Humanos demasiado humanos

Humanos demasiado humanos

 

Sebastiano Monada

 

 

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Humanos demasiado humanos

Muy cerca de bordes del mundo

Como roces imperceptibles de pieles

Conmovidas

Y de perfiles de ellos mismos

Como bocetos inconclusos de pintura

Renacentista

Muy lejos de los espesores del mundo

Tejidos de ancestrales capas hondas

Muy lejos de conmovedoras interioridades

Constelaciones de sensaciones

Proliferantes

 

Olvidaron de dónde vienen

No saben a dónde van

Perdidos en el laberinto

De metrópolis deslumbrantes

O en la encrucijada

De antinomias irresolubles

Se refugian en caparazones

De neblina intermitente

Como cuando la Virgen le dice a Vicente Huidobro

Mis miradas son un alambre en el horizonte

Para el descanso de las Golondrinas

Donde ocultan sus temores

Como escondiendo tapados

En casas solariegas

Tampoco pueden ver más allá

De las nubes frías

Y difusas

 

No recuerdan son parientes

De animales y plantas

La memoria sensible inaugural

Filogenéticamente los empalma

No sienten la fecunda placenta

Habitada de palpitaciones titilantes

Como estrellas de la noche

Pulsaciones territoriales del planeta

 

Tampoco se reconocen entre ellos

Como si viniesen de universos distintos

Creen en una enemistad originaria

Separándolos desde siempre

Y enfrentándolos invariablemente

Se asesinan como Caín a Abel

Crímenes de sangre generalizados

En sociedades desgarradas

Y de consciencia culpable

 

Se temen

Como desconocidos monstruos

Y se odian

Como conocidos semejantes

Uno para el otro es el demonio

Al que hay que aniquilar

 

También hay los y las que aman

Danzan, cantan y juegan

Redimiendo potencia creadora

Como liberando pájaros de las jaulas

Quieren acabar guerra permanente

Como condena inmutable

Conflagración sin Sur ni Norte

Ni Este ni Oeste

Se han roto los ejes cardinales

Hechos trizas como espejos quebrados

En accidente augurado

 

Sin orientación el mundo rueda sin destino

Ni porvenir esperado

No encuentran sentido

A esta compulsión de muerte

Juego de ruleta rusa

En el eterno invierno

De la civilización moderna

Fatalidad inherente en volumen diseminado

De la frugal cultura-mundo

En esta catarsis consumista

Gula suicida

Como hambre insatisfecha

En estas ceremonias bizantinas

De las representaciones heridas

De muerte

Como signos sociales

De clasificaciones

Botánica seca de jerarquías

Inventadas

 

Convirtiendo diligencias humanas

En actuaciones orientadas

A los demás espectadores

Atentos y consumados

Escondidos como coro griego

En la oscuridad espesa

Del teatro de la crueldad

Voladores mensajes simbólicos

Para impresionar al público

De élite de elegantes trajes

Como en desfiles militares

O en pasarelas alumbradas

Por ojos ávidos

De sueños incumplidos

Y ser reconocidos

Como notables

 

No son muchos, cambian el mundo

Cuando pueden

Como ciclos mutantes

Metamorfosis de órbitas saltonas

Transmiten mensajes afectivos

E iluministas

Enciclopedistas atareados

O adolescentes buscando señales

Y marcas en los jardines

Como arrancando pétalos de flores

Primaverales

Arrojándolas al viento insomne

 

Son críticas y alegres

Herederas de reflexiones intempestivas

Cuando hablan se entregan

De cuerpo entero

A concavidades de las palabras

Cuevas mágicas

Donde se guardan memorias

Enmohecidas

Dejando estos carruajes sonoros

Transporten sus corazones

Soñadores

Y sus órganos intensos

Como mariposas de colores

 

Son pocos pero son

Demuelen prejuicios

Con martillos nietzscheanos

Desmienten verdades

Mostrando hechos incontestables

Diluyen mitos

Con percepciones corporales

Existencias indomables

Destruyen doctrinas

Y sustanciales creencias

Con minuciosidad estética

 

No siempre son escuchados

Como si fueran mudos

Ni atendidas

Como si fueran fantasmas

Menos entendidos

Como si fueran locos

Las más de las veces son arrinconadas

Proscritas a las sombras

De la penumbra de los márgenes

Exilados

Señalados como conjurados

O como despistadas

Ignorándolos

Desterradas en su propia tierra

 

No saben los juzgadores y gobernantes

La tierra no es cartografía de sus dominios

Castillos de naipes españoles

Y prados franceses artificiales

No es teatro espectacular de alegorías

Gravadas en hojas con sello

Donde sus discursos redundantes

Y desgastados

Navegan a la deriva

No es granero de egos inflamados

Como zepelines globalizados

Tampoco son las miserables pugnas

Entre enemigos cómplices

De lo mismo

Concurrencia por dominación

Deseada

Por el trono del simulacro simbólico

De gubernamentalidad romana

Mucho menos el país imaginado

Que gobiernan

Al que donan sus esfuerzos

Y sacrificios

Según versiones oficiales

Y vernaculares

 

La nación genuina está en otra parte

Como novela de Milan Kundera

En la sociedad alterativa

Siguiendo los propios cursos del agua

Y de los climas

En los flujos de fuga interminable

Como caballo arrojado al vértigo

De Altazor

Ángel caído sin alas

Llevando el paracaídas

Dando sombra refrescante a planetas

En bullentes manifestaciones cotidianas

E inventivos desvíos imperceptibles

En los espesores locales

Conectados por tejidos culturales

Con el mundo efectivo

 

Los juegos de dominación proliferan

En palacios de lujo

O en quintas de mala muerte

Mallas amarrando instituciones

Como telarañas invisibles

Hacen de pequeños gobiernos

En celosos espacios estriados

De la avejentada sociedad civil

 

En todas partes se juega al poder

A las jerarquías de mármol

Al prestigio formal

A la emulación del saber

Y la ciencia

Mimesis de carnaval

Creyendo en la repetición

Se encuentra el secreto

De la celebridad

Y en apología clave de la continuidad

De lo cosechado hasta ahora

Por diletante humanidad

 

Se entiende el círculo vicioso

De encumbrada autoridad

El chirriante Estado criticado

Por intelectuales meticulosos

Como relojeros suizos

Es reforzado con sus intervenciones críticas

Al convertir el iluminismo en antorcha apagada

Consideran la luz como imitación

De antiguos héroes de epopeya

Disfrazándose de consagrados rebeldes

De manoseados panfletos

 

Cuando el Estado es cuestionado

Lo defienden como evidente realidad

O necesaria fatalidad

Que no se puede soslayar

Cuando algún gobierno progresista

Se parece a gobiernos conservadores

Analogías perversas de la proximidad

Pululante

Argumentan es por conspiración

La serpiente de múltiples cabezas

Que no deja gobernar

 

Humanos demasiado humanos

Hijos de la divinidad imaginada

Creados para gobernar

Y a la naturaleza dominar

En la Tierra enseñorear

Escarbando en sus entrañas

Despojando subsuelos entumecidos

Despertados por perforaciones técnicas

Implacables

De rizomáticas vetas minerales

Y de yacimientos fósiles licuados

Como caldo de saurios desaparecidos

Devastando maravillosos bosques

Entrelazados

Como si se limpiara el huerto

De tercas yerbas

Usando maderas muertas

Destroncadas

Materia prima para atizar

Ilimitadamente industrializar

Y enfermizamente comercializar

En procesos acumulativos

Numerarios

Que solo la contabilidad capitalista observa

Madera usada en andamios de urbes

Atosigadas

Ampliando fronteras agrícolas

Espacios arados sin árboles

Plantando alimentos transgénicos

 

Árboles  continentes de energía solar

Como hospitalidades troncales

Acumulada en ciclos largos

Convertida en mercancía rutinaria

Consumida en el momento provisional

De goce banal

Despreciando el valor cualitativo

De la vida

 

Hombre depredador veterano

Viejo lobo de mar apagado

No sabes estas destruyendo tu hogar

Te quedaras sin bosques ni agua

Te quedaras solo

En tus páramos yermos

Y campos contaminados

Te quedaras con tu orgullo

Inflamado

Con tus ilusiones de progreso

Con tu evolución de pacotilla

Los unos creyéndose paladines de la libertad

Los otros creyéndose adalides de la justicia

Ambos atornillados a los sillones del poder

Aposentados en los tronos

Del desagüe

Ambos funcionarios de Estado

Senil burocracia milenaria

Ambos dicen el fin justifican los medios

Falsos discípulos de Nicolás Maquiavelo

A nombre de la libertad o la justicia

Comenten crímenes

 

Hombre pretendiendo ser superior

A animales y plantas

Así llama a sus parientes vitales

Vienen del mismo genoma inaugural

No hablamos de la mujer

Reducida a la costilla de Adán

A una parte del hombre

Y a su servicio

Hablamos del macho dominante

Ha convertido la decantada fraternidad

En una constante pugna

Por sobresalir

A costa de los demás

Hablamos de aquél prestigiador

De naipes helados

Ha reducido el coraje

A constante agresión

Cuando se esconde

En sus máscaras de mármol

Ocultando sus miedos y pavores

Como murciélagos ocultos

En las grutas insondables

Dando vueltas

Alrededor de sí mismo

Como wayronco

 

Humanos demasiado humanos

Sin alcanzar al ideal

De la humanidad misma

Quedándose a mitad del camino

Vislumbrando desde donde están

El horizonte no alcanzado

Sustituido por ficticio trazado

Como línea imaginaria

De la geografía espectral

De lo no alcanzado

Como si fuera finalidad lograda

El haber intentado

Sin esfuerzo ni gasto heroico

Renunciando a sí mismo

Sustituido por apariencia humana

Mueca grotesca de arquetipo utópico

Antifaz carnavalesco

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/humanos-demasiado-humanos/

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