Ritmos corporales

Ritmos corporales

 

Raúl Prada Alcoreza

 

Ritmos corporales

 

Ritmo 8

 

 

¿Cómo leer lo que dicen los cuerpos? Lo que expresan los cuerpos, lo que transmiten; su gramatología.  No lo que está inscrito en los cuerpos, no lo que ha inscrito el poder en ellos; sino lo que el poder no puede controlar, tampoco interpretar; pues no lo ve. Todo aquello que no han podido ver las ciencias, sobre todo, las ciencias sociales y las ciencias humanas. No solo porque no pueden ver, sino, no pueden también escuchar. No escuchan la sinfonía del universo. No escuchan las cuerdas creadoras de la materia y la energía; por lo tanto, no escuchan los ritmos corporales.

 

Yendo más lejos, el poder no puede percibir lo que no controla, lo que no domina, pues su mundo es el mundo institucional, relativo a su reproducción. Un mundo de las representaciones, estructurado en los esquematismos dualistas, que pueden resumirse, por lo menos, ilustrativamente, como esquematismo de la oposición de lo institucional y lo no institucional; por lo menos, de lo institucional que sirve a la reproducción del poder.  Que es gran parte el correspondiente a las mallas institucionales estatalizadas.

 

Es indispensable comprender el funcionamiento de la dinámica integral y compleja de los cuerpos. Es importante comprender sus dinámicas moleculares y molares. En relación a las problemáticas enfrentadas, en la contemporaneidad, es urgente comprender e interpretar las ecologías donde se encuentran los cuerpos. El funcionamiento de los cuerpos forma parte de estas ecologías; al final, son las dinámicas ecológicas las que explican los funcionamientos de los cuerpos.

 

Entre estas dinámicas, de los cuerpos y las ecológicas, podemos encontrar ciertas formas de manifestación, de expresión; hasta pueden ser tomadas como trazos de los tejidos espacio-temporales-territoriales-sociales. Estos son los ritmos corporales.

 

Sabemos, de alguna manera, cómo se expresan, se comportan, se sincronizan, los ritmos corporales, en el arte, la estética, la música, la danza. Incluso han sido estudiados. Lo que no sabemos es cómo se manifiestan, se dan, se expresan, los ritmos corporales fuera del arte, la estética, la música y la danza. Esto puede ser clave para comprender la complejidad de las sociedades, sus dinámicas y funcionamiento. Ciertamente, se han estudiado también los movimientos de los cuerpos en escenarios como los del taller, la fábrica; así como el cuartel, la escuela; incluso el deporte, que cada vez es foco de atención. Pero, se lo ha hecho no desde la perspectiva de los ritmos, sino desde la lógica de la producción, de la disciplina, del estudio, del rendimiento, buscando mejorar su eficiencia. Esta forma de abordarlos se encuentra restringida a la mirada lógica, por así decirlo, que busca la relación causa-efecto; en el mejor de los casos, la estructura del comportamiento o la conducta. Esta mirada causal o estructural está lejos de poder visualizar los ritmos, las composiciones sonoras de los cuerpos, las composiciones sincronizadas de los cuerpos; pues, a pesar de que no se crea, los conjuntos de cuerpos relacionados terminan sincronizando ritmos, que aunque no sean ni danzas ni formas estéticas, vinculadas a las ondas musicales, las sincronías resultantes, responden a composiciones complejas. Es en estas sincronías corporales y sociales donde podemos situarnos para comprender la complejidad social y ecológica. Entonces, llegar a los ritmos corporales, es como llegar a percepciones de las dinámicas de la complejidad.

 

Vamos a tratar de introducirnos a este abordaje, desde la perspectiva de la complejidad. En el ensayo anterior, De los cuerpos y sus tejidos[1], se avanzó, en sentido introductorio, recurriendo a una fuente no acostumbrada, tampoco apropiada, según la metodología y epistemología de la modernidad, a la información metafórica y perceptual que brinda la poesía. El argumento que usamos para hacerlo fue el de que la poesía está más cerca de los cuerpos que las ciencias. No descartamos, de ninguna manera, esta certeza, sino que buscando otras fuentes, como los de las observaciones de acontecimientos sociales; perseguimos su descripción e interpretación, a partir de las consideraciones de lo que denominamos ritmos corporales.

 

 

 

 

 

 

 

 

Bocetos de ritmos corporales

 

El profesor William Condon llama a los comportamientos corporales, más conocidos quizás como comunicación no verbal, sincronización interaccional[2]. Condon asevera que el cuerpo humano danza al ritmo de su discurso. Al hablar, se marca un ritmo; este ritmo es producido por las manos, los cabeceos, los parpadeos y los demás movimientos del cuerpo. Condon declara que el sistema comunicativo no está formado solo por el hablante, sino que el que escucha también sigue este compás, marcado por las palabras. Esta es la base de su teoría de la “sincronía interaccional”. La teoría establece que dos personas en conversación, no están acopladas meramente por los discursos emitidos, en intercambio, sino que son acompañados por movimientos y ritmos. Sin la sincronía interaccional la comunicación sería imposible. En otras palabras, la comunicación es integral, comprometiendo todo el cuerpo. Ciertamente, la sincronización puede cambiar de formas y estilos, dependiendo de los esquemas de habitus y singularidades individuales en el uso del cuerpo, al hablar, al comunicarse. Por otra parte, personas que están involucradas en una amistad, que establecen relaciones afectivas,  se inclinan a moverse notablemente de forma intensamente armónica, a diferencia  de personas que  recién se conocen o se tengan antipatías. Considerando espacios de afinidad y de aproximación, la sincronía interaccional señala oscilaciones ligeras, si se quiere hasta imperceptibles, no solamente en lo que respecta a las formas manifiestas de armonía, sino también a formas de inclusión o de exclusión definidas.

 

Condon ha llevado a cabo algunos experimentos utilizando EEG (Electroencefalogramas), GSR (Galvanic Skin Response, que mide la actividad eléctrica de la piel) y Electrocardiogramas. Los resultados de estas investigaciones no dejan de ser sugerentes. El investigador deduce, de estas investigaciones, de que la mecánica y dinámica bioeléctrica, es decir, el sistema nervioso del cuerpo que funciona mediante descargas eléctricas de los nervios, capta la sincronía interaccional y está profundamente involucrado en ella. Uno de los experimentos realizados consistía en conectar a dos personas a un electroencefalógrafo y analizar su actividad cerebral mientras hablaban. En resumidas cuentas, los dos gráficos, relacionados a la actividad eléctrica de los involucrados, eran análogos en el formato: los gráficos cambiaban al intercalar el turno del habla; también se puede observar una mayor actividad, en el escucha, cuando el hablante decía algo interesante; entonces el oyente escuchaba con más atención.

 

Condon ha corroborado que tanto la piel como el ritmo cardíaco reaccionan ante las palabras de alguien o los sonidos de alrededor. Dependiendo del escenario, del tema tratado, del momento, y el contexto, el ritmo cardíaco puede disminuir, así como la actividad eléctrica de la piel permanecer inalterada, o, de manera distinta, el ritmo cardiaco puede aumentar y la actividad eléctrica de la piel alterarse.

 

Los alcances de las observaciones de Condon van más allá de las sociedades humanas. Son aplicables a otras sociedades orgánicas.  Los ritmos sonoros y corporales afectan a los ecosistemas. No solamente las investigaciones que citamos, sino otras, por ejemplo, biológicas, anotan que las plantas emiten comportamientos, de acuerdo a diferentes afectos transmitidos. Lo que podría implicar que se dan distintas formas de comunicación entre los seres[3].

 

Aunque son pocos los investigadores que se han dedicado a estudiar la “comunicación no verbal”, aunque no sea mucho en lo que se avanzado, al respecto, debido a la predominancia epistemológica de la comunicación verbal; de todas maneras, lo que se ha encontrado es sorprendente. Lo que llama Condon la comunicación interaccional. La comunicación no se da solo por medio de emisión y escucha de palabras, de discursos, sino es la condición de posibilidad de la comunicación es la actividad de todo el cuerpo. A propósito, podemos explicarnos, la ventaja que tiene la comunicación audiovisual respecto de la comunican radial.

 

Por otra parte, no hay que olvidar que la comunicación no verbal, llega a comprender que el cuerpo se sostiene en dinámicas, que podemos llamar con propiedad, moleculares. Pues la comunicación se hace posible por las descargas bieléctricas, que varían en intensidad y en extensidad. Ciertamente, esto también ocurre en la comunicación verbal. Es que, retomando la perspectiva de la complejidad, podemos alegar que no hay una comunicación solo verbal o una comunicación solo no verbal, aunque esta última adquiere una connotación más compleja. La comunicación es integral, compromete a todo el cuerpo.

 

Sin embargo, las investigaciones de Condon se han concentrado, prioritariamente, en observaciones de micro-grupos, sobre todo, en la conversación y el comportamiento de dos personas. ¿Qué pasa con grupos más grandes, con colectivos, con comunidades, incluso con sociedades? Si la sincronización interacional, en el nivel de micro-grupos, arroja luces sobre la comunicación, invitando a re-conceptualizarla y reconsiderarla, desde una perspectiva más compleja; se puede esperar que la sincronización interaccional arroja muchas luces cuando esta sincronización se da y se observa en contingentes mayores.

 

Ciertamente, no estamos en condiciones de efectuar estas investigaciones en mayor escala poblacional. Sin embargo, podemos sugerir hipótesis interpretativas, para que sean contrastadas por investigaciones. Por otra parte, estas hipótesis interpretativas, están, de uno u otra manera, sostenidas por experiencias sociales, recordadas y asumidas socialmente; experiencias sedimentadas en memorias sociales, que obviamente, no sustituyen a las investigaciones requeridas.  En principio lanzaremos hipótesis prospectivas e interpretativas de carácter más general, para luego, sugerir hipótesis más específicas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hipótesis prospectivas e interpretativas

 

  1. La existencia misma, los universos, en sus distintas escalas, se mueven de maneras y modos sincronizados. Ni que decir, la vida, en su sentido biológico, corresponde a sincronizaciones complejas e integradas; no solo entre los seres orgánicos, sino entre los seres orgánicos y los seres inorgánicos, usando dos conceptos, con los cuales no estamos de acuerdo; empero, los usamos para ilustrar.

 

  1. Los ecosistemas, sus dinámicas complejas, las ecologías, son composiciones y combinaciones de composiciones sincronizadas.

 

 

  1. Dentro de la pluralidad de sociedades de la existencia, de la vida, de las ecologías, las sociedades humanas no están exentas de estos atributos; los de la sincronización.

 

  1. Las sincronizaciones primordiales son la clave de las formaciones sociales. No al revés.

 

 

  1. Estas sincronizaciones, es decir, todas las formas de sincronización, son corporales. No puede ser de otra manera.

 

  1. El cuerpo es una composición compleja de energías combinadas con fuerzas, sobre todo, de fuerzas fundamentales; combinaciones de energías y fuerzas con materias, concebidas en sus dinámicas complejas, en distintas escalas. Además de actividades vitales, como la de la experiencia, la memoria, la percepción, la interpretación y la acción.

 

 

  1. La complejidad, es decir, la realidad, adquiere una complejidad mayor, cuando las asociaciones y composiciones se dan entre cuerpos, conformando relaciones, estructuras, es más, instituciones, que no solamente estabilizan las asociaciones, sino que conforman corporeidades complejas, que comprenden a los cuerpos

 

  1. La sociedad es una de estas complejidades mayores. Sin embargo, hay que anotar, recordando lo que ya dijimos en otros ensayos, que no hay sociedad sola, como suspendida en el aire, sino sociedades articuladas a sus dinámicas territoriales y dinámicas ecológicas. Lo que hemos llamado eco-sociedades.

 

 

  1. Entonces, estas llamadas ecos-sociedades forman parte de complejidades mucho más Lo que las convierte en corporeidades complejas en interacción con las ecologías del planeta, además de las interacciones con el pluriverso.

 

  1. En consecuencia, es indispensable, para comprender las complejidades desplegadas por las formas de existencia, por las formas de vida, por las formas sociales, estudiar e interpretar los ritmos corporales diversos y plurales.

 

 

  1. ¿Qué nos dicen estos ritmos corporales en una coyuntura de guerra? ¿Qué nos dicen en un periodo de crisis? ¿Qué nos dicen en un periodo de paz? ¿Qué nos dicen en diferentes contextos espacio-temporales?

 

 

 

 

 

 

 

 

[1] Ver De los cuerpos y sus tejidos. Corporeidades intensas. La Paz 2016. http://corporeidades-intensas-es.webnode.es/.

[2] Ver de William Condon Method of micro-analysis of sound films of behavior. http://download.springer.com/static/pdf/511/art%253A10.3758%252FBF03210994.pdf?originUrl=http%3A%2F%2Flink.springer.com%2Farticle%2F10.3758%2FBF03210994&token2=exp=1462412963~acl=%2Fstatic%2Fpdf%2F511%2Fart%25253A10.3758%25252FBF03210994.pdf%3ForiginUrl%3Dhttp%253A%252F%252Flink.springer.com%252Farticle%252F10.3758%252FBF03210994*~hmac=b105b80ce00cfc8ea2e863f233b5b4ffdd48fbaa88cf08d38a4f455d3f7bc557. Tambien de  L. M. Blendis, Roger Williams, and Louis Kreel Radiological determination of spleen size. http://gut.bmj.com/content/10/6/433.full.pdf.

[3] William Condon: http://filosofeandonos.blogspot.com/2014/03/la-comunicacion-no-verbal-los-ritmos.html.

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Praxis y formación en ecologías

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