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Víspera de los combates :: Dinámicas moleculares

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Origen: Víspera de los combates :: Dinámicas moleculares

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Mirada retrospectiva

Mirada retrospectiva

 

Sebastiano Monada

Mirada retrospectiva

 

 

 

 

 

Contemplar desde el paraje

Donde me emplazo

Este contemporáneo añejo

Epigrama de uno mismo

No es más sino una quimera

De nostalgias irrenunciables

Excéntricamente selectivas

Te ofrendan iconografías

De acuerdo a inquietudes de intervalo

Propicio en manifestación fluyente

 

Se ha vivido es cierto

Pero también se han dejado evadirse

Otros desenlaces asistentes en concurrencia

De estación en espera del tren

Otras peregrinaciones verosímiles

Otros amores impetuosos

 

Mirar retrospectivamente

Con ojos escrutadores

Acaecimientos vegetados en geología

Del cuerpo

Desaparecidos actualmente

Partículas viajeras de la memoria

Rostros fijados para siempre

Retratos imborrables

Lémures invencibles del espacio-tiempo

 

Descifrar desde el ahora

Inquiriendo sobre simbolizadas biografías

Conjugadas en vicisitudes olvidadas

Hallando relatividad diseminada

Fugacidad de corporeidad en momento indeterminado

Miscelánea despejada de constelaciones colosales

Significados, sentidos, sensaciones, imágenes

Tejidos de hilos y colores propios

Composiciones únicas en universo evocado

 

 

No hay pues constitución coagulada

Soporte arborescente

Como esqueleto sosteniendo trama

Todo es fluir, convulsión perseverante

Plasticidad creativa de la vida

En el juego de contexturas múltiples

Como enjambres de abejas

Disyuntivas de azar y necesidad

Desembolsamos narrativa heredada

Entre muchas encubiertas y desveladas

Creyéndola única

Cuando el fecundo alterativo

Está en nuestras manos

 

Mirar lo vivido

Explorando emanaciones alegóricas

Arribando a nosotros remembranzas melancólicas

Interrogando nuestro presente alargado

Sin embargo, vigoroso, enmarañado

Abundante en deslizamiento

 

¿Acaso quieren volver a ser?

¿Acaso envidian la exuberante presencia

Irrefutable, palpable?

¿Acaso quieren llevarme a ese pasado nebuloso?

 

Reminiscencias tan mías como esta piel mía

Resonancias evidentes según su talante

Espectros enardecidos en perpetuidad serpenteante

Vienen a mí recorriendo trayecto inconmensurable

Inapelable

Señalando horizonte inverosímil

Fábula de alguna vez ocurrió

Cuando lo acaecido fue estallido enigmático

Sin silueta propia dibujada

Si no deflagración frenética

Dando lugar al magma incandescente

Adquiriendo perfil taxativo en enfriamiento

 

Así lo vivido se fija cuando se serena

Cuando ya no está

Ya no es vida

Tampoco muerte

Sino el eterno retorno al mundo de las añoranzas

 

Al contemplar con ojos curtidos

Lo vivido

La mirada se tiñe de tonalidades vespertinas

Asombrándose los iris encendidos

Pronunciación de habitantes virtuales

Voces inextinguibles

Agudas como luz

Cincelando roca de reposar vigente

 

Tengo resguardo en calma

Simulación de erudición

Templado

De alguna manera complacido

Por haberme rebelado

Manteniendo el amotinamiento

En la perduración del tiempo y del espacio

 

Llego a la conclusión

Nada se resuelve

Todo queda abierto

El pasado no abandona

El presente se aferra como barcaza en naufragio

Acometiendo regir pujanzas arronjadas

Hostigando raigambre

Viaje intrépido

A la utopia

 

El presente es este cuerpo vivo

Perceptivo

Contemporáneo de acometimientos desbocados

Obsequio de donaciones

Actualidad de amor

Muchedumbre heroica

Desafiando desvanecimiento del tiempo

 

Al contemplar retrospectivamente

Descubro

Soy travesía de itinerarios rutilantes

Huella indeleble

Inscripción en cuerpo veterano

Evocación de episodios deslumbrantes

Y divagantes

 

Importa entonces asumir

Contingencia

Constancia de interpelación contendiente

Interrogando a las instituciones crepitantes

Intimando su señorial arrogancia

Destrozando sus apariencias simuladas

 

Importa comprender

La realidad es artesanía de interpretaciones

Es producción subversiva de multitudes

Es alba cuando despiertan los y las jóvenes

Heterodoxos, iconoclastas

Destructores de imperios

Forjadores de nuevas exhortaciones

De nuevas insurrecciones

 

 

 

 

Sencillez creadora

Sencillez creadora

 

Sebastiano Monada

 

 

Sencillez creadora.pdf

 

 

 

 

 

 

Canto a intrépida juventud rebelde de contestatario gesto irreverente

Juventud transgresora de formalidades almidonadas

Canto también a la vida devenida vida

En múltiples recorridos inventados, juego aleatorio de dados

De misceláneas caras de cubos esféricos rodantes

Circulares, ondulantes y en fugas imprevistas

Canto a las alboradas y a los atardeceres equivalentes

En nacimientos sangrantes y en crepúsculos enrojecidos de agonía

Canto a la humildad sabia de mujeres y hombres de pueblo

Quienes se alegran de pequeños detalles manifiestos

En sencillas tramas cotidianas contadas como anécdotas domésticas

Canto a los que aman a la mujer y a los hijos

A las que aman al hombre y a las hijas

A los padres y los abuelos, sobrinos y tíos

Canto a los que aman expresando memorias sensibles

En forma honesta y transparente como voz del agua dulce

 

Sabiduría labrada en siglos y afinada por pueblos cantores

Y danzantes inventores de rondas alrededor de fogatas

Emulando orbitas de planetas entornando al sol pletórico

Del palpitaciones ardientes irradiando ondas calurosas

Sabiduría hallada en sencillas ocasiones ordinarias

En proliferantes murmullos de familias sin ambiciones

Salvo el deseo de que los hijos se logren

En simbólicas finalidades sociales

Excepto no falte el pan de cada día

Ni el trabajo pagado cada mes del año medido en cronograma

También el regocijo de los nietos y de los hijos revoloteando

En el patio habitado por plantas engreídas

En almuerzos y cenas familiares y afables

Tampoco falten los amigos verdaderos

Que acompañan en momentos difíciles

 

 

La felicidad no es tierra prometida

Ni se la alcanza con proyectos ideológicos ni políticas demagogas

Es el regocijo de compartir un día cualquiera con nuestros amores

Es el goce de compartir la mesa, ancestral herencia de cocina

Lo crudo y lo cocido, hermenéutica cultural de tribus culinarias

Es el disfrute de tomar con los amigos hasta embriagarse de alegría

Tutumas de chicha o vasos de cerveza o copas de vino

Sin faltar destilados ardientes del singani nacional

Y el whisky importado en fiestas de insumos globalizados

Rodeados de remolinos locuaces como platicas señoronas

Es el placer de seguir con cuerpo elástico

Ritmos de música plasmados en danza seductora

Es también lograr comprensiones luminosas

Como intuiciones subversivas desprendidas

Emergiendo de percepción corporal apasionada

De mundo en devenir, de cosmos devenido

Y universos abigarrados hasta el escándalo del nudo gordiano

En desconocidas e inexplicables regularidad topológicas

 

No está pues en pretensiones ostentosas ni en dominios ateridos

Ni en reconocimientos forzados por afanes chantajistas

Y publicidades pagadas de antemano

No está en etiquetas de ceremonias montadas

Por cofradías de roscas elitistas e inescrupulosas

Y jerarquías vanidosas al ubicarse en testera disputada

Como signo de poder banal de jerarquías pomposas

O salir en páginas de periódicos sensacionalistas

Estas proliferantes figuras de imposturas perdurables

Son máscaras petrificadas en semblantes inmóviles

De momias estáticas ofrendadas a eternidades falsas

De orgullos exaltados por petulancias exacerbadas

Escondiendo miserias humanas, egoísmos ateridos

Oquedad de formas ahuecadas como vacíos desocupados

Por violencias absolutas efectuadas

Sin dejar nada en esta retirado exilio de vida y existencia tejidas

Por cuerdas orquestando sinfonías hacedoras

Sin contenidos solidos por dentro, ni expresiones seductoras

Pues recurren a guiones acostumbrados en congregaciones lóbregas

Imitando grandezas de héroes enterrados

 

Sin embargo el mundo de instituciones decadentes

Hace gala de plagios grotescos y triviales

De farsas de hombres disfrazados de oropeles

Y símbolos encumbrados por la historia oficial promulgada

Cuando no son sino arlequines tristes en comedias desgastadas

Exigiendo a gritos reconocimiento de público ausente y asombrado

Del patético teatro de crueldad desplegada

Mientras el pueblo espera cumplimiento de promesas

Dilatadas en lejanas distancias incomprensibles

 

Sencillos eventos proliferantes y simples momentos cotidianos

Esconden grandezas efectivas y complejidades desconocidas

Por imaginarios narcisos y pretensiosas academias vanas

En esas singularidades plurales regalando flores briosas

Y donaciones derrochantes de anti-economías valorando

Gratuidad de los obsequios regalados

Únicas en abundancias incontables

Son puntuales acontecimientos conteniendo a simultánea

Integralidad del cosmos despabilado

Estos hombres y mujeres singulares no han perdido capacidad

Colmada del cuerpo sugerido e insinuante

No han perdido amor y asombro ante evidencia existencial nómada

De nuestro paso aleatorio por constelaciones fugitivas

No han perdido goce de momento fugaz inapreciable

Y el aprecio embriagado del instante inconfundible

Intuyen de antemano banalidad del teatro político

De acumulación aritmética de signos metálicos

Que valen por el sello impuesto del Estado

De especulación compulsiva de pompas solitarias

Soplo provisionalmente contenido en burbujas vulnerables

De malabaristas audaces y habilidosos en trucos inalterables

Que estallan por excesiva inflación de valores insostenibles

 

Canto a esta espontaneidad vital de ciclos acompasados

De cada quien y de todos mancomunados asociados por encanto

Hasta el espasmo del afecto colectivo y fascinado

En complementarios Oikos barrocos, bricolajes sobresaltados

Entrelazando diversos espesores ecológicos voluptuosos

Canto al juego lúdico de la vida, artista de audaces combinaciones

Creadoras de seres en todas las versiones inimaginables

 

Canto a la sencillez creadora

A la simpleza compleja de humildad popular

A la sabiduría concreta de hombres y mujeres

Que aman descubriendo iluminación orientadora

En humildad asombrada ante acontecimiento explosivo de la vida

Pronunciando en expansión o contracción largo poema

Inacabado juego recurrente de palabras cabalísticas

Sueño de partículas ensimismadas en meditación profunda

Burladas por partículas alborotadas

Y traviesas luciérnagas juguetonas

Dibujando ambas oscuridad insondable de recogimiento

Mudo y silencioso como buda quieto en espiritual silencio

Y luminosidad festiva desplegada en colores danzantes

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/sencillez-creadora/

Matrimonio

Matrimonio

 

Sebastiano Monada

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A Blanca y Marcelo

 

 

 

Ustedes son como el comienzo del mundo

Porque el mundo nace con las parejas primorosas

En el amor envolvente como manta de vicuña

En el afecto costurero de dulce sentimiento simultáneo

Entrelazando cuerpos fundidos en ardiente fuego irradiante

Prendido en leños apiñados en montón de entregas compartidas

Y elásticas complicidades traviesas como gaviotas viajeras

 

Hermosos jóvenes esperanzados como trinos de aves

Consagrando la llegada de la primavera renovada

Considerando al mundo como oportunidad convocante

Retoman la posta heredada por generaciones enfiladas

En secuencias de imágenes familiares añoradas

En milenios contados por astros matemáticos

 

Hermosos como alboradas luminosas

Contagiosas en despertar anaranjado

Sabor de fruta cítrica y encantamiento visual de pintores paisajistas

Anunciando claridad de día como acuarela aguanosa

Donde resbalan figuras en colores llorosos o en tonos nebulosos

Dilatado viaje de inspiraciones intempestivas

Como percusiones de tambor afro mensajero mágico

Sus recuerdos caminan como siluetas fugitivas

Por calles habitadas por multitudes de pasos apresurados

Que corren precipitadas hacia las olas danzantes

Cambiando sus colores azulados en transcurso agitado del día

 

Son ustedes recuerdos del futuro

Pues ya están en la memoria del pasado

En el presente eterno del círculo estrecho del instante valioso

Se comprometen devotos en ceremonia ritual de culturas robustas

Congregando regocijados a familiares y amistades palpitantes

 

Se comprometen acompañados minuciosamente

Por ritmo cadencioso de ramas empujadas por la brisa

Movidas en vendaval ventoso de pasiones trovadoras

Viento insomne empujando con soplo tibio

Poblaciones de hojas relucientes en verdoso coro ondulante

Hacen pacto de sangre ante vida confiada en lazos envolventes

 

Pues ustedes se parecen a recuerdos guardados

Como quién almacena tesoros preciados

En baúles heredados de abuelas nostálgicas

Como ajado sombrero campesino colgado en percha abandonada

Al mirarlos emergen voces melodiosas

Como notas armoniosas soltadas por cuerdas afinadas de violines

Y sonrisas acariciantes transmitiendo alegrías dilatadas

 

De sus cuerpos lozanos como quietud lunar aposentada

En aguas de lago meditando plateada nostalgia diseminada

En larga frase rumorosa de colores selenitas

Y de múltiples alegrías revoloteando, constelación de mariposas

 

Certeza vital sin dudas ni dilemas, residente

Espontánea destreza forjada en arte seductor

En cada mirada penetrante de pupilas enamoradas

Como hondas concavidades cósmicas

En cada ternura desprendida de piel tersa

En cada beso creativo desatando versos cadenciosos

 

Son ustedes esperanza en mundo atiborrado de preguntas

Sin respuestas, atareadas humanidades que ya no meditan

Sus siluetas se proyectan intrépidas atravesando horizontes

Aprendieron de experiencias anteriores sedimentadas

En profundas concavidades del subsuelo

Acumuladas en largas filas de ascendientes espectrales

Maravilloso manantial de agua dulce, miel de montañas rocosas

Dadoras de cristalinas metáforas cantoras

Juventud remontando caminos inventados al andar

Como aconseja sabiamente el poeta Antonio Machado

 

Acarrean devotamente descendencia innovadora

Síntesis de memoria afanosa en familias entrañables

Llevará vuestra sucesión hereditaria tradición inconmensurable

Y carnal enseñanzas transmitidas por sabidurías encarnadas

Después de aprendizajes hogareños navegantes de curvados océanos

Cobijando nueva vida en matricial sinfonía de madre

Serán padre y madre de madrugadas transparentes de la guagua

Herederos de encomiable artesanía nativa alfarera

De vasijas de miel moduladas por elementos primordiales

Aire, agua, tierra y fuego

Erudiciones ancestrales replicadas en parejas iniciadas

En eterno retorno de ritual ceremonioso y alegórico

 

Son como nubes portentosas de la tarde

Hacen llover lágrimas de siembra en padres y madres

Convertidos en jubilosos abuelos otoñales

Son semillas de quinua y amaranto recogiendo del fondo de la Tierra

Sueños minerales de planeta adormecido en orbitas melancólicas

 

Pareja de parejas brotando en praderas glaucas y vallunas

Y en hendiduras intempestivas de vigorosas cadenas ondeantes

De cordillera hostigada por resonancias cicatrizadas

En esculpidas rocas descifradoras de quimeras

En calles pavimentadas o adoquinadas de paz y concordia

En acogedores cafés consumidores de cariñosas conversaciones

Aladas viajeras de cielos imaginados por bohemias transgresoras

En perspicaces mentes inspiradas por gastos heroicos

 

Son papa andina alimento de poblaciones congregadas

En alborotado macizo urbano edificado por somnolientos arquitectos

Enamorados del majestuoso achachila Illimani

Son miel hecha por tenaces vocaciones laboriosas

Día a día se levantan con el roció de la mañana

Y retornan con los celajes del crepúsculo

En la noche se acompañan solidarios

En repasos fragmentados del día de trabajo

Y armando minuciosos proyectos compartidos

Recuerdan comienzos fundadores de hogares

 

Conmemoramos sus primeros pasos vacilantes

Sus primeras voces frescas como frutas brillantes

Perpetuamos anecdóticas novatas travesuras

Y sorprendentes saltos dados repentinamente

Cualquier momento en la casa solariega

Rememoramos su infancia presurosa

Encandilada por donación de las cosas

Su adolescencia cuestionante y orgullosa

Su juventud candente y sonora como canciones de moda

Los vemos ahora como portentosas obras narradas

Por escrituras inéditas y anónimas

Donde huellas hendidas en hojas

Escriben canciones recuperadas por romances

De corazones entusiastas como ardillas cosecheras de nueces

Palpitantes y románticos como poesías musicales

Evocando ya madurez anunciada en aforismos

De antiguos sabios intuitivos

 

Los amamos hijos entrañables de trayectorias memorables

Al mirarlos navegando en aguas despejadas

Ojos migrantes beduinos del desierto

O itinerantes cazadores y recolectores de Amazonia

Los amamos en bóveda curvada de presente dilatado

En intensidad profunda de singular acontecimiento

Compromiso inquebrantable con la vida

Mensaje extasiado de amor por tenaces pueblos

Conformados por padres, madres e hijos constructores de andamios

Albañiles de edificada utopía amorosa

Depositando esperanzas en proles hendidas en tierra

Huellas de pasos perdidos en recorridos olvidados

Esperando aprendan de caminos desandados

Serán más expresivos yendo más allá de los mitos

Y de discursos aletargados en retorica monótona

De envejecidos oradores consumados

 

Son libres como juegos alados de aves

Son libres como baile poblado de hojarascas

Son libres como notas emergidas de cuerdas

De guitarras rasgadas por manos compositoras

Son libres como agua de cristales fluidos

Resbalando desde cumbres heladas

Son libres como sueños sin confines de nómadas

 

Por eso comprendemos sus códigos corporales

Sus tramas combinadas de ansias sinceras y talento rozagante

La importancia de su ánimo promisorio

Como templado metal de estaño

Interpretamos su historia de amor

En auditiva piel sentimental y memoriona

En órganos laboriosos moliendo experiencias tragadas por cuerpo

En carne recorrida por corrientes vibrantes

De sensaciones sabias como premoniciones anteladas

Intérpretes renacentistas del mundo devenido

En sus diversos proliferantes avatares

En huesos de marfil donde se cristaliza dominaciones antiguas

Y vertiginosamente modernas desvaneciendo objetos atrapados

En demoledora transustanciación de la materia

También se cristalizan anales de emancipaciones realizadas

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/matrimonio/

Energía, flujos e instituciones

Energía, flujos e instituciones

 

Raúl Prada Alcoreza

 

Energía, flujos e instituciones

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La clave es la energía. Sin energía no podría moverse el universo, ni ninguno de sus componentes, en todas las escalas, desde las infinitesimales hasta las molares. También la energía es clave para los flujos sociales y los espesores que conforman; entre ellos, las instituciones. Sin energía no podría moverse la sociedad. Ahora bien, la energía no es abstracta como su concepto, sino, mas bien, es concreta. La energía está íntimamente vinculada al tipo de energía, si podemos hablar así. No nos referimos a los contenidos y cualidades de la energía, dependiendo de los recursos naturales de donde es obtenida; como energía fósil o energía minera, u otras formas de energía; por ejemplo, la energía eólica; sino nos referimos a lo que llamaremos la energía fundamental, la que tiene que ver con la estructura primordial del universo. La teoría de las cuerdas ha identificado la energía de las vibraciones y la energía del enrollamiento o del embobinado. Entonces, en primer lugar, hay energías, en plural; en segundo lugar, las energías dependen de cómo son producidas; por vibraciones o por enrollamiento. Ambas energías son inversamente proporcionales y, además, complementarias. En la medida que disminuye el radio del cilindro del universo, la energía devenida de las vibraciones aumenta; en la medida que el radio del cilindro se incrementa, el aporte de la energía por enrollamiento aumenta[1].

 

Usando como referencia esta brevísima descripción del comportamiento energético por parte de la teoría de las cuerdas, podemos suponer, en principio, para hacerlo fácil, dos formas de energía primordial; la de las vibraciones, manteniendo el término, y la de los desplazamientos, cambiando el término. La segunda suposición es la siguiente: La energía de las vibraciones corresponde a la frecuencia e intensidad de ondas; la energía de desplazamiento corresponde a los desplegamientos curvados o circulares de las cuerdas. La tercera suposición, sugiere la hipótesis especulativa siguiente: la energía vibratoria genera notas, que crean materia; la energía de desplazamiento genera atracción, cohesiona la materia.

 

Estas tres suposiciones nos pueden ayudar a lanzar hipótesis interpretativas especulativas sobre el acontecimiento de los flujos sociales, de sus decursos, sus bucles, de la constitución de espesores, sobre todo de espesores institucionales; inherentes a la complejidad dinámica de las paradojas emergidas. Explicando, desde esta perspectiva integral de la complejidad, las crisis de la complementariedad, pues se quiebra en el sistema-mundo político, dentro del sistema-mundo capitalista; manifestando abiertamente la incompatibilidad, a partir de un determinado momento, entre flujos sociales e instituciones, convertidas en obstáculos ateridos conservadoramente a estructuras obsoletas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hipótesis interpretativas especulativas

 

  1. Las cuerdas sociales son, a la vez, creativas y de cohesión o de consolidación. Las vibraciones de los flujos sociales crean, aperturan abren horizontes, inventan; los desplazamientos de los flujos sociales cohesionan y consolidan, lo creado, garantizando su reproducción institucional; en otras palabras, conservan la institucionalidad constituida.

 

  1. Podemos imaginar, esquemáticamente, para ilustrar, dos extremos; uno, cuando el aporte es mayor, notoriamente mayor, de parte de las vibraciones de los flujos sociales; otro, cuando el aporte es mayor, notoriamente mayor, por parte de los desplazamientos de los flujos sociales. En el primer caso, se está ante acontecimientos inaugurales, ante invenciones y creaciones sociales, entre ellas, ante revoluciones, para recurrir a esta antigua palabra. En el segundo caso, estamos ante el sosiego social, la paz social, en la apacible cohesión social.

 

 

  1. La energía social, en su conjunto, es tanto de innovación, transformación, creación, como de consolidación, conservación, continuidad, goce social de lo logrado. Ambas formas de energía no solamente van juntas, sino que se encuentran integradas en un mismo acontecimiento, el acontecimiento social.

 

  1. Volvemos a la paradoja transformación-conservación. El acontecer social es paradójico, como es paradójica toda la existencia, así como la vida

 

 

  1. Las crisis sociales y políticas, desde esta perspectiva, la de la complejidad, parecen desatarse por la incomprensión de estas paradojas. Por el fundamentalismo, la ortodoxia y el dogmatismo, de los esquematismos duales postulados y aplicados, en un mundo complejo, que los esquematismos duales suponen que es simplemente dualista o dialéctico.

 

  1. La hipótesis anterior parece extraña, sobre todo debido a la efectuación pragmática del comportamiento dualista, comportamiento que aparece como evidenciando contradicciones, sobre todo, en las prácticas políticas institucionales, que como se muestarn contradecir a la paradoja misma, que es, mas bien, integral, en la propia disyunción complementaria, complementaria y simultánea. ¿Acaso no es posible este comportamiento dualista dicotómico, conformado como en oposiciones, supuestamente irreconciliables? Es posible en el imaginario, no necesariamente en la realidad, sinónimo de complejidad. Las instituciones son, precisamente imaginarias, en tanto representaciones o mundo de representaciones, aunque sostenidas por estructuras materiales institucionales, que son efectivamente dominaciones inductoras de esa clase de comportamientos dualistas. Al hacerlo no anulan la paradoja, sino, al contrario, la ratifican. Pues al pretender, con sus acciones duales, la búsqueda de la victoria sobre el enemigo, lo que hacen es reproducir paradójicamente la complicidad entre amigo y enemigo. Ambos se necesitan para conservar el poder.

 

  1. Las narrativas del poder, cuyo imaginario es dualista, interpretan la historia como la epopeya de la guerra del bien contra el mal, del progreso contra el atraso, de la evolución contra la involución, del desarrollo contra el subdesarrollo, de la justicia contra la injusticia, de la libertad contra la esclavitud. La lista es larga de las narrativas dualistas. Obviamente que la “ideología” institucional cree en estas interpretaciones; sin embargo, sus interpretaciones no hacen al mundo, tal como es, hacen solo a los imaginarios, los mitos, las “ideologías” de legitimación del poder. Lo que incide en el mundo efectivo no son tanto estas narrativas de legitimación, sino sus propias acciones, sus prácticas, la desmesura de sus violencias.

 

 

  1. En tanto lo que incide efectivamente en la realidad, son las prácticas, los diagramas de poder, las dominaciones impuestas; incidencia como efectos masivos en la realidad, como sinónimo de complejidad; esta incidencia no deja de ser paradójica. El poder, cuanto más cree lograr su dominación absoluta es cuando más está atrapado en sus propias redes, cuanto más se encuentra enajenado en su imaginario dualista, cuanto más su domino, su control, resultan inútiles, pues no pueden lograr abarcar, capturar, la inconmensurabilidad casi infinita del devenir de la vida. Es cuando se evidencia el mito de su poder absoluto. Es cuando se evidencia su decadencia absoluta y su extrema banalidad.

 

  1. Lo que no deja de ser sorprendente es que la mayoría de las poblaciones del mundo también están atrapadas en el imaginario del poder. No vamos a volver a explicar este fenómeno por la “ideología” dominante y hegemónica, ni por las estructuras de poder, que adhieren los cuerpos a las instituciones; esto puede tener su asidero y certeza; empero, parece que intervienen condicionamientos más primordiales, que hay que tener en cuenta. En la media que el radio de las sociedades modernas se expande, la energía de desplazamiento, de cohesión, de consolidación, de conservación, incrementa su aporte en la estructuración y desenvolvimiento social. Hay pues, desde el enfoque de esta hipótesis interpretativa especulativa, una tendencia mayor al serenidad.

 

 

  1. La otra tendencia, complementaria a la energía de los desplazamientos, es la energía de las vibraciones, que genera creatividad, invención, apertura; cuando la sociedad se expande, tiende a aportar menos, en el conjunto energético social. Sin embargo, la expansión social, lo que llaman eufemísticamente los economistas “desarrollo”, tiene que ser vista en perspectiva relativista. Puede no ser expansión, en sentido lato, sino más bien, contracción, en sentido literal; puede no ser expansión en el sentido de holgura, de desplazamiento beneficioso, sino, al contrario, puede connotar restricción, al preservar sociedades jerárquicas, incluso cada vez más desiguales. Por lo tanto, no es extraño que asistamos, cada vez más, a la premura de los conflictos sociales y movilizaciones sociales anti-sistémicas, cada vez más acuciosas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Teniendo en cuenta las hipótesis interpretativas especulativas, las instituciones como espesores sociales, no son siempre un lastre, como en su etapa de decadencia, tampoco son siempre necesarias, como en la etapa inaugural de una época, para decirlo metafóricamente usando la figura crono-gramática de la historia. Las instituciones al ser espesores, que los flujos sociales constituyen, son parte de la paradoja flujos-espesores. Las paradojas no son estáticas, al contrario, su propia ambivalencia complementaria impulsa un constante cambio, mejor dicho un constante devenir, aunque, a veces se de manera imperceptible. Al anclarse las instituciones en un momento constitutivo, queriendo detener los procesos de los acontecimientos sociales, se vuelven anacrónicas, como fortalezas inútiles, en tiempos cuando y no se sitia a las fortalezas, sino se las convierte en piezas de museo.

 

El problema de las instituciones, al capturar fuerzas de la potencia social, para reproducirse, por lo tanto, al capturar energía, tanto vibratoria como de desplazamiento, a partir de un determinado momento, el consumo de esta energía, en vez de producir neguentropía, ocasiona entropía. Por lo tanto, y no cumplen la función de la vida, que es el inventar y crear a partir de la audacia de la neguentropía. Se vuelven una amenaza.

 

En consecuencia, podemos concluir que respecto a las instituciones en su etapa decadente, no pueden explicarse por el mayor aporte de la energía de desplazamiento, sino por el uso generador de entropía de la energía capturada.

 

 

 

 

 

[1] Ver de Brian Greene El universo elegante. Drakonteos; Crítica, Planeta. Barcelona 2006. https://violetadedios.files.wordpress.com/2011/01/el-universo-elegante-de-brian-greene.pdf.

Genealogías y espesores de las instituciones

Genealogías y espesores de las instituciones

 

Raúl Prada Alcoreza

 

 

 

Genealogías y espesores de las instituciones

 

 

 

 

Consideramos a las instituciones como espesores sociales; espesores conformados por flujos sociales, retenidos o, mejor dicho, por lo menos en la etapa inaugural, como flujos que forman bucles y torbellinos, que aplican sobre sí mismos el fluir mismo de los flujos, su energía. Estos espesores sociales son creados por los propios flujos. Hemos supuesto una fuerza gravitacional social, que empuja a la asociación; asociación que se conforma respondiendo a la paradójica fuerza gravitacional social, que atrae y repulsa. La atracción concentra, agrega, acumula; en tanto que la repulsión, no es que desconcentra, sino que el rechazo provoca órbitas; no es que desagrega, sino que delimita, separa, impide, bloquea la llegada de la masa rechazada; no es que des-acumula sino forma otros grumos, otros espesores, a cierta distancia, generando un mapa de competencias institucionales.

 

No vamos a decir que las instituciones son necesarias; en este enunciado se encuentra la mirada humana con todos sus límites. Hay algo en las instituciones que no responden a los constreñimientos humanos, menos a sus interpretaciones. Por más humanas que sean las instituciones sociales, hay algo en ellas que responde al juego de las fuerzas fundamentales. La pregunta es. ¿Por qué están esas fuerzas fundamentales? Una más concreta: ¿por qué está ahí la fuerza gravitacional, combinándose con las otras fuerzas fundamentales? Esa es la pregunta que tampoco la física contemporánea ha respondido.

 

Las instituciones están ahí donde están por esa fuerza supuesta, que hemos denominado fuerza gravitacional social; fuerza que nos empuja a asociarnos. Como hemos dicho, siguiendo a nuestra hipótesis prospectiva, esta fuerza, conocida, en su condición física, como fuerza gravitacional, atraviesa todo el tejido espacio-temporal del universo. ¿Qué significa el asociarse? El asociarse, formar sociedad, significa, en su polisemia, hacerse socios en uno muchos emprendimientos. Estos emprendimientos pueden estar ligados a las estrategias de sobrevivencia. Parece que lo connotativo son los compromisos asumidos, la colaboración lograda, la coordinación de esfuerzos, sobre todo la capacidad sumada de creatividad, de inventiva, de aperturas. Las asociaciones, en gran escala, al conformar instituciones, hacen girar los flujos sociales sobre sí mismos; las instituciones se alimentan con estos giros, estos movimientos circulares y recurrentes, que no solo reproducen, día a día, las instituciones, sino que las acrecientan, incluso las transforman, aunque sea por desplazamientos imperceptibles.

 

Las instituciones, al girar en sí mismas, al convertirse en espesores relativamente autónomos, definen su propio mundo chico, como una burbuja, aunque no pueda nunca zafarse del mundo grande, del mundo como mundanidad, del mundo en devenir. Pero, al convertirse en un espesor definido, en una composición institucional concreta, comienza a jugar un rol en el mapa institucional, además, en los ámbitos conmovidos por los movimientos circulares de las instituciones y los movimientos de fuga de los flujos. Su peso altera el tejido social, por así decirlo, usando una metáfora física, lo curva, generando también un movimiento curvo de los flujos. Parte de estos flujos son capturados por las instituciones para su funcionamiento; parte de estos flujos orbitan alrededor de las instituciones; en tanto que otra parte sigue libre, fluyendo espontáneamente.

 

Las instituciones son creadas por los flujos sociales, por el empuje a la asociación; empero, debido el crecimiento de las instituciones, llega un momento, a partir del cual, las instituciones afectan el curso de los flujos, obligándolos a la sedentarización, para hacer funcionar a las instituciones; induciendo a parte de los flujos a orbitar; en tanto que otros flujos huyen de las capturas institucionales y de la obligación a orbitar. En este sentido, se puede suponer, por lo menos, dos etapas de las instituciones; una etapa útil, de servicio a la sociedad; otra etapa, inútil, no solamente inservible, sino afectante, destructiva de la sociedad misma.

 

¿Por qué a partir de un determinado momento, a partir de un punto de inflexión, las instituciones, que son indispensables, desde la perspectiva de la asociación, se vuelven, calamitosamente, una carga; sobre todo una amenaza? ¿Sucede algo parecido, solo que de manera análoga y en escalas muchísimo más pequeñas, que lo que sucede con las mega estrellas que colapsan? ¿Hay como una tendencia al colapso a partir del momento cuando, en vez de ser herramientas para la sobrevivencia y para desenvolvimiento libre de la sociedad y sus miembros, se convierten en los monstruos que dirigen la vida de la sociedad, la aprisionan y la ahogan en un mar de reglas, de normas, de procedimientos burocráticos ya vueltos absurdos por su inutilidad? Esto parece ocurrir.

 

La fantasía conservadora de las instituciones, en su etapa degradante, es capturar a todos los flujos sociales, a toda la potencia social; si no ocurriera esto, por lo menos, capturar a parte de los flujos y obligar a orbitar a la otra parte de los flujos. Si esto ocurriera, acabaría no solamente la apertura y la creatividad de los flujos, sino, al no contar con flujos libres, las instituciones mismas colapsarían.  Sin embargo, este camino parece ser largo; en el transcurso, las instituciones entran en crisis intermitentemente. Estas crisis irradian en la sociedad, arrastrando al conjunto social a la decadencia de las instituciones.

 

Una primera hipótesis interpretativa, que sugiere una primera conclusión, sería que las mónadas sociales no controlan los efectos de masa de sus acciones; sobre todo, de sus asociaciones. Lo paradójico es que, a partir de un determinado momento, quedan atrapadas por sus propias construcciones, que se convierten en redes y mallas de captura y subordinación. Pero, ¿Por qué estos efectos masivos de las asociaciones siguen este decurso como una condena? ¿Hay algo en las asociaciones mismas que desata este decurso, a partir de un determinado momento? ¿O hay algo en la supuesta fuerza gravitacional social que, a partir de un determinado momento, arrastra a las instituciones a su propia decadencia? Es difícil saberlo; pero, está en las manos de los constructores de estas instituciones, en manos de los flujos sociales, el corregir este decurso, pues son estos flujos los que son capturados, los que orbitan y los que son libres. Son esto flujos los que reproducen este drama.

 

La pregunta crucial es: ¿por qué no lo hacen? Desde el 2010, después de la Asamblea Constituyente, hemos perseguido responder esta pregunta. De las conclusiones a las que llegamos, vale la pena citar algunas, por lo menos dos; la primera, no tanto por su importancia, sino por su sencillez, es: el deseo del amo. La dominación se da, se efectúa, persiste, porque, en el fondo, hay un deseo del amo. De esta conclusión, que ciertamente ya se encontraba en la crítica de Wilhelm Reich, deducimos que hay dominación porque hay aceptación de la dominación; se renuncia a seguir luchando, se consolida el conformismo, que alimenta la sumisión. El secreto de poder se encuentra en la renuncia a la resistencia y a la lucha, a la continuación de la lucha; prefiriendo la ilusión de la promesa estatal, que no es otra cosa que un chantaje emocional, un mecanismo de adormecimiento.

 

Hay que tener en cuenta que los flujos sociales no solamente entablan relaciones de composición entre ellas, otras, si se quiere, relaciones orbitales, mientras las otras, escapan a las capturas y a las inducciones orbitales, sino, sobre todo, las dos primeras, establecen relaciones con las instituciones. Es más, las instituciones constituyen en los flujos sociales sujetos sociales; en otras palabras, las instituciones también constituyen sujetos sociales. ¿Cómo pueden los sujetos sociales interpelar a las instituciones que los han constituido? En realidad, no lo hacen; cuando se da lugar la interpelación social, la movilización social, no lo hacen como sujetos sociales, sino, mas bien, cuando se de-sujetan moralmente, socialmente, culturalmente, de las instituciones inscritas en sus cuerpos.

 

Para decirlo rápidamente, recurriendo a nuestras metáforas, no lo hacen como sujetos sociales, sino, otra vez, como flujos sociales; solos que flujos devenidos desde el devenir sujeto; conllevando la experiencia dramática de las capturas institucionales, remontando la memoria de las dominaciones inscritas. Los flujos sociales retornan a su condición de potencia social. Sin embargo, esta condición no es permanente, es, mas bien, intermitente. Ocurre como si hubiera dos polos, figurativamente, entre los que oscilan los flujos sociales; el polo estatal, la fabulosa máquina de capturas, y el polo, por así decirlo, aunque no lo sea, del tejido del espacio-tiempo nómada.

 

Los flujos que escaparon a las mallas y redes institucionales, por lo menos, por un momento, generan campos de posibilidades, otros horizontes, vislumbrando otros recorridos. Esta es la primavera de las movilizaciones sociales anti-sistémicas; empero, la primavera no dura más de lo que dura. Esto no depende de ciclos establecidos, como el caso de los ciclos climáticos, sino de si se da lugar la liberación de la potencia social o si se trata de liberaciones parciales y momentáneas. La liberación de la potencia social implica no solamente la manifestación de la demanda, la expresión de la interpelación, el despliegue de las movilizaciones, incluso la revuelta, la subversión, la insurrección, hasta la revolución misma; implica desencadenarse de todas las cadenas, despojarse de todas las inscripciones del poder en el cuerpo, des-inscribirse, deconstruir toda la narrativa del poder, sobre todo, diseminar toda las mallas institucionales del poder, que efectúan los diagramas de poder.  Mientras no ocurra esto, las explosiones intermitentes de la potencia social, solo son explosiones volcánicas, que afectan al contorno y por un periodo corto o mediano. Los flujos sociales desencadenados siguen atados a los lazos del poder. Por eso, retornan a su cautividad, en una suerte de relación sadomasoquista, edulcorada por las promesas políticas, de carácter populista o socialista.

 

En la preservación y recurrencia de estos retornos a las mallas institucionales del poder, han coadyuvado las “ideologías revolucionarias”, apologistas de la promesa socialista o nacional-popular, que han pintado de colores no solo la promesa, sino a la misma fabulosa maquinaria de captura, invistiéndola de aureolas y de lecturas complacientes, señalándola como instrumento benefactor, instrumento de cambio, instrumento de transición hacia el socialismo. Esta “ideología” de las promesas ha sustituido al discurso de la legitimación del Estado burgués; interpela al Estado burgués; empero, no dice que va usar ese Estado como si fuese una herramienta neutral, para efectuar la “revolución”, solo que modificada, cambiada de nombre; en el mejor de los casos, transformada, empero, reproduciendo la fabulosa maquina despótica, devenida de la inscripción inicial de la deuda infinita, la deuda de los pueblos y naciones con el emperador. Máquina despótica de los monopolios.

 

Esas “ideologías” de la promesa volvieron adherir la potencia social, los flujos sociales, a máquinas de poder, a monopolios de la representación, a monopolios de la palabra, a monopolios políticos, a monopolios ceremoniales y huecos de los saberes institucionalizados. Estas “ideologías” resultaron, paradójicamente, las mejores aliadas indirectas del imperio, del orden mundial de las dominaciones del sistema-mundo capitalista. La lucha social contra el capitalismo no es pues una promesa; las “ideologías” de las promesas son eso, promesas, mientras las prácticas, las relaciones, las estructuras, siguen siendo estructuras de poder, siguen transmitiendo relaciones de dominación, aunque se hagan y efectúen con discursos pretendidamente críticos, interpeladores y “revolucionarios”.

 

La liberación de la potencia social no es tarea de vanguardias, de “partidos revolucionarios” o populistas, que al final de cuentas, reproducen relaciones de dependencia, entre intelectuales y pueblo, entre vanguardias y bases, entre maestros y alumnos. Estas relaciones son el núcleo orgánico del futuro Estado; es decir, de la futura estructura de dominación, que reitera, análogamente, las viejas estructuras de dominación. La liberación de la potencia social es acontecimiento, que acaece cuando los flujos sociales logran aprender, por la pedagogía política, que la transformación radical está en sus manos, está en el ejercicio autónomo de los autogobiernos, en las prácticas democráticas directas de las construcciones colectivas de consensos y decisiones políticas.