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La decadencia :: Dinámicas moleculares

 

 

Origen: La decadencia :: Dinámicas moleculares

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La ilusión del poder

La ilusión del poder

Raúl Zibechi

Publicado en BRECHA

“Desde la cultura de izquierda que siempre practicamos en este país, el poder era concebido como un servicio o un paso necesario para transformar la sociedad y mejorar la situación de la gente. Nunca un fin en sí mismo”, dice Raúl Zibechi en esta columna de opinión.


Hace ya treinta años, en la década de 1980, Abimael Guzmán (presidente del Partido Comunista del Perú-Sendero Luminoso) acuñó una frase tremenda: “Salvo el poder, todo es ilusión”. El aserto era tan brutal como la organización que lo formulaba. Desde la cultura de izquierda que siempre practicamos en este país, el poder era concebido como un servicio o un paso necesario para transformar la sociedad y mejorar la situación de la gente. Nunca un fin en sí mismo.

La tiranía del tiempo no deja nada en su lugar. Aquello que parecía abominable se fue convirtiendo en sentido común. Lo que debía ser combatido comenzó a formar parte de la propia manera de ser y actuar. La diferencia entre medios y fines se fue difuminando hasta desaparecer. La ética dejó de ser el faro y la brújula para convertirse en discurso sin relación con la acción cotidiana.

A diferencia de lo que sucede estos días en Brasil, referencia casi ineludible cuando hablamos de crisis de las izquierdas, en Uruguay y en el Frente Amplio la corrupción no juega un papel determinante. El sistema político uruguayo funciona de otro modo, los partidos tienen formas más o menos transparentes de financiación correspondiendo al Estado una parte significativa. Los montos que reciben los partidos para las campañas electorales no tienen –como el país– el tamaño que revisten entre los vecinos.

La cultura política uruguaya no admite la utilización de los cargos públicos para el enriquecimiento personal y los casos existentes, que los hay y cada vez más, siguen siendo minoritarios. Lo novedoso es que los casos de corrupción afectan a todos los partidos. O, mejor, están involucrados siempre los que ostentan cargos públicos más allá del partido por el que hayan sido elegidos.

El gran problema del Frente Amplio es el apego al poder. Nadie se atreve entre nosotros a pronunciar la máxima senderista, pero una revisión somera de las carreras personales desde 2005, o desde 1989 cuando el FA gana la intendencia de Montevideo, revelan esa tremenda tendencia a no despegarse del sillón. Las biografías de los líderes y de los cuadros medios incrustados en la administración no sólo lo confirman sino que agregan un dato mayor: la ubicuidad.

Hay quienes han pasado de cargos municipales a ministerios, y viceversa; de entes a ministerios y al revés; rotando, siempre rotando, pasando de un cargo a otro aunque la tarea a cumplir no tenga la menor relación con la anterior. Se diría que no son especialistas en otra cosa que no sea estar en algún cargo con poder. Hasta que la jubilación ofrezca el merecido descanso.

Los casos en los que el cargo retorna a la base, como un ciudadano más, son excepcionales. La vida política se fue convirtiendo en una interminable escalera ascendente cuyo primer peldaño es el sindicato y el último el parlamento. Esto era lo que sucedía hasta 1989. De ahí en más, el límite superior se estiró y se sitúa ahora en el gabinete y en los directorios de las empresas estatales. Siempre para trabajar por el país y por los más postergados. Faltaría más.

La impresión es que cuando la izquierda lleva 12 años en el gobierno nacional y más de un cuarto de siglo en el poder municipal de la capital, la vieja cultura política dio paso a otra, impronunciable, irreconocible, tejida en torno a la mediocridad de saltar –como en la rayuela– de un lugar a otro sin descanso.

La hipótesis es que la voluntad de poder deglutió la voluntad de cambios, que la administración de lo existente insume tantos esfuerzos que no deja restos para crear algo nuevo, que es la única forma de cambiar el mundo. Miremos hacia atrás. La descentralización fue el momento de mayor entusiasmo de la izquierda, porque era de verdad algo nuevo, diferente, supuso la creación de comisiones en los barrios que, por lo menos en los primeros años, se llenaron de vecinos.

Transformar es crear. Para administrar lo que hay hace falta poder y poco más. El poder nos convierte en conservadores ya que se trata de seguir estando en el lugar conquistado, estirando todo lo posible la gestión. Desde 2005 la confusión sobre lo que es ser de izquierda creció exponencialmente, tanto o más que desde 1990 cuando el FA asume la intendencia de Montevideo. Hoy son pocos los que pueden decir, de forma sencilla y clara, en qué consiste la izquierda.

Siento que esto recién empieza, entre otras cosas porque el Frente Amplio tiene por delante un buen tiempo para seguir siendo gobierno. Oteando el horizonte, es poco probable que pierda elecciones aunque parece difícil que consiga detener el desgaste que comenzó a manifestarse en los resultados de 2014. Vivimos en medio de un ciclo frenteamplista (que no es lo mismo que un ciclo progresista ni de izquierda). Los ciclos no se terminan por una mala gestión de gobierno. Ahí está el larguísimo ciclo colorado para mostrarlo, en el que hubo gobiernos buenos y otros deplorables. No fueron los malos gobiernos los que llevaron al Partido Colorado a la ruina, sino una combinación de factores, de coyuntura y estructurales, entre los que jugaron un papel determinante la crisis de 2002 y el ciclo de luchas sociales 1967-1969, que agrietó definitivamente la cultura política hegemónica.

Una cultura no nace ni muere de golpe. Las culturas necesitan tiempos largos para leudar, y aunque las caídas parezcan más breves, bien miradas son tan o más duraderas. Como cultura política el Frente Amplio nace en la primera mitad del siglo XX al calor de la cultura obrera que emanaba el movimiento de los trabajadores, cobra forma en la unidad sindical y el Congreso del Pueblo a mediados de los sesenta, se materializa en las calles en los años de fuego del pachecato, antes de convertirse en organización formal.

Durante esa lenta fragua era mal mirado quien aspiraba al ejercicio del poder para beneficio personal. Esa era la cultura de los otros, la que se combatía. Ahora se rinden homenajes incluso a los cargos que la justicia condena. Si hubiera modo de medir el comienzo de la decadencia, ésta debería situarse en la pérdida de la identidad mucho más que en la pérdida de votos. Lo primero anticipa lo segundo.

Se dirá, y se cree ampliamente, que mientras la economía funcione razonablemente bien, la izquierda no tiene nada que temer. Los hechos no dicen eso. En Brasil fue la calle, en junio de 2013, la que puso límites al lulismo. Entre nosotros, la mayoría parece haber olvidado agosto de 2015, cuando el Ejecutivo impuso la esencialidad al conflicto en la enseñanza. ¿No estamos ante una pérdida de identidad, en aras de afirmar lo que se mal entiende como poder?

Nadie deja jirones de identidad impunemente. Mucho antes de ser derrotada por la derecha, la izquierda empezó a serlo por ella misma.

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La cobardía

La cobardía

 

Raúl Prada Alcoreza

 

 

La cobardía

 

 

 

 

 

 

 

Se puede decir, ilustrando con figuras definidas por el sentido común, que la cobardía es una carencia de voluntad y dignidad, un comportamiento contrario al coraje. Usualmente se considera a la cobardía como envilecimiento de la cautela, declinación que deriva en la supresión del coraje. En el análisis crítico de la política, es indispensable, considerar la incidencia de los comportamientos, de las subjetividades, que los encausan, en el desenvolvimiento de las prácticas y acciones políticas. La cobardía puede ser vista como síntoma de la decadencia o como comportamiento preponderante en personajes del poder, quienes prefieren transferir la responsabilidad de sus actos a terceros, para salvar su pellejo y a sus personas del descredito. También acostumbran a transferir su responsabilidad a fantasmas, como el fantasma de la “conspiración imperialista” y el fantasma de la “conspiración de la derecha”.  Como dijimos antes, no es que no haya conspiración; sin embargo, ésta no explica la caída en la decadencia de un gobierno, de los gobernantes, en un “proceso de cambio” conducido por ellos. La explicación se encuentra en la composición del partido gobernante, en la composición del gobierno y del Estado, a cargo del partido gobernante, que, al enfrentarse al imperialismo y a la “derecha”, tiene la responsabilidad de hacerlo con el fortalecimiento de las capacidades de lucha, de combate, de resistencia, del pueblo. Sin embargo, cuando los “antimperialistas” gobernantes lo único que hacen es desgarrarse las vestiduras, vociferando contra el “imperialismo” y la “derecha”; mientras, efectivamente, por conveniencia de mando, disgregan a los movimientos sociales anti-sistémicos, desmantelan a las organizaciones sociales,  convirtiéndolas en apéndice del partido gobernante y del ejecutivo, desacatan el cumplimiento de la Constitución, destruyen la vitalidad del proceso de cambio, terminando de destruir el mismo proceso, entonces, ese “antiimperialismo” es de boca para afuera. De todas maneras, discurso demagógico para encubrir sus fechorías.

 

El comportamiento cobarde aparece cuando no se asumen las responsabilidades, prefiriendo delegar la causa de la crisis del proceso de cambio a terceros. Cuando ante actos perpetrados de corrupción develados, se busca chivos expiatorios, sin asumir tampoco la responsabilidad. No solamente, en esta actitud, no hay honestidad, menos transparencia, que son sustituidas por la concupiscencia y la opacidad, lo opaco, que puede alcanzar a ser oscuro, sino decadencia, degradación, hundimiento ético-moral. La cobardía puede llegar al extremo, cuando en escándalos del tamaño de una corrupción enorme, que compromete contratos de grandes proyectos y cuantiosos montos, que requieren necesariamente la intervención de la estructura estatal, se transfiere la responsabilidad a una muchacha, que a todas luces fungía de palo blanco.  La furia de la jerarquía del poder descarga toda la culpa en una muchacha, que no tiene los atributos de genio del mal, como pretenden hacer creer el gobierno, los congresistas oficialistas, el Fiscal General, además, de ser la versión difundida comedidamente por lamentables medios de comunicación, que ya no informan, sino sirven de correas de transmisión de intereses. Esta actitud gubernamental es cobarde.

 

No se trata de exculpar a nadie de su cuota de responsabilidad; pero, el pretender que toda la culpa recae en el chivo expiatorio, que ha sido capaz, esta vez sola, de engañar a astutos y consabidos políticos de experiencia.  Este cuento no se la creen ni sus abuelas de estos jerarcas. Se trata de comprender el funcionamiento de las máquinas de poder, convertidas en máquinas de la economía política del chantaje, en máquinas de la manipulación y la corrupción. No se trata, para el activismo libertario, de juzgar, de castigar y penalizar; éste es un asunto del orden burgués, de la moral burguesa, de la impostura dominante de las instituciones del Estado. Se trata de comprender el funcionamiento maquínico del poder, para desmantelarlo minuciosamente, en todos sus planos de intensidad y mallas institucionales.  No se gana mucho en juzgar y castigar a los delincuentes; con esto solo se calman a las consciencias culpables de los juzgadores, mientras las máquinas imbricadas del poder institucional y del paralelo, el poder no-institucional de la economía política del chantaje, siguen funcionando y ocasionando innumerables delitos políticos. Se gana mucho, desvanecer las pretensiones de estos discursos que intentan encubrir actos dolosos, así como las pretensiones de verdad y de justicia de los órganos del Estado.

 

Hemos usado, para comenzar, el esquema dualista, del sentido común, para definir la cobardía, inversa y contrastada con el coraje, ilustrando la temática de las vinculaciones entre comportamientos, subjetividades y poder. Nos hemos situado en lo que calificamos como comportamiento cobarde de los gobernantes, sobre todo, para trazar apenas una línea del boceto. Desde la perspectiva de la complejidad, que no se orienta por el esquematismo dualista, la mirada sobre los comportamientos supone comprender la composición compleja singular de los actos, en articulación con la composición compleja singular de los hechos y sus consecuencias políticas.

 

Podemos decir que lo que llamamos cobardía es una nota de las cuerdas de la subjetividad; estas cuerdas producen otras notas, por ejemplo el coraje, entre otras más. La pregunta es: ¿Por qué en determinadas circunstancias, por ejemplo, asociadas al poder, sobre todo, al ejercicio de las dominaciones, se impulsa la tendencia a generar notas como las de la cobardía? ¿Qué empuja a los gobernantes a inclinarse a estas formas de comportamiento? ¿El poder no solamente los convierte, a los gobernantes, en sus engranajes, como marionetas, sino que los vuelve cobardes, fuera de tramposos e impostores? ¿Las subjetividades adecuadas al ejercicio de las dominaciones son éstas, las que terminan produciendo más notas cercanas a la cobardía?  ¿La cobardía se asocia a la impostura, a la trampa, a la simulación, reforzando los mecanismos de dominación? ¿La violencia misma no es una muestra encubierta de cobardía? Hay más preguntas, pero, nos quedaremos con éstas como orientación del análisis de esta temática de los comportamientos y el poder.

 

Cobardía y coraje son términos heredados, como todo el lenguaje, corresponde a una larga historia de afinamiento de conceptos, que se refieren a valores, a conductas, a distinciones entre lo noble y lo plebeyo, que después se convierte en distinciones entre lo íntegro y lo desintegrado, entre lo moral e inmoral. Estamos ante cuadros clasificatorios, configurados por oposiciones, por esquematismos dualistas, que establecen, los patrones de valorización de los actos y comportamientos. Esta estructura de valorizaciones y ponderaciones ha sido subyacente en los análisis y consideraciones interpretativas de la modernidad. Ha permitido reglas, medidas, comparaciones, para juzgar las prácticas y los comportamientos en el mundo, las acciones y las actitudes en el mundo. Ha servido tanto a la interpelación y la crítica, como también, para justificarse y legitimarse, a la defensa del poder y de las dominaciones. Nadie puede negar la utilidad prestada por estos cuadros valóricos, que subyacen en las interpretaciones y análisis; sin embargo, ante las problemáticas abiertas en los horizontes vislumbrados por la perspectiva de la complejidad, se requiere de orientaciones no esquemáticas ni dualistas, pues se trata de comprender los movimientos de comportamientos, que responden a composiciones complejas singulares cambiantes.

 

Podemos decir que el comportamiento responde a adaptaciones y adecuaciones del organismo al medio, de los cuerpos al entorno. En las sociedades humanas, tendríamos que hablar de entornos, dependiendo el alcance de las relaciones, estructuras sociales y dinámicas eco-sociales. Por otra parte, el entorno puede abarcar, en su composición, distintos entornos, desde los más propios, más próximos, hasta los más impropios y lejanos. En la práctica se comparten varios entornos en la vida diaria de un individuo. El entorno familiar, el entorno de amigos, el entorno escolar, el entorno institucional y, en el caso de los que llegan a gobernar, a representar, a ser autoridades, los entornos del poder, que también comprenden varios micros-entornos. Como nos interesa precisamente el entorno del poder y las relaciones, así como comportamientos desencadenados en este entorno, vamos a concentrarnos en este recorte de los entornos, donde se dan lugar adaptaciones y adecuaciones del cuerpo, del individuo, del grupo, del estrato, del colectivo, de la sociedad, con respecto al medio. En este sentido, sugerimos algunas hipótesis interpretativas sobre el tema en cuestión.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hipótesis interpretativas del comportamiento

 

  1. Los comportamientos no solamente responden a adaptaciones y adecuaciones del organismo respecto del medio, sino también a percepciones corporales del momento, de la experiencia, al participar en realidades concretas y determinadas. Las percepciones generan interpretaciones de sentidos de estas realidades; estas interpretaciones también inciden en los comportamientos.

 

  1. En las sociedades, nos encontramos ante planos de intensidad de comportamientos, que se entrelazan, se congregan, se asocian o se disgregan, generando efectos de masa como impacto en el desenvolvimiento social.

 

 

  1. Las estructuras sociales, las instituciones sociales, las estructuras políticas, las instituciones políticas, en fin, las estructuras de poder, también inciden en los comportamientos, ya se den estos comportamientos fuera de las esferas institucionales del poder o dentro.

 

  1. Las instituciones estatales procuran normatizar y normalizar los comportamientos, de acuerdo a los parámetros de lo normal y lo patológico del diagrama del poder en ejercicio. Dentro de las instituciones estatales, abocadas a normalizar los comportamientos, el estar en la barriga de la ballena, por así decirlo, usando esta metáfora, afecta a los que se encuentran en el estómago del poder. Los funcionarios estatales, al ser parte de la maquinaria centralizada de dominaciones polimorfas, se convierten en engranajes de esta fabulosa maquinaria abstracta. Sus comportamientos no solamente deben tender a los parámetros de la normalización, sino que tienen que ser comportamientos reguladores de esas políticas de normalización, de disciplinamiento y control.

 

  1. Los comportamientos de políticos en el poder responden no solo a los parámetros de la normalización burocrática, sino, sobre todo, a los parámetros del ejercicio de las dominaciones. Los que se encuentran en esta condición, la de funcionarios del poder, como que sienten tener el control en sus manos, por lo menos de la parte que les corresponde, en las tareas asignadas. Tienen, por así decirlo, usando una metáfora exagerada, el mango del látigo en la mano. Sentir el recurso del poder como herramienta en sus manos no deja de afectar a su propia estructura subjetiva. Hay pues una diferencia, además de distancia, entre los que ejercen el poder y los que lo padecen.

 

 

  1. Esta situación, la de ejercer poder, tiene varias escalas y niveles de incidencia. Ciertamente no es lo mismo en lo que pasa en la base de la estructura burocrática del Estado respecto a lo que pasa en la cúspide de esta estructura. La intensidad de la afectación de encontrarse en el manejo, control y conducción del ejercicio de poder se multiplica en los gobernantes. Al respecto, la psicología nos ha hablado del síndrome de hybris, como síndrome del poder, precisamente en estos estratos de altos funcionarios. La psicología ha explicado los comportamientos histriónicos de líderes, caudillos, gobernantes, por el efecto de este síndrome de hybris. Sin embargo, a pesar de la sugerente hipótesis, solo traza una línea en el boceto de una explicación. Lo que se requiere saber, independientemente de si compartimos la hipótesis del síndrome de hybris o no, es cómo funciona esta conformación del comportamiento político, en el

 

  1. La conformación del comportamiento en las altas esferas del Estado, en el gobierno, parece contar, además, con el efecto deslumbrante de encontrarse en las burbujas de exaltaciones y ceremonialidades del poder, donde la corte política, el teatro político de los entornos palaciegos y los entornos institucionales de mandos, convierten al jefe prácticamente en el indiscutible absoluto. Si esto adquiere connotaciones nacionales, por el apoyo popular, donde la ceremonialidad del poder se trueca en una apoteosis, entonces, se puede esperar un efecto mucho mayor en la psicología del caudillo, jefe, líder, conductor.

 

 

  1. Ciertamente, esta incidencia de las atmosferas del poder en la personalidad del jefe, es uno más de múltiples factores, que hay que tener en cuenta, en el contexto y en la coyuntura, teniendo en cuenta además las historias políticas, las trayectorias personales, la madurez emocional del protagonista, las estructuras de poder en juego, los recursos en cuestión, sobre los que se determinan políticas para explotarlos. Sin embargo, parece que, en la actualidad, se da lugar a la tendencia a la preponderancia, en la incidencia del efecto sobre el comportamiento, de estos ambientes ceremoniales del poder.

 

  1. ¿Cuál es la perspectiva de realidad desde la cúspide del poder? ¿Cuál es la autovaloración, la ponderación de sí mismo, en la cúspide del poder? ¿Cuál la estructura de la predisposición a actuar de una u otra manera? Aunque todo esto, en tanto comportamiento, se encuentra condicionado por las estructuras mismas del poder, por la maquinaria fabulosa del Estado, que se encuentra en el sistema-mundo político, en la geopolítica del orden mundial, por lo tanto, convertido el actor político de la cúspide en engranaje de la maquinaria abstracta del poder, es determinante, por así decirlo, la estructura de la predisposición subjetiva del protagonista.

 

 

  1. Para hacerlo fácil, diremos, esquemáticamente, que si la estructura de la predisposición subjetiva es no solamente endeble y vulnerable, sino, incluso pudiendo ser sólida, se predispone más a moverse en los fetichismos instaurados institucionalmente y por las costumbres, es de esperar conductas pragmáticas, que avanzan a convertirse en conductas oportunistas, después, en conductas manipuladoras y maniobreras, involucrándose en los circuitos de la economía política del chantaje. Para contrastar, diremos que cuando la estructura de predisposición subjetiva se inclina por cumplir con el mandato, con la Constitución, con las finalidades políticas trazadas socialmente, es de esperar conductas consecuentes con el temple, involucrándose en enfrentamientos minuciosos y de alcance con las prácticas, relaciones, hábitos, de las estructuras de poder heredadas e institucionalizadas. Las posibilidades de afectación en las transformaciones institucionales y estructurales están acotadas por el peso conservador institucional, por los contextos condicionantes locales, nacionales, regionales y mundiales. Además por el condicionamiento de las correlaciones de fuerzas. Las posibilidades de los procesos políticos singulares se encuentran condicionados por el juego combinado de todos estos factores.

 

  1. La historia política moderna, nos ha mostrado que una proporción significativa de los comportamientos consecuentes de gobernantes, con las características descritas, ha terminado en tragedias, salvo algunas excepciones a la regla. El conjunto del sistema-mundo político enseña implacablemente donde se encuentran los márgenes de los límites.

 

 

  1. Esta no es la suerte de las conductas diletantes. Su pragmatismo, su oportunismo, su recorrido sinuoso, permiten ganar tiempo, conservarse en el poder, maniobrando en distintos planos. Manipulando al pueblo, convenciéndolo que se sigue consecuentemente con el “proceso de cambio”; convenciendo al sistema financiero internacional considerarlo como socio apropiado y disciplinado; pactando con las empresas trasnacionales a invertir en el país, aunque para esto tenga que vulnerar la Constitución y promulgar leyes onerosas al servicio de las empresas trasnacionales extractivistas, como es el caso de lo que pasa en el rubro de la minería. Puede llegar a pactar con las corporaciones de la economía política del chantaje, moviéndose también en el lado oscuro del poder. Entonces, en estos casos, la conformación del comportamiento esta moldeado por esta sinuosidad.

 

  1. Cuando esto ocurre, cuando la estructura de predisposición subjetiva se inclina definitivamente por el pragmatismo oportunista, se abren enteras las compuertas para la invasión arrasaste de las formas de poder paralelas de la economía política del chantaje. Los protagonistas de estos escenarios pierden el cuadro referencial del esquematismo dualista, que valora, esquemáticamente, los comportamientos. Ya no distinguen lo que es cobardía de lo que es coraje, ya no distinguen lo que es consecuencia de lo que es inconsecuencia, ya no distinguen lo que es institucional de lo que es no-institucional, ya no distinguen lo que es promoción económica de lo que es promoción de la corrupción.
  2. Los escenarios políticos en coyunturas y periodos de preponderancia invasiva de las relaciones de poder paralela de la economía política del chantaje, son alucinantes. Los comportamientos políticos no concuerdan con los discursos de legitimación y con la “ideología”.  Los imaginarios gubernamentales parecen cuadros barrocos atiborrados de incongruencias. Mientras afirman los gobernantes que vamos por buen camino, el camino que se toma más parece un puente de vidrio sobre el abismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una investigación de Página Siete reconstruye la ruta del dragón chino en Bolivia. La firma empleó cuatro razones sociales

Sólo uno de los 7 contratos de CAMC tiene crédito chino

Una investigación de Página Siete reconstruye la ruta del dragón chino en Bolivia. La firma empleó cuatro razones sociales

Carla Hannover  / La Paz 

 

De los siete contratos que el Estado adjudicó a la empresa China CAMC, entre 2009 y 2015, sólo el de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tuvo financiamiento del Export Import Bank of China (Eximbank). El resto recibió fondos del Banco Central de Bolivia (BCB) y de la Gobernación de Cochabamba.

 

En el caso de YPFB, el   crédito   suscrito con el Eximbank – para la compra de  tres perforadoras –  no estaba condicionado como consideró el  vicepresidente,  Álvaro García Linera, al referirse a los préstamos  que el Estado suscribe con otros países: “El crédito chino (…) establece la necesidad de que  venga acompañado con una empresa de ese país”.

 

En un informe dirigido al presidente Evo Morales, el 30 de junio de 2011, el entonces ministro de Hidrocarburos y Energía, José Luis Gutiérrez Pérez, explicó que “de acuerdo con el artículo 2, numeral 2.5., del Contrato de Crédito con Eximbank existe la facultad del prestatario de recurrir a otros proveedores (alternativos a CAMC)”.

 

Adjuntó, asimismo, el texto del numeral 2.5., en el que se lee:  “los productos, tecnologías  y servicios adquiridos mediante el uso de los fondos del crédito deberán ser adquiridos preferentemente de China”.

 

Actualmente, una comisión mixta, dependiente de la Asamblea Legislativa Plurinacional, investiga los contratos que el Gobierno adjudicó a la CAMC, entre 2009 y 2015, por supuesto tráfico de influencias. Esta comisión se conformó luego de que se conociera que su gerente comercial, Gabriela Zapata, fuera por años pareja del presidente Evo Morales. Zapata fue despedida de la empresa y actualmente se encuentra recluida en el penal de Obrajes por cargos de tráfico de influencias y por una presunta “usurpación de funciones”, entre otros.

 

Asimismo, la empresa china está inhabilitada para presentarse a licitaciones y no podrá adjudicarse proyectos estatales durante los próximos tres años.

 

¿Y los otros seis contratos?

 

Los contratos con CAMC por la construcción y puesta en marcha del Ingenio Azucarero San Buenaventura; por la Planta Industrial de Sales de Potasio y por el tramo I de la vía férrea Bulo Bulo – Montero, fueron financiados con créditos BCB, según se lee en la Ley 396, del 26 de agosto de 2013, que especifica el motivo de los préstamos.

 

Mientras que los contratos por los tres paquetes de construcción de la presa Misicuni, que también fueron adjudicados a la firma china, “son financiados con recursos de la Gobernación de Cochabamba”, informaron el asambleísta por ese departamento Mario Orellana y   el investigador del Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU), Julián Pérez, quien ha seguido de cerca el proceso.

 

En el caso de los contratos financiados con préstamos del BCB,    la Ley 396 en su artículo 7 establece el crédito a la Empresa Azucarera San Buenaventura (EASBA) para la puesta en marcha del Ingenio Azucarero.

 

Mientras que en el artículo 8 se establecen  modificaciones al Art. 26 de la Ley 317, que da luz verde a  la  puesta en marcha del Sistema de Transporte Férreo en el Tramo Bulo Bulo-Montero.

 

En el caso de la Planta Industrial de Sales de Potasio, el artículo 9   de la Ley 396 establece el   “Crédito Interno del Banco Central de Bolivia a favor de la Comibol” – de la cual depende la Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos –  para diversos proyectos, entre ellos los referidos a la investigación, pilotaje, producción e industrialización de cloruro  de potasio.

 

De estos siete contratos suscritos entre el Estado y CAMC, tres fueron por contratación directa: YPFB, EASBA y la Planta Industrial de Sales de Potasio. Otros tres, los correspondientes a los paquetes 1, 3 y 4 del Emprendimiento Misicuni II, fueron adjudicados por excepción. El único contrato que la empresa china se adjudicó por licitación fue el del tramo I Bulo Bulo – Montero.

 

 

 

 

¿Adjudicaciones forzadas?

 

Expertos en el área legal y autoridades coinciden en que las adjudicaciones a la china CAMC dejan “grandes interrogantes”, que la actual comisión de legisladores, que investiga estos procesos de adjudicación, no está  respondiendo.  Una de las observaciones que señalan es que   la empresa no siempre habría cumplido con los requerimientos establecidos por el Estado y que pese a esto fue contratada.

 

En el caso de YPFB, por ejemplo, el contrato inicial era por la compra de equipos para la implementación de redes de gas. Meses después se firma una primera adenda en la que se define la adquisición de tres perforadoras.

 

Considerando que el crédito de Eximbank no era condicionado, “¿por qué no se acudió directamente a los fabricantes para la compra de estos equipos? ¿Por qué se insiste en contratar a CAMC cuando esta empresa inicialmente había cotizado los equipos para redes de gas con precios notoriamente elevados?”, cuestionó el analista en tema de hidrocarburos,   Hugo Del Granado.

 

Durante el proceso de contratación a CAMC también se registró  otra irregularidad, pues    YPFB  suscribió  el contrato de compra de los equipos con la firma china en mayo de 2009, seis meses antes de que se  promulgara el DS 358, de noviembre de ese año,  en el que recién se autoriza la suscripción del contrato de  crédito con el Eximbank.

 

Esta forma de   adjudicación contraviene a la Ley 2042, de Administración Presupuestaria. La norma establece, en su artículo 5, que “las entidades públicas no podrán comprometer ni ejecutar gasto alguno con cargo a recursos no declarados en sus presupuestos aprobados”.

 

Página Siete intentó hacer las consultas correspondientes al presidente de la estatal petrolera, Guillermo Achá, durante la visita a los campos donde funcionan las perforadoras adquiridas mediante CAMC. La visita fue organizada por la comisión que investiga los contratos. Sin embargo, en la oportunidad la autoridad no atendió a los medios.

 

Falta de experiencia

 

En el caso de los contratos del Emprendimiento Misicuni II,    se llamó a una contratación por excepción para los cuatro paquetes ofertados. De éstos, los paquetes 1, 3 y 4 fueron adjudicados a CAMC, mientras que el 2 fue para la mexicana Tecno Suelo.

 

Para el paquete 1 de construcción de la presa, que es el más grande, se presentaron tres empresas, “una de ellas,   Del’Acua-Migema que tiene 55 años de experiencia y 35 obras relacionadas con la construcción de presas”, explicó Pérez.

 

En esa oportunidad, CAMC presentó 11 obras, pero de éstas sólo cinco están relacionadas con la construcción de presas.  El experto indicó que le “llamó la atención que la comisión evaluadora de Misicuni le otorgue a CAMC la máxima calificación en el ítem de experiencia en construcción de empresas. De esa forma se excluyó a Del’Acua-Migema con el argumento de que el personal no era el calificado”.

 

Pérez explica que tampoco hubo un proceso de verificación de la documentación que presentó CAMC, pues en su propuesta pone una lista de personal que está altamente calificado, “pero si visitan el lugar verán que de los nueve puestos más importantes, referidos a la construcción, sólo dos están trabajando. El resto es otro personal.

 

 

¿Cuál es el currículum de estos nuevos técnicos?”. 

 

Por último, durante el proceso de contratación CAMC presentó en su experiencia dos obras construidas entre 1996 y 2000. “Nosotros nos preguntamos cómo es posible esto si la empresa ha sido creada en China en 2001”.

 

Consultado sobre el tema, el exgerente de Misicuni Jorge Alvarado, quien llevó adelante el proceso de contratación de los cuatro paquetes durante su gestión, aclaró que el DS 0181 permite la contratación por excepción cuando se resuelve un contrato con otra empresa. En el caso de Misicuni ya se había resuelto contrato con el anterior consorcio. “Teníamos que hacer el contrato a la brevedad posible y reiniciar la obra cuanto antes para no dejarla paralizada por, al menos, dos años”.

 

Según Alvarado, la comisión que calificó a las empresas estableció que Del’Acua-Migema no cumplía con los requisitos establecidos en el Documento Base de Contratación (DBC), “pues el gerente de obra no tenía la experiencia requerida”.

 

Sobre la actual planilla señaló que se ha realizado sólo un cambio, ya que uno de los técnicos se enfermó. “De acuerdo con el DBC, el profesional que sustituye tiene que tener la experiencia del mismo nivel o superior. En este caso se ha cumplido”.

 

Papeles incompletos

 

En el caso de la construcción y puesta en marcha de la Planta Industrial de Sales de Potasio, el senador Víctor   Hugo Zamora, miembro de la comisión que investiga dicha adjudicación, sostuvo que se contrató a la CAMC pese a que la empresa tenía una   licencia de negocio caducada. “Su vigencia era únicamente hasta 2014”.

 

Según Zamora, la firma no podía participar en el proceso de adjudicación “pues no tenía su documentación respaldatoria completa”.

 

En el caso del contrato para el tramo I de la vía férrea Bulo Bulo – Montero, CAMC no presentó el formulario C-2 el día de la apertura de sobres. Lo hizo al día siguiente, se lee en el informe de la comisión calificadora. Pese a esto, el documento incluye el formulario en el informe final, donde la comisión indica que la firma china cumplía con todos los requisitos y recomienda su contratación.

 

El contrato fue resuelto a finales del 2015 porque la empresa incumplió con el cronograma de construcción y ocasionó demoras en la obra, informó entonces el ministro de Obras Públicas, Milton Claros. Actualmente se cobraron dos boletas de garantía por 96,1 millones de bolivianos.

 

Contratación directa pese a todo

 

En el caso del Ingenio Azucarero San Buenaventura, Ramiro Lizondo, gerente de la estatal EASBA, indicó que la licitación para la adjudicación de la construcción y puesta en marcha del ingenio quedó desierta porque las empresas habían enviado propuestas por encima del precio referencial.

 

Posteriormente se realizó invitaciones a 13 de las empresas que se acercaban al precio, pero que de éstas sólo tres se presentaron, entre ellas la firma china. “En ese proceso CAMC también fue descartada porque presentó una boleta de garantía de un banco chino y la norma señala que este documento debe ser extendido por un banco boliviano”.  Sin embargo, las otras dos empresas que habían enviado sus documentos completos, y a tiempo, no cumplían con los requerimientos técnicos, por lo que este segundo proceso también fue desestimado.

 

Fue de esa forma que se optó por la invitación directa, “dado que se agotaron los esfuerzos”. Entonces, la comisión recomendó la contratación de CAMC, ya que para la segunda propuesta “había bajado su precio y comprometía la tecnología que se buscaba”.

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/una-investigacion-de-pagina-siete-reconstruye-la-ruta-del-dragon-chino-en-bolivia-la-firma-empleo-cuatro-razones-sociales/

Cuando ya nada importa, solo el poder

Cuando ya nada importa, solo el poder

 

Raúl Prada Alcoreza

 

Cuando ya nada importa

 

 

 

 

 

 

 

Asistimos, en esta era de la simulación del sistema-mundo cultural de la hiper-modernidad, no solo a la decadencia; es decir, a esas mezclas barrocas de banalidad, desmesura de la economía política del chantaje, exacerbada especulación financiera e inflación de los discursos, compulsión degradante de las “ideologías”, como amarrados por los hilos del cinismo descarnado y sin límites, sino al asombroso desahogo de los comportamientos inescrupulosos. Los gobernantes llegan al colmo de un gesto nihilista despavorido, cuando ya nada importa, salvo el poder mismo, la conservación del poder, el goce sadomasoquista del poder.

 

La firma de contratos con empresas trasnacionales aparece como la puerta de entrada a algo parecido al infierno de Dante Alighieri, solo que dado en la Tierra, donde no importa que los contratos se cumplan; lo que importan es que se los firme, en las condiciones de sobreprecios, que benefician tanto a la empresa tramposa como al gobierno corrupto.   Lo que importa es la apropiación del excedente; no importa el procedimiento; por más espurio que sea, no hace al caso;   el objetivo es apropiarse del botín, que se da en los ámbitos de las formas virtuales del capitalismo financiero especulativo, combinado, complementariamente, con el capitalismo extractivista.

 

A propósito de este cuadro un tanto dantesco, solo que como goce perverso, en vez de castigo, Amalia Pando escribe:

 

El 28 de mayo de 2009, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Carlos Villegas suscribió el contrato comercial N. 2009 AM420-016-YD201 de con la empresa china CAMC para la provisión de equipos, medidores y artefactos destinados a la instalación de redes de gas domiciliario por un valor de 60 millones de dólares. El negocio nació manchado con un sinfín de irregularidades y serios vicios de nulidad[1].

 

Continúa:

 

El presidente de YPFB firmó el contrato con CAMC sin contar con financiamiento específico, sin que la compra figure en el POA de Yacimientos y sin la aprobación del directorio de YPFB. El ejecutivo de la petrolera estatal, sin prever imponderables o eventuales incumplimientos, tampoco exigió a la contratista una boleta de garantía y se conformó con el compromiso de CAMC de poner en funcionamiento equipos de buena calidad en un plazo de 12 meses a partir de su arribo al puerto de destino.

 

La CAMC no tenía asiento legal en Bolivia, carecía de personería jurídica y no estaba inscrita en FUNDAEMPRESA. Además, las personas que firmaron el contrato, aparentemente, no tenían ningún poder para hacerlo, ya que sus credenciales no fueron legalizadas en China.

 

En el “contrato de apertura” de la que iba a ser una escabrosa relación más que comercial, el gobierno de Evo Morales contrató a CAMC por invitación directa, sin siquiera revisar cotizaciones de otros ofertantes y comparar precios, y aceptó pagarle por adelantado el 25% de los 60 millones de dólares pactados[2].

 

 

De entrada estamos ante uno de esos eventos arteros, en sentido cruel, correspondientes a la decadencia, al nihilismo más exacerbado, donde nada importa, salvo el poder. Hemos identificados estas conductas con la escalada de la corrupción, en la etapa del capitalismo tardío, que desata desmesuradamente el síndrome de hybris en los gobernantes. Síndrome manifiesto en egos narcisistas exhalados, hasta el endiosamiento simbólico de caudillos y entornos palaciegos. Síndrome acompañado por las más desbordantes prácticas corrosivas, corruptas, inverosímiles, que llegan al colmo de fraudes más descarados.

 

Los contratos del gobierno populista con la CAMC, de entrada, violan las normas de contratación de bienes y servicios, pues no se puede adjudicar concesiones a una sola empresa, cuyos montos son grandes, además de tratarse de tópicos estratégicos para la economía y para el Estado. Los artículos de la Ley de normas y servicios establece la perentoria posibilidad de la contratación directa, en casos de emergencia; además, garantizando los bienes del Estado y los recursos de los bolivianos. Esto implica, que la adjudicación directa se lo puede hacer, considerando las condiciones descritas, con empresas que cumplan con óptimas condiciones para hacerlo; en otras palabras, que tengan el perfil técnico, la experiencia comprobada y el dominio de la especialización. Ninguno de estos requisitos cumple la CAMC; sin embargo, al gobierno le importó un queso, esta exigencia normativa. Este grave error, si se quiere, para ser bondadoso, se ha repetido varias veces y con la misma empresa. ¿Cómo se puede calificar a este comportamiento?

 

No solo estamos ante una conducta descarada, deshonesta, a todas luces, inescrupulosa, es decir, sin ningún miramiento moral, además, claro está, de corrupta, en el sentido más crápula del término, sino ante los síntomas y señales de niveles altamente destructivos de la decadencia. Estos gobernantes creen que esta descomunal conducta descarnada de la economía política del chantaje, puede encubrirse con discursos, con publicidades y propaganda. Por cierto, discursos, cada vez más inverosímilmente incongruentes, hasta llegar a una especie de surrealismo de lo grotesco. Lo que hacen, al recurrir a la “ideología”, que ya no convence, es develar el hundimiento más profundo ético-moral, político y civilizatorio.

 

Amalia Pando hace una cronología de la secuencia dramática y perversa de este comportamiento gubernamental:

 

El 28 de mayo de 2009, YPFB y CAMC firman un contrato para la provisión de equipos y materiales nuevos y salidos de fábrica para la instalación de redes de gas por un valor de 60 millones de dólares, teniendo como antecedente un contrato firmado el 17 de agosto de 2004, en el gobierno de Carlos Mesa. Ambas partes se declaran satisfechas con el cumplimiento de dicho contrato y deciden dar continuidad al “mismo sistema de cooperación”.

 

El 2 de diciembre de 2009, el gobierno boliviano firma el contrato de financiamiento de un crédito de 60 millones de dólares con Exim Bank para la adquisición de los equipos a CAMC, y el 30 de diciembre de 2009 promulga la Ley 4149 de aprobación del crédito. Nueve meses después, YPFB y CAMC modifican sustancialmente el objeto del contrato.

 

El 10 de septiembre de 2010, YPFB y CAMC firman la primera enmienda del contrato N. 2009 AM420-016-YD201 modificando el objeto del mismo: la provisión de tres equipos de perforación nuevos y salidos de fábrica en lugar de equipos para la instalación de redes de gas. Como justificativo, Yacimientos alegó que, tras revisar otras ofertas, desestimó la propuesta de CAMC porque era muy alta, y entonces optó por comprar tres perforadoras. Y otra vez YPFB, sin revisar precios ni comparar ofertas de otros proveedores, adjudicó el contrato a la china CAMC, que era buenísima para fabricar equipos y tuberías y ahora para fabricar perforadoras, y entonces la empresa china acomoda precios para que las perforadoras cuesten los 60 millones del primer contrato.

 

La primera enmienda fue suscrita nueve meses después de la firma del contrato original, sin que haya llegado al país ni el primer tornillo de los equipos para la conexión de redes de gas. En vez de sancionar a la CAMC por incumplimiento de contrato, el gobierno la premió adjudicándole el nuevo contrato para la provisión de tres perforadoras.

 

El negocio entre YPFB y CAMC se paralizó por casi un año mientras el gobierno boliviano intentaba convencer al financiador Exim Bank de cambiar el objeto del contrato. El presidente Evo Morales resolvió el asunto personalmente viajando a China en agosto de 2011 para negociar con el Exim Bank.

 

El jueves 11 de agosto de 2011, el Primer Mandatario sostuvo un encuentro con ejecutivos del Banco de Desarrollo de China en Beijing y el mismo día el Congreso boliviano aprobó el nuevo contrato con Exim Bank mediante Ley 740, al tiempo que abroga la Ley 4149 del 31 de diciembre de 2009. Este nuevo contrato con el Exim Bank solo hace referencia al contrato suscrito por YPFB y CAMCE y a su primera adenda, de tal modo que todo queda oleado y sacramentado por orden de las más altas esferas del gobierno de Evo Morales.

 

 

 

Todo ocurre, por así decirlo, en cadena; un fraude lleva a otro, un descaro a otro, un acto doloso a otro acto doloso, alimentando de una manera multiplicada el despliegue inaudito de la economía política del chantaje. La trampa al Estado, con la firma de estos contratos, con una empresa que no cumple con el perfil requerido, además de no cumplir con los contratos, deriva en el engaño material al pueblo. Resulta que se instalan las redes de gas domiciliario; empero, no se cuenta con gas para llenar y hacerlo circular en estas redes, beneficiando al consumo doméstico popular. El engaño al Estado, es también otro engaño al pueblo, a las familias. Sin embargo, estas evidencias de la demagogia, combinada con la violencia tramposa de los actos, son abordadas por los gobernantes de la manera más cínica inimaginable. Para ellos solo se trata de tiempo, para que puedan materializarse los proyectos prometidos. Lo sorprende es que el pueblo tolere pacientemente el desplazamiento de estas extorsiones. Esta actitud conformista, que es también una actitud cómplice, al callarse, al aceptar las explicaciones gubernamentales, por más incoherentes que sean, es pues la clave a la que apuestan estos impostores, estos simuladores, jugadores de bolsa, de especulaciones financieras y manipuladores de las esperanzas populares.

 

 

Este cuadro es grave, sobre todo por la pusilanimidad popular. Un pueblo que no defiende sus derechos, que no defiende su Constitución, es un pueblo que se ha entregado de lleno al descarado dominio del poder más especulador de la historia de la modernidad; el poder basado en relaciones clientelares, que se expanden para corromper al mismo pueblo. Como esto no puede ocurrir con todos, se lo hace con los dirigentes de las organizaciones sociales, que ya no defienden los intereses corporativos, sociales, sindicales, sino los intereses políticos de la demanda chantajista emocional de un gobierno perdido en el delirio de su propia cretina impunidad.

 

 

La autora mencionada sigue con la descripción de este dramático derrumbe ético-político del gobierno populista:

 

 

 

 

El 27 de diciembre de 2011, el presidente de YPFB Carlos Villegas dijo que los tres equipos de perforación estarán en el país a fines de 2012 o a principios del 2013, pero un año después aún no habían llegado.

 

El 17 de septiembre de 2012, el viceministro de Exploración y Explotación de Hidrocarburos, Eduardo Alarcón anunció que los tres equipos de perforación adquiridos por YPFB empezarán a “prestar servicio de perforación, terminación e intervención de pozos de petróleo y gas a empresas de la Corporación así como a empresas petroleras privadas que realizan actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el primer trimestre de 2013. 

 

Habían pasado casi dos años desde la firma del contrato y la CAMC todavía no cumplía el contrato. Es así que el 20 de mayo de 2013, YPFB y CAMC firmaron la segunda adenda al contrato comercial N. 2009 AM420-016-YD201, incorporando nuevas definiciones, una cláusula anticorrupción y la exigencia, por primera vez, de la presentación de una boleta de garantía del 3% del valor total del contrato.

 

Recién entre junio de 2013 y abril de 2014 fueron embarcadas en China las tres perforadoras, que finalmente llegaron al país con más de dos años de retraso, con defectos de fábrica, severos daños materiales y las tres incompletas. El informe técnico de recepción confirmó que el empaque y el embalaje de la maquinaria fueron deficientes.

 

La perforadora de 2.000 caballos de fuerza fue embarcada en China el 19 de junio de 2013 y llegó al país el 17 de septiembre de ese año. Tras ser sometido a una revisión técnica el 25 de noviembre, el equipo fue observado por los técnicos de YPFB, quienes identificaron al menos 20 componentes del equipo en mal estado, entre ellos la tapa del filtro de aceite y los pernos.

 

La perforadora de 1.500 caballos de fuerza fue embarcada en China el 2 de septiembre de 2013 y arribó al país el 22 de febrero de 2014. De igual manera, los técnicos que revisaron el equipo el 15 de julio de 2014 evidenciaron que éste llegó deteriorado. El informe técnico confirma daños permanentes debido a las malas condiciones de embalaje y recomienda que se realicen reposiciones y reparaciones. Las fotografías del informe de recepción muestran un equipo usado, como si lo hubieran sacado de algún campo petrolero ya en operaciones y lo embalaron a última hora.

 

La perforadora de 1.000 caballos de fuerza fue la última en ser embargada el 16 de abril de 2014 y en llegar al país el 26 de agosto de 2014. La revisión técnica efectuada el 21 de octubre de 2014 determinó que el equipo llegó incompleto y en peores condiciones que las otras dos perforadoras.

 

Lo peor de todo es que no llegó el personal especializado que debía montar el equipo y porque todas las instrucciones estaban en chino se demoraron dos años en traer los equipos y otros dos años en montarlos. YPFB no tuvo otra opción que hacer un gasto adicional y contratar a la empresa Sinopec para que arme las perforadoras.

 

El 31 de diciembre de 2013, YPFB suscribió con la empresa Sinopec International Petroleum Service Ecuador Sucursal Bolivia SA un contrato de provisión del servicio de Operación y Mantenimiento de tres equipos de perforación, y recién el 14 de agosto de 2014 se ordenó el traslado del primer equipo 1.500 al pozo BBL-16D.

 

En septiembre de 2014, Sinopec reporta a YPFB dificultades en el montaje de la perforadora 1.500 por la falta o deterioro de partes, y solicita los equipos faltantes y el reemplazo de los artefactos dañados. YPFB propone que Shinopec se encargue, la empresa acepta pero con un cargo de 50% por cada artefacto. Yacimientos prefiere asumir la responsabilidad de comprar las partes faltantes.

 

Es evidente que la CAMC incumplió su contrato, causando una considerable demora en el montaje del equipo de perforación de 1.500. Además, Sinopec informó a YPFB el 10 de noviembre de 2014 que había gastado 8,4 millones de bolivianos adicionales en el montaje de la máquina. El 4 de diciembre de 2014, la Dirección de Servicios de Perforación de YPFB expresó en su informe técnico N. DSP 211/2014 su “insatisfacción con la calidad del servicio de CAMC… que ha enviado los equipos de perforación de forma deficiente, sin ninguna muestra de profesionalidad en el envío de equipos que dio como resultado innumerables atrasos. Inicialmente CAMC no quiso aceptar los reclamos y pasaron más de seis meses hasta que finalmente decidió atender ALGUNO de ellos”.

 

Además, “CAMC ha omitido el envío de un ítem muy importante para el montaje e izaje del mástil de equipo 1.500 HP, lo cual ha causado importantes costos no programados. Asimismo, YPFB se halla perjudicada también por no recibir ingresos por la producción de hidrocarburos de los pozos que ya pudieron ser perforados”, señala el informe técnico de YPFB fechado el 4 de diciembre de 2014.

 

El 19 de enero de 2015, YPFB y CAMC suscribieron la tercera adenda en la que acuerdan elevar el monto de la boleta de garantía hasta el 7% del valor de cada equipo, con vigencia de 12 meses después de la recepción definitiva de los mismos. Se introducen también penalidades por atraso en la entrega de los equipos de 0,15% por día durante 30 días, al cabo de los cuales la multa será de 0,35% diarios por otros 30 días. Pasado ese plazo, YPFB podrá ejecutar las boletas de garantía.

 

El 16 de marzo de 205, YPFB y CAMC firmaron la cuarta adenda del contrato comercial N. 2009 AM420-016-YD201 con el objeto de detallar las penalidades introducidas en la tercera adenda y establecer procedimientos de reembolso con cargo a las penalidades por día de retraso en la entrega de los equipos. En resumen, la cuarta adenda es una especie de reglamento de multas.

 

Los dos representantes chinas de CAMC que firman las adendas no tenían autorización o poderes legales para hacerlo[3].

 

 

Llama la atención que después de conocerse estos delitos, pues no se les puede llamar de otra manera, pues, como dijimos, vulnera las normas de contratación y compras de bienes y servicios, acompañados por escándalos de índole doméstico, escándalos que encantan a la prensa y los medios de comunicación amarillistas, la Comisión de investigación del “tráfico de influencias”, concluye en una evaluación somera, insostenible, para tomarla en serio, que, respecto a las perforadoras, no hubo delito, ni corrupción, pues están funcionando. Esta conclusión insólita de la Comisión, habla de por sí, de la calidad de los miembros de la Comisión, hablamos de los miembros de mayoría de la Comisión, que además fungen de coordinadores de la misma. No se les pasa por la cabeza, ya no solamente la vulneración de las normas de bienes y servicios, sino algo tan elemental como el haber aceptado perforadoras usadas, de segunda mano, es también otro delito, dentro de la sumatoria de delitos gubernamentales acumulados. El componente mayoritario de esta Comisión, no solamente expresa un comportamiento crápula, sino que evidencian su complicidad, en cuanto al encubrimiento; por eso, también cometen delito.

 

 

No deja de sorprender la aparente tranquilidad con que lo hacen, encubrir delitos flagrantes contra el Estado, la Constitución y los bienes del pueblo, propietario declarado de los recursos del país. Muestran no solamente un cinismo desenvuelto, sino, que tampoco les importa nada, salvo el poder; solo que en ellos, el poder significa servir sumisamente al jefe y sus entornos palaciegos, a la estructura de poder de un régimen de la simulación, del montaje y la impostura. La psicología de estos personajes no solamente está asociada al síndrome de hybris, en escala menor, que la de los gobernantes, sino que devela subjetividades banales, levitando en soterradas complicidades, concomitancias y servilismos indignos para con los jefes. Por eso, podríamos describir esta coyuntura de la decadencia no solo como cuando ya nada importa, sino como cuando la dignidad ha desaparecido completamente en la estructura endeble de sus personas.

 

Amalia Pando concluye su análisis con un final infeliz: Gana CAMC y pierde el Estado boliviano:

 

 

El Estado boliviano ha sido el principal perjudicado en el primer negocio suscrito por el gobierno de Evo Morales con CAMC.

 

El gobierno de Evo Morales contrató a la empresa china sin siquiera exigirle una boleta de garantía y aceptó un cronograma de pagos ultra complaciente: 25% siete días después de firmado el contrato entre Eximbanc y el Ministerio de Desarrollo económico, 55% siete días después de recibir el documento de embarque de los bienes, 15% cuando los equipos lleguen a Bolivia y 5% después del arribo de todos los embarques, sin importar si llegaban bien o en pésimo estado.

 

YPFB no revisó otras ofertas ni comparó precios y aprobó directamente la propuesta de CAMC. YPFB contrato a CAMC para que “fabrique” tres perforadoras en vez de comprar equipos ya listos en el mercado, y sabiendo que la empresa no tiene experiencia como fabricante. Prueba de ello, CAMC subcontrata a la proveedora de equipos RJ PetroMachinery para que fabrique los equipos demandados. Pero a YPFB parece no importarle este detalle y jamás sanciona a CAMC por terciarizar servicios.

 

Aparentemente, el gobierno de Evo Morales adquirió los equipos de perforación con un enorme sobreprecio. En 2011, empresarios vinculados al sector obtuvieron una cotización independiente de la empresa American Fabrication and Machine Inc, dedicada a la fabricación de equipos de perforación:

 

EQUIPO CHINO EQUIPO EE.UU.

1000HP = 18.349.240 $US 1000HP = 8.664.232

1500HP = 18.829.320 $US 1500HP = 16.571.300

2000HP = 22.821.440 $US 2000HP = 18.949.985

 

TOTAL: 60.000.000 $US sin intereses

TOTAL + INTERESES: 75.746.604 $us TOTAL: 44.185.517$US

 

Con esos antecedentes, se deduce que el gobierno de Evo Morales contrató a CAMC por invitación directa y la favoreció con un sinfín de beneficios con el único objetivo de sacar partido del enorme sobreprecio, estimado en casi 16 millones de dólares. YPFB perdió dos años en su cronograma de exploración esperando las máquinas, seguramente tuvo que alquilar equipos y tendrá que pagar intereses del crédito chino. Un artículo del contrato con el EximBank señala que si Bolivia no mueve el dinero igual tienen que pagar intereses, es decir que dos años de inactividad le costarán dinero al Estado boliviano.

 

Pese a los reiterados incumplimientos de CAMC, las autoridades de YPFB nunca ejecutaron boletas de garantía, pero para evitar un escándalo el presidente de Yacimientos concertó con la contratista el pago de una multa de 4,5 millones de dólares, que no compensan ni el sobreprecio, los daños ni los gastos adicionales en los que incurrió YPFB para montar los equipos. Curiosamente, los representantes de CAMC que suscribieron el acta de conciliación carecían de poderes debidamente legalizados en Bolivia.

 

Este contrato leonino fue suscrito antes de que la ex-pareja del Presidente, Gabriela Zapata, asuma el cargo de gerente comercial de la empresa china, el 17 de marzo de 2015. Por tanto, si hubo tráfico de influencias con el único objetivo de medrar del millonario sobreprecio, el principal sospechoso es el Primer Mandatario, quien propició la compra de la maquinaria a CAMC y negoció en persona el contrato de financiamiento[4].

 

 

Llama la atención que ante semejante escenario deslumbrante de la decadencia más desbordada, los medios de comunicación se aboquen al escándalo doméstico, desviando la atención; que los voceros oficialistas se encarguen de levantar una cortina de humo, que solo ellos creen que los oculta, desviando definitivamente las miradas del asunto en cuestión. Llama la atención que la discusión se concentre en Gabriela Zapata, el hijo de ella y el Presidente, cuando, a todas luces, la muchacha, que era menor de edad cuando tuvo relaciones amorosas, o lo que se quiera llamar a estas relaciones, con el presidente, que parece que acostumbra hacerlo, con la convivencia y participación de ministros e inverosímilmente ministras, que le entregan muchachas.  Sería absurdo creer que esta muchacha dirigía semejante sistemático fraude al Estado y a la sociedad. Es obvio que fueron los jerarcas del poder los que conducen esta economía política del chantaje, al estilo del neopopulismo boliviano.

 

No se puede pedirles a los gobernantes que sean sinceros y honestos. Esto es imposibles a las alturas de la decadencia del poder. Es imposible pedirle al Fiscal General “objetividad”, como el mismo, menciona, pues el órgano judicial es un brazo normativo al servicio del poder; no se les puede pedir a los medios de comunicación que transmitan verazmente los hechos, que informen, pues estos medios son propiedad, directa o indirecta, de palos blancos de jerarcas de gobierno, o están controlados por el gobierno por medio del chantaje de las publicidades y la amenaza de la conculcación de sus concesiones. Sin embargo, se le podría pedir al pueblo, que ejerza su soberanía, defendiendo sus derechos constitucionales, haciendo respetar al Estado y salvaguardando los recursos naturales y las empresas públicas. Sin embargo, el pueblo, hasta el momento no reacciona, parece estar aletargado en un adormecimiento pesado que duerme a su voluntad propia.

 


[1] Amalia Pando: Idilios chinos, el primer contrato de YPFB y CAMC. Las aventuras del Presidente y la china CAMC. Capítulo 1: Las perforadoras. http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2016032202.

 

[2] Ibídem.

[3] Ibídem.

[4] Ibídem.

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/cuando-ya-nada-importa-solo-el-poder/

Las aventuras del Presidente y la china CAMC. Capítulo 1: Las perforadoras

BOLPRESS

IDILIOS CHINOS, EL PRIMER CONTRATO DE YPFB Y CAMC

 

Las aventuras del Presidente y la china CAMC. Capítulo 1: Las perforadoras

Amalia Pando Cabildeo

 

 

 

 

El primer contrato suscrito por el gobierno de Evo Morales con la empresa China National Construction and Agricultural Machinery Import and Export Corporation (CAMC) en mayo de 2009 es un ejemplo paradigmático de la desprolija e irregular conducta del Estado boliviano al momento de hacer negocios con empresas extranjeras. Este contrato en particular, plagado de irregularidades, a cuál peor, pone al descubierto la manifiesta voluntad del presidente Evo Morales y de su entorno político y familiar de favorecer a la empresa privada china CAMC.

 

 

 

 

 

 

El 28 de mayo de 2009, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) Carlos Villegas suscribió el contrato comercial N. 2009 AM420-016-YD201 de con la empresa china CAMC para la provisión de equipos, medidores y artefactos destinados a la instalación de redes de gas domiciliario por un valor de 60 millones de dólares. El negocio nació manchado con un sinfín de irregularidades y serios vicios de nulidad.

 

El presidente de YPFB firmó el contrato con CAMC sin contar con financiamiento específico, sin que la compra figure en el POA de Yacimientos y sin la aprobación del directorio de YPFB. El ejecutivo de la petrolera estatal, sin prever imponderables o eventuales incumplimientos, tampoco exigió a la contratista una boleta de garantía y se conformó con el compromiso de CAMC de poner en funcionamiento equipos de buena calidad en un plazo de 12 meses a partir de su arribo al puerto de destino.

 

La CAMC no tenía asiento legal en Bolivia, carecía de personería jurídica y no estaba inscrita en Fundaempresa. Además, las personas que firmaron el contrato, aparentemente, no tenían ningún poder para hacerlo, ya que sus credenciales no fueron legalizadas en China.

 

En el “contrato de apertura” de la que iba a ser una escabrosa relación más que comercial, el gobierno de Evo Morales contrató a CAMC por invitación directa, sin siquiera revisar cotizaciones de otros ofertantes y comparar precios, y aceptó pagarle por adelantado el 25% de los 60 millones de dólares pactados.

 

Dirán que ex presidente de YPFB Carlos Villegas firmó el contrato por iniciativa propia, pero la celeridad del proceso de contratación de CAMC confirma que todo fue negociado en las altas esferas del gobierno “porque el mismo 2009 se mueven para conseguir el financiamiento y lo obtienen del Exim Bank [1], y ese mismo año el Congreso aprueba el contrato con la CAMC y el financiamiento. Eso demuestra que Villegas no firma solito por iniciativa propia, porque él no manejaba el Parlamento; todo era una política dictada desde arriba porque ya existía un acuerdo previo con la CAMC.

 

Cronología del primer contrato suscrito por YPFB y CAMC

 

El 28 de mayo de 2009, YPFB y CAMC firman un contrato para la provisión de equipos y materiales nuevos y salidos de fábrica para la instalación de redes de gas por un valor de 60 millones de dólares, teniendo como antecedente un contrato firmado el 17 de agosto de 2004, en el gobierno de Carlos Mesa. Ambas partes se declaran satisfechas con el cumplimiento de dicho contrato y deciden dar continuidad al “mismo sistema de cooperación”.

El 2 de diciembre de 2009, el gobierno boliviano firma el contrato de financiamiento de un crédito de 60 millones de dólares con Exim Bank para la adquisición de los equipos a CAMC, y el 30 de diciembre de 2009 promulga la Ley 4149 de aprobación del crédito. Nueve meses después, YPFB y CAMC modifican sustancialmente el objeto del contrato.

 

El 10 de septiembre de 2010, YPFB y CAMC firman la primera enmienda del contrato N. 2009 AM420-016-YD201 modificando el objeto del mismo: la provisión de tres equipos de perforación nuevos y salidos de fábrica en lugar de equipos para la instalación de redes de gas. [2]Como justificativo, Yacimientos alegó que, tras revisar otras ofertas, desestimó la propuesta de CAMC porque era muy alta, y entonces optó por comprar tres perforadoras.

Y otra vez YPFB, sin revisar precios ni comparar ofertas de otros proveedores, adjudicó el contrato a la china CAMC, que era buenísima para fabricar equipos y tuberías y ahora para fabricar perforadoras, y entonces la empresa china acomoda precios para que las perforadoras cuesten los 60 millones del primer contrato.

 

La primera enmienda fue suscrita nueve meses después de la firma del contrato original, sin que haya llegado al país ni el primer tornillo de los equipos para la conexión de redes de gas. En vez de sancionar a la CAMC por incumplimiento de contrato, el gobierno la premió adjudicándole el nuevo contrato para la provisión de tres perforadoras.

 

El negocio entre YPFB y CAMC se paralizó por casi un año mientras el gobierno boliviano intentaba convencer al financiador Exim Bank de cambiar el objeto del contrato. El presidente Evo Morales resolvió el asunto personalmente viajando a China en agosto de 2011 para negociar con el Exim Bank.

 

El jueves 11 de agostode 2011, el Primer Mandatario sostuvo un encuentro con ejecutivos del Banco de Desarrollo de China en Beijing y el mismo día el Congreso boliviano aprobó el nuevo contrato con Exim Bank mediante Ley 740, al tiempo que abroga la Ley 4149 del 31 de diciembre de 2009. Este nuevo contrato con el Exim Bank solo hace referencia al contrato suscrito por YPFB y CAMCE y a su primera adenda, de tal modo que todo queda oleado y sacramentado por orden de las más altas esferas del gobierno de Evo Morales. [3]

 

Más retrasos y nuevas adendas

 

El 27 de diciembre de 2011, el presidente de YPFB Carlos Villegas dijo que los tres equipos de perforación estarán en el país a fines de 2012 o a principios del 2013, pero un año después aún no habían llegado.

 

El 17 de septiembre de 2012, el viceministro de Exploración y Explotación de Hidrocarburos, Eduardo Alarcón anunció que los tres equipos de perforación adquiridos por YPFB empezarán a “prestar servicio de perforación, terminación e intervención de pozos de petróleo y gas a empresas de la Corporación así como a empresas petroleras privadas que realizan actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el primer trimestre de 2013. [4]

 

Habían pasado casi dos años desde la firma del contrato y la CAMC todavía no cumplía el contrato. Es así que el 20 de mayo de 2013, YPFB y CAMC firmaron la segunda adenda al contrato comercial N. 2009 AM420-016-YD201, incorporando nuevas definiciones, una cláusula anticorrupción y la exigencia, por primera vez, de la presentación de una boleta de garantía del 3% del valor total del contrato.

 

Recién entre junio de 2013 y abril de 2014 fueron embarcadas en China las tres perforadoras, que finalmente llegaron al país con más de dos años de retraso, con defectos de fábrica, severos daños materiales y las tres incompletas. El informe técnico de recepción confirmó que el empaque y el embalaje de la maquinaria fueron deficientes.

 

La perforadora de 2.000 caballos de fuerza fue embarcada en China el 19 de junio de 2013 y llegó al país el 17 de septiembre de ese año. Tras ser sometido a una revisión técnica el 25 de noviembre, el equipo fue observado por los técnicos de YPFB, quienes identificaron al menos 20 componentes del equipo en mal estado, entre ellos la tapa del filtro de aceite y los pernos.

 

La perforadora de 1.500 caballos de fuerza fue embarcada en China el 2 de septiembre de 2013 y arribó al país el 22 de febrero de 2014. De igual manera, los técnicos que revisaron el equipo el 15 de julio de 2014 evidenciaron que éste llegó deteriorado. El informe técnico confirma daños permanentes debido a las malas condiciones de embalaje y recomienda que se realicen reposiciones y reparaciones. Las fotografías del informe de recepción muestran un equipo usado, como si lo hubieran sacado de algún campo petrolero ya en operaciones y lo embalaron a última hora.

 

La perforadora de 1.000 caballos de fuerza fue la última en ser embargada el 16 de abril de 2014 y en llegar al país el 26 de agosto de 2014. La revisión técnica efectuada el 21 de octubre de 2014 determinó que el equipo llegó incompleto y en peores condiciones que las otras dos perforadoras.

 

Lo peor de todo es que no llegó el personal especializado que debía montar el equipo y porque todas las instrucciones estaban en chino se demoraron dos años en traer los equipos y otros dos años en montarlos. YPFB no tuvo otra opción que hacer un gasto adicional y contratar a la empresa Sinopec para que arme las perforadoras.

 

El 31 de diciembre de 2013, YPFB suscribió con la empresa Sinopec International Petroleum Service Ecuador Sucursal Bolivia SA un contrato de provisión del servicio de Operación y Mantenimiento de tres equipos de perforación, y recién el 14 de agosto de 2014 se ordenó el traslado del primer equipo 1.500 al pozo BBL-16D.

 

En septiembre de 2014, SInopec reporta a YPFB dificultades en el montaje de la perforadora 1.500 por la falta o deterioro de partes, y solicita los equipos faltantes y el reemplazo de los artefactos dañados. YPFB propone que Shinopec se encargue, la empresa acepta pero con un cargo de 50% por cada artefacto. Yacimientos prefiere asumir la responsabilidad de comprar las partes faltantes.

 

Es evidente que la CAMC incumplió su contrato, causando una considerable demora en el montaje del equipo de perforación de 1.500. Además, Sinopec informó a YPFB el 10 de noviembre de 2014 que había gastado 8,4 millones de bolivianos adicionales en el montaje de la máquina. El 4 de diciembre de 2014, la Dirección de Servicios de Perforación de YPFB expresó en su informe técnico N. DSP 211/2014 su “insatisfacción con la calidad del servicio de CAMC… que ha enviado los equipos de perforación de forma deficiente, sin ninguna muestra de profesionalidad en el envío de equipos que dio como resultado innumerables atrasos. Inicialmente CAMC no quiso aceptar los reclamos y pasaron más de seis meses hasta que finalmente decidió atender ALGUNO de ellos”.

 

Además, “CAMC ha omitido el envío de un ítem muy importante para el montaje e izaje del mástil de equipo 1.500 HP, lo cual ha causado importantes costos no programados. Asimismo, YPFB se halla perjudicada también por no recibir ingresos por la producción de hidrocarburos de los pozos que ya pudieron ser perforados”, señala el informe técnico de YPFB fechado el 4 de diciembre de 2014.

 

El 19 de enero de 2015, YPFB y CAMC suscribieron la tercera adenda en la que acuerdan elevar el monto de la boleta de garantía hasta el 7% del valor de cada equipo, con vigencia de 12 meses después de la recepción definitiva de los mismos. Se introducen también penalidades por atraso en la entrega de los equipos de 0,15% por día durante 30 días, al cabo de los cuales la multa será de 0,35% diarios por otros 30 días. Pasado ese plazo, YPFB podrá ejecutar las boletas de garantía.

 

El 16 de marzo de 205, YPFB y CAMC firmaron la cuarta adenda del contrato comercial N. 2009 AM420-016-YD201 con el objeto de detallar las penalidades introducidas en la tercera adenda y establecer procedimientos de reembolso con cargo a las penalidades por día de retraso en la entrega de los equipos. En resumen, la cuarta adenda es una especie de reglamento de multas.

Los dos representantes chinas de CAMC que firman las adendas no tenían autorización o poderes legales para hacerlo.

 

Gana CAMC y pierde el Estado boliviano

 

El Estado boliviano ha sido el principal perjudicado en el primer negocio suscrito por el gobierno de Evo Morales con CAMC.

 

El gobierno de Evo Morales contrató a la empresa china sin siquiera exigirle una boleta de garantía y aceptó un cronograma de pagos ultra complaciente: 25% siete días después de firmado el contrato entre Eximbanc y el Ministerio de Desarrollo económico, 55% siete días después de recibir el documento de embarque de los bienes, 15% cuando los equipos lleguen a Bolivia y 5% después del arribo de todos los embarques, sin importar si llegaban bien o en pésimo estado.

 

YPFB no revisó otras ofertas ni comparó precios y aprobó directamente la propuesta de CAMC. YPFB contrato a CAMC para que “fabrique” tres perforadoras en vez de comprar equipos ya listos en el mercado, y sabiendo que la empresa no tiene experiencia como fabricante. Prueba de ello, CAMC subcontrata a la proveedora de equipos RJ PetroMachinery para que fabrique los equipos demandados. Pero a YPFB parece no importarle este detalle y jamás sanciona a CAMC por terciarizar servicios.

 

Aparentemente, el gobierno de Evo Morales adquirió los equipos de perforación con un enorme sobreprecio. En 2011, empresarios vinculados al sector obtuvieron una cotización independiente de la empresa American Fabrication and Machine Inc, dedicada a la fabricación de equipos de perforación:

 

EQUIPO CHINO EQUIPO EE.UU.

1000HP = 18.349.240 $US 1000HP = 8.664.232

1500HP = 18.829.320 $US 1500HP = 16.571.300

2000HP = 22.821.440 $US 2000HP = 18.949.985

 

TOTAL: 60.000.000 $US sin intereses

TOTAL + INTERESES: 75.746.604 $us TOTAL: 44.185.517$US

 

Con esos antecedentes, se deduce que el gobierno de Evo Morales contrató a CAMC por invitación directa y la favoreció con un sinfín de beneficios con el único objetivo de sacar partido del enorme sobreprecio, estimado en casi 16 millones de dólares.

YPFB perdió dos años en su cronograma de exploración esperando las máquinas, seguramente tuvo que alquilar equipos y tendrá que pagar intereses del crédito chino. Un artículo del contrato con el Exim Bank señala que si Bolivia no mueve el dinero igual tienen que pagar intereses, es decir que dos años de inactividad le costarán dinero al Estado boliviano.

 

Pese a los reiterados incumplimientos de CAMC, las autoridades de YPFB nunca ejecutaron boletas de garantía, pero para evitar un escándalo el presidente de Yacimientos concertó con la contratista el pago de una multa de 4,5 millones de dólares, que no compensan ni el sobreprecio, los daños ni los gastos adicionales en los que incurrió YPFB para montar los equipos. Curiosamente, los representantes de CAMC que suscribieron el acta de conciliación carecían de poderes debidamente legalizados en Bolivia.

 

Este contrato leonino fue suscrito antes de que la ex pareja del Presidente, Gabriela Zapata, asuma el cargo de gerente comercial de la empresa china, el 17 de marzo de 2015. Por tanto, si hubo tráfico de influencias con el único objetivo de medrar del millonario sobreprecio, el principal sospechoso es el Primer Mandatario, quien propició la compra de la maquinaria a CAMC y negoció en persona el contrato de financiamiento.

 

Notas:

 

[1] Con la finalidad de garantizar la perforación y la intervención de pozos, el país contraerá un crédito de 60 millones de dólares con el EXIM Bank de China. Por decreto supremo 358 del 18 de noviembre, el Gobierno autoriza al ministro de Planificación del Desarrollo, Noel Aguirre, la firma del contrato de crédito con el Export-Import Bank. (ANF, 27 de noviembre de 2009)

 

[2] Carlos Villegas confirma la adquisición de taladros —de 1.500 a 3.000 caballos de fuerza (HP por sus siglas en inglés)— en el marco de la estrategia del Plan Nacional de Exploración 2010-2020. “En 2011 se tiene prevista la perforación de 15 pozos exploratorios. (Cambio, 7 de enero de 2011)

 

[3] El Estado boliviano y The Export Import Bank Of China – EXIM BANK suscribieron el Convenio de Préstamo Concesional por 60 millones de dólares destinados a financiar el “Proyecto de Adquisiciones de Perforadoras”, el cual fue aprobado mediante la Ley 187. YPFB, como Entidad Ejecutora del proyecto, asumió la responsabilidad del pago del financiamiento chino en las mismas condiciones establecidas en el Convenio de Préstamo Concesional al Gobierno [CHINA EXIM BANK GCL Nº (2011) 17 Total Nº (367)], aprobado por Ley 187.

 

Los equipos de referencia son:

 

Potencia HP (Caballos de Fuerza) – Precio Referencial Fabricación

 

1000HP profundidad 3.500 metros 18.349.240 $US (CIF Santa Cruz) China

1500HP profundidad 4.500 metros 18.829.320 $US (CIF Santa Cruz) China

2000HP profundidad 5.500 metros 22.821.440 $US (CIF Santa Cruz) China

Fuente: HidrocarburosBolivia.com[4]

 

Alarcón detalló que un equipo de 2.000 HP (Caballos de Fuerza, por sus siglas en inglés) de capacidad será utilizado en proyectos que requieran perforar pozos profundos de 3.600 a 5.500 metros. l segundo Equipo es de 1.500 HP de capacidad y puede perforar pozos de 3.600 a 4.500 metros. El tercer equipo de 1.000 HP de potencia es apto para perforar pozos de profundidad media (2.400 a 3.500 metros). Los tres equipos incluyen tubería de perforación y otros complementos como campamentos para el personal. Dijo que los tres taladros todavía se encontraban en etapa de fabricación por la compañía china RG Petro-Machinery. www.energypress.com.bo/gas-y-petroleo/taladros-de-ypfb-iniciaran-operaciones-en-2013 Autor: Israel Salvatierra

 

“La Compañía China CAMC, en base a un convenio marco suscrito entre el gobierno de la Republica Popular de China y el gobierno de Bolivia, por el cual el Eximbank concede a nuestro país un crédito para compra de equipos y maquinaria, ofrece equipos fabricados por la Compañía RG Petro-machinery, que en general cumplen con las especificaciones requeridas para este tipo de operaciones, las normas internacionales de la Industria del petróleo (API, RP, SPEC) y las disposiciones establecidas en los respectivos Contratos de Servicios Petroleros”, expresó el viceministro trastocado en relacionista público.

 

Fuente:http://amaliapandocabildeo.com/

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/las-aventuras-del-presidente-y-la-china-camc-capitulo-1-las-perforadoras/