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Sentimiento en los umbrales

Sentimiento en los umbrales

 

Sebastiano Monada

 

 

Sentimiento de los umbrales

 

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Sentimiento de los umbrales

No se sabe que hay más allá de los límites

Hasta aquí mi presencia consternada

La familia, sus pronunciados avatares

Y sus minuciosas historias prolongadas

Qué hay detrás de estas paredes de adobes

Conteniendo la invasión de las heladas

En el Altiplano inmenso e inconmensurable

Hasta aquí Viacha aymara

Y sus memorias petrificadas

Allá en lo desconocido el desafío

 

Esta sensación inscrita quedó guardada

Aparece de manera inesperada

Cuando me pregunto por destino del continente

¿Hacia dónde va una vez desbocado por la conquista?

¿A dónde van sus hijos nacidos en tierras relumbrantes?

Mezclados en filiaciones de sangre

Y en confederadas alianzas territoriales

Dejados a su suerte

Una vez destapada la caja de pandora

 

¿Hacia dónde vamos hijos del continente de Abya Yala?

Indígenas, mestizos y criollos

Atravesados por tiempos derrochados

Somos herencias de pasados no escogidos

Sino heredados como marcas indelebles

Ahora viajamos en rumbos no decididos

Mirando vaporosos horizontes desconocidos

Preguntándonos por lo acontecido

Sin encontrar respuestas satisfactorias

 

Desafiados por la historia narrada

Y la realidad sin tramas

Estamos obligados a encontrarnos

A parar viaje en que nos embarcaron

A suspender la condenada historia larga

Inventar nuevas rutas aventuradas

Y otros viajes inesperados

Que sean trazos de nuestros sueños

De nuestros afectos crecidos como enredaderas

En el exuberante monte escondido

Trepando longevos árboles frondosos

Hasta alcanzar el canto del cielo

Artísticamente embovedado

 

No podemos seguir empujados por impulso desatado

En guerra de conquista imprevista

Llegada como cataclismo

Y la colonización dilatada

Hasta nuestros días

No podemos seguir el camino asfaltado

De vertiginosa modernidad destapada

Después de la conquista de Tenochtitlan

No podemos seguir embarcados en viaje al naufragio

De la civilización delirante del consumo insatisfactorio

Y del goce banal

Que hemos desencadenado

 

En nuestras manos está parar carrera desbocada

Al insondable abismo de la nada

En nuestros corazones está la voluntad

De resguardar los paisajes que amamos

En nuestros pies se encuentran posibilidades

De otras rutas ignoradas

En nuestras decisiones se halla oportunidad

De cambiar lo dado

La orientación del recorrido de muerte

Acabando vida proliferante en el planeta

 

Una inmensa nostalgia incomprensible se vislumbra

En brillo alegre de nuestros ojos navegantes

Una vaga pena hace de sombra a cuerpos danzantes

Gozando de ritmos ondulantes

Y de melodías que emiten las guitarras

Acompañados por percusiones acorazonadas

De los tambores afros

No somos completamente alegres

Porque sabemos que algo hemos perdido

No somos plenamente espontáneos

Porque lo olvidado nos toca en la puerta

No somos totalmente auténticos

Porque un crimen inaugural repercute

En nuestros gestos expresados

No lo seremos mientras no encaremos lo no resuelto

 

Coterráneas no estamos solos

Sino acompañado por presencia ancestral de bosques

Por polifonía colorida de vida proliferante

En cobijadoras cuencas fecundas

Y entrañables nichos ecológicos

Estamos acompañados por sabias

Múltiples voces de brisas enternecidas

Por sociedades orgánicas de animales nombrados

Y plantas clasificadas por la botánica de Linneo

Por reflexiones geológicas de minerales ensimismados

Y rocas mudas como pensamientos enrollados

 

Convocados estamos a encarar la historia

Institucionalizada por el Estado

A desatar sus nudos gordianos

Y entramados nihilistas

A liberar la potencia creativa de la vida

A unirnos como pueblos barrocos

Entrelazados y mezclados en sus pasiones

En inspirado proyecto alterativo

Rompiendo con herencia colonial

Inventando luminosos mundos alternativos

Con estética fragancia de nuestras emanaciones

 

Convoquemos a los pueblos del mundo a hacer lo mismo

Encontrémonos con ellos en este desandar los caminos

Del laberinto civilizado del desarrollo especulativo

Detengamos la monstruosa destrucción desplegada

Paremos la costosa ilusión del paraíso trivial moderno

Gozo efímero y banal de las masas citadinas

Detengamos la marcha tanática al abismo

Cementerio de las formas de vida logradas

 

 

 

 

 

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Estamos hechos de cuerdas

Estamos hechos de cuerdas

 

Sebastiano Monada

 

 

Estamos hechos de cuerdas

 

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Estamos hechos de cuerdas

Vibrantes ondas creadoras de materia

Oscilantes productoras de energía

Somos melodías de notas evocadas

En pentagramas de múltiples escalas

Cuyas tonadas componen tejidos

Entrelazados hilos de colores

Y en constante movimiento

 

En el fondo, en lo más profundo

No están las partículas infinitesimales

Sino la música inaugural de todo

Están las acompasadas sinfonías

Al darse crean universos

Suenan cuerdas impulsadas

Por explosión de afectos desbocados

Desbordaron de pronto a la nada

Donde estaban contenidas

 

Por eso la música nos seduce

Nos devuelve al comienzo de todo

La música recuerda lo olvidado

Volvemos sin esfuerzo con tan solo escuchar

El cuerpo emocionado libera la memoria

No necesita interpretar

Estamos inmediatamente en acontecimiento

 

Los instrumentos musicales reviven acaecimiento

Emiten sonidos vitales sosteniendo existencia

Las melodías vibran haciéndola posible

Y ellas son composiciones de afectos trovadores

Sensibilidades profusas se desenvuelven creando

 

Las cuerdas son tocadas por dedos de afectos

Sus notas impulsan sincronizado movimiento

Del creado multiverso

Proliferantes composiciones recorren tejidos

Haciéndolos vibrar emocionados

En envolventes constelaciones sumergiéndose

En sus agujeros negros

Y en flujos de fuga dilatados

Parecen escapar al infinito

Se curvan por intensa inmanencia

De explosiva entrañable potencia

 

Encuentro melodías en oleajes de cordilleras

En danzas coreadas del ramaje de bosques

En polifonía de pájaros acompasando madrugadas  

En tierra húmeda preparada para el cultivo

En lluvia retornando a suelos sedientos

Después de su metamorfosis cíclica

En brisas besándome las mejillas

 

Escucho sinfonías en desplazamientos humanos

En sus habituales movimientos rutinarios

Y en sus repentinas movilizaciones de ruptura

Ritmos acompasando rotaciones

Y traslaciones del planeta

No las escuchan orejas enajenadas

De sociedades atareadas en desvanecimiento

Vertiginosidad productiva desechable

Donde todo lo sólido se desvanece en el aire

Ensordecidas por estruendo del mercado

Por portentoso fetichismo del Estado

Enloquecidas por ilusión de riqueza

Banalidad puesta en pantalla

Por medios de comunicación que no dicen nada

 

Me llega musicalidad expresiva de tu cuerpo

Me habla en idioma universal compartido

Lenguaje inherente de percepción corpórea

No se tiene que aprenderlo

Pues es innato a todos

El idioma cadencioso de la música

Melodía hallada en juegos traviesos

De niños heracliteanos

Y en recuerdos inscritos en piel

De sabias ancianas platónicas

En miradas reflexivas de longevos

Filósofos crepusculares

En premuras de gestos adolescentes

Aprendices de brujo

En activada esperanza de adultos

Encantados por magia de la modernidad

En agitaciones tumultuosa de ciudades

Atrapadas en densidad metropolitana

Máquina de captura de muchedumbres humanas

 

Conciertos de latidos musicales

Mueven rítmicamente mundos y universos

Proliferantes ondas ocasionan irradiantes energías

Y crean con sus variadas tonalidades

Composiciones diversas de materia

Armonía cohesionadora de existencia

Integral composición del multiverso

Soñado en la ausencia absoluta de dioses

 

Paradoja del hombre moderno

Productor también de estilos musicales

Es su sordera ante polifonías vitales

Conmoviendo entrañables tejidos de la vida

Polifonías de ritmos inmanentes planetarios

 

 

 

  

Pasión mestiza

 

Pasión mestiza

 

Sebastiano Monada

 

 

Pasión mestiza

 

Natalia Lafourcade

 

 

 

 

Poema a Natalia

 

 

Las guitarras suenan para ti mujer mestiza

La corneta enciende el aire de emociones agudas

Mientras danzas, candente ondulando caderas

Provocando tormentas en la atmósfera que te rodea

Canta voz cristalina batiendo silencios adormecidos

En espesores agazapados en memorias fluidas

Por espacios vibrantes transparentes ocupados

Por pronunciadas nostalgias no codificadas

 

Tu melodía de palabras narra aventura de fugitiva

Recorriendo como al galope el desierto humano

No quieres ser atrapada por redes patriarcales

Llevas contigo un beso largo de amor clavado

Cantas la aventura de mujer transgresora

Convocando a cuerpos a subversión exótica

Como el jugo de maguey del pulque

 

Se escuchan versos a mujer divina

Poemas exaltados en su delirio

Ritmos de miel y vahos románticos

Declaran asombro por belleza femenina

Pintada con pinceles improvisados

Y pintores enamorados de la Arcadia

Diosa fecunda en mundos soñados

Aunque nunca es suficiente para ti

Te entregas inmensa a pasión inaugural

Tu corazón estalla como sol

Por su incandescente producción de fuego

Que no logra incendiar el universo

Cuando te embarga el dolor

Al ser incondicional en donación apasionada

No encontraste reciprocidad esperada

 

Por eso la historia romántica terminó

Cuando lo construido artesanalmente acabó

Se eleva reflexión musical desatando en el cielo

Brisas emotivas acariciando piel encendida

Con manos conceptuales enseñando lecciones

De besos finales y madrugadas renovadas

 

También eres lo mentado prohibido

Eres donde se derrumba toda pretensión

De especuladora dominación masculina  

Rendido el hombre a tus pies

Eres sueño desiderativo inalcanzable

Mientras tu encanto teje la urdimbre

De azarosos destinos indescifrables

 

Llegas cavando en alborada hasta la raíz

Como percusión ritmando corazones

Tambores cimarrones escondidos en selva

Entrañable de coro de árboles cantores

Inexpugnable de la Amazonia cultivada

Porque llevas dentro el amor inolvidable

En laberinto de cavernas donde lo resguardas

 

Al son del caribe danzan las gardenias

Refloreciendo el encanto de mujer mestiza

En profusos gestos seductores marinos

Como poemas de Vicente Huidobro

Que encandilan a los navegantes nocturnos

En marea luminosa ondeante de tu rostro sonriente

 

Te gusta cuando saben quererte

Tal como eres con todos sus efectos creadores

Con todos tus defectos transitorios

Pides residencia en concavidad del instante

Huella de la eternidad sin nombre

 

Acontecimiento mestizo, nicho denso de entramados

Anudados en tus pulsaciones aladas

Viajando intrépida por ciclos vitales

Cruzando hordas versátiles climas labradores

De tiempos fugases y avatares inesperados

 

¿Cuáles son las claves para descifrarte?

¿Se encuentran en tu fluida voz acuática?

¿En tu mirada brillante girando en esferas embriagantes?

¿En tu pasión barroca mezclando civilizaciones?

¿En la novedosa invención de tu presencia nómada?

 

Eres convergencia de tierra y aire que nos cobija

Eres combinación del agua y bosques que nos alimentan

Eres tejidos de narrativas compuestas como awayos

Nativa sumergida en substratos de la piel

Moderna en vertiginosa audacia de tu cuerpo

 

Mexicana hermosa, águila y serpiente amistadas

Complementariedad de confederaciones indigenas

Herencia nativa haciéndose presente rebelde

En la intempestiva insurgencia campesina

Elevando consigna de tierra y libertad

Metamorfosis moderna del maíz cultivado

Por ancestrales sociedades agrícolas conocedoras

De la combinatoria programada del genoma inscrito

En el sistemático recuerdo de las plantas

Y la composición armónica de los ríos  

 

En tu voz juguetona se cobijan nuestras memorias sensibles

En pentagrama de notas se pronuncian nuestras utopías

En tus gestos coquetos se expresan nuestras estéticas

Maravillosamente barrocas y el espesor de nuestras escrituras

Mágicas en su realismo inverosímil 

Eres mitología usada para interpretar el cosmos

 

 

 

Ondeante nocturna fragancia evocativa

Ondeante nocturna fragancia evocativa

 

Poema a Isabelle

 

 

Sebastiano Monada

 

 

Ondeante nocturna fragancia evocativa

 

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Ciudades nocturnas navegan en el oleaje de tu voz

Al ritmo del corazón acordeón cazador de vientos

Y emociones enamoradas del saxo soñador

Acompañados por huellas dejadas en rumor de dedos

Sobre dentadura de marfil en piano de cuerdas percutidas

Mientras tus ojos sonrientes vuelan con sigilo de búho

 

La encantadora magia de tu piel crea atmósferas de ternura

Mientras tus palabras se pronuncian con fragancia de bosques

Atravesados por fugas, nostalgias inventoras de viajes

Intrépidas exploraciones por calles húmedas

Sin transeúntes ni automóviles en avanzada noche

Iluminada por luna plateada danzando lentamente

En concavidad inspirada por curvaturas invisibles

Tejidos ancestrales de cuerdas inaugurales

Registrando vibrantes tramas sonoras

 

Cantas acompasando rotación de planeta embriagado

Danza suave de pasos deslizándose como brisas

En pistas cristalinas de órbitas precisas

De ti emergen melodías pensativas

Nocturnas meditaciones de imaginaciones tempranas

 

Habitas espacios móviles afectados por tu voz

Atravesando espesores soñando con tu cuerpo

Bañado de mieles y rumores de versos

Mientras la urbe asombrada prepara alboradas

Pintora de cuadros matutinos

Vistiendo coloridos murmullos

En calles todavía dormidas

 

Descubro en alegres ritmos de tu existencia

La increíble hazaña de la vida

Que comienza cada instante su naciente creación

Romántica consagración de memoria sensible

Manifestando eternidades donadas

Entrega heroica a encantado movimiento

De fugitivos universos inventados

 

Vives la vida en rosa como Edit Piaf

O escuchando los ruidos de la calle

Que golpean el cristal de las ventanas

Pierdes el miedo acunada por una cancioncilla

Arrullándote con tibios brazos ondulantes

Y los ángeles llegan en tu rescate 

Robándote a mundos sin gravedad antrapante

Mientras cantas muy sensible reconociendo

Ineludible acontecimiento afectivo

Al caer la lluvia un domingo de diciembre

Sobre París rumiando su eternidad luminosa

  

 

Composición pictórica del bosque de rayos

Composición pictórica del bosque de rayos

 

Sebastiano Monada

 

Composición pictórica del bosque de rayos

 

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Bosques fugaces luminosos de rayos

Encendiendo hogueras en inmensidad apasionada

Curvatura sin límites de la estampida

De galaxias en cosmos soñador

Mientras vibrantes huesos cantan como lobos

Inspiradas composiciones lunares

Irrumpiendo fogosos en la desnudez sorprendida del mundo

Anegado de lluvias tormentosas y ciclones compositores

Desahogando como llanto de niño o grito guerrero

La memoria acumulada, interprete de jeroglíficos

 

Habla el Oikos en múltiples voces de plurales tonalidades

Nacidas de danzantes cuerdas inspiradas

En explosivos afectos de nacimientos estelares

Creaciones de notas condensadas en sinfonías sublimes

Invasoras de la intrigante concavidad infinita

De meticulosos oídos sensibles y meditadores

Cuando los latidos, tambores vitales,

Repercuten armoniosamente en la creación

Donante de la proliferante vida

 

Temen al canto del bosque luminoso de juguetona energía

Traveseando en flujos instantáneos de raíces incendiarias

Matriz fecunda de atmósfera densa e indescifrable

Mientras los jóvenes rebeldes heterodoxos e iconoclastas

Destruyen ánforas del conteo agobiado de magnitud estéril

Dominaciones seniles, acompañadas de poblaciones de eunucos

Irrumpen con banderas negras como agujeros de infinita gravedad

Tragándose la luz, la materia, la energía y la imaginación seducida

Por esta caída descomunal a la nada

Recordando esta ausencia conteniente de presencia del todo

 

Es cuando recuerdo tu mirada viajera

Navegando la aventura imposible

De utopías transgresoras de estructuras

Y reglas establecidas por el miedo

De despotismos palaciegos refugiados

En murallas de carabineros entristecidos

Consciencias culpables del derroche escandaloso

De cápsulas de lágrimas artificiales

Como propaganda de mercancías especulativas

Atrincherados en bayonetas caladas de ejércitos derrotados

En guerras que no se olvidan

Quedaron como heridas y llagas hendidas

Empero envalentonados ante pueblos movilizados

Tu mirada poética como la pintora alborada

Derrama apoteósica sus colores

En pinceladas ardientes empujando el amanecer

A su alucinante exposición solar

Bronceando la piel profunda de sensaciones profanadoras

Tu mirada rebelde destructora de imperios

Con el dulce brillo de tus pupilas reflexivas

Directoras de cine en plena era de la simulación

Y el agobiante vacío vulnerable

Llenando la oquedad de sus angustias

Con la alegría de espesores figúrales

 

Es cuando descubro que no soy sino esta empatía

Con el acogedor bosque de rayos

Recordando el comienzo de todo

Desde la nada misma infinitesimal

Asociaciones de partículas infinitesimales encantando a inexistencia

Que se entrega plena enamorada a la convocatoria aventurera

De la adolescente utopía soñadora

 

Somos líneas de fuga curvadas en imprevistas variaciones

Combinadas en marañas de improvisadas hipótesis lúdicas

De innumerables composiciones posibles inimaginables

Dadas en juego paradójico del azar y la necesidad

Integrando la pluralidad vibrante en la poiesis de la acción

 

 

 

 

 

 

 

 

Nocturno

 

Nocturno

 

Sebastiano Monada

 

 

Nocturno

 

Nocturno

 

 

 

Alambique de devenir convierte ríos en copiosa lluvia

Destilado fluido cae en muchedumbres de sueños

De esbeltas vicuñas con ojos de constelaciones

Escucho sus multitudinarios golpes delicados

Al caer innumerables recuerdan a océanos atormentados

Mientras mi meditada sangre recorre ruinas

De civilizaciones engreídas

 

Población de faroles palpitan como estrellas lejanas

Regalándonos aventurados viajes por inmensas distancias

Calculadas en años luz, medida de velocidad y no de tiempo

Nadie duerme todavía en lado oscuro de la Tierra

Al comenzar nocturno enfrentamiento con existencia

De parte de plurales seres ardiendo luciérnagas cantantes

 

Esta noche, como se habla y se define,

Rotación sin sol de planeta danzante

Las sociedades se pierden en calendario repartido

En noches y días cronometrados

En mutaciones de luna y en extravagancias solares

Cuando solo se trata de movimientos circulares

Danzas corporales en tejido acústico de sinfonías coordinadas

Por ondulantes pentagramas inspirados

 

Concavidad de silencio ocupada por murmuraciones citadinas

Irradiándose como brisas descolgadas

Por escopetas de cazadores aburridos en letargo de frustraciones

Acumuladas en cumbres borrascosas

Nubarrones de dramas a punto de desatarse en sangres derramadas

En inocencia sorprendida cotidiana

 

Del otro lado del planeta las ciudades agitan sus polleras

Multicolores en vibrantes oleajes acompasados

Insinuando códigos iluminados en promiscuidad de avatares

Intercambio vertiginoso de cosas tasadas por la demanda

Enfrentando el compulsivo estriptis de la oferta

Mientras los cuerpos olvidados se aferran a sensaciones

Memoriones intérpretes de los ciclos vitales

 

El cristal de ventanas me ofrece ciudad vistiéndose de gala

Con el mejor vestido negro de prendas brillantes

Buscando revivir a dioses muertos

Reanimar mitos de museo

Para sentirse viva como quinceañera

En vals ceremonioso ocultando rito de sacrificio

Entregándose como oferta seductora a la consagración

De la eterna fecundidad de la primavera

 

La concavidad sin sol también esconde otros dramas

Remolinos de soledades pobladas de ilusiones

Barrancos de angustias gritando agudas notas sin ser oídas

Descargas de violencias entumecidas en cuerpos vulnerables

Mientras el rimo de jolgorio enloquecido de fiestas

Se eleva escandalosamente estrellándose en las paredes

Como gelatina reptando sin sentido por colores sudorosos

De discotecas agobiadas por tropeles de goces comprados

 

Árboles sobrevivientes en oasis de parques parecen dormir

Indiferentes ante fugases automóviles atravesando calles desiertas

Cometas metálicos voraces en laberintos

A pesar de neumáticos enardecidos no encuentran la salida

Se ahogan en el mar espumoso de la noche sin alas

Mientras la rotación continua su curso repetido

 

Las mariposas nocturnas nos miran sorprendidas

Al mantener las luces prendidas del desvelo

En su viaje cósmico meditaron su vuelo

Encontrando inmanencia en el juego de fuerzas cíclicas

Tejedoras incansables de tramas y urdimbres acústicos

Exponiendo diseños mutantes de composiciones pictóricas

Conjugando espesores de luces coaguladas

 

 

 

Lo más profundo es la piel

Lo más profundo es la piel

 

Sebastiano Monada

 

 

 

Lo más profundo es la piel 2

 

Corrupcion 7 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Índice:

 

Prólogo                                                                      

Humanos demasiado humanos                                 

Hablo desde el cuerpo                                                

Afecto                                                            

Lo más profundo es la piel                             

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prólogo

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Dice Gilles Deleuze del enunciado metafórico de Paul Valery de que lo más profundo es la piel, que es una frase muy hermosa. Los dermatólogos deberían tenerla inscrita en su puerta. Continúa:

La filosofía como dermatología general o arte de las superficies (yo intenté describir estas superficies en la Lógica del sentido). Las nuevas imágenes reactualizan el problema. En Foucault, precisamente, la superficie se convierte esencialmente en superficie de inscripción: es el tema del enunciado, “al mismo tiempo no–visible y no–oculto”. La arqueología es la constitución de una superficie de inscripción. Si no se constituye una superficie de inscripción, lo no–oculto seguirá siendo invisible. La superficie no se contrapone a la profundidad (que retoma a la superficie) sino a la interpretación. El método de Foucault siempre se opuso a los métodos de interpretación. No interpretar jamás, experimentar[1].

 

 

Paúl Valery dice en La idea fija[2] que la piel es lo más profundo que hay en el hombre. Y qué mejor que sentir la invitación de la caricia del agua para sumergirnos en el mar. En conversación del personaje del cuento con un médico, que recuerda al haberlo mirado.  Encuentro casual, en la costa donde paseaba, meditando, escapando de la alborotada urbe. Después de hablar sobre la hipótesis de la idea fija, que el interlocutor no quiere aceptar, pues para él no hay ideas fijas, pues todo se encuentra en transición, llegan a la hipótesis sustitutiva de las ideas omnivalentes.  En este contexto dialogal, es cuando emerge la pregunta: A propósito de superficie, ¿es exacto que usted ha escrito o dicho lo siguiente: Lo más profundo que hay en el hombre es la piel? Aclarando, se dice: Por eso completo mi fórmula: la piel es lo más profundo que hay en el hombre, en tanto que se conoce.

 

 

Lo que importa, de la lectura de Idea fija, es comprender, primero, que el enunciado lo más profundo es la piel, se da en una discusión sobre las ideas fijas, que, en realidad, no son fijas sino están en perpetua transición. Lo más profundo es la piel vuelve anotar la paradoja, ya no en la relación fijo-móvil, sino en la relación superficie-profundidad. Segundo, que el enunciado atraviesa y trasciende el texto Idea fija,  connotando consecuencias de alcances sorprendentes y trastrocada repercusión. El enunciado lo más profundo es la piel es un desafío a la lógica tradicional y al pensamiento del racionalismo abstracto

Ahora, en este poemario que lleva el mismo título que el enunciado, presentamos poemas que cantan a la memoria sensible, a la vida, y desde el acontecimiento multitudinario del afecto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Humanos demasiado humanos

Prometeo

Humanos demasiado humanos

Muy cerca de bordes del mundo

Como roces imperceptibles de pieles

Conmovidas

Y de perfiles de ellos mismos

Como bocetos inconclusos de pintura

Renacentista

Muy lejos de los espesores del mundo

Tejidos de ancestrales capas hondas

Muy lejos de conmovedoras interioridades

Constelaciones de sensaciones

Proliferantes

Olvidaron de dónde vienen

No saben a dónde van

Perdidos en el laberinto

De metrópolis deslumbrantes

O en la encrucijada

De antinomias irresolubles   

Se refugian en caparazones

De neblina intermitente

Como cuando la Virgen le dice a Vicente Huidobro

Mis miradas son un alambre en el horizonte

Para el descanso de las Golondrinas

Donde ocultan sus temores

Como escondiendo tapados

En casas solariegas

Tampoco pueden ver más allá

De las nubes frías

Y difusas

No recuerdan son parientes

De animales y plantas

La memoria sensible inaugural

Filogenéticamente los empalma

No sienten la fecunda placenta

Habitada de palpitaciones titilantes

Como estrellas de la noche

Pulsaciones territoriales del planeta

Tampoco se reconocen entre ellos

Como si viniesen de universos distintos

Creen en una enemistad originaria

Separándolos desde siempre

Y enfrentándolos invariablemente

Se asesinan como Caín a Abel

Crímenes de sangre generalizados

En sociedades desgarradas

Y de consciencia culpable

Se temen

Como desconocidos monstruos

Y se odian

Como conocidos semejantes

Uno para el otro es el demonio

Al que hay que aniquilar

También hay los y las que aman

Danzan, cantan y juegan

Redimiendo potencia creadora

Como liberando pájaros de las jaulas

Quieren acabar guerra permanente

Como condena inmutable

Conflagración sin Sur ni Norte

Ni Este ni Oeste

Se han roto los ejes cardinales

Hechos trizas como espejos quebrados

En accidente augurado

Sin orientación el mundo rueda sin destino

Ni porvenir esperado

No encuentran sentido

A esta compulsión de muerte

Juego de ruleta rusa

En el eterno invierno

De la civilización moderna

Fatalidad inherente en volumen diseminado

De la frugal cultura-mundo

En esta catarsis consumista

Gula suicida

Como hambre insatisfecha

En estas ceremonias bizantinas

De las representaciones heridas

De muerte

Como signos sociales

De clasificaciones

Botánica seca de jerarquías

Inventadas

Convirtiendo diligencias humanas

En actuaciones orientadas

A los demás espectadores

Atentos y consumados

Escondidos como coro griego

En la oscuridad espesa

Del teatro de la crueldad

Voladores mensajes simbólicos

Para impresionar al público

De élite de elegantes trajes

Como en desfiles militares

O en pasarelas alumbradas

Por ojos ávidos

De sueños incumplidos

Y ser reconocidos

Como notables

No son muchos, cambian el mundo

Cuando pueden

Como ciclos mutantes

Metamorfosis de órbitas saltonas

Transmiten mensajes afectivos

E iluministas

Enciclopedistas atareados

O adolescentes buscando señales

Y marcas en los jardines

Como arrancando pétalos de flores

Primaverales

Arrojándolas al viento insomne

Son críticas y alegres

Herederas de reflexiones intempestivas

Cuando hablan se entregan 

De cuerpo entero

A concavidades de las palabras

Cuevas mágicas

Donde se guardan memorias

Enmohecidas

Dejando estos carruajes sonoros

Transporten sus corazones

Soñadores

Y sus órganos intensos

Como mariposas de colores

Son pocos pero son

Demuelen prejuicios

Con martillos nietzscheanos

Desmienten verdades

Mostrando hechos incontestables

Diluyen mitos

Con percepciones corporales

Existencias indomables

Destruyen doctrinas

Y sustanciales creencias

Con minuciosidad estética

No siempre son escuchados

Como si fueran mudos

Ni atendidas

Como si fueran fantasmas

Menos entendidos

Como si fueran locos

Las más de las veces son arrinconadas

Proscritas a las sombras

De la penumbra de los márgenes

Exilados

Señalados como conjurados

O como despistadas

Ignorándolos

Desterradas en su propia tierra

No saben los juzgadores y gobernantes

La tierra no es cartografía de sus dominios

Castillos de naipes españoles

Y prados franceses artificiales

No es teatro espectacular de alegorías

Gravadas en hojas con sello

Donde sus discursos redundantes

Y desgastados

Navegan a la deriva

No es granero de egos inflamados

Como zepelines globalizados

Tampoco son las miserables pugnas

Entre enemigos cómplices

De lo mismo

Concurrencia por dominación

Deseada

Por el trono del simulacro simbólico

De gubernamentalidad romana

Mucho menos el país imaginado

Que gobiernan

Al que donan sus esfuerzos

Y sacrificios

Según versiones oficiales

Y vernaculares

La nación genuina está en otra parte

Como novela de Milan Kundera 

En la sociedad alterativa

Siguiendo los propios cursos del agua

Y de los climas

En los flujos de fuga interminable

Como caballo arrojado al vértigo

De Altazor

Ángel caído sin alas

Llevando el paracaídas

Dando sombra refrescante a planetas

En bullentes manifestaciones cotidianas

E inventivos desvíos imperceptibles

En los espesores locales

Conectados por tejidos culturales

Con el mundo efectivo

Los juegos de dominación proliferan

En palacios de lujo

O en quintas de mala muerte  

Mallas amarrando instituciones

Como telarañas invisibles

Hacen de pequeños gobiernos

En celosos espacios estriados

De la avejentada sociedad civil

En todas partes se juega al poder

A las jerarquías de mármol

Al prestigio formal

A la emulación del saber

Y la ciencia

Mimesis de carnaval

Creyendo en la repetición

Se encuentra el secreto

De la celebridad

Y en apología clave de la continuidad

De lo cosechado hasta ahora

Por diletante humanidad

Se entiende el círculo vicioso

De encumbrada autoridad

El chirriante Estado criticado

Por intelectuales meticulosos

Como relojeros suizos

Es reforzado con sus intervenciones críticas

Al convertir el iluminismo en antorcha apagada

Consideran la luz como imitación

De antiguos héroes de epopeya

Disfrazándose de consagrados rebeldes

De manoseados panfletos

Cuando el Estado es cuestionado

Lo defienden como evidente realidad

O necesaria fatalidad

Que no se puede soslayar

Cuando algún gobierno progresista

Se parece a gobiernos conservadores

Analogías perversas de la proximidad

Pululante  

Argumentan es por conspiración

La serpiente de múltiples cabezas

Que no deja gobernar

Humanos demasiado humanos

Hijos de la divinidad imaginada

Creados para gobernar

Y a la naturaleza dominar

En la Tierra enseñorear

Escarbando en sus entrañas

Despojando subsuelos entumecidos

Despertados por perforaciones técnicas

Implacables

De rizomáticas vetas minerales

Y de yacimientos fósiles licuados

Como caldo de saurios desaparecidos

Devastando maravillosos bosques

Entrelazados

Como si se limpiara el huerto

De tercas yerbas

Usando maderas muertas

Destroncadas

Materia prima para atizar

Ilimitadamente industrializar

Y enfermizamente comercializar

En procesos acumulativos

Numerarios

Que solo la contabilidad capitalista observa

Madera usada en andamios de urbes

Atosigadas

Ampliando fronteras agrícolas

Espacios arados sin árboles

Plantando alimentos transgénicos

Árboles  continentes de energía solar

Como hospitalidades troncales

Acumulada en ciclos largos

Convertida en mercancía rutinaria

Consumida en el momento provisional

De goce banal

Despreciando el valor cualitativo

De la vida

Hombre depredador veterano

Viejo lobo de mar apagado

No sabes estas destruyendo tu hogar

Te quedaras sin bosques ni agua

Te quedaras solo

En tus páramos yermos

Y campos contaminados

Te quedaras con tu orgullo

Inflamado

Con tus ilusiones de progreso

Con tu evolución de pacotilla

Los unos creyéndose paladines de la libertad

Los otros creyéndose adalides de la justicia

Ambos atornillados a los sillones del poder

Aposentados en los tronos

Del desagüe  

Ambos funcionarios de Estado

Senil burocracia milenaria

Ambos dicen el fin justifican los medios

Falsos discípulos de Nicolás Maquiavelo

A nombre de la libertad o la justicia

Comenten crímenes

Hombre pretendiendo ser superior

A animales y plantas

Así llama a sus parientes vitales

Vienen del mismo genoma inaugural

No hablamos de la mujer

Reducida a la costilla de Adán

A una parte del hombre

Y a su servicio

Hablamos del macho dominante

Ha convertido la decantada fraternidad

En una constante pugna

Por sobresalir

A costa de los demás

Hablamos de aquél prestigiador

De naipes helados

Ha reducido el coraje

A constante agresión

Cuando se esconde

En sus máscaras de mármol

Ocultando sus miedos y pavores

Como murciélagos ocultos

En las grutas insondables

Dando vueltas

Alrededor de sí mismo

Como wayronco

Humanos demasiado humanos

Sin alcanzar al ideal

De la humanidad misma

Quedándose a mitad del camino

Vislumbrando desde donde están

El horizonte no alcanzado

Sustituido por ficticio trazado

Como línea imaginaria

De la geografía espectral 

De lo no alcanzado

Como si fuera finalidad lograda

El haber intentado

Sin esfuerzo ni gasto heroico

Renunciando a sí mismo

Sustituido por apariencia humana

Mueca grotesca de arquetipo utópico 

Antifaz carnavalesco

 

 

 

Hablo desde el cuerpo

pinturas-surrealistas-bodegones-frutas-figura-humana-y-paisaje

Hablo desde la cueva donde se agita la tristeza

Como se agitan las olas

Reclamando a las rocas

O vientos que sacuden a las ramas

Buscando despertarlas de su letargo vegetal

Hablo desde los socavones recorridos por nostalgias

Como memorias repentinas conmoviendo a las abuelas

Lagrimeando ante recuerdos depositados en fotografías

Desde las estalactitas quebradas

Como lágrimas cristalizadas de las estrellas

Al escuchar rumores del afuera

Hablo a los humanos

Si algo queda en ellos

De humanidad ideada

Hablo a las humanas

Sensibles cuerpos dominados

Creadoras de la vida

Y defensoras del amor

Hablo a sus corrientes vitales

Ramales de cuencas bañando 

Crujidos del cosmos plegado

En el perceptivo cuerpo

Continente de sensaciones aladas

E imaginaciones vaporosas

Acompañada de razones luminosas

Venas y arterias en movimiento rumoroso

Turbulentos ríos

Deslizando narraciones copiosas de tramas

Composiciones acuosas

Profusos afluentes derivando

En caudal inmenso de sentimientos

Intérpretes de ecologías del mundo

Hablo a potencia inhibida

En depósitos de la carne

Almacenes  prohibidos

Secretos sellados

Nombrados misterios

Creatividad temida por las instituciones

Las máquinas burocráticas decidieron rutas

Canalizando fuerzas

Como rebaños de ovejas

Hacia la disciplina moduladora

Inscribiendo hábitos en la carne

A través de ritmos constantes

De movimientos diseñados

Pedagogía escolar

Ortopedia espiritual

Y hacia la normalidad masificada

Como imitación exigua

Estandarizada por el promedio de los prejuicios

Repetidamente plantados

La creatividad y la inventiva son encerradas

En oscuros socavones de silencio

No pueden circular alegres por las calles

Su magia cambia lo que toca

Transforma las reglas

Juega al devenir constante

El leviatán no puede permitir semejante ductilidad

Plasticidad de las formas, contenidos y expresiones

Como magma fundente de la materia palpada

Ocasionando dilución

Del orden del mundo

Del orden del discurso

Del orden institucional

Aunque deje pasar irrupciones del chantaje

Forcejeo disimulado en los pasillos

Del palacio de los espejos

Y los ministerios sin espejos

De ventanas cerradas

Puertas selladas

Y armarios atosigados

De papeles insolados

Campamentos de hongos y oxidaciones de la corrosión

Diseminación aterida en la arquitectura colonial

De la inmutable inercia estatal

Terco dilatado otoño patriarcal

Circense malabarismo de la corrupción

Prestidigitación del lado oculto del poder

El Leviatán prohíbe y condena

Como juez supremo de la dominación

Que todo este sostenido por el avatar estético

Por el romance pasional

Entre el azar y la necesidad

¿Nos dejaremos arrastrar por las máquinas de muerte?

¿Dejaremos que fatalidad inscrita por mecánica nihilista

Nos arroje al abismo?

¿Seguiremos tolerando a hombrecitos creyéndose elegidos

Para gobernar

Y decidir por los pueblos?

Hombrecitos megalómanos

Enamorados de sí mismos

Jinetes del Apocalipsis

¿Dejaremos arrasar nuestros bosques?

Como se rasura cada quien cada mañana

Con navajas de acero afilado

Contaminar nuestras cuencas

Como si fuesen cloacas de empresas mineras

Aparapitas cargadoras de cadáveres

Dejaremos depredar territorios

Como si fueran desechables

Envenenar las aguas

Descargando en ellas nuestras pestilentes

Culpas

Asesinar por hambre a millones de personas

Así como se condena a la sequía al desviar cursos de ríos

O se sentencia a la inundación al construir represas

Asesinar por metralla a otros millones de personas

Así como se fumiga los cultivos industriales

Aniquilando a poblaciones de insectos

Si no es por armas de destrucción masiva

Listas para lanzarse

Ojivas implacables

Dragones del Apocalipsis

Sin importar las consecuencias

Encontrando cualquier causa como excusa

Todo en aras del progreso y el desarrollo

Concretamente por el atesoramiento estadístico

De fantasmagórica riqueza abstracta

Contabilizada por la administración celosa

De funcionarios de elemental aritmética

Sumando datos mediados e inconscientes

Para un insignificante número de familias ocultas

En paraísos artificiales

Acompañados por necios políticos

Únicos creyentes de sus insostenibles discursos

Mediocres generales funcionarios de la guerra

Expertos en técnicas de aniquilamiento

En estrategias envolventes de tenazas

Donde se enrollan en sus propias estratagemas

Quienes no encuentran otra solución para los problemas

Que la violencia del más fuerte

Y la muerte del enemigo inconcreto

¿Dejaremos que el porvenir se decida en manos de estos eunucos?

Que entregaron sus órganos al emperador del poder simbólico

¿Dejaremos como herencia a nuestros descendientes

La destrucción del plantea y el mundo del Apocalipsis?

No es mejor resolver los problemas que nuestras generaciones

Desataron abriendo la caja de pandora

Entregándoles a nuestros hijos

Y a los hijos que vienen

En el porvenir incierto

De la humanidad utópica

Un mundo de puentes y aperturas

De vasos comunicantes

De enredaderas trepadoras

Y de raíces dibujantes de rizomas

Sin estos problemas acumulados

De los que somos responsables

¿Queda en nosotros algo de la humanidad proyectada?

En los renacimientos intermitentes

En las rebeliones humanistas

En la subversión del arte

En el desborde estético

En la intrépida mirada de la física

En las topologías matemáticas

Aunque Gilles Lipovetsky no lo crea

¿Queda en nosotros algo de voluntad de potencia?

Creadora de valores nuevos

Elocuencia maravillosa de proliferantes vidas

¿O cruzaremos los brazos

Cerrando los ojos?

Como si así desapareciera la fatalidad

Por arte de magia 

Desconociendo el peligro que amenaza

Como espada de Damocles

A la humanidad entera

Ingenua hasta la extremidad extenuada

De los confines del mundo

Donde cuelga sus ropas tristes

Peligro que amenaza al planeta completo

A los tejidos entrelazados y vibrantes

Del hospitalario Oikos

 

 

 

 

 

 

 

Afecto

Featured Image -- 9987

Sentimientos

Entregas corpóreas en cumbres absortas

Lerdos oleajes de la cordillera

Ondulan petrificadas en quietud meditada

En cumbres hiriendo concavidad desnuda

Del cielo desvelado

Sensaciones

Vasos vinculantes

Conductos invisibles de fluidos

Emocionados

Como enunciados de la Virgen

Que dice a Altazor

Hablo una lengua que llena los corazones

Según la ley de las nubes comunicantes

Entrelazando cuerpos

Y universos

Formando analogías

De taxonomías borgianas

Memoria del más remoto comienzo

Como si no hubiera habido origen

Sino repentino nacimiento 

Inesperado

Cuando las cuerdas improvisaban

Tocando melodías no compuestas

Emergiendo espontáneas

Al compás de vibraciones

Siguiendo a las primeras notas

Probadas

Explosión inaugural

Canto de opera en oscuridad

Del teatro de la crueldad

Emoción incontenida

Soltándose en notas convocantes

Vocales alargadas como expediciones

De fogosas vibraciones pictóricas

En las entrañas de la inexistencia

Conmovida

Arrojando los dados a la mesa

De la nada

Varias tiradas jugando al azar

Inventando en cada una cadencias

Plurales

Tropel de bisontes melancólicos

Y mutantes

Crisálidas en transiciones esmeradas

Sinfonías de materias soñadas

En los profundos anhelos del big-bang

Deseando realizar su sueño

Alterando el silencio

Sentimiento

Conmoción del cuerpo

Contorsionándose al sentir caricias

Multiplicación del mundo

Inventado

Voz narradora

Escribiendo en la piel

Tramas inolvidables

Viajero veterano

Rondando las tierras y los mares

Recorridos intrépidos de brisas danzantes

Romántico cuento

Leído suavemente

Al borde de la cama

Para dormir al niño

Adormecido por lecciones del día

Para dormir a la niña

Cansada de aprender con alegría

Maravillosos mundos descubiertos

Como tesoros escondidos

En rincones de la casa 

Vislumbrados por sus ojos

Iluminados por curiosidad ansiosa

Y absorbidos por su piel

De porcelana

Amor

Percusión de tambor

Estremeciendo a la selva

Entrelazando bosques mezclados

Y variados nichos conjugados

Amor

A la embriagante vida

Bailarina

Agua salada de océanos

Madriguera de peces asombrados

Y de bosques de corales festivos

O agua dulce de ríos

Albergue de lagartos dormidos

Rumor de cristalina música

Bajando desde las montañas

Turbulencias diluidas

Resbalando por las rocas

Biblioteca de relatos licuados

Escritos por pueblos danzantes

Asombrados de estadía planetaria

En el cosmos palpitante

Solícitos en comunicarse con fuerzas

Inmanentes

Ateridas a los rugosos troncos

Multitudes de árboles contemplativos

Azorados

Por pacientes corrientes de savia

Vertebrados huyendo al fuego

Prendido por el rayo

Y retenido por humanos

Con sus hábiles manos

Fuerzas  agazapadas

De las piedras silenciosas

Congeladas

En meditación eterna

Entrega corporal

Al permanente nacimiento

Memoria sensible diseminada

En distintas escalas

Multiverso incomprensible

Aventurero y jugador de dados

Sensibilidad pensativa

Como recita García Lorca

A Fray Luis de León

Pensamiento sensible

Canta la luz herida por el hielo

Intuición adivina

Carne y primavera, vida y esperanza

Honda singularidad guardando

El recuerdo

Del comienzo

Y del juego

Repetido en concavidad cambiante

Donde las galaxias nadan como sirena

Encantadas

En mar inmenso de materia oscura

Y la luz enciende fogatas

En la penumbra de bosques ignotos

Dispersados por el cosmos

Lo más profundo es la piel

 

fotos-de-mujeres-cuerpo-pintado_1

No hay superficie sola

Como vuelo silencioso de búho

Noctámbulo

Tampoco espesor solitario

Como felino cansado en la montaña

Los grosores se expresan en vibraciones

Míticas serpientes luminosas

Intrépidas recorriendo ondulantes

Extensiones de las membranas

Utópicas

Vibrantes canciones

Rememoradas por guitarras

Encuentran sus lenguajes y colores

Romance incandescente de trovadoras

O nostalgia estética de pintoras

Los signos y las figuras

De voces inspiradas

Y pinceladas elocuentes

Las narraciones y los cuadros

Hendidos en los pellejos

Enamorados

El gorrión se expresa en su trino

Picoteando la aurora

Y en la composición pictórica de sus plumas

Seductoras

Canto sonoro despertando a ramas dormidas

Y poema desbordando la madrugada

Pasa con el delfín de los océanos

Satisfechos con sus copiosos

Recuerdos

O el bufeo de los ríos

Insatisfechos con sus flujos

De cristalinas reflexiones diluidas

Apresurados por llegar a desembocaduras

Cuya alegría corporal salta por los aires

Emergiendo de los espesores del mar

O de los afluentes amazónicos

El espesor vital converge en la piel

Donde narra su abultada experiencia

Como escrupuloso  escritor en papel

Compone memorias en animadas alegorías

Armoniosos mutantes acordes

Comunicando entrañables vivencias

Olvidadas

La piel es donde los espesores mundanos

Depositan sus rutilantes mensajes

Dejando sus contorneadas grafías

En sensible interprete epidermis

Sabios registros vitales

La piel es donde pliegues del multiverso

Ensimismada flota navegando

Hacia no se sabe donde

Como caracoles escondidos

En sus intimidades

Se enrollan

Sintetizan en la superficie afectiva

Envolviendo dulcemente al cuerpo

La piel se abre al mundo

Como mariposas liberadas

La piel es pensamiento carnal

Elocuencia de proliferantes sensaciones

Acompasadas bandadas de aves

Y geométricas constelación de peces

Ritmando argumentos afectivos

Transición conspicua a imaginarios

Rituales

Convertidos en conceptos

La piel es lógica del sentido

Construcción paradójica del mundo

Plegado en profundo sueño

Conjeturada inmanencia

Metamorfosis de la percepción

Devenir de intuición

Nicho ecológico de la humanidad

Tan acompañada y tan solitaria

A la vez

Y convocatoria briosa

A la circulación de las estaciones

Y a los tejidos de los ciclos vitales

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] Ver Deleuze:

Deleuzefilosofia.blogspot.com/2007/08/lo mas profundo es la piel.  

[2] Ver La idea fija.

Somoslxpiraratas.files.woedpress.com/2016/08/la idea fija de paul valery.pdf.

Desnudo en la vitrina

 

Desnudo en la vitrina

 

Sebastiano Monada

 

 

Desnudo en la vitrina

 

Alvaro Garcia Linera

 

 

 

Se cree invulnerable como escogido por Dios

Puede decir cualquier cosa, no importa

Lo que dice considera elocuencia sabia

Se asume clarividente como prolongación iluminista

Aunque no se corrobore esta pretensión

Cuando se escuchan las mismas banalidades

Prosaicas políticas de todos los pedantes

Avidez enamorada de su imagen en el espejo

Se siente en la gloria consagrada de palacio quemado

Aunque sufre dolorosamente por dentro

Desgarrado por sus contradicciones

Las que lo desploman y dejan sin aliento

Evidenciando sus ateridas inseguridades

Largamente ocultadas

Se presenta en perfil agresivo de mármol ausente

Desprecia las observaciones y las criticas

Como desechables artefactos

Intrépidamente descalificadas de antemano

Como sospechosas de conspiración delatada

Andando de la mano con el añejado imperio

Ruinas diseminadas en palacio de invierno

O con la denunciada derecha neoliberal

Despavorida imagen del libre mercado

No se da cuenta que dice lo mismo

Que la ajada propaganda imperial

Y la oficiosa oposición literal

Solo que con otros tintes y colores

Otros tonos y sabores

No se da cuenta se desnuda ante público

Curioso en trivial malla audiovisual

Expuesto en su traje invisible

Cuento de hadas madrinas enloquecidas

Y en lluviosa vitrina de cristal

Delata sus cristianas heridas abiertas

Y sus ateas profundas debilidades

Campo de gravedad en inseguridades

E insoslayable oquedad de sus vacíos

Inmensidades deprimentes de la nada

Confunde el mundo con el teatro de la crueldad

Cree que la realidad es un espectáculo

Brillante en su estridencia insignificante  

La invención política es la que se impone

Como inquisición vengadora omnipresente

Como se asigna el patriarca otoñal

En el atardecer de gobierno edificado

Por el estoico  presidente colgado

Y melancólica autoridad suicida

La astucia criolla es la que vale

Se trata de hábilmente engañar

Las palabras son las que definen

Como águilas precipitadas en presas

Lamentablemente extraviadas

A pesar de presentarse insostenibles

Contrastadas por los hechos innegables

Deseo del deseo insatisfecho

Del agotado poder irrealizable

Es muestra de despellejado sujeto inconcluso

Agobiado por anémicos perfiles inacabados

Jugados como naipes helados

En antelada combinación de lance descalabrado

Aterradoramente desalmada

Cuerpo sin venas del vampiro crepuscular

Que muere en el marfil luminoso de la luna

Abandonada en el viaje estelar

Es la filosofía predicante de donde todo vale

Lo importante es apostar a tiradas de dados

Arrojados por Stéphane Mallarmé 

Cubos de errantes palabras dramáticas

De estereotipadas poses viscerales

Exageradas declaraciones leales

Tiene un ejército de eunucos fervientes

Que lo siguen en sus diletantes desvaríos

Club de descomedidos cómplices engreídos

Mimos del mismo guion recurrente

Actores de dramas artificiales

Y tragedias inventadas 

Tiene a los medios de comunicación de su parte

Extensión de sus órganos compulsivos

Alargados en canales y radios

Es monopólico accionista, empresario de difusión

En compulsiva competencia por el ranking

Anoréxica estadística de la banal popularidad

De la demagogia y del alarde

Tiene a los ministros sumisos a su lado

Como candelabros que alumbran su oscuridad

A los representantes del pueblo oficiales en su mando

Considera tiene hilos del poder en su mano

No sabe que todo esto es ficción

No tiene substrato ni materia

Solo es alucinación burbujeante de dominación

Tradicionalmente heredada

Estrecho círculo vicioso del poder

Laberinto entreverado sin salida

Es un fantasma andante desvelado

Jinete del apocalipsis extraviado

En el laberinto ritmado de su soledad

Desierto poblado por cómplices sin alas

Pesados como densidad perpetua de la muerte

Mediocridades diseminadas en hecatombe

Escondidas historias de vida en mezquinad

De desconsoladas travesías

Paradoja eufemista de tragedia abundante

Ésta, la de la artera ilusión del poder

Cuanto más se cree en la cima

Más cerca está del abismo

Locura del consejero del rey

No sabe si es bufón o profeta

No sabe si es el mismo rey

O un esclavo del poder

No está seguro si controla régimen kafkiano

De aparente extraña fortaleza inexpugnable

O es apenas títere en hilados de máquina

Bullentemente chirriante del Estado

Está más solo que la soledad padecida

Está más agobiado que tragedia de Sófocles

Está más desmoronado que ciudad bombardeada

De guerra absoluta desterritorializada

Está abrumado por museo de máscaras

Que celosamente guarda en su casa

Y usa rotando, dependiendo de ocasiones

Necesariamente azarosas

Y condicionales circunstancias diluidas

En ensangrentados celajes

 

Oikologías

Desnudo en la vitrina

Sebastiano Monada

Desnudo en la vitrina

Alvaro Garcia Linera

Se cree invulnerable como escogido por Dios

Puede decir cualquier cosa, no importa

Lo que dice considera elocuencia sabia

Se asume inteligente como prolongación iluminista

Aunque no se corrobore esta pretensión

Cuando se escuchan las mismas banalidades

Prosaicas políticas de todos los pedantes

Miserables enamorados de su imagen en el espejo

Se siente en la gloria consagrada de palacio quemado

Aunque sufre dolorosamente por dentro

Desgarrado por sus contradicciones

Las que lo desploman y dejan sin aliento

Evidenciando sus ateridas inseguridades

Largamente ocultadas

Se presenta en perfil agresivo de mármol ausente

Desprecia las observaciones y las criticas

Como desechables artefactos

Intrépidamente descalificadas de antemano

Como sospechosas de conspiración delatada

Andando de la mano con el añejado imperio

Ruinas diseminadas en palacio de invierno

O con la denunciada derecha neoliberal

Despavorida imagen del libre mercado

No se da cuenta que dice…

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Desnudo en la vitrina

 

Desnudo en la vitrina

 

Sebastiano Monada

 

 

Desnudo en la vitrina

 

Alvaro Garcia Linera

 

 

 

Se cree invulnerable como escogido por Dios

Puede decir cualquier cosa, no importa

Lo que dice considera elocuencia sabia

Se asume inteligente como prolongación iluminista

Aunque no se corrobore esta pretensión

Cuando se escuchan las mismas banalidades

Prosaicas políticas de todos los pedantes

Miserables enamorados de su imagen en el espejo

Se siente en la gloria consagrada de palacio quemado

Aunque sufre dolorosamente por dentro

Desgarrado por sus contradicciones

Las que lo desploman y dejan sin aliento

Evidenciando sus ateridas inseguridades

Largamente ocultadas

Se presenta en perfil agresivo de mármol ausente

Desprecia las observaciones y las criticas

Como desechables artefactos

Intrépidamente descalificadas de antemano

Como sospechosas de conspiración delatada

Andando de la mano con el añejado imperio

Ruinas diseminadas en palacio de invierno

O con la denunciada derecha neoliberal

Despavorida imagen del libre mercado

No se da cuenta que dice lo mismo

Que la ajada propaganda imperial

Y la oficiosa oposición literal

Solo que con otros tintes y colores

Otros tonos y sabores

No se da cuenta se desnuda ante público

Curioso en trivial malla audiovisual

Expuesto en su traje invisible

Cuento de hadas madrinas enloquecidas

Y en lluviosa vitrina de cristal

Delata sus cristianas heridas abiertas

Y sus ateas profundas debilidades

Sus campos de gravedad en inseguridades

E insoslayable oquedad de sus vacíos

Inmensidades deprimentes de la nada

Confunde el mundo con el teatro de la crueldad

Cree que la realidad es un espectáculo

Brillante en su estridencia insignificante  

La invención política es la que se impone

Como inquisición vengadora omnipresente

Como se asigna el patriarca otoñal

En el atardecer de gobierno edificado

Por el presidente colgado

Y autoridad siuicida

La astucia criolla es la que vale

Se trata de hábilmente engañar

Las palabras son las que definen

Como águilas precipitadas en presas

Lamentablemente extraviadas

A pesar de presentarse insostenibles

Contrastadas por los hechos inegables

Deseo del deseo insatisfecho

Del agotado poder irrealizable

Es muestra de despellejado sujeto inconcluso

Agobiado por anémicos perfiles inacabados

Jugados como naipes helados

En lance descalabrado de antelada combinación

Aterradoramente desalmada

Cuerpo sin venas del vampiro crepuscular

Que muere en el marfil luminoso de la luna

Es la filosofía predicante de donde todo vale

Lo importante es apostar a tiradas de dados

Arrojados por Stéphane Mallarmé 

Cubos de errantes palabras dramáticas

De estereotipadas poses viscerales

Exageradas declaraciones leales

Tiene un ejército de eunucos fervientes

Que lo siguen en sus diletantes desvaríos

Club de descomedidos cómplices engreídos

Mimos del mismo guion recurrente

Actores de dramas artificiales

Y tragedias inventadas 

Tiene a los medios de comunicación de su parte

Extensión de sus órganos compulsivos

Alargados en canales y radios

Es monopólico accionista, empresario de difusión

En compulsiva competencia por el ranking

Anoréxica estadística de la banal popularidad

De la demagogia y del alarde

Tiene a los ministros sumisos a su lado

Como candelabros que alumbran su oscuridad

A los representantes del pueblo oficiales en su mando

Considera tiene los hilos del poder en su mano

No sabe que todo esto es ficción

No tiene substrato ni materia

Solo es alucinación burbujeante de dominación

Tradicionalmente heredada

Círculo vicioso del poder

Laberinto entreverado sin salida

Es un fantasma andante desvelado

Jinete del apocalipsis extraviado

En el laberinto ritmado de su soledad

Desierto poblado por cómplices sin alas

Pesados como densidad perpetua de la muerte

Mediocridades diseminadas en hecatombe

Escondidas historias de vida mezquinas

Paradoja de tragedia abundante eufemista

Ésta, la de la ilusión del poder

Cuanto más se cree en la cima

Más cerca está del abismo

Locura del consejero del rey

No sabe si es bufón o profeta

No sabe si es el mismo rey

O un esclavo del poder

No está seguro si controla administración kafkiana

De extraña fortaleza aparente inexpugnable

O es apenas títere de hilos de máquina

Bullentemente chirriante del Estado

Está más solo que la soledad padecida

Está más agobiado que tragedia de Sófocles

Está más desmoronado que ciudad bombardeada

Está abrumado por museo de máscaras

Que celosamente guarda en su casa

Y usa rotando, dependiendo de ocasiones

Necesariamente azarosas

Y condicionales circunstancias diluidas

En ensangrentados celajes

 

 

Detalles de la vida

Detalles de la vida

 

Sebastiano Monada

 

Detalles de la vida

 

 Mamani Mamani 2

 

 

No odio a los que odian

Me dan pena

No odio a los que juzgan

Me entristecen

No odio a los que castigan y se vengan

Me da vergüenza ajena

Amo la irradiante alegría de los niños

La sensibilidad y afecto de las madres

Amo a los y las jóvenes rebeldes

Heterodoxas e iconoclastas

Las dulces melodías de la fragancia

Fluida de tu boca de miel

Convertida en soplo sonoro de signos

Asociando tejidos de narrativas variantes

Amo los coloridos detalles de la iluminación vital

Mares de ondas melodiosas

Y vibraciones sinfónicas

Tus pensamientos vaporosos convertidos en atmósfera

Cobijando mis ansias nómadas

Jugando con montañas de arena

De indescifrables percepciones

De experiencias ajenas

Amo fuente de agua abriendo heridas en rocas

Orgullosas como señoronas chinchillas

Calentándose en el fuego del amanecer

Resbala intempestivamente por la cordillera

De olas minerales danzando lentamente

Cayendo en quebradas sorprendidas

Y valles candorosos adolescentes

Atraviesa en meandros de versos

Los frondosos bosques amazónicos

Desembocando su aliento cristalino

En el inmenso océano narrativo

De azules tramas embriagadas

Me conmueve la sencillez de hombre y mujer

De pueblo inmenso en su diversidad de singularidades

Climáticas circulando temporalidades

Expresando mutaciones soñadas

Y espesas metamorfosis estéticas

Manifiestos exuberantes de sabidurías prácticas

De gramáticas poéticas curvadas en cuerpos

En palabras directas

En voz honesta y tímida

Amo a los que se ocultan como si fuesen escorias

En las pomposas ceremonias del poder

Escondidos en espectáculos extravagantes

Para que se explayen los actores

Inventados por propaganda y publicidad banales

Figuras sin gracia ni talento, imitando triviales papeles

Repetidos hasta al cansancio agobiante

Aparentando grandezas que no tienen

Delatando vacíos que contienen

Amo el asombro de niños e inocencia

Maravillada del pueblo insomne

Jinete del alba creativa

Adoro los árboles creciendo a pesar de todo

Venciendo el vaho denso de contaminaciones  

La floresta pintando paisajes emotivos

De proliferante vida constante devenida

A pesar de obstáculos institucionalizados

Castigos del Estado patriarcal

Con leyes fosilizadas hace tiempo

Me encanta comer frutos convocantes de ramas

Bailando al son de la brisa encantada

La pulpa de mangos brillantes como alboradas

De duraznos jugosos de Luribay eterno

Los choclos contentos llenos de sabores

De valles perdidos en quebradas de cordillera

Expresada en frecuencias incontrolables

Quiero a  mi ciudad cuando despierta

Después de un baño de fugitivas lluvias

Poblaciones de caricias limpiando penas

Me admira cuando duerme con luces prendidas

Le da miedo apagarlas cuando el sueño la invade

Admiro a los que dudan cuando experiencia contrasta

Con tesis aladas, mariposas clavadas

Meditando su vuelo

Recordando gitana poesía de García Lorca

Me deprimen los que no dudan

Ante el contraste de realidad efectiva

Y copiosa rutilante

Porque muestran profunda inseguridad

A pesar de la cara de mármol que ponen

Tengo nostalgia por tiempo que no llega

El porvenir que está siempre por venir

Ese pasado que inventamos para sobrevivir

A la conquista interminable

Y a la colonia persistente

Al círculo vicioso del poder presente

Por eso te amo como eres

En tus cascadas de cabellos que arden

Como constelaciones encontradas en emociones

Océanos densos de energías desbocadas

Y de materia creada por partículas infinitesimales

Amo tus ojos abismales que me tragan

En la gravedad infinita de tus pasiones voluptuosas

Como inquietas águilas crepusculares

Amo la cadencia armónica de tus conceptualizaciones

Sinfónicamente corporales

Me pierdo en la intensidad curvada de tu piel

Cantante ancestral del comienzo de todo

Confesando nuestro nacimiento de la nada