil contra la oligarquía latifundista, apoyada, a pesar de todo, por los aparatos y dispositivos del Estado-nación; donde, concretamente, se han aliado la oligarquía latifundista y la burguesía, distinguiendo, en esta clase económicamente dominante, el papel complicado de la burguesía industrial, que juega un rol, mas bien, nacional.

 

3.   El mundo efectivo no funciona por el anhelo de los deseos, aunque los deseos aporten cierta energía a la conformación de las voluntades sociales. Dicho de manera sencilla, el mundo efectivo funciona por dinámicas de campos de fuerza, en concurrencia.

 

 

4.   Sin embargo, precisamente por estas correlaciones de fuerzas, el MST no ha podido liberar la potencia social contenida en el movimiento. Esta potencia social ha quedado en condición de inmanencia; es decir, de posibilidades.

 

5.    Las conquistas del MST son las realizaciones y los logros de una larga lucha. En primer lugar, el hecho de consolidar un movimiento campesinista, que se ha conformado como una sociedad interior, dentro de la sociedad brasilera. Lo decimos sin pretensión retórica, pues el hecho de conformar, constituir, materializar, sociedades locales en transición, en las zonas liberadas, por así decirlo, es ya la materialización de otras estructuras de relaciones sociales. Hablamos de la formación de la militancia, de la  educación de los niños y adolescentes, de la atención de salud; entonces, hablamos de logísticas sociales materializadas. También hablamos de estrategias agrarias alternativas; del manejo, administración y producción agrícola alternativos, que tiene que ver con lo que llamamos oikonomías campesinas. Estas realizaciones se pueden interpretar como la trascendencia del movimiento campesinista; comprendiendo, así mismo, sus irradiaciones e influencia, con distintas intensidades y tonalidades en la sociedad brasilera.

 

 

6.   Si comparamos la inmanencia del movimiento campesinista y la trascendencia de este movimiento, resulta claro que el alcance de la trascendencia política-social-económica-cultural queda corto, ante la enorme potencia social, contenida como campos de posibilidades.

 

7.   Se entiende que las relaciones con los gobiernos del PT se han mantenido, en el marco de la alianza, siendo los gobiernos del PT considerados aliados o más cerca de los planteamientos del MST, que los gobiernos neoliberales, dictatoriales militares y conservadores oligárquicos.

 

 

8.   Sin embargo, en los trece años de gestiones gubernamentales del PT, no se ha conseguido la reforma agraria, en pleno sentido de la palabra.

 

9.   Sin evaluar otros objetivos menores del movimiento campesino, del hecho que la reforma agraria no se haya realizado, en el sentido pleno de la palabra, se puede concluir que, la alianza con los gobiernos del PT o la incorporación al entorno de la mayoría del PT, no ha sido fructífera. Mas bien, parece que ha inhibido las capacidades de activación, de interpelación y crítica del movimiento campesinista. Ha coadyuvado a la inhibición de la potencia social del movimiento, que ya cargaba con el peso de la ralentización política, debido a la correlación de fuerzas.

 

 

10.       Este es uno de los tópicos indispensable, que deben considerarse, en lo que respecta a la interpretación evaluativa del PT en el gobierno, ejerciendo poder. ¿Qué es efectivamente el PT gubernamental, independiente de los discursos, las pretensiones políticas, los imaginarios, las “ideologías”, incluyendo las acusaciones y descalificaciones de otros discursos políticos? Un partido proletario, no populista; aunque, en el gobierno, haya desatado, mas bien, analogías con el populismo latinoamericano. Partido de los trabajadores de larga trayectoria de lucha y organizativa; cuya expansión y crecimiento se dio a ritmos ondulantes en intensidad. Contando con estratos de intelectuales marxistas formados, de incidencia en la academia. No vamos a discutir aquí a qué corriente del marxismo pertenece la formación discursiva del PT; esto es irrelevante, por el momento, para los objetivos planteados del análisis crítico, que intentamos hacer. En todo caso, el PT es marxista, en el sentido materialista del término, al organizarse como partido de los trabajadores, en oposición al capital y el capitalismo, al llevar a la acción lo que se propone, además de haber llegado al poder; que es también lo que se propone el marxismo militante de otros partidos del proletariado. Partido de los trabajadores de incidencia en la sociedad brasilera, latinoamericana y en el mundo.

 

11.       A la luz de este provisional diagnóstico, el PT parece resultar ser un partido del proletariado; por lo tanto, instrumento de organización, de lucha, de formación, con la pretensión de ser instrumento de transformación. Sin embargo, este instrumento “revolucionario” ha sido engullido, no solamente por el poder, por las órbitas del circulo vicioso del poder, sino también, esto es lo grave, por las lógicas del modo de producción capitalista, por las estructuras y mallas institucionales y no-institucionales del sistema-mundo capitalista; sobre todo, por las formas dominantes del capitalismo financiero, especulativo y extractivista. En resumidas cuentas, para decirlo figurativamente y de una manera dramática, el PT es una víctima del culto a los mitos de la modernidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una primera ponderación del desenlace político

 

 

Hay que hacer lo mismo, este contraste, en la historia reciente, con otros movimientos sociales, además de considerar las trayectorias de sus organizaciones, respecto al periodo continuo de las gestiones gubernamentales del PT. Mientras tanto, no parece posible sacar conclusiones. Esta es la tarea en la que nos encaminaremos, exponiendo en otros ensayos nuestras interpretaciones hipotéticas. Empero, de todas maneras, podemos presentar nuestras impresiones, hasta el momento.

 

 

Primero, no es aconsejable, buscar explicar el desenlace político señalando la culpabilidad de los gobernantes “progresista”, hayan o no cumplido con las responsabilidades encomendadas, tanto por el PT mismo, como por la mayoría electoral. Esta es una interpretación no solamente simple e ingenua, sino que es construida a partir de la consciencia desdichada. Esta no es una defensa de quienes se hicieron cargo del gobierno y ocuparon los aparatos estatales, en mayoría, en unos casos, en minoría en otros; nadie escapa a la responsabilidad asumida. Sino, se trata de comprender los funcionamientos estructurales, atingentes al acontecimiento del gobierno “progresista”, tanto en su asenso como en su decadencia. Pues, de lo que se trata, desde la perspectiva y la voluntad combativa libertaria, es aprender de las lecciones histórico-políticas,  mejorando el activismo de contra-poder, que persigue el desmantelamiento del poder mismo, con todas sus maquinarias de dominación. No busca, como la “izquierda” lo hace, mantenerse tercamente en la verdad absoluta, de corpus teóricos, que no son otra cosa que instrumentos provisionales de orientación.

 

Segundo, no es aconsejable tomar el poder, sino destruirlo; pues cuando se toma el poder, paradójicamente ocurre que el poder toma a los tomadores del poder; los convierte en sus engranajes. Además, la revolución triunfante, es  el mejor mecanismo de legitimación del poder; es decir, de las dominaciones heredadas, aunque hayan cambiado de disfraces y macaras.

 

Tercero, es aconsejable no olvidar, que el poder, mejor dicho, el ejercicio de la política, en sentido restringido, en el sentido que Nicolás Maquiavelo develó, está vinculada perversamente con la corrosión institucional y la corrupción. El poder es eso, realización de las dominaciones, inscrita en los cuerpos. Algunas de sus formas desplegadas, tienen que ver con la corrosión institucional y la corrupción;  que son formas de la economía política del chantaje.

 

Cuarto, lo lamentable o penoso de esta experiencia social de la política, en la historia reciente – pues no deja de afectar -, es que siendo imaginado, decodificado, sentido y concebido, como esperanza, expectativa, incluso como identificación propia, por gran parte de las clases subalternas, del proletariado, tanto en su forma sindicalizada así como en su condición nómada, de los migrantes, que acrecientan las ciudades, de las naciones y pueblos indígenas, de los grandes contingentes campesinos, de los perfiles de las poblaciones de mujeres, sometidas a la férula de la dominación masculina y el Estado patriarcal, de otras subjetividades diversas discriminadas, el PT haya caído en lo mismo, en las prácticas desplegadas por los gobiernos oligárquicos y burgueses, además de los gobiernos dictatoriales militares. Esta pena y lamentación es algo que no comprenden, ni lo van a comprender, los partidos neoliberales, liberales y conservadores; tampoco la “ideología” mediática de los medios de comunicación empresariales; ni mucho menos las “ideologías” anacrónicas de sectores sociales más o menos privilegiados de las mal denominadas “clases medias”. Clases de estratos relativamente altos, que temen a los cambios, temen perder su supuesta seguridad, que no es más que ilusoria; pues no escapa a su condición vulnerable, ante las contingencias de las crisis económicas. No pueden comprender y decodificar esta pena, pues nunca han esperado otra cosa que la repetición insípida de los mismo, del orden de burbuja, en un mundo efectivo cambiante.

 

Para que no hay equívocos de decodificación, respecto a lo último. No es una pena debido a que se cree que el PT era el partido, por excelencia, revolucionario; ningún partido de “izquierda” lo es. No por sus limitaciones propias, sino porque no lo puede ser;  forma parte de un mundo efectivo, que es paradójico, además de abigarrado y complejo. No hay el perfil “revolucionario” puro, salvo el héroe de la epopeya; todos estamos atravesados por contradicciones, para decirlo de esta forma, que se resuelven por decisiones propias. El cómo se asume estas contradicciones y dilemas,  es la clave para avanzar o retroceder, para decirlo de otra forma figurativa simple. Es pena porque no se aprovechó la oportunidad de la coyuntura, que es apertura, debido al desborde de las masas, tanto en su forma movilizada y organizativa, así como en su decisión electoral. Oportunidad no como expectativa a lo que haga el gobierno y el PT en el gobierno. Para decirlo dramáticamente, no verídicamente; ellos, el “gobierno progresista” y el PT en el gobierno, estaban condenados, al incorporarse en la maquinaria fabulosa del poder. Sino porque  no se aprovechó la coyuntura de empoderamiento popular para aprender y avanzar, de acuerdo a lo propuesto como emancipación. Sin creer que es verdad el proyecto, el programa, la forma enunciativa bolchevique, se constata que hay una gran distancia entre los bolcheviques de 1917 y sus herederos y discípulos, que hacen de todo para parecerse a ellos. Sin embargo, la gran diferencia consiste, en que aquéllos bolcheviques fueron consecuentes y desafiaron a la historia y la realidad; en cambio, los pretendidos “bolcheviques”, que los siguieron, hacen gala de la analogías artificiales y discursivas,  estando muy lejos de la acción bolchevique y muy cerca de la retórica impostora.

 

 

 

 

 

 

 

 


[1] Ver Imaginación e imaginario radicales en Devenir y dinámicas moleculares. https://pradaraul.wordpress.com/2016/04/17/imaginacion-e-imaginario-radicales-en-devenir-y-dinamicas-moleculares/.

 

[4] Música popular del Brasil Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/M%C3%BAsica_popular_del_Brasil?oldid=92907816.  Colaboradores: Julie, Sebastiancruz, CEM-bot, Gejotape, Pinar~eswiki, Ca in, Cansado, Isha, Fixertool, VolkovBot, Barri, Muro Bot, SieBot, STBot~eswiki, Tommy Boy, Tirithel, Eduardosalg, SilvonenBot, MastiBot, Luckas-bot, Ptbotgourou, DSisyphBot, Xqbot, Jkbw, Micomico, Jito22, Omerta-ve, EmausBot, Grillitus, WikitanvirBot, Johnbot, Addbot, Jarould y Anónimos: 23.

[5] Ver primero Las armas de la crítica en la ontología de la praxis, que es un texto anterior a la etapa crítica mencionada. De la etapa mencionada, ver Emergencia del proyecto comunero. También Declaraciones de Comuna; así como La subversión indígena; lo mismo respecto a Interpretaciones de las huellas políticas. Aconsejamos también revisar Paradojas de la rebelión; también Cartografías histórico-políticas; así como Pensamiento propio; lo mismo respecto a Contrastaciones. Aconsejamos revisar Crítica y complejidad.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/las-armas-de-la-critica-en-la-ontologia-de-la-praxis-/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/emergencia-del-proyecto-de-comunero/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/declaraciones-de-comuna-/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/la-subversion-indigena/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/interpretaciones-de-las-huellas-politicas/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/paradojas-de-la-rebelion/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/cartografias-historico-politicas/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/pensamiento-propio/.

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/contrastaciones/.   

http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/critica-y-complejidad/.

[7] Ibídem.

[9] Organización de la sociedad civil, defensora de los derechos humanos, cofundada por Darci Frigo, quien fue galardonado en 2001 con el Robert F. Kennedy Memorial Human Rights Award Laureate.

[10] Referencias: Muere asesinado un líder del Movimiento de los Sin Tierra en Brasil. Constitución brasileña traducida al español. Decisión #70000092288, Rui Portanova, Courte Estatal de Río Grande do Sul, Porto Alegre. Texto: Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra. Fuente:   https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_de_los_Trabajadores_Rurales. Colaboradores: RobotQuistnix, Yrbot, YurikBot, Fernando Suárez, Morza, Nihilo, Aloneibar, CEM-bot, Ernalve, Jorgejhms, Poc-oban, CommonsDelinker, TXiKiBoT, Netito777, Dhidalgo, AlleborgoBot, SieBot, Daniel Vicente López-Trompo, BOTarate, Kikeh, Grb85, Nerika, UA31, AVBOT, Josecrevillente, Arjuno3, Cainite, Alelapenya, Xqbot, Vaites36, Jkbw, Cazenac, RedBot, PatruBOT, El Ayudante, WikitanvirBot, MerlIwBot, MetroBot, Invadibot, Johnbot, Elvisor, Legobot, Alejandra Pro, Jarould, BenjaBot y Anónimos: 31.

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/dramatica-politica-y-desenlaces/

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