Archivo de la categoría: Teoría y Praxis

Eterno retorno :: Dinámicas moleculares

Origen: Eterno retorno :: Dinámicas moleculares

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Pachacuti

Pachacuti

 

Sebastiano Monada

 

 

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Llegué la noche de San Juan

A la ciudad de la fiesta

Libre de culpas multiplicaba sus hogueras

A la ciudad cobijada por brazos robustos de la cordillera

Cuando las lumbres carbonizaban nostalgias metropolitanas

Ciudad de paz y concordia

Después de haber sido sede de batallas interminables

Villa colonial morada de espectros divagantes

 

Como siempre

Cada año

En la noche más fría

El fuego devoraba enseres tradicionales

 

Chucutas reunidos en las nocturnas fogatas

Congregados en guerra civil de fantasmas inmortales

Contemplaban asombrados anagrama candente

Del eterno retorno a lo mismo

A la escisión y al desgarro constitutivos

Fugaz embrujo de conflagración primordial

 

La flota terrestre me depositó en la Churubamba

Dos plazas cunas de Nuestra Señora de La Paz

Polleras de pacha-mama sideral

Hogar de labradores de piedra

Y de aventureros de metal

Plaza de indios y plaza de ibéricos

Dos plazas del pacto traicionado por los federales

Que ganaron la guerra pero perdieron el nombre

Y la reñida condición federal

Los derrotados transmitieron condición unitaria

Y dieron nombre a la continuidad colonial

 

Dos plazas

Dos orbes, dualidad irresuelta

Como perpetua disyunción apremiante

Oculta por volcanes acallados

Achachilas taciturnos meditando

Ciclo eterno del retorno

Lava guarnecida esperando la señal

Para el renacer de Tunupa

 

El tiempo no transcurre

Permanece agazapado como leopardo

Tiempo-felino cazado en emboscada

Perpetrada por montañas envolventes

Tiempo circular

Remolino inicial

Bucle de nacimientos y muertes

Turbulencia de comienzos y desenlaces

No hay pasado ni futuro

Solo espesor

Tejido por cuerdas vibradoras

Energía inagotable

Eternidad presente

Presencia cambiante

Repetida como anhelo tenaz

 

Chuqui-apu

Donde repite la conquista interminable

Apocalipsis montado como huella indeleble

Simétricamente

Sitio de la serpiente luminosa

Como rebelión permanente

Conquista y plaza de armas

Dragón mordiéndose la cola

Imperecederas ambas constelaciones

Pléyades y Llama

Mirando desde gigantescos ojos navegantes

Lágrimas de miel oscura

Agujeros negros donde desaparece materia

Luz y tiempo

Desvanecidos en la nada

Insinuaciones vírgenes

Danza de amazonas

 

Cuando recuerdo en la llegada

A la ciudad incendiada

Al amigo incondicional de antaño

Con quien cruzamos la cordillera

Adhesión intrépida

Hecho de capturas fugaces

Y episodios extravagantes

Así lo he querido

En su fraternidad cómplice

 

Una travesía nos ensambla

Un itinerario de emanaciones fragantes

Un éxodo de románticas peregrinaciones

Una evasión curvada por gravitación apasionada

Un millón de trancos dados en la explanada

Inventando vespertinos alejamientos

Un millón de pisadas hendidas

En suelos adormecidos por legua helada

Deshilvanando órbitas coreadas

Usanzas habituales memorizadas

Un millón de callos endurecidos

Desflorando planicie inacabable

Meditación del cóndor desvelado

Aldeas desoladas sin moradores agitados

Chacras terracotas sin surcos arados

Testimonios melancólicos

De la pérdida irreparable

Y de la condena del destierro

 

¿Cuándo volverán a morar las voces de bronce?

Las semillas de papa

Los arados de madera

Las chontas arcaicas

Los afectos cocidos

Cerámica ancestral atesorada

 

¿Cuándo volveré a dormir apacible

En colchón de piedra cubriéndome de awayos?

¿Cuándo Chuqui-apu se encontrará de nuevo en dos plazas?

Chakana de culturas y civilizaciones antiguas

Puente cruzando firmamentos soñados

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/pachacuti1/

RETORNO

RETORNO

 

Sebastiano Monada

 

 

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Retorné cuando supe

Por noticias voladoras como halcones migrantes

Llegando rápidamente a difundirse en ciudades lejanas

Como muchedumbres de ratones urbanos

 

Mataban a los cultivadores del choclo

Dejando viudas a maceradoras de chicha

 

Supe

La poesía se hace en rebelión de las calles

En suspensión de caminos apenados

Bloqueados por piedras y cuerpos congregados

Dignidades recobradas humanas

 

Poesía

Metamorfosis de órganos indignados

Convertidos en figuras mutantes de escrituras forjadas

Hechuras de cuerpos plenos entregados al combate

 

Crucé el océano

Inmenso como como recuerdos ahogados en el agua

Distancia infranqueable por ninguna nave

Tiempo atormentado por oleajes de dilemas

No resueltos

Por despiadados comercios de esclavos

Distancia tan larga como olvido de tiempos remotos

Recordados todavía

Por corrientes de plantón y de peces dorados

Océano recorrido por fantasmagóricas

Carabelas conquistadoras y barcos piratas

 

Al volver

Como quien vuelve a tierras bárbaras

Idea peregrina

De península pretensiosa al creerse civilización mundana

Tierras continentales de Abya Yala

Aunque son barrocas anudando mundos

Épocas y culturas variadas en expresiones combinadas

Barroco y renacimiento perdido por Europa enajenada

 

Amé sensualidad mestiza de muchachas bronceadas

Piel morena y ojos encendidos

Como innumerables preguntas del firmamento

Desconsolado por alejamiento irremediable

Preguntas sin respuestas como acertijos indescifrables

Cadenciosas bachilleres en viaje de promoción

Dulces fragancias como mojada caña

Y bulliciosas como luz juguetona de la mañana

 

El vetusto tren luchando en asenso esforzado

Desde tierras bajas a altas montañas

Y al altiplano inmenso definido en geometría plana

 

Las declaraciones de amor, amistades provisorias

Bullen como notas embriagantes en viaje crujiente

Imágenes inscritas en materia transparente

De suave brisa acariciante

Y clara como nostalgia de luna plateada

Voluptuosidad exorbitante de nocturnas complicidades

 

Supe

Al retornar

No podía el camino desandar

Los terruños me seducían con canciones de cobre

Y sueños fundidos de estaño

 

Descubrí socavones donde la razón moría

Más acá del tiempo y de la luz

Más allá de las ideologías y las palabras

Mineral sin memoria, crueldad indiferente

Como administraciones de cementerios y de cárceles

 

Amé allí en montañas desnudas

Como exhibición femenina después del baño

Rebelión exuberante de mujeres quechuas

Apoteósicas heroínas, epicúreas contestatarias transitando

Periplos profusos en abundante artesanía colmada

De abigarradas estéticas inventadas

Deslumbrantes como rutas de la seda

O circuitos insólitos de la coca

Tráficos entre mundos mezclados no encontrados

En intercambios sin rumbo

 

Supe

La intensidad emerge de piel transpirada

Sudor de tiempo exhalado como destilado de choclo

Y suave lengua erótica acariciando labios carnosos

Piel protectora del cuerpo ante un afuera supuesto

Conectando compulsiva carne humana

Con carne volátil diseminada

Del cosmos melancólico

 

Había viajado antes al frío de la noche

En camiones polvorientos cargados de pueblos

Dormí en camas de piedra y colchones de piel de oveja

Frazadas tiernas de coloridos awayos

Cobijado por comunidades eternas

Herederas del fuego, de la caza, la recolección

Y la agricultura primera

Cobijado por corregidores caciques

Intermediarios silenciosos de mundos incomunicados

 

Supe

En cordillera se guarecen minas clausuradas

Guerrilleros fugitivos y profesores olvidados

Cordiales jóvenes pastoras de llamas

Hermosas como pasado golpeando puertas talladas

Mientras enseñan maestras y docentes abandonados

En escuelas perdidas de la reforma

 

Supe

Me quedaría

Quedándome en la inquietud ruda de los labradores

En la memoria excavadora de los mitayos

En la intrepidez sin límites de los estudiantes

En los ojos encendidos de la noche cóncava

De las miradas sin tiempo ni culpas

De las mujeres nativas

 

Supe

Del eterno retorno a la tierra

A sus grietas insondables

A su olor mojado y ceniza esparcida

A su miel gustosa como bondad paradisiaca

Y jubilosa como rítmica bailarina de ballet

A sus troncos colosales de árboles amazónicos

Donadores de sombras refrescantes

En promiscuas selvas orientales

 

Memorias del fuego viajero y del sol insistente

Guardadas en escrituras vitales de madera macerada

Registros de luz ondeante

Y velocidades incomprensibles

De pasiones intensas estelares

 

Supe

De los míos

De su persistente rubrica carnal

Perfil de ancestros y de códigos corporales

De cariñosas incomprensiones y copiosas tolerancias

Cuando la horda misma se extendía

Tejiendo genealogías en recorridos sensuales

 

Supe

No se hace otra cosa sino retornar siempre

Por distintos caminos a diferentes lugares

Al mismo sitio de metamorfosis reiterada

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/retorno/

Volver a los 16

Volver a los 16

 

Sebastiano Monada

 

Volver a los 16

 

 

 

 

 

Volver a los 16, ¿Quién pudiera?

Cruzando los huecos del espacio-tiempo

Cuando solo lo hacemos soñando

Despiertos como el principio esperanza

 

Éramos dos muchachos intrépidos

Como cachorros de lobo merodeando sin miedo

Alrededores del bosque atiborrado de enigmas

Sin instinto de conservación en cuerpo entusiastamado

Cruzamos la cordillera para encontrar el puerto

Donde imaginación febril supone barco esperado

Para llevarnos a la isla de la utopía vislumbrada

Para aprender y combatir en montes tupidos

Del país despojado y desposeído por imperio renovado

Queríamos ser guerrilleros insomnes

Imagen romántica de aquel entonces

 

Adolescencia rebelde

En sus gestos, en sus palabras, en sus sueños

Entregándose a la aventura

Como quien se entrega a la trama

De novelas y poemas anunciando alboradas

Entregando cuerpo y alma

Sin miramiento ninguno

 

Volver a sentir profundo

Como canta Violeta Parra

Entregándolo todo en respiración honda

Arrojándose al instante eterno

Vivido intensamente por sensaciones galopantes

Intrépidamente como felinos al asalto

Gasto heroico definido por Georges Bataille

En sus escritos pos-hegelianos

Sin calcular consecuencias

Creer en cada minuto inquieto

Se juega el destino humano

En cada gesto, en cada paso, en cada palabra

Como induciendo el camino de porvenir esperado

 

Buscar en cada escrito leído

Claves secretas como símbolos rotos

De rebeliones desatadas

Contra dominaciones ateridas

En violencias sistemáticas

Insurgentes levantamientos sociales

Buscan detener el tiempo

Apedreando a los relojes

 

Sea novela o teoría

Sea poesía o historia

Creer, todas son catalogadas señales

A descifrar en sus huellas

Umbrales enmohecidos que cruzaremos confiados

Los libros son incendiarios

Prendiendo fuego con escrituras hendidas

En huesos blancos que guardan

Textos tejidos en awayos

 

Volver a fraternidad convocada

Afectuosa, descubriendo amor inmenso

A pueblos de larga historia

Otredad, alteridad humana

Multitudes prolíficas en dramas

En sus vestimentas raídas

En sus cabelleras despeinadas

En sus miradas risueñas

En sus mesas casi vacías

Enfrentando contingencias

Con alegría esparcida

En pobrezas reconocidas

Ricas en esperanzas añoradas

Ricas en valores renovados

Ricas en afectos desbordantes

Pobres en la pobreza preservada

Sosteniendo la riqueza mutilante

 

Volver a cruzar cordilleras

Encontrando en cumbres nevadas

Las palabras congeladas

De sabidurías olvidadas

 

Cruzar inexistentes fronteras

Burlando barreras burocráticas

Y estatales vigilancias

Cruzar acompañado con dos jóvenes quechuas

Campesinos de las apachetas

 

Volver a sentir el viento helado en noche del altiplano

Acompañados por murmullo colectivo

Como largo río embravecido

De muchedumbre agolpada en camión espolvoreado

Volver a la frontera donde cuartel desvencijado

Rumia su antigua guerra perdida

Allí caímos presos rodeados por los conscriptos

Por enseñar a un soldado

El libro rojo de Mao

 

Volver a caminar en noche interminable

Por explanada inmensa de puna andina

Teniendo en el horizonte al majestuoso Sajama

Volver a encontrar al amanecer naranja

Aglomeraciones de chinchillas

Tomando señoronamente primeros rayos de sol

 

Volver a develar en experiencia lozana

Hay más tierras y montañas

Llanas extensiones curvadas

Y monumentales explosiones congeladas

Menos ciudades y poblados

Aglomeraciones metropolitanas edificadas

Y constelaciones de pueblos mezclados

Rodeados de comunidades dispersas

Como lunares en la explanada

Cara desnuda del planeta de virgen martirizada

 

Volver a la sed del nómada errante

Al sudor del caminante

A pesar del frio helado

La macurca aposentada en músculos atosigados

En plena ondulante peregrina travesía

 

Volver a amar al país penetrante

En esos pueblos de adobe

En esos caminos de tierra

En esas solitarias escuelas alejadas

En los corregidores de gruesos ponchos

Y ajados sombreros alados

Últimos hombres del Estado

 

Volver a hablar imitando a oradores convocantes

En concentraciones agolpadas

Por masas apasionadas

Conformando resistencias

 

Volver a congregaciones de estudiantes inquietos

Interpelando a gobiernos de bayonetas caladas

Y veteranos fusiles en manos bronceadas

Oliendo a rosas de pólvora negra

Estalladas hace un tiempo en el aire asustado

 

Adolescencia impetuosa

Atrevida y desafiante

Como mirada de vicuña espigada

Volver a discusiones conspirativas

A reuniones clandestinas

A amores en la fogosidad combativa

 

Veo en jóvenes libertarios

Osadías resurgidas desde memorias de luchas

Cuando vuelven a movilizarse

Miro nostálgicamente

Aquélla arronjada mocedad

Circulación del dar en derroche

Sin pedir nada a cambio

Salvo el trastrocamiento buscado

 

El alba es la repetida invención del día

Forjada a luz y colores

Son estos jóvenes rebeldes

Los encargados de prender fuego todas las mañanas

De cada nuevo periodo

Las nuevas generaciones no sólo toman la posta

Sino inventan nuevas subversiones

Nuevas generaciones de luchas

Y nuevas formas de transgresores despliegues

 

Volver a los 16

Quién pudiera

Si solo supiera

Esta edad se repite en la memoria

De cada acto indómito cuando osamos desafiar

Hábitos y costumbres consagradas

No nos damos por vencidos

Intentando en cada gesto indomable

Retomar el recorrido nómada

De heterodoxias iconoclastas

Bárbaros destructores de imperios

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cruzando la cordillera

Cruzando la cordillera

 

Sebastiano Monada

 

 

Cruzando la cordillera

 

 

 

 

 

No olvidaré las cumbres nevadas relegando su nacimiento enardecido

Ni la planicie nocturna alumbrada por ternura selenita

Acariciando rostros quemados por el frío

La fogata de tolas desprendiendo sensibilidades de invierno

Tampoco la compañía del grupo nómada

Dos jóvenes quechuas y un mestizo

Otro como yo, barroco, artefacto de arcilla

Cocida al calor dramático apasionado de fantasmas

 

Recuerdo la macurca persistente en músculos adoloridos

Exigidos en la aventura del viaje a la frontera

Sudor de tiempo resbalando por superficies sorprendidas

Memoria joven abriéndose a inscripción deshabitada

Sequedad granulosa de voz reflexiva

Como recitación antigua de versos escritos en piedra

Acallada por pasos de escultores vientos

 

No olvidaré tampoco sus inmensas trenzas negras

Tejido de achachilas y de pétreos deseos no cumplidos

Su traje negro resguardando su cuerpo como coraza

Defendiendo inocencia de ataque intrépido de los sueños

Se quedó sola en la soledad inmensa de la puna

Habitada apenas por perfil orgulloso de las llamas

Y la lucha tenaz de los arbustos de tola

 

No olvidaré la luz esparcida del rebaño perdido como huida

De constelaciones precipitándose hacia la nada

Acompañadas por canción de cuna cantada por luna desnuda

Haciéndome recuerdo a tus pómulos sobresalientes

Y luminosos debido a residencia estelar en huesos de la cara

No olvidare tus senos bebidos por recién nacidos

Ocultos a la vista de forasteros curiosos

 

No olvidaré la miel saboreada por lengua gustativa

De valles tibios y esmerados

Fulgor verdoso de vahos embriagantes

Trepados para meditación profunda de volcanes apagados

Tampoco cuando escuchamos en fragor oscuro

El crepitar de aguas descolgadas desde las alturas

Río agitado, intrépido, desafiando madurez osificada y rocosa

 

Al bajar montañas

Bebimos agua fría de manos tenues

De la serpiente alada

Diluida en pronunciación incomprensible

Narrando el mito del eterno comienzo

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