Archivo de la etiqueta: Análisis

MACRI ALGOBIERNO, LASGRANDESMULTINACIONALES AL PODER

MACRI AL GOBIERNO

LAS GRANDES MULTINACIONALES AL PODER

Por Mónica Arancibia

Ayer Marcos Peña, futuro jefe de Gabinete, anunció los nombres de los ministros que ocuparán sus cargos con el gobierno de Macri. El team del ajuste está compuesto por empresarios, ex-CEO, representantes del campo y políticos reciclados.

La Izquierda Diario

 

 

El futuro jefe de Gabinete, Marcos Peña, develó el misterio y dio a conocer los nombres de los ministros que serán parte del gobierno de Macri. El equipo es integrado por ex gerenciadores de multinacionales, empresarios, y políticos que pasaron por distintas alianzas ahora reciclados en el “cambio”.

Algunos de los nombres eran conocidos como ex gerente de Shell, Aranguren, para energía, Prat Gay, el ex New Man, y hubo sorpresa con la “piba” Bullrich en Seguridad y, con el aval de Cristina, mantienen en Ciencia y Tecnología a Lino Barañao.

La incógnita todavía es la cartera de Trabajo, con un gabinete del mundo empresarial, deberán estar evaluando quién será el mejor gerente de RRHH para asignar al puesto vacante. En los próximos días, afirmó Marcos Peña, que se dará a conocer, así como los cargos restantes. El Ministerio de Planificación, que estuvo a cargo de Julio de Vido por 12 años, dejará de funcionar.

Macri, luego del portazo de Sanz, sumó algunos dirigentes del radicalismo, como el riojano Julio Martínez en Defensa, Oscar “El milico” Aguad (amigo personal y uno de los primeros en bregar desde Córdoba con el acuerdo con el PRO) en Comunicaciones, Ricardo Buryaile en Agricultura, y José Cano, a cargo del Plan Belgrano de infraestructura para el Norte, donde manejará alrededor de 30.000 millones de pesos.

Los ministros serán: Rogelio Frigerio (Interior); Alfonso Prat Gay (Economía); Susana Malcorra (Relaciones Exteriores); Esteban Bullrich (Educación); Jorge Lemus (Salud);Gustavo Santos (Turismo); Ricardo Buryaile (Agricultura); Germán Garavano (Justicia); Julio Martínez (Defensa); Patricia Bullrich (Seguridad); Francisco Cabrera (Producción); Guillermo Dietrich (Transporte); Juan José Aranguren (Energía y Minería); Carolina Stanley (Desarrollo Social); Pablo Avelluto (Cultura); Sergio Bergman (Ambiente). Además el nuevo gobierno creará el Ministro de Modernización, quién ocupará el cargo es Andrés Ibarra, quien ocupaba el mismo puesto en el gobierno porteño.

Hay equipo…empresarial y pro campo

Como señalamos en los PROntuarios del gabinete macrista, varios de los ministros designados son ex gerenciadores de empresas.

Juan José Aranguren: ministro de Energía y Minería. Ex presidente de Shell, compañía a la que ingresó en 1977. Fue un gran garante de las ganancias de esta multinacional que aumentó los precios de los combustibles sin tapujos. Se encargó de despedir y perseguir a sus trabajadores combativos y evadir todo lo que pudo las cautelares de reinstalación de los despedidos.

Alfonso Prat Gay: ministro de Hacienda y Finanzas. Fue asesor de la princesa Máxima Zorreguieta, de Amalia Lacroze de Fortabat, director de la J.P. Morgan. Estuvo al frente del Banco Central en los gobiernos de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner.

Ricardo Buryaile: ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca. Dirigente de Confereraciones Rurales Argentinas (CRA), ganadero formoseño y de extracción radical. En el conflicto por la resolución 125 era vicepresidente segundo de Confederaciones Rurales Argentina (CRA). Buryaile mantiene buenas relaciones con las patronales del campo, con la dirigencia de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), CONINAGRO, y Federación Agraria Argentina (FAA).

Susana Malcorra: ministra de Relaciones Exteriores, es la actual jefa de Gabinete de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Trabajó catorce años en IBM en el área comercial, hasta que en 1993 dejó la compañía norteamericana para trabajar en Telecom Argentina. En marzo de 2001 se puso al frente de la iniciativa de ampliación de Telecom, y llegó a ser Directora General de la empresa. Durante su paso como gerenta general de Telecom, resolvió un recorte del 10 por ciento en los sueldos de los trabajadores telefónicos y realizó 400 despidos.

Francisco Cabrera: ministro de Producción. Fue el encargado de llevar adelante la política de Distritos Creativos, como el Distrito Tecnológico de Parque Patricios que fue creado en 2008. Fue fundador y CEO de la compañía de Fondos de pensiones Máxima AFJP. Desarrolló la mayor parte de su carrera en el holding financiero Grupo Roberts, y luego en el Grupo HSBC donde fue miembro del Directorio de La Buenos Aires Seguros, de Docthos y dirigió el sector minorista del banco. También fue Director Ejecutivo del diario La Nación e integró el directorio de los diarios del interior: Los Andes y La Voz del Interior.

Guillermo Dietrich: ministro de Transporte. Es economista egresado de la Universidad Católica Argentina, con un postgrado en Negociación de la misma casa de estudios y MBA Magna Cum Laude del IAE Business School de la Universidad Austral. Gran parte de su actividad se desarrolló en el sector privado. Es el ideólogo del Metrobus y las denominadas bicisendas.

Pablo Avelluto: ministro Cultura. Fue el coordinador del Sistema de Medios Públicos del Gobierno porteño. Fue Director Editorial de la Región Sur de Random House Mondadori Argentina. Antes fue Jefe de Prensa y Comunicación de Espasa Calpe, gerente de la editorial Planeta y responsable de la unidad de negocios de publicaciones periódicas de Torneos y Competencias (2000-2002). También fue gerente editorial de Estrada.

Carolina Stanley: ministra de Desarrollo Social. Fue Directora Ejecutiva de la Fundación Grupo Sophia, dirigida por Horacio Rodríguez Larreta. En 2007, Macri la asigna como Directora General de Fortalecimiento de la Sociedad Civil del Ministerio de Desarrollo Social, cargo que ocupó hasta fines de 2009.

Hernan Lombardi: Medios Públicos. Fue empresario de turismo, manejando varios emprendimientos como el complejo Torres de Manantiales de Mar del Plata. Luego, estuvo a cargo de la Secretaría de Turismo de la Nación durante el gobierno de Fernando De la Rúa. Desde el 2008, se desempeñó al frente del Ministerio de Cultura de Buenos Aires.

Andrés Ibarra: Modernización. Ministro de Modernización de la Ciudad, hizo carrera en el Grupo Macri, estuvo en Boca y ahora integra la mesa chica de Macri. Trabajo para Franco Macri y acompañó al presidente electo durante su paso por Boca Juniors. Declaró ante el juez Norberto Oyarbide, y fue sobreseído, por la causa de las escuchas ilegales.

También, nombró al ex CEO de LAN y ex funcionario bonaerense de Felipe Solá Gustavo Lopetegui y al titular fondo Pegasus, con oficinas en Buenos Aires y Bogotá, Mario Quintana, como Secretarios Generales que dependerán de la Jefatura de Gabinete, para coordinar los ministerios económicos.

Cambio o reciclaje, la piba a seguridad

La designada ministra de Seguridad del próximo gobierno, Patricia Bullrich, fue una de las sorpresas del anuncio. Lejos de todo cambio, Patricia supo reciclarse por varios gobiernos.

Bullrich fue diputada de Carlos Menem, Ricardo López Murphy, Elisa Carrio y Mauricio Macri, además de ser la primera ministra de Trabajo mujer en el gobierno de la Alianza UCR-Frepaso. También formó parte de la Coalición Cívica, Unión por todos, el menemismo y el macrismo, reemplazará a la ministra Cecilia Rodríguez, quien se desempeña en esa posición desde diciembre de 2013.

Los trabajadores recuerdan bien su paso por el Ministerio de Trabajo durante la presidencia de Fernando de la Rúa, ya que fue la encargada de aplicar el decreto que estableció la reducción del 13 por ciento de los haberes de los trabajadores estatales y de las jubilaciones, en el contexto de la llamada ley de déficit cero, cuyos montos fueran mayores a los 500 pesos argentinos convertibles a dólares estadounidenses al mismo valor.

La continuidad Barañao en Ciencia y Tecnología

El macrismo decidió dejar en manos del kirchnerismo el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación donde su titular, Lino Barañao, seguirá a cargo de esta cartera. Según informaron desde las redes sociales del ministerio, el funcionario “cuenta con el aval de la presidenta Cristina Fernández de Kichner” para aceptar la designación de su sucesor, Mauricio Macri. También indicaron que “es un reconocimiento a la política científico tecnológica que ha llevado a cabo este gobierno” saliente.

Un gabinete para el ajuste que vendrá

El macrismo designó un gabinete con ex gerenciadores de empresas y amigos de las patronales agrarias. Las multinacionales pueden celebrar porque sus ex CEOs harán todo lo posible para resguardar sus ganancias y por sus PROntuarios lo harán a costa de golpear sobre las condiciones de vida de los trabajadores con devaluación, mazazo a los salarios, tarifazos de los servicios públicos y transporte y nuevo endeudamiento. Si pueden cumplir sus planes o no, dependerá de la relación e fuerzas, pero no se puede dudar de sus intenciones.

La Argentina que se viene, es un país “atendido por sus dueños” o por los CEOs de sus dueños.

Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Macri-al-Gobierno-las-grandes-multinacionales-al-poder

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/macri-al-gobierno-las-grandes-multinacionales-al-poder/
Crea tu propia web gratis: http://www.webnode.es

Anuncios

GOBIERNOSPROGRESISTAS:Retroceso en Argentina, Venezuela, Brasil, Ecuador y Bolivia

GOBIERNOSPROGRESISTAS:Retroceso en Argentina, Venezuela, Brasil, Ecuador y Bolivia

Faltaron reformas políticas de fondo, expresa De Sousa SantosFoto Cristina Rodríguez/archivo la Jornada

 

La Jornada

Por Blanche Petrich

Aunque impulsaron cambios económicos, no fueron profundos. El imperialismo regresó con los golpes en Honduras y Paraguay. No hubo ruptura con el neoliberalismo. Así explica el catedrático la fatiga de las acciones impulsadas por algunos gobiernos sudamericanos

ABoaventura de Sousa Santos, estudioso de los procesos sociales y políticos de Latinoamérica, le preocupa la incertidumbre que se cierne sobre nuestra región, ahora que el ciclo de gobiernos progresistas que impulsaron un profundo cambio en Sudamérica la década anterior entra en crisis. “Sí –afirma–, hay claros signos de agotamiento del modelo. Argentina y Brasil lo demuestran claramente.”

En una entrevista realizada en Colombia pocos días antes de los comicios argentinos, el sociólogo portugués, impulsor del Foro de Sao Paulo en los años 90 y catedrático de la Universidad de Coimbra, ya ubicaba las dificultades que tenía que remontar el sucesor de Cristina Fernández de Kirchner para salir victorioso en las elecciones. Y no lo logró.

Pero no sólo es Argentina. Venezuela, Brasil, Ecuador y Bolivia están en la misma curva de retroceso, según su análisis.

Para explicar el agotamiento de esos modelos de desarrollo, cada uno con características propias, el ensayista y autor de una veintena de obras sobre la globalización y los movimientos sociales, particularmente los latinoamericanos, se remonta a su origen. Los gobiernos sudamericanos, recuerda, llegan a la primera década del siglo XXI con un impulso brutal del neoliberalismo, marcados por desigualdades profundas. Pero también por movimientos de resistencia muy fuertes.

“No es por casualidad que organizamos en Brasil el Foro Social Mundial, que es una emergencia de luchas: el levantamiento zapatista, las batallas por el agua en Cochabamba y muchas otras. Y al mismo tiempo gobiernos progresistas van ganando elecciones. El primero fue Hugo Chávez. Con estos procesos se crean nuevos marcos constitucionales, algunos bastante rupturistas. Además, Ecuador y Bolivia introducen algo muy nuevo, con una marca indígena, conceptos como el suma qamañay, sumak kawsay (buen vivir) y pacha mama (madre tierra). Hubo voluntad política y un constitucionalismo transformador desde abajo, que no era de las élites ni de la clase política.”

Una oportunidad histórica que se aprovechó

Pero, agrega, los cambios económicos no fueron tan profundos como se requería. También pesó, naturalmente, el contexto global: Hubo lo que podríamos llamar un relajamiento de la tutela imperial, por el involucramiento de Estados Unidos en Irak. Y esto lo aprovecharon las fuerzas progresistas. Pero en 2009 supimos que el imperialismo estaba de vuelta con el golpe de Honduras contra Manuel Zelaya; le siguió Paraguay, y ahora otras formas de intervención, los llamados golpes suaves.

Paralelamente, China irrumpe como potencia global, sedienta de recursos naturales. Los gobiernos progresistas vieron que vender a China sus abundantes recursos naturales era una forma de no entrar en confrontación con el modelo neoliberal.

En resumen, no hubo ruptura. De Sousa Santos recuerda la carta que Lula da Silva escribió a los brasileños cuando ganó la presidencia por primera vez, en 2003. Aseguró que iba a mantener todos sus compromisos con el Fondo Monetario Internacional.

El crecimiento que vivía su economía lo permitía. Aprovechó la oportunidad histórica de mantenerse en el poder y hacer una redistribución social sin precedente. Se crearon clases medias que no había, se aceleró el mercado interno. Pero esa misma oportunidad histórica no fue aprovechada para regular el capital financiero.

Agrega que en ese periodo, desde México hasta Argentina, aumentó el número de millonarios año tras año. Los bancos nunca ganaron tanto. La diferencia fue que en los países con gobiernos progresistas se desarrollaron políticas sociales sin precedente. Y en los otros (México y Colombia, principalmente) no.

Otros países plurinacionales, como Bolivia y Ecuador, desarrollaron otra contradicción en su seno. El Estado nacional penetró como nunca antes en todo el territorio. Pero al mismo tiempo la Constitución pluricultural que ellos impulsaron llegó a estorbarles.

Pone de ejemplo el caso del Yasuní ecuatoriano, reducto amazónico prístino, no tocado por la civilización, y con un riquísimo yacimiento petrolero por debajo. La nueva Constitución se propuso dejar el petróleo bajo tierra si las economías industrializadas pagaban 50 por ciento de la renta petrolera que el Estado iba a dejar de recibir por mantener la selva virgen. Era una idea totalmente revolucionaria. El problema es que en el fondo siempre fue un plan B, porque el plan A fue, y es, seguir con la explotación petrolera. Lo que pasó es que se impuso la necesidad de seguir con la redistribución social, y para lograrlo el gobierno profundizó el modelo neoliberal de acceso a los recursos. Esto significa expulsar campesinos, reprimir protestas, contaminar aguas. Y eso se está haciendo en todos lados.

Oportunidad histórica que se desaprovechó

En suma, es una contradicción de un modelo de carácter nacionalista con un modelo neocolonial. América Latina sigue cumpliendo la función que le asignó el sistema colonial, que es producir recursos naturales, y si acaso mano de obra.

Esta contradicción, agrega, no se notó mientras hubo la demanda china. Pero eso terminó y China tuvo que hacer cambios, devaluar su moneda, proteger su mercado interno, y disminuyó su necesidad de productos naturales. El precio del petróleo no baja de un día para otro en 50 por ciento. Nuestros países tomaron entonces el camino del endeudamiento.

Hubo otra oportunidad desaprovechada por los gobiernos progresistas, según De Sousa Santos: Transformar a sus países en la especialización industrial, lo que llamamos el post extractivismo, para no depender de los recursos naturales. Eso no se hizo. Y ahora no hay demanda. Por eso es extremadamente difícil mantener este modelo. Y la derecha, que es revanchista, está resurgiendo de manera muy fuerte. Es una derecha oligárquica, golpista, muy agresiva.

–Otros países no pasaron por el llamado ciclo progresista, México y Colombia de manera particular. ¿Su mirada sobre la situación mexicana?

–A México lo veo en un contexto más amplio, el de los tratados de libre comercio. Primero fue el TLCAN y ahora el Transpacífico. Son procesos que a la larga van a debilitar a los países menos fuertes y van a crear estados fallidos en cadena. Esto va a ocurrir porque los mecanismos de control mínimo de cohesión social van a ser atacados por este tipo de acuerdos.

–¿Qué queda de esos grandes movimientos sociales que llevaron a Evo Morales, a Rafael Correa, a los Kirchner, a Lula, a sus victorias electorales?

–Tuvieron un papel determinante. Pero yo diría que luego se durmieron. Perdieron vitalidad, dejaron de presionar. Lograron conquistas importantes. No las minimizo. Pero creyeron que teniendo amigos en el poder ya no tenían que seguir luchando. El problema es que se confundieron: tener un amigo en el gobierno no es lo mismo que tener un amigo en el poder. Y dejaron de presionar.

Otra cosa que ha faltado es la reforma política de fondo. No hubo una política de ciudadanía, sino una de integración para el consumo. Y eso llevó a que en breve los ideales de esas clases populares pronto se convirtieran en los ideales de las clases medias. A las oligarquías eso no les gustó. Las nuevas clases medias, con expectativas muy altas, quieren más. Y no hay más. Hubo más universidades públicas, pero los servicios universitarios no crecieron. Hubo más unidades habitacionales, pero los servicios públicos no mejoraron. De este modo los gobiernos progresistas fueron perdiendo su base social de apoyo.

–¿Cuál es la alternativa? ¿Cómo revertir la derechización?

–Los pueblos a veces nos sorprenden. Los portugueses no podíamos imaginar en 1974 la revolución de los claveles. Hoy mismo, en Colombia, con este proceso de paz, que es la buena noticia del continente, puede permitir una recomposición de fuerzas. En México, Morena es una opción interesante. Y si no hubiera fraude en México, quizá podríamos ver un cambio.

Fuente:http://www.jornada.unam.mx/2015/11/23/politica/014e1pol

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/gobiernosprogresistas-retroceso-en-argentina-venezuela-brasil-ecuador-y-bolivia/
Crea tu propia web gratis: http://www.webnode.es

Las dos caras de la híper-modernidad del sistema-cultura-mundo capitalista

Las dos caras de la híper-modernidad del sistema-cultura-mundo capitalista

 

Raúl Prada Alcoreza

 

Las dos caras de la híper-modernidad

 

Los analistas, los medios de comunicación, ni que decir los políticos de toda laña, califican a los del ISSIS como terroristas, los definen como pertenecientes a un pasado oscuro, recóndito, incluso feudal, superado por la modernidad. Se equivocan, no son ni pasado ni terroristas, en el sentido que le atribuyen a este término, como de un fundamentalismo recalcitrante, que ha optado por la violencia desmesurada, cruel y delirante, recurriendo al terror para convocar por miedo. Los del ISSIS, así como los de Al Qaeda, los yihadistas, los que perpetran ataques suicidas, no son otra cosa que lo mismo que son otros, los que hablan a nombre de la civilización moderna universal, las subjetividades humanas del mundo de la híper-modernidad; solo que son la otra cara de lo mismo. Mientras que la gobernanza mundial de la simulación, de la virtualidad, de la diseminación del mundo efectivo[1], que emplea tecnología militar sofisticada, para bombardear ciudades del desierto, aldeas perdidas en territorios periféricos, dejando un número creciente de víctimas de los llamados daños colaterales – definición militar que parece derivada de un indisimulado humor negro -, que son sobrecogedoramente pequeños niños indefensos, que mueren sin haber entendido el por qué, ni tener la oportunidad de habérselo preguntado.

 

Ambas caras – tanto la de la disgregación universal como la persistente barroca y religiosa – de la híper-modernidad del sistema-mundo capitalista, en su etapa de diseminación, que Gilles Lipovetsky y Jean Serroy denominan cultura-mundo[2], causan terror, aunque sus métodos no sean los mismos, aunque sus discursos y sus argumentos sean diferentes. Al final, ambas caras, contrastadas y contrastantes, se complementan. Una cara, la de la globalización de la simulación, de la virtualidad, del capitalismo especulativo, la de la deuda infinita, la que se asume “democrática” o liberal, cuando esa “democracia” se efectúa mediáticamente;  la que dice defender los derechos humanos, sin embargo, lo hace como  derechos abstractos, que no reconocen a los seres humanos concretos demandantes, no reconoce  a las víctimas concretas; la que dice preocuparse por el medio ambiente y el cambio climático, pero, solo pide disminuir la emisión de gases de efecto invernadero, sin preocuparse, además, de hacer cumplir sus propias resoluciones mínimas. La otra cara, la de la descarnada y cruda versión de esta misma híper-modernidad, la que aparece, sin miramientos, de manera directa, expresando violentamente lo que es toda la modernidad: el desenvolvimiento inocuo y absurdo de la violencia, desatada técnicamente como proliferantes daños colaterales, en un caso, o como exacerbadas torturas religiosas, en otro caso.

 

Primero, George Walker Bush les ha declarado la guerra interminable a los yihadistas de AL Qaeda, después, recientemente, François Gérard Georges Hollande ha declarado la guerra a los yihadistas del ISSIS. Los consideran criminales de la humanidad, además de terroristas despiadados, destructores de los valores consagrados, demoledores de las libertades; son, por lo tanto, el mal. A su vez, los yihadistas, consideran a lo que llaman “occidente”, el mal, algo así como Sodoma y Gomorra mezcladas y expandidas en ese orbe. Ambos bandos enemigos declaran la guerra a muerte al mal, considerándose, cada uno, a su turno, y desde su perspectiva, el bien. Este recurso de definición del enemigo absoluto, deriva de la matriz religiosa monoteísta, matriz que ambos comparten, aunque uno de ellos lo explicite claramente como guerra santa y el otro lo exprese de una manera más burocrática, policial y política, diciendo que se trata de una “guerra contra el terrorismo”.

 

Los yihadistas del ISSIS son, entonces, la expresión descarnada, cruda, cruel, de un mundo que se disemina, se desvanece, a pesar de sus apariencias hegemónicas, así como también se disgrega en sus violencias inquisidoras. Un mundo donde desaparece la necesidad de convencer mediante una explicación coherente, que se llamaba “ideología”, en el mundo moderno; basta y es suficiente la semiótica sin palabras, la figuración sin conceptos, la exposición sin argumentos, de las desmesuradas violencias, en un caso, o de las violencias técnicas, violencias calculadas, pero, que causan masivos daños colaterales, en otro caso. No hay esmero, por ninguno de los lados, por dar cuenta coherentemente de lo que ocurre, de sus acciones. Unos dicen que se trata de “guerras humanitarias”, por los derechos humanos, también, de guerras de defensa anticipada a ataques estimados. Otros dicen que se trata de una guerra por el Califato mundial, como si fuese una nueva guerra santa, realizada en las condiciones de la posmodernidad de la vertiginosidad de lo efímero y banal. Sin embargo, estas exposiciones provisionales de ambos enemigos jurados, son apenas títulos y subtítulos sucintos, que no se encuentran desarrollados en sus discursos, salvo, en un caso, la presentación de listas dudosas de preparativos conspirativos; en el otro caso, la presentación de pecados del mal, que lleva como enfermedad su enemigo absoluto, el demonio del “occidente”. Estos discursos, si se pueden llamar así, no hubieran sido tomados en serio, en el contexto y en los escenarios, del debate y la concurrencia “ideológica” en la modernidad. Sin embargo, estos balbuceos, pues no son otra cosa, son considerados, se difunden, se analizan, en los medios, en los dispositivos de inteligencia, en las academias, en la híper-modernidad del sistema-cultura-mundo del capitalismo.

 

Como decíamos, al principio, los analistas, los medios y los políticos se equivocan, respecto a los yihadistas, al calificarlos, denominarlos y clasificarlos como terroristas, como fundamentalistas, una especie de anacronismo ultraconservador anclado en el pasado oscuro feudal. De manera diferente, los yihadistas son la otra cara de lo mismo, de la misma violencia expansiva, arrolladora, que se desenvuelve, sin sentido, como queriendo llenar con cuerpos destrozados, martirizados, expuestos, los vacíos de su mundo, el mundo de la diseminación. Es lo mismo, solo que con métodos diferentes.

 

¿Si son lo mismo, por qué guerrean, por qué se contraponen, por qué aparecen como antagonistas, hasta enemigos absolutos? En un escrito anterior[3], dijimos que tanto el imperio como el fundamentalismo, enemigos declarados, son cómplices en el fondo; se necesitan, como enemigos, para la reproducción del poder. En un escrito posterior[4], llegamos a explicarnos las entreveradas conexiones entre los servicios de inteligencia del imperio con la conformación de estos grupos fundamentalistas. La complicidad implícita, no necesariamente deseada, aparece, en este último caso, como complicidad explicita, efectuada en una laberíntica estrategia de destrucción. Bajo las circunstancias del despliegue de los hechos y eventos, no se puede sostener el discurso de la “guerra contra el terrorismo”, ni las razones, que no aparecen.  Solo los medios de comunicación, los analistas y comentaristas invitados por estos medios, repiten como si fuesen datos estas declaraciones vacías. No hay tal “guerra contra el terrorismo”, cuando es el terror, el desenvolvimiento del terror, el que envuelve y compromete a ambos bandos. Una “guerra contra el terrorismo” tendría que ser una guerra contra ambos bandos, comprometidos, coparticipes, y cómplices opuestos, de la violencia desencadenada.

 

Con estas declaraciones se pretende encubrir el funcionamiento demoledor de la maquinaria del capitalismo especulativo, de la dominación financiera, que inscribe la deuda infinita en los pueblos, en todos los pueblos del mundo, incluso en los pueblos de sus propios países, donde esta híper-burguesía reside. Con estas declaraciones se pretende esconder la responsabilidad de la ocupación y destrucción de países donde se hallan los yacimientos del petróleo, o países cuyos estados les recuerda al nacionalismo de Gamal Abbel Nasser. Con estas declaraciones camuflan una geopolítica trasnochada de dominación de las regiones y zonas estratégicas. Geopolítica trasnochada pues corresponde a las teorías de dominación del espacio del siglo XIX, operadas y aplicadas instrumentalmente en la primera mitad del siglo XX. Descartadas a medias por obsoletas y utilizadas a medias por falta de imaginación en la segunda parte del siglo XX. Ahora, reaparecen en plena crisis orgánica y estructural del sistema-cultura-mundo capitalista, como queriendo encontrar asideros en esta diseminación que los empuja a la nada.

 

Los carteles fundamentalistas

 

Otro error de los analistas respecto al ISSIS es tomar como referente el discurso fundamentalista, como si el juego de poder, ahora, en el Medio Oriente, se estructurase en base al fundamentalismo y la concurrencia entre sus distintas versiones, más bien agrupaciones, organizaciones, religiosas. La “ideología” religiosa fundamentalista, fue parte de las preocupaciones, quizás hasta un momento dado en el siglo XX. Después de este momento de inflexión o de bifurcación, el discurso fundamentalista no es el vehículo de un debate, menos de una reflexión o interpretación de las escrituras sagradas, es, mas bien, la retórica, que encubre otra disputa, otras batallas; las del control territorial y poblacional, del control del recurso más cotizado en la era de la energía fósil, el petróleo.  Lo que hace ISSIS es vender petróleo de los territorios ocupados por su ejército; lo hace como si fuera un Estado establecido y reconocido en la comunidad internacional, como si fuera el soberano en esos territorios, soberano para los habitantes y sobre los recursos naturales. Esta venta se realiza por mecanismo financieros usuales, a pesar de la ilegalidad de la venta y la ejecución comercial. Este comercio del petróleo es sabido y permitido por las potencias occidentales, que dicen “combatir el terrorismo”.

 

Cuando Al Qaeda ocupó Afganistán se hizo cargo del comercio de la amapola; en realidad, se convirtió en el monopolio de este comercio. Con ISSIS pasa algo parecido, en los territorios ocupados, pero, con respecto del petróleo. Entonces asistimos a la conformación de carteles, que usan el discurso religioso como pantalla para ejercer el monopolio de recurso, sea éste lícito o ilícito; empero, efectuando el comercio por los circuitos ilícitos. Ahora bien, esto no quiere decir que la iglesia o las iglesias religiosas no tomen en serio sus escrituras sagradas, sus interpretaciones, sus creencias, sus valores, sus ceremonias, su dedicación. La religión, en su forma tradicional, continúa efectuando su liturgia, en la que compromete a la mayor parte de los creyentes. Estas prácticas e instituciones religiosas no son parte del llamado fundamentalismo, tan conocido ahora, mediáticamente.  El fundamentalismo, del que se habla por los medios y en los discursos políticos, en los análisis y comentarios difundidos mediáticamente, es otra cosa, tiene otra lógica y, ahora, corresponde a la historia reciente. El llamado fundamentalismo forma parte de los juegos de poder de conglomerados complejos monopólicos. Hablamos de monopolios complejos no solamente económicos, tampoco solamente monopolios tecnológicos-científicos, sino monopolios económicos-tecnológicos-científicos-comunicacionales-culturales, cuyos efectos políticos son de control mundial.

 

En el sistema-cultura-mundo capitalista la competencia no se da solamente o no se reduce al control de los mercados, sino se trata de control integral de sociedades, territorios, recursos, imaginarios, subjetividades, comportamientos, conductas. En otras palabras, se está generando una gubernamentalidad de estos conglomerados complejos, que no solamente aparecen en su expansión trasnacional, sino que atravesando los Estado-nación, de manera efectiva gobiernan en el mundo, incidiendo en conductas y comportamientos, constituyendo subjetividades, por medio de la economización de la cultura y la culturización de la economía, la estetización de la economía, la tecnificación minuciosa de los entornos de los cuerpos, de sus actividades y prácticas. Los Estado-nación se ilusionan de que tiene soberanía sobre sus ciudadanos y sobre sus recursos; aunque nacionalicen sus recursos, al final, en el control global de los procesos, los recursos nacionalizados se encuentran subsumidos en el los circuitos, recorridos, procesos, del control integral que ejercen estos conglomerados complejos monopólicos. Esta gubernamentalidad trasnacional – usando un término conocido, para facilitar la descripción – tiene un impacto notorio en la constitución del ciudadano global – usando esta figura también para facilitar la descripción.

 

En este contexto de varias capas, configurado por la gubernamentalidad trasnacional de estos conglomerados complejos monopólicos, la conformación de fundamentalismos activos, son fenómenos explicables. Nadie dice que son simples marionetas de estrategias de poder de estos conglomerados, menos de servicios de inteligencia de las potencias dominantes. Sino, como efecto de la crisis política, cultural, ideológica, de formaciones sociales y de estados periféricos, sostenidos, hasta el momento de inflexión, del que hablamos, en la “ideología” nacionalista, prioritariamente, si bien también se afincaban en la tradición religiosa, emergen, del desaliento, de la desmoralización, de la derrota, pero, también de la decadencia y de la evidencia lamentable de la corrupción, recurriendo, otra vez, a la convocatoria religiosa y de la guerra santa. Quizás los convocados creen en la convocatoria a una guerra santa, en la purificación de esta guerra; sin embargo, habría que ubicar, identificar y comprender cuando los que convocan creen más en el pragmatismo del control de los recursos, en la realización de esta economía política del petróleo, que permite la compra de armas.

 

No es pues una guerra santa; ese es el discurso, la retórica. Antes se decía que se trata de la guerra del petróleo. Ahora tendríamos que decir que se trata de la guerra por el control integral de esta gubernamentalidad trasnacional, de estos conglomerados complejos.

 

Por lo tanto, la “guerra contra el terrorismo” se la tendría que efectuar contra esta forma de gubernamentalidad trasnacional, no contra unas “organizaciones terroristas”, identificadas como fundamentalistas y fanáticas. Pueden ser esas algunas de sus características; sin embargo, esta descripción incompleta, no dice nada sobre la problemática, sobre el contexto de la emergencia de estas organizaciones religiosas fundamentalistas, que solo se pueden explicar en las mezclas y barroquismo que ocasionan los despliegues de la híper-modernidad.

 

 

 

Las Líneas de Suministro de ISIS

 

 

 

convoy-300x200

 

 

En el conflicto desatado en el Medio Oriente, sobre todo circunscrito en Irak y Siria, donde el ISSIS ha ocupado extensos territorios de Siria e Irak se confecciona sobre una red logística, sustentada en pagos por petróleo, efectuados a través del mercado negro y de los rescates.

 

Se puede comparar el potencial de combate del ISIS con el de un Estado-nación periférico. Controla extensas zonas geográficas comprendidas entre Siria e Irak. Es capaz de defenderse militarmente y expandirse; siendo este el objetivo explícito del Califato. Ostenta los recursos para efectuar su proyecto político-religioso, comprendiendo a las poblaciones capturadas por su ocupación militar.

 

 

 

 

Los yihadistas, conjuntamente con las armas empleadas en la intervención de la OTAN en Libia, en 2011, marcharon a Turquía; de aquí a Siria. Este traslado logístico fue coordinado por funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos de Norteamérica, apoyados por las agencias de inteligencia en Bengasi; lugar conocido de formación de yhadistas. Las líneas de suministro de ISIS se ejecutan con precisión dónde el poder aéreo de Siria y de Irak no puede ir. Al norte por Turquía, Estado miembro de la OTAN; al suroeste por Arabia Saudita y Jordania. Como apoyó operativo, a estas líneas de abastecimiento, se tiene una red logística, que incluye la región de Europa del Este y el Norte de África.

 

The London Telegraph describe la situación de la siguiente manera:

 

 

“[CNN] dijo que un equipo de la CIA estaba trabajando en un anexo cerca del consulado en un proyecto para suministrar misiles de arsenales libios a los rebeldes sirios[1]”.

 

 

The New York Times describe que:

 

 

“Las armas también han venido de Europa del Este[2]”.

 

 

 

El Blog Configurando Adjetivos escribe:

 

 

Desde sus oficinas en lugares secretos, funcionarios de inteligencia estadounidenses han ayudado a los gobiernos árabes en la compra de armas, incluyendo una gran adquisición proveniente de Croacia, y han investigado a comandantes rebeldes y grupos para determinar quién debe recibir las armas a medida que llegan, según han dicho funcionarios estadounidenses en el anonimato[3].

 

 

El mismo Blog, más abajo, dice:

 

 

Informaciones recientes han revelado  que ya en 2012 el Departamento de Defensa de los Estados Unidos no sólo previó la creación de un “Principado Salafista” a caballo entre Siria e Irak precisamente donde ISIS existe ahora, sino que la acogió con entusiasmo y contribuyó a las circunstancias necesarias para llevarla a cabo[4].

 

 

 

Lo que sorprende es, que a pesar de esta información conocida y difundida por medios de trayectoria, las potencias occidentales, que dicen “luchar contra el terrorismo”, hacen caso omiso, en otras palabras, hacen como si no supieran nada.  Algunos periodistas han viajado a la región, han sido testigos de lo que ocurre, cuentan con vídeos grabados, además de informes sobre las alargadas caravanas de camiones, que suministran armas al ISSIS.

 

 

La radio emisora ​​ Deutsche Welle (DW), de Alemania, transmitió el primer informe de vídeo de un importante medio de comunicación occidental, mostrando que el ISIS no se abastece gracias al ”aceite en el mercado negro” o a los “rescates de rehenes”; lo hace contando con miles de millones de dólares en suministros, efectuados a Siria, a través de la frontera de Turquía, usando caravanas de camiones al día.

 

 

La radio emisora DW describe esta situación, confirmando lo que los “analístas geopolíticos”, en su momento, apreciaron, por lo menos desde 2011. El comunicado dice que:

 

 

ISIS se desplumaría si no fuera por el patrocinio multinacional, incluyendo, por supuesto, la propia Turquía[5].

 

 

El Blog Configurando Adjetivos, concluye:

 

 

Si un ejército marcha sobre su estómago, y el estómago de ISIS está lleno de suministros de la OTAN y del Estado del Golfo Pérsico, ISIS continuará la larga y dura marcha. La clave para romper la parte trasera de ISIS, está en romper la parte posterior de sus líneas de suministro. Para ello, sin embargo, y precisamente por eso el conflicto se ha prolongado durante tanto tiempo, Siria, Irak, Irán y otros tendrían que finalmente asegurar las fronteras y forzar a ISIS a luchar sin el apoyo turco, Jordania y Arabia – un escenario difícil de aplicar ya que naciones como Turquía han creado zonas de exclusión de facto dentro del territorio sirio que requerirían una confrontación militar directa con la propia Turquía para eliminarlas[6].

 

 

Como se puede ver, contando con estas descripciones, queda claro, por lo menos, la logística confeccionada, y por quienes, en esta “guerra santa” del ISSIS. Si se tiene clara esta información, sin hacerse a los desentendidos, se pueden sacar las conclusiones del caso; es más, se puede lograr interpretaciones adecuadas y explicativas del conflicto en el Medio Oriente, también de los atentados en Europa y Canadá.


 

 

 

 

conflicto-siria-irak-conjugando-adjetivos

 

 


[1] Ver de Raúl Prada Alcoreza Diseminaciones. Dinámicas moleculares 2015. http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/diseminaciones/.

[2] Revisar de Gilles Lipovetsky y Jean Serroy La Cultura-mundo. Anagrama; Barcelona 2010. También de Gilles Lipovetsky y Hervé Jupín El occidente globalizado. Anagrama; Barcelona 2011.

[3] Ver de Raúl Prada Alcoreza Los fundamentalismos. Dinámicas moleculares; La Paz 2015. También se encuentra en pradaraul.wordpress. Sobre todo revisar Acontecimiento Islam ¿Fundamentalismo o rebelión religiosa antiimperialista? Dinámicas moleculares; La Paz 2015. También se encuentra en pradaraul.wordpress: https://pradaraul.wordpress.com/2015/06/03/acontecimiento-islam/.

[4] Ver de Raúl Prada Alcoreza Estados delincuenciales. Dinámicas moleculares; La Paz 2015. También se encuentra en pradaraul.wordpress: https://pradaraul.wordpress.com/2015/09/09/estados-delincuenciales/.

[5] The London Telegraph, en su artículo de 2013: CIA running arms smuggling team in Benghazi when consulate wasattacked .

[6] The New York Times, según informaba, en 2013, en su artículo: Puente aéreo de armas a los rebeldes sirios se expande, con la ayuda de la CIA.

[7] Configurando Adjetivos: ¿De dónde consigue ISIS las armas? http://tonyfdez.blogspot.com.co/2015/11/de-donde-consigue-isis-las-armas.html.

[8] Ibídem.

 

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/las-dos-caras-de-la-hiper-modernidad-del-sistema-cultura-mundo-capitalista/
Crea tu propia web gratis: http://www.webnode.es

 

 

La unidimensionalidad economicista

La unidimensionalidad economicista

Raúl Prada Alcoreza

La unidimensionalidad economicista

 

 

 

La pregunta no es cómo se crece y cómo se desarrolla económicamente; ni siquiera, ya que se pretende que se crece y se desarrolla, acudiendo al indicador del PIB, como indicador de las variaciones estadísticas de la estructura de la producción, ponderada en precios, corroborara la hipótesis del crecimiento y la hipótesis del desarrollo. El PIB es un indicador macroeconómico, que nace en el paradigma del equilibrio y busca medir el equilibrio o el desequilibrio del cuadro macroeconómico de un país. Es un indicador útil, si se quiere, para apuntalar políticas del equilibrio macroeconómico. ¿Por qué se usa este indicador para demostrar el crecimiento, peor aún, el desarrollo? Porque se ha reducido tanto el concepto de crecimiento como el concepto de desarrollo a la linealidad unidimensional numérica y aritmética, despojando a la voluminosa realidad de las otras dimensiones. Porque se quiere medir, pretendiendo, con esto ser efectivos, incluso objetivos. ¿La efectividad se logra con la medida, reduciendo lo que se mide a la dimensión de la medida? La medida, los indicadores, las estadísticas, son como las reglas o los metros que usamos para medir; son instrumentos muy útiles para eso. No se puede convertir a estos instrumentos de la medida en la verdad o en verificadores de la verdad; en este caso, de la verdad del crecimiento, de la verdad del desarrollo.

 

La efectividad solo se puede lograr operando adecuadamente en la materia que se quiere afectar, cambiar, transformar. La operación, es decir, la acción efectuada de una manera técnica, que supone información, además de conocimientos, es una actividad compleja. No puede ser resultado de una lectura, inclusive, de una interpretación de los datos. Las acciones sociales que pueden incidir o ya inciden, de manera efectiva y diseñada, de antemano, en el crecimiento, también en el desarrollo, no son resultado de decisiones derivadas de la lectura e interpretación de los datos. Sino de la coordinación de varias acciones técnicamente diseñadas, incluso incorporando actividades y prácticas, que no lo estén; empero, el conocimiento del funcionamiento espontaneo de estas actividades o prácticas, ayuda, más que a planificar, a incidir efectivamente en el impacto, en este caso, económico. Desde esta perspectiva, podemos comprender el porqué del fracaso, por lo menos, algunas de las razones de por qué fracasan, en gran parte, las políticas económicas. Las políticas económicas se diseñan abstractamente, no solamente reduciendo el mundo al plano de intensidad económico, sino reduciendo este mismo plano de intensidad económico a la unidimensionalidad numérica.  Estas reducciones no son otra cosa que el colmo de la abstracción. La representación, sobre todo si es conceptual, es ya una abstracción; ahora bien, reducir el concepto al dato no es otra cosa que seguir con el vaciamiento de contenidos hasta llegar a la pura forma, en este caso pura forma inaudita unidimensional del número. Para nada se descarta el número, ni la medida, tampoco los datos, así como no se descarta el indicador, mucho menos las estadísticas; todo lo contario, se busca interpretarlos en la propia semiología del dato[1], obteniendo del dato las descripciones posibles de las tendencias numéricas, que expresan medidas de procesos complejos. Para interpretar estos procesos complejos es indispensable conocer las mecánicas y dinámicas inherentes a los mismos. Desconocer estas mecánicas y dinámicas, pretendiendo sustituirlas por las tendencias numéricas, no es más que la muestra grave de una confusión epistemológica. Se confunde medida con concepto, confundiendo la representación de la realidad con la huella y el recorrido de los indicadores.

 

Podemos explicarnos entonces el por qué, por lo menos, algunas de las razones, se considera el crecimiento y el desarrollo como variaciones positivas de indicadores macroeconómicos, interpretando la variación de los indicadores. De esta forma, los ministros de economía llegan a afirmar que hay crecimiento y hay desarrollo, cuando la variación del PIB es positiva.  Una cosa es el análisis y otra cosa es la lectura de un cuadro estadístico. Pretender sustituir el análisis por la lectura monótona del cuadro de indicadores es empobrecer la interpretación económica, por un lado, y la interpretación estadística, por otro lado. Pues la estadística ha sido reducida a la aritmética de los números racionales; peor aún, a la simple lectura de un cuadro económico estadístico.

 

Todo esto, todo lo que hacen los economistas acríticos, funcionales a la metafísica de los datos, empero, reducidos a na simple aritmética, circunscrita a unos cuantos indicadores, es funcional al poder. El poder no requiere de un conocimiento de los procesos inherentes a la realidad, incluso cuando se dan en el recorte de un plano de intensidad, como el relativo al campo económico; sino que requiere de un discurso, pretendidamente “científico”, que avale sus políticas, por más descabelladas que sean. Al poder le interesa armar aparatos de legitimación y de conservación del poder. No importa si las políticas económicas terminan fracasando; lo que importa es convencer a la gente que las políticas funcionan bien, corroboradas por demostraciones estadísticas.

 

Este fetichismo de los datos, que no es culpa de la estadística, sino de los que usan la estadística de una manera tan reductiva y simplona, a pesar de los discursos “teóricos” que la acompañan, es el que sustenta esa demanda de capital de inversión para el desarrollo. Pues como el capital es una cifra, correspondiente a un monto grande de dinero, desde este imaginario unidimensional, lo que se requiere es esta cifra dineraria para avanzar en el desarrollo. El fetichismo de la mercancía, el fetichismo dinerario, el fetichismo del capital, el fetichismo de los datos, forman parte del círculo vicioso de un imaginario unidimensional numérico, que no solo ha reducido el mundo al mundo de las representaciones, sino ha reducido el mundo de las representaciones a la unidimensionalidad numérica. Este círculo vicioso se manifiesta en las políticas económicas, cuyos costos lo pagan los pueblos.

[1] Ver de Raúl Prada Alcoreza Lo dado y el dato. Episteme; la Paz 1985.

 

Crisis del capitalismo y crisis ecológica

Crisis del capitalismo y crisis ecológica

Raúl Prada Alcoreza

Crisis del capitalismo y crisis ecológica.pdf 

La crisis actual del capitalismo, que algunos economistas consideran que se trata de una crisis financiera, en tanto otros comprenden que se trata de una crisis estructural, entendiendo esta lectura en los ciclos largos del capitalismo, ha terminado de poner en evidencia otra crisis que compromete a la humanidad, a los seres orgánicos y a la vida en el planeta; llamemos a esta crisis ecológica; es decir, crisis del oikos, del hogar donde habitan y viven los seres orgánicos. Hablamos de la crisis de los ecosistemas; en otras palabras, de la armonía de las interdependencias dadas en la biodiversidad, en los nichos ecológicos y en los continentes ecológicos, crisis que compromete la vida de las especias, de las plantas, de los animales, crisis que provoca contaminación ambiental, también una contaminación múltiple de las condicionantes ecológicas, de los ecosistemas, de los suelos, del agua, de las mismas plantas y animales, provocando desarreglos, enfermedades y extinción de especies. Crisis que se manifiesta alarmante en la deforestación, en la desertización, en la degradación ambiental, en el calentamiento global, en la escasez de agua, también en la crisis alimentaria y crisis de la agricultura. Esta crisis ecológica tiene que ver con la explotación depredadora de los recursos naturales, con la revolución industrial y su continuidad expansiva, evolutiva y compulsiva, contaminante y depredadora. La crisis ecológica también tiene que ver con el consumismo compulsivo y degradante. Estos son las condicionantes, los factores, los procesos económicos que pueden considerarse como causas de la crisis ecológica, por lo tanto se pueden concebir como articulaciones críticas entre la crisis del capitalismo y la crisis ecológica. Al capitalismo hay que entenderlo no sólo como modo de producción sino también y sobre todo como economía-mundo y sistema-mundo, no sólo como economía, en el sentido restringido de la palabra, como ámbito de la producción, distribución y consumo, sino también hay que concebirlo  como modelo civilizatorio  antropocéntrico, tecnocéntrico, cuantitativistas, basado en el dominio de la naturaleza, centrado en la valorización del dinero, por lo tanto especulativo y encaminado a la clausura del ciclo del capitalismo en la administración financiera de la crisis y el diferimiento de la crisis por medio de procedimientos financieros, lo que se ha llamado financiarización. Podemos decir que la matriz de las causas estructurales de la crisis ecológica se encuentra precisamente en la economía-mundo y en el sistema mundo capitalista.

Podemos decir que desde el nacimiento de este sistema-mundo capitalista se ha producido el desequilibrio, sobre todo debido a lo que se llama la acumulación orgánica del capital, a esta forma de acumulación por despojamiento, despojamiento de tierras, de recursos naturales, de recursos humanos, de riquezas, incluso, en una etapa posterior, de empresas públicas por medio del procedimiento de la privatización. El sistema mundo capitalista se desarrolla mediante crisis, podemos decir que es la crisis misma, la crisis es la forma dinámica de su funcionamiento. Esta crisis termina de expandirse al resto, al entorno, a la totalidad, al planeta, a la ecología. La crisis estructural del capitalismo termina invadiéndolo todo, en la medida que el capitalismo de ha mundializado, se convierte en crisis del modelo civilizatorio moderno, en crisis de mundo, en crisis del planeta, en crisis ecológica. En la medida que el capitalismo no solamente ha subsumido al trabajo sino también a la vida al propio proceso de acumulación, a la vorágine destructiva de la valorización dineraria, en esa misma medida ha transferido su crisis orgánica a las condiciones y factores intervinientes en el proceso de producción, distribución, comercialización y consumo. Se ha producido una especie de asíntota; por un lado se ha efectuado un crecimiento y desarrollo del capitalismo sin precedentes, contando no sólo con una revolución industrial sino también con la llamada revolución tecnológica-científica, por otro lado se ha producido un despojamiento, una desforestación, una contaminación, una degradación y depredación sin precedentes de la naturaleza. El desarrollo del capitalismo ha tenido su costo ecológico. Lo que quiere decir que el capitalismo no va con la naturaleza, no va con la ecología, no se complementan, al contrario, entran en una contradicción irresoluble. En conclusión el capitalismo destruye la naturaleza, el capitalismo destruye sus propias condiciones iniciales de producción, la fuerza de trabajo y los recursos naturales, considerados materia prima, y al hacerlo destruye los ecosistemas, los equilibrios ecológicos , haciendo desaparecer especies, provocando escasez de agua, escasez de alimentos y expandiendo el desierto que provoca. La lógica de la acumulación del capital es  una lógica abstracta, convierte a las relaciones entre sujetos en relaciones entre cosas, convierte a la relación entre los seres orgánicos en una relación mercantil, reduce la vida al crecimiento cuantitativo. En tanto que las lógicas inmanentes a la vida, a la biosfera, a la biodiversidad, equivalen a procesos integrales, recurrentes, complejos, interdependientes y concomitantes, que producen sus propias condiciones de posibilidad de reproducción, son lógicas genéticas y fenoménicas al mismo tiempo, complementarias y autopoyeticas. Por eso podemos decir que la lógica del capital choca plenamente con las lógicas inmanentes de la vida, se oponen. La lógica del capital destruye la vida.

¿Cómo puede haber ocurrido esto, cómo puede que algo que ha surgido de la misma naturaleza, de la historia de las sociedades humanas, de la historia de las civilizaciones, de los sistemas-mundo, termine destruyendo a la misma naturaleza? ¿Cómo ha ocurrido que el sistema-mundo capitalista, sistema que se expande, que se hace global, hegemónico y dominante, sistema basado en la valorización dineraria, termine poniendo en peligro a la naturaleza misma, a la vida misma? De acuerdo a la interpretación de Edgar Morin, teórico de la complejidad, después de la gran explosión inicial y el gran caos, el universo y los átomos se forman debido a los torbellinos y bucles  que aplican la fuerza de la expansión explosiva, de la entropía, de esta energía en expansión sobre sí misma. La vida aparece como una segunda generación, si se pude hablar así, de bucles y torbellinos, que producen una auto-organización genotípica y fenotípica diversa, es decir la vida, como capacidad de autoreproducción, evolución y equilibrio ecológico. La pregunta es si se produce una tercera generación de bucles y torbellinos dando lugar a las sociedades humanas, o si mas bien éstas son parte de la complejidad del oikos y de la vida. En todo caso lo que importa en la historia de las sociedades humanas es la disociación que se produce entre el sujeto y sus condiciones de formación biológicas, antropológicas sociales, culturales; hablamos de la disociación del sujeto del individuo-viviente de la especie homo sapiens[1]. Esta disociación se expresa claramente en el pensamiento occidental; Descartes realiza la disyunción paradigmática entre ego cogitans y la res extensa[2]. Edgar Morin dice al respecto que, el sujeto se convierte en principio metafísico y el reino científico del objeto comienza. El sujeto se desmaterializa, el objeto se reifica[3]. Retomando el análisis podemos lanzar la siguiente hipótesis: esta disociación del sujeto de lo viviente produce no sólo una subjetividad que se cree autónoma, independiente de lo viviente, un imaginario que cree reinar sobre lo viviente, sino también produce una voluntad de dominio de lo viviente. La expresión cogito ergo sum, pienso luego soy, es la expresión más fuerte de este dominio sobre la naturaleza de la filosofía occidental. Se ha dado lugar a un sujeto perdido en el laberinto de sus representaciones; en realidad la representación del sujeto, pues el sujeto también es el individuo-viviente, no pude disociarse sino es imaginariamente. Una combinación extraña entre la matriz cultural judeo-cristiana y la matriz helénica, ésta desarticulada y subsumida a la interpretación de aquella, ha dado lugar a la exacerbación de esta voluntad de dominio de la naturaleza, de dominio sobre lo viviente, por parte, y esto es lo más extraño, de una representación del sujeto, reducido a su actividad pensante, disociado del conjunto de las operaciones de lo viviente. A esta matriz cultural es a lo que hemos llamado genéricamente cultura occidental, que ha venido acompañada de su instrumentalización económica, la expansión del sistema-mundo capitalista, una manera de articulación y sistematización estructural de las formas capitalistas heredadas de Asia y África[4].


[1] Ver de Edgar Morin, El método. La vida de la vida. Madrid 1980; Cátedra. Pág. 215.

[2] Ibídem: Pág. 215.

[3] Ibídem: Pág. 215.

[4] Según Andre Gunder Frank los ciclos del capitalismo son más largos y la historia del capitalismo se remonta a Asia. Leer Re-orientar. La economía global en la era del predominio asiático. Valencia 2008. Universitat de Valencia.

Leer más: http://dinamicas-moleculares.webnode.es/news/crisis-ecologica/
Crea tu propia web gratis: http://www.webnode.es